El avance exponencial de la tecnología de los últimos años, hace que nos sorprendamos y maravillemos día a día, abriendo incluso la posibilidad a un futuro utópico.
Los adelantos en la biotecnología, sobre todo en células madre, han hecho permitido la posibilidad de crear sangre artificial. Las ventajas que esto representa son muchas. En primer lugar, se evita la búsqueda de donantes (que suelen ser escasos, en México sólo 2 por ciento dona por puro altruismo) y además se evitan todo tipo de enfermedades.
En 2008, Advanced Cell Technology creó los primeros glóbulos rojos a partir células madre, aunque había un gran inconveniente: producirlos en masa. Un litro de sangre suele contener más o menos cinco billones de células sanguíneas, y producirlas no sería nada económico, esto sin tomar en cuenta que habría que escalar el proceso para miles y miles de personas en todo el mundo.
La DARPA (los mismos que crearon el Internet), que responde directamente al Departamento de Defensa de Estados Unidos, dio un presupuesto en 2008, de casi 2 millones de dólares a una empresa de biotecnología localizada en Ohio de nombre Arteriocyte, para obtener una solución al problema de escalabilidad.
Dos años después, la sangre sintética espera ser aprobada por la FDA (Food and Drug Administration – Administración de Alimentos y Fármacos).
Todo se logró a partir de cordones umbilicales, y Arteriocyte afirma que uno solo, puede crear hasta 20 unidades de sangre. Aunque por ahora el precio sigue siendo bastante elevado (5 mil dólares por unidad), se espera que en un futuro la demanda haga que el precio baje hasta mil dólares. Tomando en cuenta que la sangre sería destinada a soldados estadounidenses malheridos en combate, pero en cuanto asociaciones civiles empiezan a comprar sangre artificial y haya otras empresas que la fabriquen, los precios bajaran mucho más.