Hay dos detenidos por la toma de rehenes en el banco de Pilar
Un joven arrestado en la estación de servicio, ubicada en Panamericana y Ruta 25 quedó demorado, tras ser reconocido por testigos como uno los ladrones que logró escapar en el tiroteo. Además, el gerente de la sucursal se refirió al suceso de ayer como "un hecho aislado y raro", y pensó que el delicuente "iba a matar a alguno".
Un joven quedó detenido hoy, tras ser delatado por un familiar del delincuente que mantuvo ayer a más de 40 personas como rehenes, y fue acusado de estar involucrado en el hecho, según informaron fuentes judiciales y policiales.
La persona, identificada por la policía como Raúl Enrique Martini, de 21 años, fue una de las cuatro personas que ayer por la tarde fueron retenidas bajo la sospecha de ser cómplices de Josué Rodríguez Coronel, el ladrón que comandó la toma de rehenes y se hacía llamar "Chilenito".
El propio jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, confirmó esta mañana que son dos los detenidos por el asalto y reveló que los miembros de la banda ya habían estado presos en otras dos oportunidades.
Paggi agregó, en declaraciones formuladas a Radio 10, que se trata de "una banda de cuatro personas organizadas para estos fines, que tenían antecedentes y que ya la policía las había aprehendido en otras dos oportunidades".
Según el jefe policial, ambos estuvieron involucrados por un asalto a un supermercado y la tentativa de robo en una financiera.
Martini fue detenido ayer por la tarde por personal de la comisaría 4ta. de Pilar, en una estación de servicio ubicada en Panamericana y Ruta 25, gracias a una pista aportada por una familiar de Rodríguez Coronel.
Cuando la policía fue a buscar en Manuel Alberti a un familiar del "Chilenito" para que intentara mediar en la negociación, esa persona del entorno íntimo contó que los compañeros del joven siempre paraban en la estación de servicio mencionada. Así fue como tres patrulleros arribaron al lugar y detuvieron a cuatro personas.
De los demorados, Martini fue reconocido por testigos como uno de los ladrones que había entrado en el banco junto a Rodríguez Coronel y logró escapar luego de un tiroteo con la policía. Por ese motivo, el fiscal a cargo de la investigación, Leonardo Loiterstein, lo dejó detenido en el marco de la causa y liberó a los otros tres, aunque fueron identificados y siguen bajo investigación.
El gerente de la sucursal Pilar del Banco Nación, Eduardo Hirsch, definió hoy al asalto con rehenes como "un hecho raro", porque el inmueble está ubicado a "40 metros" de la comisaría primera del partido bonaerense, y destacó que creyó que uno de los delincuentes iba "a matar a alguno" de los cautivos.
Además, Hirsch, quien estuvo como rehén al igual que decenas de clientes del banco, detalló que los ladrones "saquearon cuatro cajas" de la sucursal y precisó que todavía no se efectuó un arqueo para determinar el monto del dinero robado.
"Fue un hecho aislado y raro, porque tenemos a 40 metros la comisaría. Tuve temor de que terminara lastimado", dijo en declaraciones a la prensa antes de ingresar a la sucursal.
Al referirse al delincuente que quedó en la sucursal tras la huida de sus cómplices, resaltó: "Estaba muy exasperado y estaba apuntando contra dos compañeros, por lo que podía llegar a reaccionar".
Después, destacó que creyó que el ladrón "iba a matar a alguno" de los rehenes.
"Hubo dos momentos que se pueden determinar como tensos: cuando el delincuente estaba muy nervioso o cuando estaba muy callado", remarcó el gerente.
Detalló también que "había cuatro cajas habilitadas (cuando ocurrió el hecho) y las cuatro fueron saqueadas", para asegurar por último que la cantidad de dinero robada se conocerá cuando se realice un arqueo al respecto.
Además, especificó también que "una mujer" formó parte del grupo de delincuentes que protagonizó el episodio.
El asalto al banco situado en Tucumán y Rivadavia se inició ayer al mediodía, cuando una banda delincuentes ingresó para robar y cuando se iban, apareció la policía. Hubo un tiroteo en la puerta de la sucursal y tres delicuentes escaparon mientras que uno ("Chilenito"
se resguardó con más de 40 empleados y clientes como rehenes. Tras estar más de cinco horas en el banco, y luego de tomar contacto con negociadores, el asaltante se entregó y liberaron a las personas.
"Cuando se entrega el chilenito"
Un joven arrestado en la estación de servicio, ubicada en Panamericana y Ruta 25 quedó demorado, tras ser reconocido por testigos como uno los ladrones que logró escapar en el tiroteo. Además, el gerente de la sucursal se refirió al suceso de ayer como "un hecho aislado y raro", y pensó que el delicuente "iba a matar a alguno".
Un joven quedó detenido hoy, tras ser delatado por un familiar del delincuente que mantuvo ayer a más de 40 personas como rehenes, y fue acusado de estar involucrado en el hecho, según informaron fuentes judiciales y policiales.
La persona, identificada por la policía como Raúl Enrique Martini, de 21 años, fue una de las cuatro personas que ayer por la tarde fueron retenidas bajo la sospecha de ser cómplices de Josué Rodríguez Coronel, el ladrón que comandó la toma de rehenes y se hacía llamar "Chilenito".
El propio jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, confirmó esta mañana que son dos los detenidos por el asalto y reveló que los miembros de la banda ya habían estado presos en otras dos oportunidades.
Paggi agregó, en declaraciones formuladas a Radio 10, que se trata de "una banda de cuatro personas organizadas para estos fines, que tenían antecedentes y que ya la policía las había aprehendido en otras dos oportunidades".
Según el jefe policial, ambos estuvieron involucrados por un asalto a un supermercado y la tentativa de robo en una financiera.
Martini fue detenido ayer por la tarde por personal de la comisaría 4ta. de Pilar, en una estación de servicio ubicada en Panamericana y Ruta 25, gracias a una pista aportada por una familiar de Rodríguez Coronel.
Cuando la policía fue a buscar en Manuel Alberti a un familiar del "Chilenito" para que intentara mediar en la negociación, esa persona del entorno íntimo contó que los compañeros del joven siempre paraban en la estación de servicio mencionada. Así fue como tres patrulleros arribaron al lugar y detuvieron a cuatro personas.
De los demorados, Martini fue reconocido por testigos como uno de los ladrones que había entrado en el banco junto a Rodríguez Coronel y logró escapar luego de un tiroteo con la policía. Por ese motivo, el fiscal a cargo de la investigación, Leonardo Loiterstein, lo dejó detenido en el marco de la causa y liberó a los otros tres, aunque fueron identificados y siguen bajo investigación.
El gerente de la sucursal Pilar del Banco Nación, Eduardo Hirsch, definió hoy al asalto con rehenes como "un hecho raro", porque el inmueble está ubicado a "40 metros" de la comisaría primera del partido bonaerense, y destacó que creyó que uno de los delincuentes iba "a matar a alguno" de los cautivos.
Además, Hirsch, quien estuvo como rehén al igual que decenas de clientes del banco, detalló que los ladrones "saquearon cuatro cajas" de la sucursal y precisó que todavía no se efectuó un arqueo para determinar el monto del dinero robado.
"Fue un hecho aislado y raro, porque tenemos a 40 metros la comisaría. Tuve temor de que terminara lastimado", dijo en declaraciones a la prensa antes de ingresar a la sucursal.
Al referirse al delincuente que quedó en la sucursal tras la huida de sus cómplices, resaltó: "Estaba muy exasperado y estaba apuntando contra dos compañeros, por lo que podía llegar a reaccionar".
Después, destacó que creyó que el ladrón "iba a matar a alguno" de los rehenes.
"Hubo dos momentos que se pueden determinar como tensos: cuando el delincuente estaba muy nervioso o cuando estaba muy callado", remarcó el gerente.
Detalló también que "había cuatro cajas habilitadas (cuando ocurrió el hecho) y las cuatro fueron saqueadas", para asegurar por último que la cantidad de dinero robada se conocerá cuando se realice un arqueo al respecto.
Además, especificó también que "una mujer" formó parte del grupo de delincuentes que protagonizó el episodio.
El asalto al banco situado en Tucumán y Rivadavia se inició ayer al mediodía, cuando una banda delincuentes ingresó para robar y cuando se iban, apareció la policía. Hubo un tiroteo en la puerta de la sucursal y tres delicuentes escaparon mientras que uno ("Chilenito"

se resguardó con más de 40 empleados y clientes como rehenes. Tras estar más de cinco horas en el banco, y luego de tomar contacto con negociadores, el asaltante se entregó y liberaron a las personas.
"Cuando se entrega el chilenito"