El cancer
Hay más de cien tipos de cáncer diferentes y, como la causa exacta de la mayoría no se conoce, la identificación de los factores de riesgo se ha convertido en un aspecto importante para su prevención.
Muchos factores de riesgo como la edad o factores hereditarios son inevitables. Sin embargo, algunos de los factores más dañinos se pueden evitar.
Descripción
Un factor de riesgo de cáncer es una circunstancia que se cree incrementa la posibilidad de desarrollar un cáncer. La primera observación publicada sobre un factor específico de factores de riesgo de cáncer está fechada en 1775, cuando Sir Percival Pott, cirujano londinense, notó que los deshollinadores jóvenes tenían un incrementada incidencia de cáncer de escroto. Afirmó que la ceniza de chimenea aumentaba el riesgo de cáncer de escroto, comenzando así los estudios de factores ambientales que causan cáncer
1- Cáncer de mama
2- Cáncer cervical
3- Cáncer de testículos
4- Cáncer colorectal
5- Cáncer de pulmón
6- Cáncer de páncreas
7- Cáncer de estomago
8- Cáncer de huesos
9- Cáncer de tiroides
10- Cáncer melanoma
11- Cáncer de próstata
12- Cáncer de leucemia
1- Cáncer de mama
El cáncer de mama es una enfermedad en la cual se desarrollan células cancerosas en los tejidos de la mama. La glándula mamaria se compone de varios racimos de lóbulos y lobulillos conectados mediante unos conductos delgados, a modo de ramas de un árbol, en estos conductos se desarrolla el cáncer de mama más frecuente que es el cáncer ductal, el otro tipo de cáncer de mama es el carcinoma lobular.
Causas
Existe una predisposición familiar que se trasmite a través de los genes (en los cromosomas), siendo el 5% al 10% de todos los casos del cáncer de transmisión hereditaria. Otro factor que predispone al cáncer de mama es el uso de los anticonceptivos hormonales.
Diagnostico
La prevención más eficaz del cáncer de mama es la detección precoz y por ello la autoexploración de las mamas, de forma periódica, es fundamental. Además a partir de los 50 años y antes si existen factores predisponentes familiares, se deben realizar de forma periódica (cada 2 años) una exploración llamada mamografía. Esta exploración detecta pequeños tumores que pueden pasar desapercibidos en la autoexploración
La aparición de algún nódulo sospechoso indica la realización de una biopsia del mismo, esto supone tomar un pequeño trozo del nódulo y analizarlo al microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Normalmente la toma de la muestra se realiza mediante una aguja que se introduce en el tejido mamario y por aspiración se recoge parte del tejido sospechoso.
Tratamiento
En el tratamiento del cáncer de mama se utilizan cuatro tipos de tratamiento:
• cirugía
• radioterapia
• quimioterapia
• terapia hormonal
Se están realizando estudios clínicos con terapia biológica y con el trasplante de medula ósea.
En primer lugar se utiliza la cirugía para extraer el nódulo canceroso de la mama, también se extraen los ganglios linfáticos axilares para su análisis en el microscopio y detectar la extensión de células cancerosas.
Tipos de cirugía para el cáncer de mama
• Lumpectomía (biopsia escisional o escisión amplia) consiste en la extracción del tumor canceroso y una zona de seguridad a su alrededor y en ocasiones algún ganglio axilar. Se asocia posteriormente con la radioterapia.
• Mastectomía parcial, en ella se extrae el cáncer con parte del tejido de alrededor del mismo y el recubrimiento de los músculos del tórax debajo del tumor, con los ganglios linfáticos axilares. También se aplica posteriormente la radioterapia.
• Mastectomía radical es la extracción de toda la mama la mama y el recubrimiento de los músculos del tórax y de la pared torácica situados debajo del tumor, con los ganglios linfáticos axilares. En la mastectomía parcial modificada parte de los músculos de la pared del tórax se conservan.
• La radioterapia puede ser externa o a través de radioisótopos aplicados localmente (radioterapia interna).
• La quimioterapia se aplica de forma endovenosa.
• La terapia hormonal se aplica si las células cancerosas analizadas tiene receptores para estrógenos o progesterona. El tamoxifeno se utiliza como terapia hormonal, se administra durante 5 años en el cáncer de mama sin extensión a los ganglios linfáticos. El problema es que aumenta la probabilidad de aparición del cáncer de útero.
2- Cáncer cervical
El cáncer cervical es un tipo frecuente de cáncer en mujeres, y consiste en una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos del cuello uterino.
El útero es el órgano hueco, en forma de pera invertida, donde se desarrolla el feto. El cuello o cérvix uterino es una abertura que conecta el útero con la vagina (canal de nacimiento).
El cáncer uterino empieza creciendo lentamente. Antes de que aparezcan células cancerosas en el cuello uterino, los tejidos normales del cuello uterino pasan por un proceso conocido como displasia, durante el cual empiezan a aparecer células anormales. Una citología continción de Papanico generalmente encontrará estas células pre-malignas. Posteriormente, las células cáncerosas comienzan a crecer y se diseminan con mayor profundidad en el cuello uterino y en las áreas circundantes.
Pruebas de diagnostico:
• Citología con tinción de Papanicolaou: Se lleva a cabo usando un pedazo de algodón, un cepillo o una espátula de madera pequeña para raspar suavemente el exterior del cuello uterino con el fin de recoger células. La paciente puede sentir algo de presión, que se acompañará en algunos casos de dolor.
• Biopsia. Si se encuentran células anormales, el médico tendrá que extraer una muestra de tejido del cuello uterino y lo observará a través del microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Para efectuar una biopsia sólo se necesita una pequeña cantidad de tejido y puede hacerse en la consulta del médico.
El pronóstico (posibilidades de recuperación) y selección de tratamiento dependen de la etapa en que se encuentra el cancer cervical (si está sólo en el cuello uterino o si se ha diseminado a otros lugares) y el estado de salud en general.
Tratamiento
Existen tratamientos para todas las pacientes con cancer cervical. Se emplean tres clases de tratamiento:
• Cirugía (extracción del cáncer en una operación)
• Radioterapia (radiaciones de alta energía para eliminar las células cancerosas).
• Quimioterapia (medicamentos o "venenos" para eliminar las células cancerosas).
El cáncer cervical se puede extraer empleando alguna de las siguientes operaciones
• La criocirugía consiste en la eliminación del cáncer por congelamiento.
• La cirugía con rayo láser consiste en el uso de un haz de luz intensa para eliminar células cancerosas.
• La conización consiste en la extracción de un pedazo de tejido en forma de cono en el lugar donde se encuentra la anormalidad. Se emplea para biopsias, pero también para el tratamiento de cánceres tempranos del cuello uterino.
• La escisión electroquirúrgica (LEEP, siglas en inglés) usa una corriente eléctrica que pasa por un aro de alambre delgado, el cual sirve como cuchilla.
• Una histerectomia es una operación en la cual se extraen todo el útero, incluyendo todo el cuello uterino, además del cáncer cervical.
3- Cáncer de testículos
El cáncer de testículos a menudo comienza en las células que producen el esperma. El primer síntoma es un bulto duro del tamaño de un garbanzo. Este bulto normalmente no es doloroso al tacto. En los primeros estadios no hay otros síntomas. Muchos hombres descubren el tumor ellos mismos. Cuanto antes se descubra, mejor. Normalmente sólo afecta a un testículo.
El cáncer testicular es más frecuente en hombres jóvenes, particularmente entre los 15 y los 35 años, y es más frecuente en los hombres blancos que en los negros. Si alguno o los dos testículos no han descendido para el nacimiento, el riesgo de cáncer en cualquiera de los dos testículos es mayor. Si se detecta y se trata pronto, el cáncer de testículos frecuentemente se cura.
Signos y síntomas del cáncer de testículos
• Bulto o hinchazón de un testículo
• Posible dolor local o sensibilidad.
• Tacto duro en un testículo (algunas veces).
Diagnostico del cáncer de testículos
Una autoexploración puede detectar la presencia de un posible crecimiento o tumor dentro del escroto. El descuido en la rapidez de acudir al médico para ver si el dolor está o no asociado al crecimiento es muy desaconsejable. Por lo tanto si se descubre un bulto visite a su médico sin esperar. Para confirmar el diagnóstico se le realizará un examen con ultrasonidos.
Un tumor en un testículo es casi siempre maligno (cancerígeno), pero se requiere el examen de un médico para determinar o asegurar que el tumor es tal. Otros problemas que afectan a los testículos y escroto pueden producir un bulto que parece similar a los tumores pero que no tienen importancia.
Si tiene un tumor en un testículo será necesaria una extirpación quirúrgica. Si el tumor es maligno, será necesario realizar pruebas de sangre, rayos X, y otros análisis para ver si se ha extendido a otros lugares del cuerpo.
¿Es grave el cáncer de testículos?
Más o menos el 70% de los hombres a los que se les ha diagnosticado un cáncer de testículos viven hasta 5 años ó más después del tratamiento. De todas formas, estos porcentajes incluyen cánceres descubiertos en estadios muy tardíos. El tipo de cáncer más frecuente, llamado semínima, puede ser curado en casi todos los casos si se descubre y se trata pronto.
Tratamiento del cáncer de testículos
• Quirúrgico
Es necesaria la extirpación quirúrgica del testículo afectado. Esto no implica pérdida de virilidad porque la capacidad que queda en el otro testículo es suficiente para mantener una función sexual normal, así como una función normal en la producción de hormonas. Si se han perdido los dos testículos habrá infertilidad, pero inyectando hormonas masculinas cada 3 semanas más o menos se mantiene en esencia una función sexual normal.
• Otras terapias
Se utilizarán la radiación y la quimioterapia para prevenir que se extienda el cáncer a otras partes del cuerpo, así como para combatirlo si ha comenzado a extenderse.
4- Cáncer colorectal
El cáncer colorectal es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas en los tejidos del colon. En este tipo de cáncer hay una herencia familiar que se trasmite por un gen (cadena de DNA), los portadores de este gen pueden ser detectados y tratados muy precozmente.
Diagnostico
La detección precoz es fundamental por ello se deben realizar exploraciones preventivas como el tacto rectal, la rectoscopia, y colonoscopia, sobre todo el las personas que tiene factores de riesgo (pólipos en el colon, colitis ulcerosa) o herencia familiar de cáncer colorectal. Se realiza también un análisis de sangre para detectar el antígeno carcinoembrionario (CEA), que se eleva en la sangre en este tipo de cáncer.
Tratamiento
Para el tratamiento del cáncer colorectal existen tres clases de tratamientos disponibles, la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia
La cirugía se utiliza en todas las etapas de extensión del cáncer de colon, pudiéndose utilizar:
• En tumores cancerosos muy iniciales, se puede realizar mediante el colonoscopio un corte del la zona afectada, que suele ser un pólipo (polipectomía).
• Si el cáncer es mayor se extirpara el cáncer y una parte circundante de tejido sano, luego se conectan las terminaciones resultantes, y se limpian los ganglios de la zona.
• Si la unión se hace dificultosa se realiza una apertura del colon hacia el exterior , lo que se llama colostomía. Esta puede ser transitoria y al mejorar el cuadro volverse a cerrar. Si la colostomía es permanente precisará de una bolsa especial para recoger las heces.
La radioterapia en el cáncer colorectal puede ser interna o externa y se usa sola o con cirugía y/o quimioterapia.
La quimioterapia se realiza a través de un tubo que se deja instalado en la vena mientras una bomba pequeña le proporciona tratamiento continuo por un periodo de semanas, o se realiza en inyecciones periódicas en la cánula instalada. Se suele administrar tras la operación de cirugía.
En el cáncer colorectal se puede aplicar un tratamiento biológico con productos naturales o sintetizados para estimular ó restaurar las defensas inmunitarias.
Es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos del pulmón. Este tipo de cáncer se asocia a fumadores ó a la exposición pasiva al tabaco o al radón.
5- Cáncer de pulmón
Cáncer de pulmón de células grandes
El cáncer de pulmón de células grandes se trata en primer lugar con cirugía o radioterapia. En algunos casos se puede realizar una quimioterapia. El pronostico y la elección del tratamiento dependerán de la etapa de extensión en que se encuentra el cáncer, del tamaño del tumor, o el tipo de cáncer de pulmón.
Tratamiento
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas. La quimioterapia se puede tomar en forma oral o administrar al cuerpo con una aguja en una vena o músculo. La quimioterapia se denomina un tratamiento sistémico debido a que el medicamento se introduce en el torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar células cancerosas fuera de los pulmones.
Cáncer de pulmón de células pequeñas
El cáncer de pulmón de células pequeñas es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en los tejidos del pulmón. Este cáncer de pulmón aparece en fumadores o exfumadores.
Síntomas del cáncer de pulmón
Puede aparecer con tos diferente a la habitual o dolor en el pecho que no desaparece, ruidos en la respiración, sensación de ahogo (disnea), esputos con sangre, afonía o hinchazón en la cara y el cuello.
El pronostico y la elección de tratamiento dependerá de la etapa de extensión en que se encuentra el cáncer, del tamaño del tumor, o el tipo de cáncer de pulmón.
Tratamiento
Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas. Se emplean tres clases de tratamiento, la cirugía (en la etapa limitada), la radioterapia (para el tumor principal y las metástasis) y la quimioterapia (en todas las fases de extensión)
Etapa limitada
1. Quimioterapia y radioterapia en el tórax con o sin radioterapia craneal profiláctica
2. Quimioterapia con o sin radioterapia craneal profiláctica.
3. Cirugía seguida por quimioterapia con o sin radioterapia craneal profiláctica.
Etapa extensa
1. Quimioterapia y radioterapia en el tórax con o sin radioterapia craneal profiláctica
2. Quimioterapia con o sin radioterapia craneal profiláctica.
3. Radioterapia de las metástasis (cerebro, huesos)
Etapa recurrente
1. Radioterapia para reducir dolor
2. Existen estudios clínicos con medicamentos nuevos.
6- Cáncer de páncreas
El páncreas es un órgano que produce hormonas; algunas de ellas (la gastrina, por ejemplo) se liberan hacia el intestino, lo cual se conoce como páncreas exocrino, y otras hacia la sangre (insulina, glucagón). A los grupos celulares que tienen esta última función se les denomina "islotes de Langerhans".
El cáncer de páncreas es en general productor de hormonas, y reciben el nombre de la hormona que sintetizan en abundancia: insulinoma si es insulina, glucagonoma, y gastrinoma. Existe también la posibilidad de que secreten otros tipos de hormonas que habitualmente no son producidas por el páncreas, pero son casos verdaderamente excepcionales.
Todavía hay más tumores de producción de hormonas, pero son muy raros y tienen un extenso orden de manifestaciones incluyendo diarrea acuosa, pérdida de peso y baja concentración de potasio en sangre. Si usted experimenta una diarrea acuosa acompañada de fatiga y pérdida de peso en las últimas semanas, su médico probablemente querrá hacer una extensa analítica y tests radiológicos para diagnosticar la enfermedad.
Síntomas y signos del cáncer de pancreas
Insulinoma
• Episodios de cansancio, taquicardia, sudoración y confusión relacionados con el consumo de comida.
Gastrinoma (síndrome de Zollinger-Ellison)
• Dolor de estómago que disminuye temporalmente con la comida y antiácidos pero se vuelve mucho más severo en períodos de semanas o meses.
• Diarrea líquida.
Glucagonoma
• Manchas en la piel en varias partes del cuerpo.
• Dolor de lengua.
• Pérdida de peso.
¿Es grave el cáncer de páncreas
Los cancer de pancreas presentan altas tasas de mortalidad; globalmente se estima que presentan una supervivencia global en torno al 4%.
Los casos con mayores posibilidades de supervivencia a los 5 años son los del tumor confinado al páncreas; se considera que lo son cuando el tumor tiene menos de 2 cm, no hay extensión (metástasis) a los ganglios linfáticos ni rebasa la cápsula pancreática. En estos casos, después de operar para eliminar completamente el tumor, se calcula que a los 5 años sobreviven entre un 18 y un 24% de los pacientes.
Si el tumor se encuentra más extendido, las tasas de supervivencia son menores aún; en general, una gruesa mayoría de pacientes fallece en el primer año siguiente al diagnóstico de la enfermedad.
Tratamiento
En cualquier etapa, se trata de tumores poco sensibles tanto a quimioterapia como a radioterapia; la cirugía, salvo en los casos mencionados de tumor localizado, tampoco resulta curativa. En estos casos localizados, se procede a la extracción quirúrgica completa del tejido afectado.
Sin embargo, la cirugía sí se puede utilizar con fines paliativos al objeto de mejorar la calidad de vida del paciente, como las obstrucciones de los conductos biliares, o del tracto digestivo.
De cualquier modo, es imperativo tratar tanto el dolor físico, como el sufrimiento psicológico intenso de los pacientes graves y de sus familiares. En el caso de cáncer de páncreas, además, el problema se ve agravado por el hecho de que la propia enfermedad produce tendencia al cambio brusco de humor y a las depresiones. Esto debe ser tenido en cuenta a la hora de encarar la relación con ellos, y de procurarles el mayor alivio de sus padecimientos.
7- Cáncer de estómago
El cáncer del estómago, también conocido como cáncer gástrico, es una enfermedad en la que se encuentran células cancerosas en los tejidos del estómago. El estómago es un órgano en forma de J que se encuentra en la parte superior del abdomen donde los alimentos se descomponen (digestión). Los alimentos llegan al estómago a través de un tubo llamado esófago que conecta la boca con el estómago. Después de pasar por el estómago, los alimentos parcialmente digeridos pasan al intestino delgado y luego al intestino grueso o colon.
Por que el cáncer puede encontrarse en el estómago
A veces el cáncer puede encontrarse en el estómago durante mucho tiempo y crecer considerablemente antes de que cause síntomas. En las etapas iniciales del cáncer del estómago, el paciente podría sufrir de indigestión y malestar estomacal, sentirse inflamado después de comer, tener náusea leve, pérdida de apetito o acidez.
En las etapas más avanzadas del cáncer del estómago, el paciente podría presentar sangre en las heces, vómito, pérdida de peso o dolor de estómago. La probabilidad de que al paciente le dé cáncer del estómago es más alta si ha tenido una infección del estómago causada por Helicobacter pylori, o si es de edad avanzada, si es hombre, si fuma cigarrillos o si consume con frecuencia una dieta de comida seca y salada. Otros factores que aumentan la probabilidad de contraer cáncer del estómago son un trastorno del estómago llamado gastritis atrófica, la enfermedad de Ménetrier, un trastorno de la sangre llamado anemia perniciosa o un estado hereditario de crecimientos (pólipos) en el intestino grueso.
Síntomas del cáncer del estómago
Si hay síntomas, el médico suele ordenar una radiografía de la región gastrointestinal superior (también conocida como serie GI superior). Para este examen, el paciente bebe un líquido que contiene bario, el cual permite que se observe el estómago con mayor facilidad en la radiografía. Generalmente, esta prueba se realiza en la oficina del médico o en el departamento de radiología del hospital. El médico también puede mirar dentro del estómago con un tubo delgado iluminado que se llama un gastroscopio. Este procedimiento, conocido con el nombre de gastroscopía, detecta la mayoría de los cáncer del estómago. Para efectuar este examen, se introduce el gastroscopio por la boca y se dirige hacia el estómago. El médico pone anestesia local (un medicamento que causa pérdida de la sensibilidad durante un período corto) en la garganta o administrar otra medicina para relajarle antes del examen para que no sienta dolor. Si el médico observa tejido anormal, quizás tenga que extraer un pedazo pequeño para observarlo en el microscopio con el fin de determinar si hay células cancerosas. Este procedimiento se conoce como biopsia. Generalmente, las biopsias se hacen durante la gastroscopía. La probabilidad de recuperación (pronóstico) y la selección del tratamiento dependerán de la etapa en la que se encuentre el cáncer del estómago (si se encuentra en el estómago o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo) y del estado de salud general del paciente.
8- Cáncer de huesos
En el esqueleto es más frecuente la aparición de metástasis de otros cánceres que el desarrollo de un tumor propiamente óseo. Los más frecuentes son el sarcoma osteogénico (u osteosarcoma) y el sarcoma de Ewing. En España se diagnostican poco más de medio centenar de casos nuevos de cáncer de huesos cada año.
Causas del cáncer de huesos
En la mayoría de los tumores malignos del esqueleto no conocemos la causa que los ha producido. Sin embargo hoy en día sabemos que el cáncer es una enfermedad genética, no porque se transfiera de padres a hijos (aunque en algunos casos también ocurre esto) sino porque en su origen está alguna alteración de los genes que controlan la multiplicación de las células. En cada paciente tratado por esta enfermedad se realizan innumerables estudios genéticos con este fin.
Diagnostico del cáncer de huesos
El diagnóstico debe basarse en tres pilares: la historia clínica (síntomas que refiere el paciente y signos que encontramos en la exploración médica), las imágenes (radiografía simple, TAC, Resonancia, gammagrafía...) y la biopsia. Y además hay que “cuadrar” los datos de estos 3 pilares diagnósticos. Uno sólo de estos datos aislado, no es diagnóstico de nada, aunque sea muy sugerente. Es necesario por tanto un equipo multidisciplinar. Dada la escasa incidencia de estos tumores, es muy importante que el equipo de radiólogos y patólogos que colaboraran con el clínico en el diagnóstico sea también muy experto.
9- Cáncer de tiroides
Cada ser humano existe siempre en un sistema social y esto significa que una cierta cantidad de interdependencia con otros miembros del sistema se hace imprescindible.
El paciente y el cáncer
El paciente ante la cura del cáncer plantea al médico una seria actitud de responsabilidad y reflexión, no sólo por la gravedad de la enfermedad, sino que la evolución de la misma enfrenta con el problema de reajustes alternados a diversas posibilidades, se ve forzado a intentar un ajuste en un momento en que sus energías de adaptación están ocupadas con la enfermedad y debe integrar dentro de su contexto una relación central con un extraño y un número de extraños. El extraño-médico, tiene la vida del paciente en sus manos y por regla general el paciente no tiene ningún modo de estimar la competencia del médico en un momento en el cual la competencia del mismo puede ser un factor de vida o muerte.
También ocurre que durante el desarrollo normal, durante el pasaje por las diferentes etapas evolutivas se da un acercamiento al propio cuerpo sobre todo en los grandes momentos de crecimiento biopsicológico, pubertad, vida sexual, partos, etc., se produce simultáneamente la reactivación de ansiedades hipocondríacas normales que se configuran habitualmente como fantasías peligrosas de tener un cáncer, pero mientras persiste como fantasía no es tan peligroso y real como cuando ya está instalado en el cuerpo.
El concepto de “cura del cáncer ” carga en sí misma la amenaza de una muerte anticipada y con sufrimiento
La identificación del cáncer con impulsos primitivos trae una cierta reacción de pánico. La expresión "comido por el cáncer" es incorrecta pero popular. La enfermedad progresa por multiplicación celular, invasión y metástasis y no comiendo. Esta expresión refleja la asociación de la cura del cáncer con impulsos orales primitivos destructivos, fuera de control.
Sueños de pacientes cancerosos, revelan material manifiesto semejante a las amenazas de animales carnívoros. El paciente canceroso se siente físicamente fuera de control y se vuelve ansioso acerca de la posibilidad de la potencial pérdida de control del yo. Cáncer no es exactamente una amenaza de la vida física, sino que es vivido como si fuera una amenaza a la propia identidad. La pérdida de la salud ya es un ataque narcisístico y condiciona por lo mismo actitudes paranoides o de ataque.
Dependencia de los objetivos que el ser humano quiera alcanzar
Los seres humanos se mueven hacia el futuro y el presente depende de los objetivos que el ser humano pretende alcanzar. El diagnóstico de cáncer deja al hombre sin futuro y este hecho modifica toda la estructura de la personalidad y todos los valores humanos. Nuestra idea de la muerte es bastante abstracta y actuamos como si la muerte no fuera inevitable.
La información "Tengo un cáncer" produce un violento "stress" por los cambios que se suscitan en el enfermo para asimilar esta nueva idea, y un nuevo objetivo de vida “cura del cáncer”.
El cáncer es sentido o vivido de inmediato como una persecución del destino o la mala suerte o como un castigo. Además, por esto mismo, el paciente se siente en un primer momento abandonado y sin protección por parte de ese mismo destino. Sin introducirme más en el tema, quiero sin embargo, observar que la imagen que cada ser humano tiene del destino y de su trato con él, deriva de una imagen experimentada en la vida infantil en relación con los propios padres y esto influirá indudablemente de manera poderosa en su reacción frente al diagnóstico del cáncer. Todos los demás (los que no tienen cáncer) pasan a ser profundamente envidiados, incluso el propio médico y las personas que lo cuidan.
La manera de reaccionar del paciente frente al médico sobre su enfermedad puede ser una reacción lineal de causa a efecto; quiere saber las causas u orígenes de su cáncer y como no se le puede responder hace reacciones paranoides, necesita muchas veces responsabilizar a alguien del grupo que le rodea, o sea hacer una proyección en el mundo circundante.
10- Cáncer melanoma
El cáncer melanoma es una enfermedad de la piel en la cual se encuentran células cancerosas en los melanocitos, las células que producen el color o pigmento de la piel, llamado melanina. El melanoma suele afectar a adultos, pero ocasionalmente también afecta a niños y adolescentes. También recibe el nombre de melanoma cutáneo o melanoma maligno. El melanoma es la forma menos común, pero más virulenta, del cáncer de la piel.
El cáncer melanoma es un tipo de cáncer más grave que los cánceres de células basales o escamosas, que son más frecuentes. Si bien el melanoma tiene un menor grado de incidencia que otros tipos de cáncer de piel, presenta el mayor índice de mortalidad y es responsable del 75 por ciento de las muertes por cáncer de piel.
Aun cuando estos factores pueden aumentar los riesgos de una persona, éstos no necesariamente causan la enfermedad. Algunas personas con uno o más factores de riesgo nunca contraen la enfermedad, mientras otras la desarrollan sin tener factores de riesgo conocidos.
Pero el saber sus factores de riesgo de cualquier enfermedad puede ayudar a guiarle en las acciones apropiadas, incluyendo el cambio de comportamiento y el ser monitoreado clínicamente para la enfermedad.
¿Cuáles son los factores de riesgo del melanoma?
Las personas que presentan las siguientes características pueden tener un mayor riesgo de formar cáncer melanoma:
• Cabello rubio o rojo.
• Ojos azules.
• Tez clara.
• Historia de melanoma en la familia.
• Un lunar que se modifica o se ha modificado.
• Muchos lunares comunes (más de 50).
• Muchas pecas.
• Un desorden inmunosupresor.
• Nevos (lunares) displásicos.
• Exposición al sol
El tiempo de exposición al sol sin protección afecta directamente al riesgo de cáncer de la piel.
• Incapacidad de broncearse.
El hecho de tener piel de color café oscuro o negro no constituye ninguna garantía contra el cancer melanoma. Los afroamericanos pueden desarrollar este tipo de cáncer, en especial, en la palma de las manos, la planta de los pies, debajo de las uñas o en la boca.
11- Cáncer de próstata
El cáncer de próstata (cáncer prostático) es el segundo cáncer más común en los hombres, después del cáncer de piel, y la segunda causa principal de muerte por cáncer en los hombres, después del cáncer del pulmón.
La próstata es una de las glándulas sexuales masculinas. Es una glándula pequeña (cerca del tamaño de una nuez) y sirve para la producción de líquido seminal, que forma parte del semen o esperma. Está ubicada encima del recto y debajo de la vejiga de la orina. La próstata rodea la uretra -el tubo que lleva la orina desde la vejiga al pene- como una especie de "flotador", en el punto donde la uretra se conecta a la vejiga. Por ello, cuando la próstata crece, hay dificultades al orinar o en las relaciones sexuales.
El cáncer de próstata se da con mayor frecuencia en hombres mayores. La próstata sigue creciendo durante la mayor parte de la vida de un hombre, de forma que es muy frecuente presentar a partir de los 60 años una condición inocua llamada próstata "agrandada" o hipertrofia prostática benigna (HPB), mucho más común que el cáncer de próstata. Muchos de los signos y síntomas de la HPB son los mismos que los del cáncer de próstata.
Como ocurre con muchos tipos de cáncer, la detección y el tratamiento tempranos aumentan las perspectivas de curación. Además, el cáncer de próstata es un tipo de cáncer que crece lentamente. Cuando se desarrolla muy a finales de la vida, como es frecuentemente el caso, la repercusión de la enfermedad puede ser mínima. En efecto, muchos hombres con cáncer de próstata mueren con el tiempo de causas no relacionadas con el cáncer mismo.
Síntomas del cáncer de próstata
En su estadio más inicial, el cáncer de próstata puede no producir signos o síntomas. Según crece el tumor, pueden notarse ciertos signos o síntomas, incluyendo:
• Dificultad con comenzar o terminar de orinar
• Dificultad con comenzar o terminar de orinar
• Fuerza reducida del chorro de orina.
• Goteo al final de la micción.
• Micción dolorosa o con ardor
• Orinar poca cantidad cada vez y frecuentemente, especialmente por la noche.
• Eyaculación dolorosa
• Sangre en la orina
• Incapacidad para orinar
• Dolor continuo en la parte baja de la espalda, en la pelvis, o en la zona superior de los muslos.
Diagnostico del cáncer de próstata
1. Tacto rectal. Debe formar parte del chequeo físico anual recomendado para los hombres mayores de 40 años de edad, según la Asociación Americana del Cáncer. Mediante la inserción de un dedo enguantado en el recto, el médico palpa la superficie de próstata a través de la pared del intestino. Masas sospechosas, texturas anormales o durezas llevarán a investigaciones posteriores.
2. Antígeno específico de próstata (P.S.A., siglas en inglés). Es una proteína producida en la próstata que puede elevarse cuando el cáncer está presente. Los niveles de PSA pueden ayudar al médico en el seguimiento de un paciente con problemas de próstata.
3. Punción/Biopsia de próstata. La única manera de determinar si una masa sospechosa es cáncer de próstata es examinar microscópicamente una muestra del tejido tomado del área. Esta muestra puede ser extraída por una aguja colocada directamente en la próstata a través del recto o del perineo (el espacio entre el escroto y el ano). Este procedimiento se llama una punción-aspiración de aguja fina (PAAF) o una biopsia por aguja. También puede obtenerse una biopsia mediante una operación.
Si existe cáncer, varios otros procedimientos, incluyendo radiografías, pruebas de laboratorio y procedimientos computarizados de radiología diagnóstica serán útiles en determinar el grado de la enfermedad.
12- Cáncer de leucemia
¿Qué es?
Cuando las células sanguíneas inmaduras (los blastos) proliferan, es decir, se reproducen de manera incontrolada en la médula ósea y se acumulan tanto ahí como en la sangre, logran reemplazar a las células normales. A esta proliferación incontrolada se le denomina leucemia.
Causas
La causa de la leucemia se desconoce en la mayoría de los casos. Sin embargo, está demostrado que no es un padecimiento hereditario o contagioso. La mayor parte de las veces se presenta en niños previamente sanos. Por tratarse de una proliferación de células inmaduras y anormales en la sangre, a la leucemia se le considera un "cáncer de la sangre".
Síntomas
Los primeros síntomas son cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. A medida que la afección avanza aparece dolor en los huesos, como resultado de la multiplicación de las células leucémicas en el sistema óseo. También aparece anemia, cuyas características son palidez, cansancio y poca tolerancia al ejercicio, fruto de la disminución de glóbulos rojos.
Asimismo, la reducción del número de plaquetas provoca hemorragias esporádicas y la aparición de manchas en la piel (petequias) o grandes hematomas, a consecuencia de hemorragia causada por golpes leves. Además, pueden presentarse hemorragias a través de nariz, boca o recto. Una de las hemorragias más graves es la que se presenta a nivel cerebro, la cual puede ocurrir si el número de plaquetas desciende en forma severa. Otra posible consecuencia es la baja en el número de glóbulos blancos (leucocitos), situación que repercute en las defensas del niño contra las infecciones.
Tipos
Existen cuatro tipos principales de leucemia, denominados en función de la velocidad de progresión y del tipo de glóbulo blanco al que afectan. Las leucemias agudas progresan rápidamente; las leucemias crónicas se desarrollan de forma lenta. Las leucemias linfáticas afectan a los linfocitos; las leucemias mieloides (mielocíticas) afectan a los mielocitos. Los mielocitos se transforman en granulocitos, otra manera de denominar a los neutrófilos.
Diagnósticos
Es difícil lograr el diagnóstico de la leucemia cuando ésta inicia, ya que sus primeros síntomas son parecidos a los de otras enfermedades típicas de la niñez. Estos síntomas son: cansancio, falta de apetito o fiebre intermitente. Es debido a esta situación que los padres suelen culparse por la demora en el diagnóstico, cuando incluso para el médico resulta complicado reconocer esta situación en su primera etapa.
Tratamientos
El tratamiento recomendado en este tipo de padecimiento es la quimioterapia. En ésta se emplean diversos medicamentos especiales destinados a destruir las células leucémicas. Dicho tratamiento tiene tres fases: la de inducción a la remisión, la de consolidación y la de mantenimiento. En la fase de inducción a la remisión, cuya duración es de cuatro a cinco semanas, se intenta destruir la mayor cantidad de células malignas. Cuando ocurre la remisión, es decir el control temporal de la afección, el niño suele lucir normal, ya que los síntomas de la leucemia desaparecen. En ciertas ocasiones la remisión es apenas parcial, por esta razón algunos síntomas no desaparecen del todo. Sólo un pequeño porcentaje de los parientes no logra entrar en remisión. La fase de consolidación dura de dos a tres semanas, mientras que la de mantenimiento debe llevarse a cabo hasta completar tres años de tratamiento.
Fuentes: www.forocancer.com.ar/tiposcancer.htm /
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