dijo:
Con Jorge Rafael Videla, Clarín accedió a Papel Prensa, con Carlos Menem logró que se anulara el artículo 45, sancionado durante la dictadura, que prohibía la conglomeración de medios. A través de una licitación que estaba pactada para que la ganara Clarín, el holding accedió a las licencias de Radio Mitre y Canal 13 con lo que comenzaba la gestación del gran imperio que hoy conforma.
El 27 de diciembre de 1999, el Grupo Clarín S.A. y el banco de inversiones Goldman Sachs suscribieron el acuerdo de incorporación del banco norteamericano como socio minoritario. En esa operación, se vendió por 500 millones el 18% de todo el Grupo Clarín, con la excepción de Multicanal. Por increíble que parezca, todo este proceso de acumulación dio como resultado, a fines de los ‘90, un holding endeudado en 1.000 millones de dólares, que llevó a todo el Grupo a un proceso de decadencia en el que tuvo que invertir todo su poder de presión para el salvataje.
dijo:Los primeros pasos del holding hacia la inserción y posterior expansión en el mercado de las comunicaciones comenzaron en la dictadura militar. Con el objetivo de dejar de depender de los insumos extranjeros para poder publicar diarios o revistas, los principales periódicos del país obtuvieron de gobierno dictador de Juan Carlos Onganía la decisión de construir la planta de “Papel Prensa”. Se crea entonces el fondo para el desarrollo de la producción de papel celulosa (Decreto Ley 18.312 de agosto de 1969). Y se fija una “Tasa” de contribución del 10% a la importación de papel hasta montar una fábrica de papel argentina. De esta manera TODOS los diarios del país pagaron durante 10 años el 10% de sus importaciones de papel. Más adelante la protección arancelaria para la importación de papel aumentaría 49% por lo que la empresa se convertiría en la única alternativa posible para la adquisición de papel por parte de cualquier diario.
Para el año 1977 Papel Prensa estaba constituida de forma cuatripartita: sus acciones se repartirían en forma equivalente entre los diarios Clarín, La Nación, La Razón y el Estado nacional. O sea que tres empresas del rubro periodístico se quedaron a un precio irrisorio (el traspaso de las acciones se había hecho a un precio tres veces menor del valor real), se quedaron decía con la planta que todos lo periódicos del país habían pagado durante diez años. Primera estafa de los comunicadores de la verdad que consumen los argentinos. El diario La Razón como consecuencia de su quiebra en los años 80, le vendió todas sus acciones al holding de Papel Prensa. Sin embargo el paquete accionario en vez de costar 20 millones de dólares, le costo al grupo solo 6 millones de dólares. Más tarde en años 90 la cámara de apelaciones iniciaría juicio político al juez Foiguel López por haber autorizado la venta de las acciones a precio vil. Por supuesto no hubo nunca resolución al respecto. Segunda estafa de los grupos más “serios” en materia de la información de la que se nutren y opinan los argentinos.
Pero sigamos con el “Grupo Clarín”. Luego de la derrota de Malvinas, a diferencia de los otros medios, que habían apoyado a la dictadura y ahora corrían a alinearse con los nuevos tiempos democráticos, “Clarín” consideraba que aún había algo más que negociar con el Gral. Bignone, el último presidente de facto, y el objetivo eran nada menos que las acciones del Estado de Papel Prensa S.A. y Bignone redactó el decreto de venta de las acciones del Estado al Grupo Clarín por sólo 6 millones de dólares. Este acuerdo sería anulado por Raúl Alfonsín al estimar que la parte del Estado valía por lo menos 25 millones de dólares. Para esta época “Clarín” ya tenía participación accionaria en la agencia Diarios y Noticias y controlaba la impresión de libros y revistas desde “Artes Gráficas” Rioplatense S.A. También fue para la década del 80 que Clarín compro “Radio Mitre”, muy a pesar de que la ley de radiodifusión 22.285 prohibía a los dueños de diarios ser propietarios, socios o tener vinculación alguna con una emisora de radio o televisión. “Radio Mitre” pertenecía a una sociedad formada por Pablo Gowland, Joaquín Oteiza, Julio Moyano y Víctor Dapiche. Moyano también era el responsable artístico de la radio. Ante la debacle económica y la abultada deuda que la sociedad tenía con el “Banco Mariva”, en el cual también tenía participación accionaria “Clarín”, Julio Moyano vende sus acciones a fines de 1985. Sus socios al desaparecer el principal operador de la emisora, deciden transferir sus acciones a “Clarín” a pesar de estar prohibido por la ley aún vigente. Entre fines de 1985 y comienzos del 86, el directorio de Radio Mitre cambió su composición e ingresaron dos nuevos integrantes provenientes del “Banco Mariva”, Abel Maloney, redactor de “Clarín” y posterior gerente general de la emisora, fue la cabecera de playa para definir quienes quedarían en la emisora y a quienes se despedirían. La 790, o sea “Radio Mitre” había empezado a pertenecer a “Clarín” en violenta infracción al artículo 6 de la ley de Radiodifusión, pero el gobierno radical de entonces miró para otro lado.
dijo:Un deudor dominante
Clarín pasó de ser una empresa monomedia en la década de los ’80 a constituirse en el grupo de capital nacional de mayor influencia en la agenda pública, dominante en el mapa de medios de Argentina.
En los ’90 asumió una estrategia de diversificación multimedia que le permitió expandirse a diferentes segmentos de la industria cultural, ingresando también en áreas conexas como las telecomunicaciones. Así, se convirtió en uno de los jugadores mejor posicionados en el negocio de la convergencia.
Esta expansión tuvo una debilidad de origen: la lógica de inversión especulativa lo llevó a un profundo endeudamiento. Su estrecha vinculación al devenir económico del mercado interno, lo terminó exponiendo a los vaivenes de la economía local, al sustentar su expansión en un pasivo tan importante como sus activos.
La constitución de Clarín como grupo se inició en 1995, cuando tomó la decisión estratégica de competir con los grandes operadores internacionales que entraban al sector o vender y subordinarse a alguno de ellos. Para entrar en la liza debió conseguir financiamiento que le permitiera el desarrollo de la empresa y acercarse a los costos de capital con los que contaban sus competidores en sus países de origen (los grupos internacionales como Telefónica, Liberty, Hicks, tienen llegada a fondos de financiación a costos muy inferiores a sus competidores locales). Así, se gestionaron préstamos sindicados para colocar Obligaciones Negociables (ONs) en los mercados financieros internacionales. En marzo de 1999, cuando el mercado comenzó a dar los primeros síntomas de la crisis, el banco de inversión Goldman Sachs adquirió una parte minoritaria del paquete accionario del Grupo Clarín. El plan de negocios tuvo como objetivo posicionarse como actor dominante no sólo en los sectores de contenidos sino, también, en todos los segmentos de distribución.
Las expectativas de crecimiento ininterrumpido del grupo fueron revirtiéndose a partir del estancamiento de la economía argentina, la crisis financiera internacional, la explosión de la burbuja de las empresas de internet y el desdibujamiento de los negocios a futuro de la convergencia. Apareció así la fragilidad económica del grupo, que se radicalizó a partir de la devaluación del peso.
Durante los últimos años, el diario Clarín vio reducida su venta y sus ingresos por publicidad. Parte del retroceso se financió a través de la mejora en los márgenes de circulación. También se buscó la captación de nuevos segmentos del público con la edición de los suplementos zonales que asestó un duro golpe para los medios locales, que no pueden competir con un gigante mediático como Clarín, con el condicionamiento político y la pérdida de pluralidad informativa que ésto genera. Mientras la pérdida de credibilidad y la acusación a Clarín de favorecer la pesificación para licuar sus deudas son parte del lastre de la nueva etapa, el holding debió tomar algunas decisiones urgentes para no ahondar la situación deficitaria.
La estrategia del Grupo se basa en las negociaciones que debe emprender en dos planos. Por un lado, presionar a los políticos que gestionan el Estado para acordar su condición de supervivencia, y por otro, los acuerdos que pueda lograr con los tenedores de deuda.
La fórmula devaluación, pesificación y seguro de cambio, hubiese sido la que le permitiría a Clarín sanear su endeble situación económica. Mientras ésto no se plasme, presiona para que el Estado genere alguna medida de mecanismo de repago blando de la deuda emitida en moneda extranjera.
MEDIOS Y PORCENTAJES EN ACCIONES DEL HOLDING CLARÍN
Goldman y Sachs (banca financiera) 18% GC Dominio (Herrera, Magnetto, Aranda, Paglioto)
Agea 75% - Ferias y Exposiciones 75%. Diario Olé y Revista Genios.
Editoras de Revistas S.A. Revista Elle 75%.
La Razón 75%.
Radio Mitre y F.M. 100 100%.
Diario Clarín Ubi 100%.
Cable Visión 60%.
Fibertel 100%.
Canal 13 TV y Multicanal 100%.
Fintech 40%.
Fullzero, Flash y Ciudad Internet 100%.
Impiprost 50%.
Inversora de Eventos –Teledeportes. Compañía de medios digitales- 100%.
Agencia DyN de Noticias 25%.
Papel Prensa 50%.
Diario La Voz del Interior de Córdoba. Diario Los Andes de Mendoza 100% c/u.
TN canal de noticias 100% Canal Volver. Multideporte. Magazines. Canal 7 Bahía Blanca 100% c/u.
Artear Argentina 99.2%.
Polka 30%.
Patagonik 50%.
Canal Rural TV 50%.
TRISA S.A. TyC Sport 50%.
Composición de papel prensa en el 2007
Clarín 49%.
La Nación 22%.
Estado Nacional 28%.
http://www.sinconcesiones.com.ar/grucla.html
http://www.cta.org.ar/base/article12217.html
(Por favor pido a los moderadores, este post cumple con el protocolo, no tiene titulo en mayuscula ni nada fuera de lugar, yo mantengo los comentarios y no dejo forobardo, por favor no borren mi post)