$ 4.120.394 en vuelos promocionales y personales de Julio César Cleto Cobos
En dos años, el Estado gastó más de cuatro millones de pesos en los viajes del vicepresidente-opositor. Agasajos y destinos proselitistas. El factor ético.
4.120.394 pesos. Eso es lo que invirtió el Estado nacional en los vuelos promocionales y personales de Julio César Cleto Cobos. Todo bien, todo legal: según la norma, el vicepresidente tiene derecho a utilizar la flota oficial para sus necesidades aéreas. Por eso el dato no pasaría de la anécdota, si no fuera por un detalle: Cobos, a la vez, es uno de los opositores más tenaces del Gobierno.
Lo anecdótico, entonces, se vuelve duda: ¿es ético que un pretendido líder opositor utilice recursos públicos para afianzar su imagen y su candidatura presidencial?
El debate no es nuevo. Oficialistas y opositores –incluso desde la Unión Cívica Radical, el partido madre de Cobos– vienen cuestionando que el ingeniero ejercite el insólito rol de vice-opositor. Y miran con recelo que utilice esa anomalía institucional para obtener ventajas ante sus eventuales adversarios. Ese descontento se revitaliza con los datos que obtuvo en exclusiva Veintitrés. Según las planillas, en los últimos dos años Cobos realizó 176 vuelos, a razón de un viaje cada cuatro días. En la mayoría de los casos, el destino fue Mendoza, tierra natal, hogar y comando político del ingeniero. Pero también figuran viajes relámpago a distritos donde el cobismo intenta armar su base electoral: Bahía Blanca, Córdoba, Catamarca y Corrientes.
Un repaso por las actividades que realizó el vicepresidente en esos destinos alimenta las suspicacias. Entre el 1 y el 25 de febrero de 2009, Cobos emprendió un raid que lo paseó por Mendoza, Paso de los Libres y Córdoba. En una de las paradas –el domingo 22 de febrero–, el mendocino fue la estrella de la tribuna rural de Leones, donde coronó a la reina nacional del Trigo. En esos días, la tradicional ceremonia campera se había transformado en la meca de los dirigentes opositores ávidos de conquistar el voto chacarero. Hasta allí viajaron, entre otros, Adrián Pérez de la Coalición Cívica (CC), Rubén Giustiniani del Partido Socialista, los locales Oscar Aguad y Mario Negri (UCR), y el vecinalista Luis Juez. Cada uno llegó como pudo: los legisladores foráneos, con los tramos aéreos otorgados a los parlamentarios; los locales, en auto. En el caso de Cobos, el erario público abonó los 101.049 pesos que facturó la empresa estatal LADE por el total de los traslados de ese recorrido, que incluyó escalas en cuatro provincias.
fuente
¿es ético que un pretendido líder opositor
utilice recursos públicos para afianzar
su imagen y su candidatura presidencial?
utilice recursos públicos para afianzar
su imagen y su candidatura presidencial?
En dos años, el Estado gastó más de cuatro millones de pesos en los viajes del vicepresidente-opositor. Agasajos y destinos proselitistas. El factor ético.
4.120.394 pesos. Eso es lo que invirtió el Estado nacional en los vuelos promocionales y personales de Julio César Cleto Cobos. Todo bien, todo legal: según la norma, el vicepresidente tiene derecho a utilizar la flota oficial para sus necesidades aéreas. Por eso el dato no pasaría de la anécdota, si no fuera por un detalle: Cobos, a la vez, es uno de los opositores más tenaces del Gobierno.
Lo anecdótico, entonces, se vuelve duda: ¿es ético que un pretendido líder opositor utilice recursos públicos para afianzar su imagen y su candidatura presidencial?
El debate no es nuevo. Oficialistas y opositores –incluso desde la Unión Cívica Radical, el partido madre de Cobos– vienen cuestionando que el ingeniero ejercite el insólito rol de vice-opositor. Y miran con recelo que utilice esa anomalía institucional para obtener ventajas ante sus eventuales adversarios. Ese descontento se revitaliza con los datos que obtuvo en exclusiva Veintitrés. Según las planillas, en los últimos dos años Cobos realizó 176 vuelos, a razón de un viaje cada cuatro días. En la mayoría de los casos, el destino fue Mendoza, tierra natal, hogar y comando político del ingeniero. Pero también figuran viajes relámpago a distritos donde el cobismo intenta armar su base electoral: Bahía Blanca, Córdoba, Catamarca y Corrientes.
Un repaso por las actividades que realizó el vicepresidente en esos destinos alimenta las suspicacias. Entre el 1 y el 25 de febrero de 2009, Cobos emprendió un raid que lo paseó por Mendoza, Paso de los Libres y Córdoba. En una de las paradas –el domingo 22 de febrero–, el mendocino fue la estrella de la tribuna rural de Leones, donde coronó a la reina nacional del Trigo. En esos días, la tradicional ceremonia campera se había transformado en la meca de los dirigentes opositores ávidos de conquistar el voto chacarero. Hasta allí viajaron, entre otros, Adrián Pérez de la Coalición Cívica (CC), Rubén Giustiniani del Partido Socialista, los locales Oscar Aguad y Mario Negri (UCR), y el vecinalista Luis Juez. Cada uno llegó como pudo: los legisladores foráneos, con los tramos aéreos otorgados a los parlamentarios; los locales, en auto. En el caso de Cobos, el erario público abonó los 101.049 pesos que facturó la empresa estatal LADE por el total de los traslados de ese recorrido, que incluyó escalas en cuatro provincias.
fuente