Santa Cruz desafía a Google Earth con una super herramienta
Un grupo de 3 personas se encuentra desarrollando desde 2006 un sistema de información territorial abierto, oficial y gratuito que incluye datos sobre mapas, rutas, tendido eléctrico, cableado y edificios públicos, entre otros, a escala, y que una vez finalizado, superará ampliamente al producto estrella del coloso online: dialogamos con Pablo Calviño, uno de los responsables del proyecto.
Cuando uno piensa en dónde buscar información Google es la primera alternativa que se viene a la cabeza, y si bien el buscador supo convertirse en una fuente de consulta para casi todo, no siempre acierta con sus resultados y ni hablar cuando se trata de datos geográficos o de posicionamiento territorial o aquellos disgustos por violar las normas de privacidad de las personas. A partir de esta observación comenzaron a trabajar en Santa Cruz para crear un sistema que pudiera resolver todas las dudas territoriales lo más acertado posible.
El punto neurálgico del proyecto lleva el nombre de IDERA, una iniciativa llevada adelante por personal perteneciente a organismos nacionales, provinciales y municipales de diversas áreas y disciplinas, que generan, procesan o utilizan información geográfica, de carácter diverso (fundamental, estadística, social, educativa, catastral, geológica, entre otras) y que buscan la implementación de una Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) que pueda converger en un sistema de información nacional.
¿Cuáles serían los beneficios de crear esta herramienta superadora? La idea de cada unidad detrás del proyecto es que se pueda acceder a información de todo tipo integrada y publicada bajo los mismos estándares y normas. De esta manera se podrá acceder a información vital para la toma de decisiones relacionadas al territorio, como explotación de recursos naturales, protección del ambiente o prevención de accidentes naturales.
Los fines no son menores si se tiene en cuenta que la idea surgió como una respuesta a la búsqueda de soluciones para resolver el problema de las inundaciones en Santa Fe, una provincia azotada por esta clase de catástrofes.
Pablo Calviño es uno de los hombres que está detrás del proyecto en Santa Cruz, la provincia que junto a Santa Fe, se encuentra más avanzada en su desarrollo e implementación. “Nuestro plan está orientado a un sistema actualizado, no a un depósito estanco de capas de información. Por eso lo que hicimos fue instalar nodos en todas las oficinas involucradas.
En otras palabras, en vez de ir a extraer la información con sus equipos decidieron dotar a las unidades con nodos que procesan y organizan el material que van subiendo y que automáticamente refieren los datos hacia un servidor público. A diferencia de Google, los datos privados son ocultados ya que por cuestiones legales no se permite publicar direcciones, ni números de teléfono o, en un plano macro, datos precisos sobre la ubicación de yacimientos petrolíferos, etc. Ese contenido queda resguardado en el servidor privado de cada oficina y sólo tienen acceso las autoridades gubernamentales a través de usuario y password.
La cuestión del acceso es una de las patas centrales de este supra sistema de información territorial santracruceño. Tanto los ciudadanos como las autoridades tendrán permisos para utilizar el sistema con la diferencia que a los primeros sólo se les permitirá ver información geográfica, ubicación de aeropuertos, escuelas, hospitales públicos, o sea, todo lo que permite Google, pero a un nivel más preciso ya que todos los datos no son obtenidos satelitalmente sino a través de la información oficial que cada oficina tiene en su poder.
Para simplificar la tarea, todos los datos que circulan por la red de nodos oficiales a nivel nacional son manejados bajo un estándar que unifica los procesos y que tiene como fin último la creación de una mega plataforma país que concentre la información de cada espacio geográfico del territorio nacional.
Ah, bueno, si alguien desea encontrar un comercio puntual deberá volver a Google, ya que por ahora no incluirán información de negocios, aunque es una de las ideas potenciales si logran, a futuro, cerrar acuerdos con las distintas agrupaciones de comercios. Algo que no vendría nada mal teniendo en cuenta la escasa precisión que para estos menesteres evidencia la herramienta privativa desarrollada por la empresa de las dos OO.
Como yapa, la oficina santacruceña es ferviente promotora del software libre, y amparados en una ley provincial, comenzó a migrar todos sus equipos y sistemas a la filosofía open source. Calviño confesó que si bien aún quedan algunos residuos privativos heredados, de a poco van cambiando a sistemas abiertos en la medida que descubren aplicaciones acordes: al día de hoy la mitad de sus herramientas son open source.
Si viviéramos en un mundo de fantasías, luego de cuatro años seguidos de know how, los amigos de Santa Cruz, y todos las provincias que integran IDERA, con un presupuesto asignado, podrían haber avanzado en el asunto a niveles geométricos, pero claro, esto no sucede. La mayoría del equipamiento fue obtenida a través de “trueques” entre las distintas oficinas: “Si vialidad tenía un inconveniente se lo tratábamos de solucionar a cambio de una PC, lo mismo con otros departamentos, y de a poco fuimos dotando de fierros nuestro espacio”, comentó Calviño.
No hay dudas que este proyecto, una vez finalizado, será de muchísima utilidad para los ciudadanos, pues, qué mejor que acceder a la información real sobre el propio territorio donde se vive para saber cuáles son los mejores suelos para cultivar, las zonas de inundación, los espacios rurales que necesitan escuelas, etc. Cientos de beneficios que necesitan de más apoyo económico para existir.
Por Leandro Piñeiro
Un grupo de 3 personas se encuentra desarrollando desde 2006 un sistema de información territorial abierto, oficial y gratuito que incluye datos sobre mapas, rutas, tendido eléctrico, cableado y edificios públicos, entre otros, a escala, y que una vez finalizado, superará ampliamente al producto estrella del coloso online: dialogamos con Pablo Calviño, uno de los responsables del proyecto.
Cuando uno piensa en dónde buscar información Google es la primera alternativa que se viene a la cabeza, y si bien el buscador supo convertirse en una fuente de consulta para casi todo, no siempre acierta con sus resultados y ni hablar cuando se trata de datos geográficos o de posicionamiento territorial o aquellos disgustos por violar las normas de privacidad de las personas. A partir de esta observación comenzaron a trabajar en Santa Cruz para crear un sistema que pudiera resolver todas las dudas territoriales lo más acertado posible.
El punto neurálgico del proyecto lleva el nombre de IDERA, una iniciativa llevada adelante por personal perteneciente a organismos nacionales, provinciales y municipales de diversas áreas y disciplinas, que generan, procesan o utilizan información geográfica, de carácter diverso (fundamental, estadística, social, educativa, catastral, geológica, entre otras) y que buscan la implementación de una Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) que pueda converger en un sistema de información nacional.
¿Cuáles serían los beneficios de crear esta herramienta superadora? La idea de cada unidad detrás del proyecto es que se pueda acceder a información de todo tipo integrada y publicada bajo los mismos estándares y normas. De esta manera se podrá acceder a información vital para la toma de decisiones relacionadas al territorio, como explotación de recursos naturales, protección del ambiente o prevención de accidentes naturales.
Los fines no son menores si se tiene en cuenta que la idea surgió como una respuesta a la búsqueda de soluciones para resolver el problema de las inundaciones en Santa Fe, una provincia azotada por esta clase de catástrofes.
Pablo Calviño es uno de los hombres que está detrás del proyecto en Santa Cruz, la provincia que junto a Santa Fe, se encuentra más avanzada en su desarrollo e implementación. “Nuestro plan está orientado a un sistema actualizado, no a un depósito estanco de capas de información. Por eso lo que hicimos fue instalar nodos en todas las oficinas involucradas.
En otras palabras, en vez de ir a extraer la información con sus equipos decidieron dotar a las unidades con nodos que procesan y organizan el material que van subiendo y que automáticamente refieren los datos hacia un servidor público. A diferencia de Google, los datos privados son ocultados ya que por cuestiones legales no se permite publicar direcciones, ni números de teléfono o, en un plano macro, datos precisos sobre la ubicación de yacimientos petrolíferos, etc. Ese contenido queda resguardado en el servidor privado de cada oficina y sólo tienen acceso las autoridades gubernamentales a través de usuario y password.
La cuestión del acceso es una de las patas centrales de este supra sistema de información territorial santracruceño. Tanto los ciudadanos como las autoridades tendrán permisos para utilizar el sistema con la diferencia que a los primeros sólo se les permitirá ver información geográfica, ubicación de aeropuertos, escuelas, hospitales públicos, o sea, todo lo que permite Google, pero a un nivel más preciso ya que todos los datos no son obtenidos satelitalmente sino a través de la información oficial que cada oficina tiene en su poder.
Para simplificar la tarea, todos los datos que circulan por la red de nodos oficiales a nivel nacional son manejados bajo un estándar que unifica los procesos y que tiene como fin último la creación de una mega plataforma país que concentre la información de cada espacio geográfico del territorio nacional.
Ah, bueno, si alguien desea encontrar un comercio puntual deberá volver a Google, ya que por ahora no incluirán información de negocios, aunque es una de las ideas potenciales si logran, a futuro, cerrar acuerdos con las distintas agrupaciones de comercios. Algo que no vendría nada mal teniendo en cuenta la escasa precisión que para estos menesteres evidencia la herramienta privativa desarrollada por la empresa de las dos OO.
Como yapa, la oficina santacruceña es ferviente promotora del software libre, y amparados en una ley provincial, comenzó a migrar todos sus equipos y sistemas a la filosofía open source. Calviño confesó que si bien aún quedan algunos residuos privativos heredados, de a poco van cambiando a sistemas abiertos en la medida que descubren aplicaciones acordes: al día de hoy la mitad de sus herramientas son open source.
Si viviéramos en un mundo de fantasías, luego de cuatro años seguidos de know how, los amigos de Santa Cruz, y todos las provincias que integran IDERA, con un presupuesto asignado, podrían haber avanzado en el asunto a niveles geométricos, pero claro, esto no sucede. La mayoría del equipamiento fue obtenida a través de “trueques” entre las distintas oficinas: “Si vialidad tenía un inconveniente se lo tratábamos de solucionar a cambio de una PC, lo mismo con otros departamentos, y de a poco fuimos dotando de fierros nuestro espacio”, comentó Calviño.
No hay dudas que este proyecto, una vez finalizado, será de muchísima utilidad para los ciudadanos, pues, qué mejor que acceder a la información real sobre el propio territorio donde se vive para saber cuáles son los mejores suelos para cultivar, las zonas de inundación, los espacios rurales que necesitan escuelas, etc. Cientos de beneficios que necesitan de más apoyo económico para existir.
Por Leandro Piñeiro