¡¡Feliz Día Internacional de la Mujer!!
Esta es la palabra con la que me siento identificada al dirigirme a mis congéneres; hermanas en la vida, hermanas en la lucha del día a día, hermanas en el sentimiento profundo y el compromiso de lograr un mundo mejor. Y ese sentimiento es el que hoy hace que cuando iniciamos lo que se ha dado en llamar “LA SEMANA DE LA MUJER”, nos sintamos unidas en un solo propósito, el de confraternizar y afianzar nuestros ideales, los mismos que tuvieron nuestras antecesoras, mujeres insignes que con decisión, esfuerzo, sacrificio y en algunos casos con su propia vida, ayudaron a forjar la patria, nuestro suelo, y aquellas que mas allá de las fronteras, también lucharon por lograr un mundo mejor.
Nombrarlas a todas es imposible, pero creo hacer justicia y homenajearlas debidamente, al recordarlas en algunas de las figuras mas emblemáticas: FLORENCE NIGHTINGALE, LA MADRE TERESA DE CALCUTA, MARIE CURIE, GOLDA MEIR, JUANA AZURDUY, y por supuesto, la mujer más odiada y amada de nuestro país, pero que marcó a fuego nuestra historia, un antes y un después de ella, una mujer que incluso dejó su impronta, aún en el extranjero: con todo mi respeto y admiración debo nombrar a la Sra. MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN, nuestra querida EVITA. No pretendo generar un debate político, simplemente expresar mi opinión, que tal vez sea o no compartida.
Hay un refrán que dice: “Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”, no lo comparto, para mí, a un gran hombre siempre acompaña una mujer, no creo que ninguna esté detrás de ellos, por el contrario, va a la par y algunas veces sola y adelante, y más allá de su instrucción, situación social y económica, en general, toda mujer da docencia de vida, ya sea en el hogar más cómodo como en el más humilde. Cada una en su ámbito, cada una con sus ideales, cada una con su fe, son madres, maestras, obreras, profesionales, seres multifacéticos que pueden parecer débiles, pero a la hora de la verdad, son duras como hierro y solo se quiebran ante las lágrimas de un niño o el dolor de los seres amados o desprotegidos.
Por eso creo que debemos dar gracias a Dios por haber nacido mujeres, y rogarle que nos dé la fuerza y la lucidez para que siempre encontremos el rumbo correcto y deseado que nos conduzca a la felicidad y la paz.
No puedo dejar de mencionar, en forma egoísta, a las grandes mujeres que forjaron la persona que hoy soy, grandes mujeres de mi vida, como son, aún ausentes algunas, mi Mamá, mi bisabuela , mis abuelas y mis tías,mi suegra, mi herma , mi madrina , pero por sobre todo a mi hijita

a todas ellas
¡¡Felíz Día!!.-
NO TE OLVIDES DE SALUDAR A TUS MUJERES ESPECIALES
