Yesica Johana Mejía Puentes: adiós a la tortura de los pechos
La joven colombiana de 16 años, decidida a pasar por el quirófano pese al riesgo: "Me da temor por mi vida"
La joven colombiana de 16 años, decidida a pasar por el quirófano pese al riesgo: "Me da temor por mi vida"

Madrid.- Yesica Johana Mejía Puentes, la joven torturada por el peso descomunal de sus pechos, ha encontrado la solución a sus problemas en la camilla de un quirófano. La joven colombiana de 16 años dirá adiós a la gigantomastia que padece. Esta dolencia se trata de una alteración del sistema nervioso producida en muy pocos casos en mujeres embarazadas y que hace que los senos crezcan de manera monstruosa.
Ahora, Yesica Johana ha dejado atrás el complejo que la empezó a corroer desde hace un año cuando sus pechos comenzaron a crecer desproporcionadamente.
Adiós a las burlas y a los gritos de sus compañeros del colegio. "Les prometí a mis amigas que volvería con mis senos más pequeños, les dije que les taparía la boca para que no se burlaran más de mí, pero no será así", lamenta la joven, a la espera de la operación.
Yesica se encomienda a la Virgen de Guadalupe. "Le rezo mucho, le prendo el mecho (veladora en Colombia), y oro por mi salud. Aunque siento un alivio, me da temor por mi vida. En esa operación puedo morir. Toca ir a misa", dice la joven.
En el otro extremo está el cirujano, Alberto Trespalacios, con quien contactó 'El Mundo', que aseguró durante la maniobra que "la operación se tornará riesgosa, difícil y demorada".
"Presenta un cuadro de hipertrofia mamaria virginal, hay un trastorno hormonal, es un caso bastante llamativo por la edad de la paciente", dijo el especialista. "Vamos a hacer una mamoplastia de reducción con una técnica que permita, por la edad de la paciente, que el seno no pierda sensibilidad, quede funcional y que mantenga la lactancia en caso que decida tener hijos", explica.
"Realizaremos una incisión horizontal y una vertical por debajo del pezón y una alrededor de la aureola para retirar el tejido mamario y hacerle después una cirugía estética donde le dejemos unos senos acordes a la edad de la paciente porque han caído hasta el ombligo", explica Trespalacios. Mientras tanto, Yesica Johana Mejía Puentes imagina el momento en el que reciba la ropa acorde a su nueva talla después de la operación.
Ahora, Yesica Johana ha dejado atrás el complejo que la empezó a corroer desde hace un año cuando sus pechos comenzaron a crecer desproporcionadamente.
Adiós a las burlas y a los gritos de sus compañeros del colegio. "Les prometí a mis amigas que volvería con mis senos más pequeños, les dije que les taparía la boca para que no se burlaran más de mí, pero no será así", lamenta la joven, a la espera de la operación.
Yesica se encomienda a la Virgen de Guadalupe. "Le rezo mucho, le prendo el mecho (veladora en Colombia), y oro por mi salud. Aunque siento un alivio, me da temor por mi vida. En esa operación puedo morir. Toca ir a misa", dice la joven.
En el otro extremo está el cirujano, Alberto Trespalacios, con quien contactó 'El Mundo', que aseguró durante la maniobra que "la operación se tornará riesgosa, difícil y demorada".
"Presenta un cuadro de hipertrofia mamaria virginal, hay un trastorno hormonal, es un caso bastante llamativo por la edad de la paciente", dijo el especialista. "Vamos a hacer una mamoplastia de reducción con una técnica que permita, por la edad de la paciente, que el seno no pierda sensibilidad, quede funcional y que mantenga la lactancia en caso que decida tener hijos", explica.
"Realizaremos una incisión horizontal y una vertical por debajo del pezón y una alrededor de la aureola para retirar el tejido mamario y hacerle después una cirugía estética donde le dejemos unos senos acordes a la edad de la paciente porque han caído hasta el ombligo", explica Trespalacios. Mientras tanto, Yesica Johana Mejía Puentes imagina el momento en el que reciba la ropa acorde a su nueva talla después de la operación.
Fuente