Néstor Kirchner sufrió un accidente cerebrovascular y se recupera
Fue operado de la arteria carótida derecha. Le extrajeron una placa que obstruía el flujo de sangre al cerebro. Los médicos del Gobierno dijeron que la intervención “fue un éxito”. Está en terapia intensiva. D.Genoud y R. González Arzac.
Néstor Kirchner fue operado ayer de urgencia en el Sanatorio Los Arcos, de la ciudad de Buenos Aires, a causa de un accidente cerebrovascular causado por una afección en la arteria carótida derecha. Según el breve parte médico presidencial que se difundió, la operación, que se inició poco antes de las 19 y se prolongó durante una hora, fue “un éxito”. Kirchner, que este mes cumplirá 60 años, permanecerá al menos 48 horas en terapia intensiva “con control evolutivo”.
Según informaron fuentes oficiales consultadas por Crítica de la Argentina, al ex Presidente se le realizó una angioplastia con el objetivo de remover una placa ulcerada que tapaba la arteria que provee de sangre al cerebro. Poco después, se le colocó un stent –pequeño tubo de malla de alambre de acero inoxidable extensible– para mantener abierta la arteria comprometida.
Kirchner comenzó a sentirse mal cerca del mediodía. “Se dio cuenta de que no podía mover el brazo izquierdo y se asustó”, dijo a Crítica de la Argentina un funcionario nacional. Entonces, el ex presidente se comunicó con su médico personal, Luis Buonomo –un funcionario histórico de extrema confianza del matrimonio presidencial–, quien se encontraba en Santa Cruz, según informaron a este diario. Sólo allí se decidió que el operativo quedara a cargo del subdirector de la Unidad Médica Presidencial, Marcelo Ballesteros. Kirchner se hizo el primer chequeo en la Clínica Olivos, de la avenida Maipú 1660, que pertenece a la empresa de medicina prepaga Swiss Medical.
La primera alternativa que se había evaluado era trasladarlo al Hospital Argerich, donde el gobierno nacional dispuso una sala especialmente preparada para la salud presidencial. Sin embargo, los médicos que asisten a la pareja gobernante consideraron que la gestión de Mauricio Macri en el Argerich “no garantiza la calidad de la atención” (ver aparte). Por eso, Kirchner fue operado en Los Arcos, también de Swiss Medical, por un equipo de seis médicos encabezado por el doctor Victor Caramutti. En diálogo con C5N, el cirujano confirmó que el ex presidente ingresó y salió lúcido del quirófano. “Removimos la placa y quedó todo muy satisfactorio. Despertó bien y está en perfectas condiciones”, dijo. Pero advirtió que, una vez que reciba el alta, el diputado “tendrá que controlar el estrés en la medida que pueda”.
Los médicos que acompañaron a Kirchner coincidieron en que el resultado de su afección “pudo haber sido mucho peor”. Fuentes oficiales admitieron a este diario que, de no haber reaccionado a tiempo, el ahora diputado podría haber quedado “hemipléjico definitivamente”. La placa que obstruyó la arteria del ex presidente se habría formado debido al aumento de grasa provocado, entre otras cosas, por el estrés. Entre los antecedentes que juegan en contra del ex titular del PJ está también su pasado de obeso. Ahora Kirchner deberá continuar con ejercicios físicos y una dieta rigurosa. Fuentes del sanatorio informaron a Crítica de la Argentina que cuando el ex Presidente ingresó al sanatorio, alrededor de las 18.30, estaba completamente lúcido. “Dijo que no se quería perder el partido de Racing”, afirmó un funcionario nacional. El único síntoma era una debilidad mínima en el brazo izquierdo.
Cristina Fernández de Kirchner arribó al sanatorio junto a sus dos hijos quince minutos después de la llegada de su esposo y permaneció en la habitación del cuarto piso, que había sido preparada especialmente. Allí, también estuvieron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga.
La afección del santacruceño sorprendió incluso a los funcionarios de su más estrecha confianza y causó muchísima preocupación en el oficialismo. El ex Presidente es sin duda la figura más importante del gobierno nacional, el fundador del proyecto en curso y el único candidato visible para intentar prolongar al kirchnerismo en el poder a partir de 2011. El comienzo del año lo golpeó en un momento inesperado. La crisis del Banco Central y la revelación de que había comprado dos millones de dólares en octubre de 2008 para destinarlos a la compra de uno de sus hoteles en El Calafate no le dieron tregua. Sin embargo, consultados por este diario, en su entorno relataban ayer que había pasado el fin de semana tranquilo y trabajando. El viernes último, sin ir más lejos, Kirchner cumplió con el ritual del fútbol en la residencia de Olivos. Jugó durante una hora y media y metió incluso el gol de un empate que terminó en 1. Esa tarde, Icazuriaga, Carlos Zannini, Amado Boudou, José López, Diego Bossio y Mariano Recalde estuvieron en la quinta presidencial.
Fue operado de la arteria carótida derecha. Le extrajeron una placa que obstruía el flujo de sangre al cerebro. Los médicos del Gobierno dijeron que la intervención “fue un éxito”. Está en terapia intensiva. D.Genoud y R. González Arzac.
Néstor Kirchner fue operado ayer de urgencia en el Sanatorio Los Arcos, de la ciudad de Buenos Aires, a causa de un accidente cerebrovascular causado por una afección en la arteria carótida derecha. Según el breve parte médico presidencial que se difundió, la operación, que se inició poco antes de las 19 y se prolongó durante una hora, fue “un éxito”. Kirchner, que este mes cumplirá 60 años, permanecerá al menos 48 horas en terapia intensiva “con control evolutivo”.
Según informaron fuentes oficiales consultadas por Crítica de la Argentina, al ex Presidente se le realizó una angioplastia con el objetivo de remover una placa ulcerada que tapaba la arteria que provee de sangre al cerebro. Poco después, se le colocó un stent –pequeño tubo de malla de alambre de acero inoxidable extensible– para mantener abierta la arteria comprometida.
Kirchner comenzó a sentirse mal cerca del mediodía. “Se dio cuenta de que no podía mover el brazo izquierdo y se asustó”, dijo a Crítica de la Argentina un funcionario nacional. Entonces, el ex presidente se comunicó con su médico personal, Luis Buonomo –un funcionario histórico de extrema confianza del matrimonio presidencial–, quien se encontraba en Santa Cruz, según informaron a este diario. Sólo allí se decidió que el operativo quedara a cargo del subdirector de la Unidad Médica Presidencial, Marcelo Ballesteros. Kirchner se hizo el primer chequeo en la Clínica Olivos, de la avenida Maipú 1660, que pertenece a la empresa de medicina prepaga Swiss Medical.
La primera alternativa que se había evaluado era trasladarlo al Hospital Argerich, donde el gobierno nacional dispuso una sala especialmente preparada para la salud presidencial. Sin embargo, los médicos que asisten a la pareja gobernante consideraron que la gestión de Mauricio Macri en el Argerich “no garantiza la calidad de la atención” (ver aparte). Por eso, Kirchner fue operado en Los Arcos, también de Swiss Medical, por un equipo de seis médicos encabezado por el doctor Victor Caramutti. En diálogo con C5N, el cirujano confirmó que el ex presidente ingresó y salió lúcido del quirófano. “Removimos la placa y quedó todo muy satisfactorio. Despertó bien y está en perfectas condiciones”, dijo. Pero advirtió que, una vez que reciba el alta, el diputado “tendrá que controlar el estrés en la medida que pueda”.
Los médicos que acompañaron a Kirchner coincidieron en que el resultado de su afección “pudo haber sido mucho peor”. Fuentes oficiales admitieron a este diario que, de no haber reaccionado a tiempo, el ahora diputado podría haber quedado “hemipléjico definitivamente”. La placa que obstruyó la arteria del ex presidente se habría formado debido al aumento de grasa provocado, entre otras cosas, por el estrés. Entre los antecedentes que juegan en contra del ex titular del PJ está también su pasado de obeso. Ahora Kirchner deberá continuar con ejercicios físicos y una dieta rigurosa. Fuentes del sanatorio informaron a Crítica de la Argentina que cuando el ex Presidente ingresó al sanatorio, alrededor de las 18.30, estaba completamente lúcido. “Dijo que no se quería perder el partido de Racing”, afirmó un funcionario nacional. El único síntoma era una debilidad mínima en el brazo izquierdo.
Cristina Fernández de Kirchner arribó al sanatorio junto a sus dos hijos quince minutos después de la llegada de su esposo y permaneció en la habitación del cuarto piso, que había sido preparada especialmente. Allí, también estuvieron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga.
La afección del santacruceño sorprendió incluso a los funcionarios de su más estrecha confianza y causó muchísima preocupación en el oficialismo. El ex Presidente es sin duda la figura más importante del gobierno nacional, el fundador del proyecto en curso y el único candidato visible para intentar prolongar al kirchnerismo en el poder a partir de 2011. El comienzo del año lo golpeó en un momento inesperado. La crisis del Banco Central y la revelación de que había comprado dos millones de dólares en octubre de 2008 para destinarlos a la compra de uno de sus hoteles en El Calafate no le dieron tregua. Sin embargo, consultados por este diario, en su entorno relataban ayer que había pasado el fin de semana tranquilo y trabajando. El viernes último, sin ir más lejos, Kirchner cumplió con el ritual del fútbol en la residencia de Olivos. Jugó durante una hora y media y metió incluso el gol de un empate que terminó en 1. Esa tarde, Icazuriaga, Carlos Zannini, Amado Boudou, José López, Diego Bossio y Mariano Recalde estuvieron en la quinta presidencial.