Como ver Tele?, a que distancia es lo apropiado?:
Para comprobar que la distancia desde la que se mira la televisión es un tema de elección individual basta con observar las preferencias de la gente en los diferentes espectáculos visuales.
La distancia desde el punto de visión hasta el televisor es un aspecto crucial para decidirse entre un tamaño u otro de pantalla.
Las pantallas grandes son una tentación y, además, sus precios son cada día más asequibles. Los televisores más vendidos actualmente están en el rango de 32 a 42 pulgadas, y la cuota de mercado de pantallas aún más amplias crece constantemente.
Sin embargo, no siempre más grande significa mejor. Debe existir una correlación entre el tamaño del dispositivo y la distancia desde la que lo observamos. Si la pantalla es demasiado grande o estamos excesivamente cerca, las imágenes se nos mostrarán muy pixeladas y los pequeños errores que aparezcan se harán muy evidentes.
Por contra, estar muy alejado o disponer de una pantalla muy pequeña repercutirá en una insuficiente percepción y, consecuentemente, en una sensación insatisfactoria.
Límites recomendados
A modo de orientación, diversas asociaciones de cinéfilos (en su versión más hogareña) recomiendan que el espectador se sitúe a su gusto en un rango de distancias concreto. Según la SMPTE (Society of Motion Picture and Television Engineers), la distancia mínima ha de ser el doble del ancho de la pantalla y la máxima no deberá superar en cinco veces esta medida.
Esta recomendación es independiente del formato de pantalla, ya que se refiere al ancho de la misma, no a su diagonal. Por ejemplo, un televisor de 29 pulgadas en formato 4:3 tiene una anchura aproximada de 60 centímetros; por tanto, la distancia de visionado ha de situarse entre un mínimo de 1,2 metros y un máximo de 3 metros.
Una pantalla de 42 pulgadas en formato panorámico tiene una amplitud próxima a los 90 centímetros, por lo que puede ser vista correctamente en el rango comprendido entre 1,8 y 4,5 metros.
Otro factor a tener en cuenta es la calidad de la imagen mostrada. Cuanto mejor sea la misma, más podremos aproximarnos a la pantalla. A modo de ejemplo, si en un dispositivo de 42 pulgadas se va a ver televisión en el estándar PAL, estar a menos de 2,5 metros no es recomendable. Sin embargo, si se va a reproducir material en alta definición, el mínimo de 1,8 metros será más que suficiente.
Finalmente, además de la distancia, hay que valorar otros factores como el ángulo de visión, el número de personas que van a ver la pantalla simultáneamente o la localización de la misma.
fuente
Para comprobar que la distancia desde la que se mira la televisión es un tema de elección individual basta con observar las preferencias de la gente en los diferentes espectáculos visuales.
La distancia desde el punto de visión hasta el televisor es un aspecto crucial para decidirse entre un tamaño u otro de pantalla.
Las pantallas grandes son una tentación y, además, sus precios son cada día más asequibles. Los televisores más vendidos actualmente están en el rango de 32 a 42 pulgadas, y la cuota de mercado de pantallas aún más amplias crece constantemente.
Sin embargo, no siempre más grande significa mejor. Debe existir una correlación entre el tamaño del dispositivo y la distancia desde la que lo observamos. Si la pantalla es demasiado grande o estamos excesivamente cerca, las imágenes se nos mostrarán muy pixeladas y los pequeños errores que aparezcan se harán muy evidentes.
Por contra, estar muy alejado o disponer de una pantalla muy pequeña repercutirá en una insuficiente percepción y, consecuentemente, en una sensación insatisfactoria.
Límites recomendados
A modo de orientación, diversas asociaciones de cinéfilos (en su versión más hogareña) recomiendan que el espectador se sitúe a su gusto en un rango de distancias concreto. Según la SMPTE (Society of Motion Picture and Television Engineers), la distancia mínima ha de ser el doble del ancho de la pantalla y la máxima no deberá superar en cinco veces esta medida.
Esta recomendación es independiente del formato de pantalla, ya que se refiere al ancho de la misma, no a su diagonal. Por ejemplo, un televisor de 29 pulgadas en formato 4:3 tiene una anchura aproximada de 60 centímetros; por tanto, la distancia de visionado ha de situarse entre un mínimo de 1,2 metros y un máximo de 3 metros.
Una pantalla de 42 pulgadas en formato panorámico tiene una amplitud próxima a los 90 centímetros, por lo que puede ser vista correctamente en el rango comprendido entre 1,8 y 4,5 metros.
Otro factor a tener en cuenta es la calidad de la imagen mostrada. Cuanto mejor sea la misma, más podremos aproximarnos a la pantalla. A modo de ejemplo, si en un dispositivo de 42 pulgadas se va a ver televisión en el estándar PAL, estar a menos de 2,5 metros no es recomendable. Sin embargo, si se va a reproducir material en alta definición, el mínimo de 1,8 metros será más que suficiente.
Finalmente, además de la distancia, hay que valorar otros factores como el ángulo de visión, el número de personas que van a ver la pantalla simultáneamente o la localización de la misma.
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