Capri Anderson lo demandará por agresión y violación de la libertad, aduciendo que el actor la encerró en un baño de su suite.
Siguen las repercusiones de la tormentosa noche que vivió Charlie Sheen el mes pasado en un hotel de Manhattan. Capri Anderson, la mujer que fue hallada encerrada en el baño de su suite, dijo que está demandando al actor por agresión y privación ilegal de la libertad, y que además planea presentar una denuncia ante la policía.
En una entrevista al programa Good Morning America de la cadena ABC, la actriz de películas para adultos afirmó que el astro de Wall Street y Pelotón le gritó insultos raciales, le lanzó una lámpara y la tomó por el cuello.
El actor de la serie Two and a Half Men fue hospitalizado después de que el hotel Plaza reportó que se comportaba de manera errática y que había roto muebles de su habitación. Acudió a una evaluación psiquiátrica y fue dado de alta del hospital ese mismo día. Su publicista, Stan Rosenfield, dijo en ese momento que Sheen había tenido una reacción adversa a un medicamento.
Anderson le dijo al anfitrión de “GMA” George Stephanopoulos que fue contratada por 3,500 dólares para cenar con Sheen el 25 de octubre. Calificó como “absolutamente falsos” los reportes de que esperaba recibir dinero por sexo.
Dijo que Sheen se comportó cada vez más arisco durante la velada. “Es difícil decir, siendo la primera vez que estuve con él, si ese es su comportamiento normal de todos los días”, expresó.
Luego de cenar en un restaurante, acompañó a un Sheen “bastante ebrio” a su cuarto de hotel, donde “hubo algo de romance”. Pero en el cuarto Sheen se volvió cada vez más agitado, e hizo comentarios racistas que Anderson no especificó.
Aspiró “una sustancia de polvo blanco”, dijo. “La situación se volvió realmente incómoda cuando me puso las manos alrededor del cuello”, dijo Anderson. “A ese punto las cosas comenzaron a desmoronarse rápidamente, a salirse en serio de control”.
Cuando intentó recoger sus pertenencias e irse, el actor le lanzó una lámpara y otros objetos, relató. “Horrorizada y atemorizada”, se encerró en el baño y usó su celular para llamar a una amistad, pero no a la policía. Le explicó a Stephanopoulos que no estaba pensando con claridad.
Más tarde, Sheen le envió un mensaje de texto a Anderson ofreciéndole “una suma de dinero” que no especificó, por su silencio.
En una declaración el abogado de Sheen, Yale Galanter, negó las acusaciones de Anderson y dijo que ella “nunca denunció ante la policía ninguna mala conducta de parte del Sr. Sheen la noche del incidente y tuvo la oportunidad de hacerlo”.
En una entrevista al programa Good Morning America de la cadena ABC, la actriz de películas para adultos afirmó que el astro de Wall Street y Pelotón le gritó insultos raciales, le lanzó una lámpara y la tomó por el cuello.
El actor de la serie Two and a Half Men fue hospitalizado después de que el hotel Plaza reportó que se comportaba de manera errática y que había roto muebles de su habitación. Acudió a una evaluación psiquiátrica y fue dado de alta del hospital ese mismo día. Su publicista, Stan Rosenfield, dijo en ese momento que Sheen había tenido una reacción adversa a un medicamento.
Anderson le dijo al anfitrión de “GMA” George Stephanopoulos que fue contratada por 3,500 dólares para cenar con Sheen el 25 de octubre. Calificó como “absolutamente falsos” los reportes de que esperaba recibir dinero por sexo.
Dijo que Sheen se comportó cada vez más arisco durante la velada. “Es difícil decir, siendo la primera vez que estuve con él, si ese es su comportamiento normal de todos los días”, expresó.
Luego de cenar en un restaurante, acompañó a un Sheen “bastante ebrio” a su cuarto de hotel, donde “hubo algo de romance”. Pero en el cuarto Sheen se volvió cada vez más agitado, e hizo comentarios racistas que Anderson no especificó.
Aspiró “una sustancia de polvo blanco”, dijo. “La situación se volvió realmente incómoda cuando me puso las manos alrededor del cuello”, dijo Anderson. “A ese punto las cosas comenzaron a desmoronarse rápidamente, a salirse en serio de control”.
Cuando intentó recoger sus pertenencias e irse, el actor le lanzó una lámpara y otros objetos, relató. “Horrorizada y atemorizada”, se encerró en el baño y usó su celular para llamar a una amistad, pero no a la policía. Le explicó a Stephanopoulos que no estaba pensando con claridad.
Más tarde, Sheen le envió un mensaje de texto a Anderson ofreciéndole “una suma de dinero” que no especificó, por su silencio.
En una declaración el abogado de Sheen, Yale Galanter, negó las acusaciones de Anderson y dijo que ella “nunca denunció ante la policía ninguna mala conducta de parte del Sr. Sheen la noche del incidente y tuvo la oportunidad de hacerlo”.
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