La primera vez que escuché el término fue en un capítulo de la serie "The Big Bang Theory", cuando Howard le comenta a Leonard que él ha creado un "nerdvana", a propósito de la construcción de un mundo propio alrededor de los comics.
El "nerd", representa al personaje inteligente con lo académico o laboral, pero quien no tiene la suficiente inteligencia emocional o social para triunfar en otras áreas de la vida (social, pareja, familia).
Muchas películas y series que se hicieron famosas contaban en sus repartos con algún personaje de este tipo: el que era el hazmerreír de muchos pero que se reivindicaba por sus pocas pero brillantísimas acciones.
El término nerd se empezó a usar en los años 1970, inspirado por el filósofo Timothy Charles Paul, que usó la palabra para describir un estereotipo de persona inteligente con reducidas habilidades sociales que suele ser objeto de burla. El concepto del nerd fue explotado en la comedia Revenge of the Nerds (1984), dirigida por Jeff Kanew.
En los años 90, el término nerd desarrolló connotaciones positivas dentro de las esferas sociales conectadas con los ordenadores e Internet, entre otros campos. En este contexto, nerd define a personas expertas en cuestiones técnicas que están orgullosas de ello, ya que su condición puede potenciar su éxito en el sector informático, científico, cultural y artístico.
Al nerd se le pinta como un joven torpe, tímido y muy sabio que usa anteojos de gruesa montura negra (generalmente del estilo de la década del 60) que necesita usar gafas por haber quedado corto de vista de tanto leer"
En los 90´s. La serie de TV "Seinfeld" empezó a romper algunos paradigmas en cuanto a "sitcoms" se refiere y empezó a mostrar otra cara de la sociedad estadounidense poco mostrada en TV. Uno de esos paradigmas es el de los "perdedores" como minoría o como una raza aparte.
Programas como "Los Simpsons" también ayudaron a que esto ocurriera.
Ya no más familias, grupos o parejas idílicas. La verdad sale a relucir (parecían decirnos): todos, en el fondo, no somos más que perdedores tratando de maquillar lo que somos.
En "Seinfeld", los cuatro personajes protagonistas eran -a su manera- consumados perdedores. O, sí se quiere, personas comúnes y corrientes, con vidas normales, sin mayores sobresaltos que los hechos pequeños de la vida cotidiana. Recordamos que el propio Jerry Seinfeld solía decir que el programa era un "show about nothing".
De repente, los nerds (o su versión moderna, los geeks), losers, cerebritos, dejaron de ser minoría. Y no sólo fue un asunto numérico. Lo nerd pasó a ser cool y comenzó a explotarse un filón de negocios hasta entonces desconocido.
¿Quién no se impresionó cuando escuchó por primera vez a Susan Boyle con su magistral voz pero con un terrible y desaliñado aspecto en el Britain´s Got Talent?
Susan Boyle recorrió el planeta en cuestión de días, gracias a su prodigioso talento y a internet. Hoy es un fenómeno mundial, tanto así, que un día se dió el lujo de cambiarle la agenda al presidente Barack Obama, quien quería escucharla cantar.
Basta ver programas como el mencionado "The Big Bang Theory"; o "Glee", para darnos cuenta de que lo cool ahora suena/ huele/ se ve/ parece nerd y es de lo más normal.
Ambas series representan el climax de esa tendencia. The Big Bang Theory trata de cuatro jóvenes amigos, todos muy inteligentes, todos con una vida social bastante precaria pero divertida. En algún momento en la serie, plantean como slogan: "smart is the new sexy".
Glee es mucho más explícita en su intención de promover el mundo de lo "loser", dentro de una historia llena de casi todos los personajes estereotipos del mundo juvenil. La música (a través de viejos pero remozados temas y la magia del karaoke) es el elemento unificador de la serie, el pegamento que da coherencia y relevancia al mundo de esta nueva raza de "perdedores-ganadores".
Es un cambio cultural casi imperceptible pero interesante: un paso más dentro de la apertura y tolerancia hacia las minorías. Pero más allá, es la naturalización de la diferencia.
Ya el "nerd" no es más el héroe solitario y atormentado que de repente se vuelve popular, aunque siga siendo extraño. El nuevo héroe sabe muchas cosas, no siempre se viste bien, es tímido y torpe, le cuesta socializar, pero ya no necesita integrarse al mundo, no le interesa... es el mundo que quiere y necesita integrarse a él.
Esa es la vuelta de tuerca que se está dando en el imaginario popular. O al menos, es una de las tantas lecturas que puede darse a este fenómeno del entretenimiento masivo. El arquetipo evolucionó hacia allá, conservando sus aspectos esenciales.
Quizás, ahora sí se consumó la verdadera Venganza de los Nerds, anunciada tempranamente en los 80´s.
- GRACIAS X PASAR -
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