La hambruna en que la carne humana se cazaba y vendía
unas de las mayores tragedias de la historia de la humanidad: las horrorosas hambrunas de la antiguedad. Entre ellas, la serie de hambrunas que asolaron Egipto durante los siglos X, XI, y XII podrían considerarse uno de los momentos en que la humanidad padeció la mayor decadencia moral que se tenga testimonio.
Como sabemos, el esplendor del Antiguo Egipto, estaba ligado al Nilo y sus ciclos de crecida y sequía. Los períodos de sequía que se sucedieron entonces provocaron tales hambrunas, que se llegó incluso a perder todo rastro de humanidad. Nos llegan hasta hoy testimonios que permiten tomar idea de las dimensiones de tales hambrunas.
Los números de muertos se calculan por cientos de miles. (no se conocen datos precisos). Tanto es así que una de las sequías-hambruna hacia el año 967 DC, terminó con la vida de unas 500.000 personas, siendo los cuerpos arrojados al Nilo, por orden del virrey musulmán de entonces, cuerpos que terminaron contaminando el río incluso hasta su desembocadura. Probablemente una de las medidas sanitarias más catastróficas de la historia.
La carne de perros y gatos alcanzo precios fabulosos y desorbitados, siendo un bien preciado y sumamente escaso.
Por entonces, y para reflejar aún más el grado de desesperación, se registran casos extendidos de canibalismo en el que la desesperación llevó a la comercialización de carne humana. Hacia el año 1064, una de las peores sequías-hambrunas en la zona de Teheser y Josué, provocaron que la carne humana se venda libremente en el mercado sin que nadie pregunte el modo en que era obtenida, aún a riesgo de severas penalizaciones. Los métodos empleados para obtener la carne humana, constituyen una verdadera regresión al salvajismo: se cuenta que desde las ventanas superiores en pasajes de las ciudades, algunos "carniceros" atrapaban peatones famélicos con sogas y ganchos, para luego preparar y cocinar la carne.
La situación de desesperación desembocó en una confrontación violenta entre los esclavos y la denominada población civil, organizada en comandos de seguridad para autoprotegerse.
La hambruna, dejaba barrios y pueblos enteros en completa desolación y con un cuadro dantesco de cientos de cuerpos en plena putrefacción.
Los cementerios, por entonces, se tornaban a través del saqueo de tumbas en una fuente de alimentos.
¿Hacen falta más descripciones para hacerse una idea del horror?. De mi parte, suficiente...
Fuente
Canguro:
el nombre que nació de una confusión
Los canguros, esa inconfundible especie ícono de Australia, deben su nombre a una confusión. Según una extendida leyenda, la etimología de la palabra canguro, nos traslada a la expedición del entonces teniente James Cook en uno de sus viajes a la costa este de Australia. En un parate de la expedición para acondicionar el barco, hicieron los primeros contactos con aborígenes pacíficos, especialmente la tribu Guugu Yimithirr.
La anécdota se simplifica de éste modo: mientras visualizaban algunos ejemplares de lo que hoy conocemos como canguros, los expedicionarios preguntaron a miembros de la tribu acerca del nombre de tal especie. Los Guugu Yimithirr no comprendieron la pregunta, respondiendo con la palabra "Kangaroo", que en la lengua de la tribu significa "no le entiendo". El nombre, con tal fonética fue asentado en los libros de James Cook bautizando a la especie kangaroo (forma inglesa de Canguro), o lo que traducido a la lengua aborígen, sería algo así como la especie de los "no le entiendo".
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Las increíbles teorías del médico que moldeó al conde Drácula
Las facciones y expresiones que Bram Stoker describió en su novela Drácula, es la forma con el que escalofriante personaje fue llevado al cine en más de una oportunidad: nariz afilada, cejas abultadas y orejas puntiagudas. Pero ninguno de éstos rasgos es casual, Bram Stoker, creó a su personaje más célebre según la serie de parámetros del llamado "hombre lombrosiano", un modelo de rasgos físicos estereotipados asociados a personas de conductas criminales y homicidas, todo esto según teorías de un médico italiano conocido como Cesare Lombroso.
Lo increíble de la teoría de Lombroso, sorprende desde su origen: en el año 1870, mientras realizaba una autopsia a un conocido delincuente, observa un rasgo curioso y muy particular: en la parte posterior del cráneo del bandido había una pequeña cresta que asoció como un simbolo del primitivismo, inspirando el desarrollo de su teoría del estereotipo físico para reconocer a un criminal en potencia. Así desarrollo parámetros y patrones físicos para identificar una raza de humanos de conductas delincuentes, asociadas a rasgos inconfundibles producto de un poca capacidad evolutiva de tal especie.
Lombroso, publicó su libro "El hombre delincuente", teniendo gran aceptación en muchas escuelas abocadas al combate del crimen. Allí describía los rasgos distintivos del criminal modelo: entre ellas, mayor espesor del cráneo, mandíbulas grandes, frente baja y estrecha, nariz afilada (¡como Drácula!), cejas anchas, protuberancia en la parte superior de la oreja, entre otros. Una de las víctimas más lejanas de sus teorías, sobre todo el punto de las orejas anchas, fue el famoso y precoz asesino serial de Buenos Aires, conocido como el Petiso Orejudo. Sus rasgos físicos inconfundibles fueron relacionados a tal punto con las teorías del hombre lombrosiano, que una vez en el presidio (hacia 1914) fue sometido a una cirugía para reducir el tamaño de sus orejas, con el fin de corregir sus desviadas conductas asesinas.
Sus alocadas teorías, al poco tiempo fueron descartadas por la falta de sustento científico, y hasta tildadas de ridículas. Su capacidad para dedicar su vida a estudios estériles y sin fundamento, no deberían sorprender a nadie, si agregamos que con apenas 20 años, pretendió demostrar que la inteligencia no hacía buenas relaciones con las mujeres. Vaya, una "eminencia"...
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La infalible receta para fabricar ratones en 21 días
Resulta difícil de creer que en algún momento de nuestra historia no tan lejano, alguien llegó a sostener científicamente una receta para fabricar ratones en 21 días. Pero vamos por parte:
Jan Baptista van Helmont, fue un reconocido físico, químico y médico flamenco nacido en 1577. Reconocido actualmente como el "padre de la bioquímica", entre sus aciertos podemos contar sus primitivas experimentaciones bioquímicas y sus investigaciones acerca del crecimiento de las plantas.
Pero el motivo por el que Jan Baptista se ha ganado su fama, es por su infalible receta para producir ratones, basada en la teoría de la generación espontánea. Tal teoría (obviamente descartada) sostenía que la vida animal o vegetal, podía surgir de forma espontánea. La teoría de la generación espontánea, servía para explicar científicamente como surgen gusanos del fango, moscas de la carne podrida, y por supuesto, ratones en un tonel. Aquí la receta:
"Basta colocar ropa sucia en un tonel, que contenga además
unos pocos granos de trigo, y al cabo de 21 días aparecerán
ratones".
Jan Baptista Van Helmont, llegó a afirmar que había realizado el experimento personalmente, con resultados que confirmaban la efectividad de su receta. La refutación de la teoría de la generación espontánea debería esperar hasta 1864, de la mano de un "tal" Pasteur, que llegó a demostrar (nada menos) que todo ser vivo, procede indefectiblemente de otro ser vivo.
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Empleados castrados
"el barbero preguntaba una vez más si estaban seguros de una decisión que sería irreversible"
En la historia de la humanidad existen numerosos casos de personas que por accidente, castigo o represalia, han perdido sus genitales. Afirman ( y creo que sin duda) que sería la experiencia más traumática del hombre. La práctica de la castración, estaba muy extendida en imperios antiguos como una forma de conformar sirvientes sumisos y leales conocidos como eunucos, que alcanzaban incluso un gran prestigio e influencia en los círculos del poder. Pero un caso más extremo e increíble, es el de los eunucos voluntarios de la China medieval.
Durante la dinastía Ming, en China, los eunucos, originariamente criminales condenados a la castración y servidumbre, se incorporaban como servidumbre al Estado. Con el tiempo, la necesidad de eunucos fue aumentando, al igual que las funciones y tareas que realizaban alcanzando mayores privilegios. A tal punto, el eunuco se transformó en una especie de camino a la "movilidad social". Las clases sociales más bajas encontraban en la figura del eunuco, la posibilidad de ascenso y de "terminar" con las miserias. Muchas veces, se acompañaba en familia a un integrante que decidía sacrificarse por una mejor vida. El método de castración, era muy rudimentario, y lo transcribo, para no leer dos veces (impresionables abstenerse) :
"....el barbero primero envolvía desde su base al pene y los testículos conjuntamente en una venda común que ajustaba fuertemente, lo que producía dolor y proporcionaba la forma de una especie de embutido. A continuación iba retorciendo hacia un lado el paquete así formado, tomaba un cuchillo curvo, lo alzaba a distancia calculando para un corte fuerte y veloz... llegados a este punto el barbero preguntaba una vez más si estaban seguros de una decisión que sería irreversible, si el futuro eunuco era mayor de edad, él debía responder por sí mismo, y si era menor entonces la respuesta correspondía a la familia allí presente. Si la respuesta final era afirmativa, entonces con un solo movimiento cercenaba los genitales. Luego junto con el inmenso dolor se producía una abundante hemorragia. El barbero aplicaba baños de sales y aceites para detenerla y luego aplicaba una pequeña cuña de metal, generalmente estaño, en el orificio uretral...."
Lo que sigue es pura medicina "a la buena de Dios". En el mejor de los casos, luego de unos días sin beber líquidos, el barbero retiraba el tabique de metal y el paciente evolucionaba dolorido, pero exitosamente, comenzando a gestionar un empleo en el Palacio Imperial. Caso contrario, le esperaba la peor de las agonías.
En cuanto a la práctica de los eunucos, hay que decir que está desterrada en la mayor parte del planeta, aunque con algunas variantes persiste en la India con el nombre de Hijras (miembros de la casta del tercer sexo). En China, los eunucos tuvieron su máximo apogeo durante la dinastía Ming.
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Los espermatozoides con hombrecitos-según el espejo mágico
En 1677, el comerciante de telas holandés Anton van Leeuwenhoek perfeccionó la técnica de lentes para analizar en profundidad los materiales de sus mercancías. Así, consiguió ampliar trescientas veces la capacidad de visualización de los microscopios de entonces. Nacía el espejo mágico, capaz de revelar por primera vez los detalles de un mundo inaccesible para el ojo humano.
Un grupo de entusiastas, adeptos al espejo mágico, se propuso analizar espermatozoides vivos, con el revolucionario microscopio, observando asombrados un descubrimiento desconcertante: minúsculos hombrecitos estaban encerrados en la cabeza de cada espermatozoide. En realidad, la limitada resolución de los primeros microscopios, combinada con la falta de conocimientos, dio lugar a un curioso fenómeno de pareidolia, (derivada etimológicamente del griego eidolon: "figura" o "imagen" y el prefijo par: "junto a" o "adjunta", es un fenómeno psicológico, consistente en que un estímulo vago y aleatorio "habitualmente una imagen", es percibido erróneamente como una forma reconocible). Los espermistas no dudaron en especular con desorbitadas teorías:
"...afirmaban que el esperma era de hecho un «hombre pequeño» (homúnculo) que se ponía dentro de una mujer para que creciese hasta ser un niño...Se pensaba que ya desde Adán estaba enclaustrada toda la humanidad,,,"
La teoría explicaba que cada homúnculo, contenía dentro de si, otro ser humano más pequeño, y dentro de éste había otro al modo de las famosas muñecas rusas. Así, calculaban que la humanidad estaba enclaustrada inicialmente en un homúnculo inicial contenido en Adán, en donde cada descendiente, contenía un hombrecito menos que la generación anterior. El cálculo sumaba un total de 200 millones de generaciones, después de las cuales, la vida humana llegaría a su fin.
Para una teoría más acertada, hubo que esperar unos 150 años, hasta que nuevos experimentos con cruzamientos artificiales de plantas, demostraron que la teoría de la reproducción y la herencia genética, se alejaba para siempre de los pequeños hombrecitos.
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SALUDOS!!!
unas de las mayores tragedias de la historia de la humanidad: las horrorosas hambrunas de la antiguedad. Entre ellas, la serie de hambrunas que asolaron Egipto durante los siglos X, XI, y XII podrían considerarse uno de los momentos en que la humanidad padeció la mayor decadencia moral que se tenga testimonio.
Como sabemos, el esplendor del Antiguo Egipto, estaba ligado al Nilo y sus ciclos de crecida y sequía. Los períodos de sequía que se sucedieron entonces provocaron tales hambrunas, que se llegó incluso a perder todo rastro de humanidad. Nos llegan hasta hoy testimonios que permiten tomar idea de las dimensiones de tales hambrunas.
Los números de muertos se calculan por cientos de miles. (no se conocen datos precisos). Tanto es así que una de las sequías-hambruna hacia el año 967 DC, terminó con la vida de unas 500.000 personas, siendo los cuerpos arrojados al Nilo, por orden del virrey musulmán de entonces, cuerpos que terminaron contaminando el río incluso hasta su desembocadura. Probablemente una de las medidas sanitarias más catastróficas de la historia.
La carne de perros y gatos alcanzo precios fabulosos y desorbitados, siendo un bien preciado y sumamente escaso.
Por entonces, y para reflejar aún más el grado de desesperación, se registran casos extendidos de canibalismo en el que la desesperación llevó a la comercialización de carne humana. Hacia el año 1064, una de las peores sequías-hambrunas en la zona de Teheser y Josué, provocaron que la carne humana se venda libremente en el mercado sin que nadie pregunte el modo en que era obtenida, aún a riesgo de severas penalizaciones. Los métodos empleados para obtener la carne humana, constituyen una verdadera regresión al salvajismo: se cuenta que desde las ventanas superiores en pasajes de las ciudades, algunos "carniceros" atrapaban peatones famélicos con sogas y ganchos, para luego preparar y cocinar la carne.
La situación de desesperación desembocó en una confrontación violenta entre los esclavos y la denominada población civil, organizada en comandos de seguridad para autoprotegerse.
La hambruna, dejaba barrios y pueblos enteros en completa desolación y con un cuadro dantesco de cientos de cuerpos en plena putrefacción.
Los cementerios, por entonces, se tornaban a través del saqueo de tumbas en una fuente de alimentos.
¿Hacen falta más descripciones para hacerse una idea del horror?. De mi parte, suficiente...
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Canguro:
el nombre que nació de una confusión
Los canguros, esa inconfundible especie ícono de Australia, deben su nombre a una confusión. Según una extendida leyenda, la etimología de la palabra canguro, nos traslada a la expedición del entonces teniente James Cook en uno de sus viajes a la costa este de Australia. En un parate de la expedición para acondicionar el barco, hicieron los primeros contactos con aborígenes pacíficos, especialmente la tribu Guugu Yimithirr.
La anécdota se simplifica de éste modo: mientras visualizaban algunos ejemplares de lo que hoy conocemos como canguros, los expedicionarios preguntaron a miembros de la tribu acerca del nombre de tal especie. Los Guugu Yimithirr no comprendieron la pregunta, respondiendo con la palabra "Kangaroo", que en la lengua de la tribu significa "no le entiendo". El nombre, con tal fonética fue asentado en los libros de James Cook bautizando a la especie kangaroo (forma inglesa de Canguro), o lo que traducido a la lengua aborígen, sería algo así como la especie de los "no le entiendo".
Fuente
Las increíbles teorías del médico que moldeó al conde Drácula
Las facciones y expresiones que Bram Stoker describió en su novela Drácula, es la forma con el que escalofriante personaje fue llevado al cine en más de una oportunidad: nariz afilada, cejas abultadas y orejas puntiagudas. Pero ninguno de éstos rasgos es casual, Bram Stoker, creó a su personaje más célebre según la serie de parámetros del llamado "hombre lombrosiano", un modelo de rasgos físicos estereotipados asociados a personas de conductas criminales y homicidas, todo esto según teorías de un médico italiano conocido como Cesare Lombroso.
Lo increíble de la teoría de Lombroso, sorprende desde su origen: en el año 1870, mientras realizaba una autopsia a un conocido delincuente, observa un rasgo curioso y muy particular: en la parte posterior del cráneo del bandido había una pequeña cresta que asoció como un simbolo del primitivismo, inspirando el desarrollo de su teoría del estereotipo físico para reconocer a un criminal en potencia. Así desarrollo parámetros y patrones físicos para identificar una raza de humanos de conductas delincuentes, asociadas a rasgos inconfundibles producto de un poca capacidad evolutiva de tal especie.
Lombroso, publicó su libro "El hombre delincuente", teniendo gran aceptación en muchas escuelas abocadas al combate del crimen. Allí describía los rasgos distintivos del criminal modelo: entre ellas, mayor espesor del cráneo, mandíbulas grandes, frente baja y estrecha, nariz afilada (¡como Drácula!), cejas anchas, protuberancia en la parte superior de la oreja, entre otros. Una de las víctimas más lejanas de sus teorías, sobre todo el punto de las orejas anchas, fue el famoso y precoz asesino serial de Buenos Aires, conocido como el Petiso Orejudo. Sus rasgos físicos inconfundibles fueron relacionados a tal punto con las teorías del hombre lombrosiano, que una vez en el presidio (hacia 1914) fue sometido a una cirugía para reducir el tamaño de sus orejas, con el fin de corregir sus desviadas conductas asesinas.
Sus alocadas teorías, al poco tiempo fueron descartadas por la falta de sustento científico, y hasta tildadas de ridículas. Su capacidad para dedicar su vida a estudios estériles y sin fundamento, no deberían sorprender a nadie, si agregamos que con apenas 20 años, pretendió demostrar que la inteligencia no hacía buenas relaciones con las mujeres. Vaya, una "eminencia"...
Fuente
La infalible receta para fabricar ratones en 21 días
Resulta difícil de creer que en algún momento de nuestra historia no tan lejano, alguien llegó a sostener científicamente una receta para fabricar ratones en 21 días. Pero vamos por parte:
Jan Baptista van Helmont, fue un reconocido físico, químico y médico flamenco nacido en 1577. Reconocido actualmente como el "padre de la bioquímica", entre sus aciertos podemos contar sus primitivas experimentaciones bioquímicas y sus investigaciones acerca del crecimiento de las plantas.
Pero el motivo por el que Jan Baptista se ha ganado su fama, es por su infalible receta para producir ratones, basada en la teoría de la generación espontánea. Tal teoría (obviamente descartada) sostenía que la vida animal o vegetal, podía surgir de forma espontánea. La teoría de la generación espontánea, servía para explicar científicamente como surgen gusanos del fango, moscas de la carne podrida, y por supuesto, ratones en un tonel. Aquí la receta:
"Basta colocar ropa sucia en un tonel, que contenga además
unos pocos granos de trigo, y al cabo de 21 días aparecerán
ratones".
Jan Baptista Van Helmont, llegó a afirmar que había realizado el experimento personalmente, con resultados que confirmaban la efectividad de su receta. La refutación de la teoría de la generación espontánea debería esperar hasta 1864, de la mano de un "tal" Pasteur, que llegó a demostrar (nada menos) que todo ser vivo, procede indefectiblemente de otro ser vivo.
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Empleados castrados
"el barbero preguntaba una vez más si estaban seguros de una decisión que sería irreversible"
En la historia de la humanidad existen numerosos casos de personas que por accidente, castigo o represalia, han perdido sus genitales. Afirman ( y creo que sin duda) que sería la experiencia más traumática del hombre. La práctica de la castración, estaba muy extendida en imperios antiguos como una forma de conformar sirvientes sumisos y leales conocidos como eunucos, que alcanzaban incluso un gran prestigio e influencia en los círculos del poder. Pero un caso más extremo e increíble, es el de los eunucos voluntarios de la China medieval.
Durante la dinastía Ming, en China, los eunucos, originariamente criminales condenados a la castración y servidumbre, se incorporaban como servidumbre al Estado. Con el tiempo, la necesidad de eunucos fue aumentando, al igual que las funciones y tareas que realizaban alcanzando mayores privilegios. A tal punto, el eunuco se transformó en una especie de camino a la "movilidad social". Las clases sociales más bajas encontraban en la figura del eunuco, la posibilidad de ascenso y de "terminar" con las miserias. Muchas veces, se acompañaba en familia a un integrante que decidía sacrificarse por una mejor vida. El método de castración, era muy rudimentario, y lo transcribo, para no leer dos veces (impresionables abstenerse) :
"....el barbero primero envolvía desde su base al pene y los testículos conjuntamente en una venda común que ajustaba fuertemente, lo que producía dolor y proporcionaba la forma de una especie de embutido. A continuación iba retorciendo hacia un lado el paquete así formado, tomaba un cuchillo curvo, lo alzaba a distancia calculando para un corte fuerte y veloz... llegados a este punto el barbero preguntaba una vez más si estaban seguros de una decisión que sería irreversible, si el futuro eunuco era mayor de edad, él debía responder por sí mismo, y si era menor entonces la respuesta correspondía a la familia allí presente. Si la respuesta final era afirmativa, entonces con un solo movimiento cercenaba los genitales. Luego junto con el inmenso dolor se producía una abundante hemorragia. El barbero aplicaba baños de sales y aceites para detenerla y luego aplicaba una pequeña cuña de metal, generalmente estaño, en el orificio uretral...."
Lo que sigue es pura medicina "a la buena de Dios". En el mejor de los casos, luego de unos días sin beber líquidos, el barbero retiraba el tabique de metal y el paciente evolucionaba dolorido, pero exitosamente, comenzando a gestionar un empleo en el Palacio Imperial. Caso contrario, le esperaba la peor de las agonías.
En cuanto a la práctica de los eunucos, hay que decir que está desterrada en la mayor parte del planeta, aunque con algunas variantes persiste en la India con el nombre de Hijras (miembros de la casta del tercer sexo). En China, los eunucos tuvieron su máximo apogeo durante la dinastía Ming.
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Los espermatozoides con hombrecitos-según el espejo mágico
En 1677, el comerciante de telas holandés Anton van Leeuwenhoek perfeccionó la técnica de lentes para analizar en profundidad los materiales de sus mercancías. Así, consiguió ampliar trescientas veces la capacidad de visualización de los microscopios de entonces. Nacía el espejo mágico, capaz de revelar por primera vez los detalles de un mundo inaccesible para el ojo humano.
Un grupo de entusiastas, adeptos al espejo mágico, se propuso analizar espermatozoides vivos, con el revolucionario microscopio, observando asombrados un descubrimiento desconcertante: minúsculos hombrecitos estaban encerrados en la cabeza de cada espermatozoide. En realidad, la limitada resolución de los primeros microscopios, combinada con la falta de conocimientos, dio lugar a un curioso fenómeno de pareidolia, (derivada etimológicamente del griego eidolon: "figura" o "imagen" y el prefijo par: "junto a" o "adjunta", es un fenómeno psicológico, consistente en que un estímulo vago y aleatorio "habitualmente una imagen", es percibido erróneamente como una forma reconocible). Los espermistas no dudaron en especular con desorbitadas teorías:
"...afirmaban que el esperma era de hecho un «hombre pequeño» (homúnculo) que se ponía dentro de una mujer para que creciese hasta ser un niño...Se pensaba que ya desde Adán estaba enclaustrada toda la humanidad,,,"
La teoría explicaba que cada homúnculo, contenía dentro de si, otro ser humano más pequeño, y dentro de éste había otro al modo de las famosas muñecas rusas. Así, calculaban que la humanidad estaba enclaustrada inicialmente en un homúnculo inicial contenido en Adán, en donde cada descendiente, contenía un hombrecito menos que la generación anterior. El cálculo sumaba un total de 200 millones de generaciones, después de las cuales, la vida humana llegaría a su fin.
Para una teoría más acertada, hubo que esperar unos 150 años, hasta que nuevos experimentos con cruzamientos artificiales de plantas, demostraron que la teoría de la reproducción y la herencia genética, se alejaba para siempre de los pequeños hombrecitos.
Fuente
SALUDOS!!!