Hasta que en 1965 se abolió la pena de muerte, en Gran Bretaña había un elenco permanente de ejecutores oficiales. Este empleo a tiempo parcial fue siempre requeridísimo. En 1953 la Comisión Real observó: “Sin duda, la ambición que impulsa a un promedio de cinco personas por semana a postularse al cargo de verdugo revela cualidades psicológicas que ningún Estado desearía alentar en sus ciudadanos”.
En Gran Bretaña, el reclutamiento de aspirantes al puesto de verdugo público no requería coerción alguna. La muerte del verdugo William Marwood en septiembre de 1883 provocaría un torrente de ofertas no solicitadas. Lo que sigue es una selección de extractos (literales [en realidad no, ya que se han traducido intentando imitar las faltas de ortografía]) redactados por los animosos aspirantes al cargo:
Estimado señior, estoy aquí fuera esperando con un rollo de cuerda con el ánimo de ofrecerle una demostración personal de mi método.
No dudaría en colgar a hermanas o hermanos, o a cualquiera que se tercie, sin mostrar temor ni favor.
He presenciado ejecuciones en todas las naciones, por lo tanto no hay peligro de que me indisponga en el momento crucial.
El ser Barbero de Oficio me ha permitido acumular cierta Enorme Experiencia en la Conformación de los cuellos y ventilaciones de toda clase de gente.
Querido senior, estoi anciando poder ser buestro berdugo público para lo cual me presento. poseo treinta anios y me agradaria colgar a uno odos omvres de gratis.
En diversas ocasiones he realizado con éxito algunos experimentos en el arte de ahorcar (mediante figuras de tamaño natural) a fin de perfeccionarme debidamente en la tarea de despachar criminales.
Treinta postulantes fueron requeridos para una entrevista en Old Bailey. De éstos se presentaron diecisiete; dos horas más tarde, los oficiales de justicia habían efectuado su elección. Bartholomew Binns, un minero, se las apañó como pudo en sus primeros cuatro encargos y fue despedido por llegar borracho al quinto. Luego, Binns se ganaría la vida durante un tiempo demostrando su destreza en ferias ambulantes con muñecos de cera.
En la historia de las civilizaciones, diferentes personajes han ejercido el oficio de verdugo:
* En las antiguas monarquías asiáticas, ejercía el oficio de verdugo uno de los principales dignatarios de la corte, dignificado con el título de gran sacrificador.
* Entre los israelitas, la sentencia de muerte se ejecutaba por todo el pueblo, por los acusadores y por los parientes del interfecto y aun a veces por los mismos jueces.
* En algunos países de Alemania, la sentencia de muerte se ejecutaba por el más joven de la comunidad.
* En Hedien, por el último avecindado en la ciudad.
* En Franconia, por el último que se había casado.
* En algunos países, eran designados como ejecutores de altas obras los taberneros y carniceros.
Fte:
http://exapamicron.wordpress.com/page/2/
En Gran Bretaña, el reclutamiento de aspirantes al puesto de verdugo público no requería coerción alguna. La muerte del verdugo William Marwood en septiembre de 1883 provocaría un torrente de ofertas no solicitadas. Lo que sigue es una selección de extractos (literales [en realidad no, ya que se han traducido intentando imitar las faltas de ortografía]) redactados por los animosos aspirantes al cargo:
Estimado señior, estoy aquí fuera esperando con un rollo de cuerda con el ánimo de ofrecerle una demostración personal de mi método.
No dudaría en colgar a hermanas o hermanos, o a cualquiera que se tercie, sin mostrar temor ni favor.
He presenciado ejecuciones en todas las naciones, por lo tanto no hay peligro de que me indisponga en el momento crucial.
El ser Barbero de Oficio me ha permitido acumular cierta Enorme Experiencia en la Conformación de los cuellos y ventilaciones de toda clase de gente.
Querido senior, estoi anciando poder ser buestro berdugo público para lo cual me presento. poseo treinta anios y me agradaria colgar a uno odos omvres de gratis.
En diversas ocasiones he realizado con éxito algunos experimentos en el arte de ahorcar (mediante figuras de tamaño natural) a fin de perfeccionarme debidamente en la tarea de despachar criminales.
Treinta postulantes fueron requeridos para una entrevista en Old Bailey. De éstos se presentaron diecisiete; dos horas más tarde, los oficiales de justicia habían efectuado su elección. Bartholomew Binns, un minero, se las apañó como pudo en sus primeros cuatro encargos y fue despedido por llegar borracho al quinto. Luego, Binns se ganaría la vida durante un tiempo demostrando su destreza en ferias ambulantes con muñecos de cera.
En la historia de las civilizaciones, diferentes personajes han ejercido el oficio de verdugo:
* En las antiguas monarquías asiáticas, ejercía el oficio de verdugo uno de los principales dignatarios de la corte, dignificado con el título de gran sacrificador.
* Entre los israelitas, la sentencia de muerte se ejecutaba por todo el pueblo, por los acusadores y por los parientes del interfecto y aun a veces por los mismos jueces.
* En algunos países de Alemania, la sentencia de muerte se ejecutaba por el más joven de la comunidad.
* En Hedien, por el último avecindado en la ciudad.
* En Franconia, por el último que se había casado.
* En algunos países, eran designados como ejecutores de altas obras los taberneros y carniceros.
Fte:
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