Dos noches. Entradas casi agotadas para ver a la gran banda
SEBASTIÁN AUYANET
Los cuatro jinetes del metal de San Francisco vuelven con entradas agotadas a Buenos Aires después de cancelar su show de 2003. La fecha de mañana también está casi llena y también una tercera que será en Córdoba, el próximo domingo.
Cuatro soldados de hierro, o un monstruo colosal entre ataúdes de luces. Así definió la crónica del diario El Comercio el concierto con el que Metallica se estrenó en Lima anteayer, ante 50.000 personas congregadas en el estadio de San Marcos.
Las referencias y pronósticos parecen verdaderos: Metallica no llega a Sudamérica en su pico de creatividad a nivel compositivo, pero sí en el momento de más energía, rodaje y contundencia arriba del escenario.
El concierto de Lima comenzó con Creeping death, una de las canciones clave de Ride the lightning, disco fundamental en la primera mitad de la historia de la banda, esa sobre la que hoy no quedan dudas -ni siquiera de parte de sus músicos o sus productores-: es la mejor de su carrera. Tras esa velocidad y contundencia, Metallica se lanza a la carrera como una potente máquina de heavy metal veloz y afianzada en el oficio de sus componentes.
"Metallica atacó desde el saque. Luego de que las luces se apagaran y empezaran los primeros acordes de Creeping Death, el coloso se convirtió en un infierno. `Lima, I see you!` (`Lima, ¡te veo!`), fueron las primeras palabras de James Hetfield", señala la crónica del diario peruano.
Según las listas de canciones, el repertorio de Metallica navega con fiereza entre su último disco Death magnetic y las canciones más conocidas de And justice for all (1988), Ride the lighnting (1984), el fundacional Kill em´ all (1983) y Master of puppets, que hoy se señala como el mejor disco en toda la existencia del grupo. No faltan canciones de Metallica, el famoso álbum negro que marcó la transición hacia formas del género más masivas y menos extremas, así como tampoco del recordado trabajo doble de covers Garage Inc. de 1998. De los Load y Reload, que marcaron el período más popular de la banda en los canales musicales, parece haber un poco menos. Aún así, al contrario de la mayoría de los monstruos de las grandes ligas del rock de estadios (AC/DC, Rolling Stones, U2 por nombrar algunos), Metallica es la única cuyos repertorios varían con frecuencia. Según Lars Ulrich, baterista y uno de los dos líderes de la banda, Metallica ya lleva unas 70 canciones diferentes tocadas a lo largo de la gira.
Sobre el escenario, lo que se aproxima junto con la doble pedalera en el bombo de Ulrich, es a un James Hetfield en plena forma como frontman y con su voz intacta, y a un Kirk Hammet enérgico y virtuoso en sus punteos, siempre con la influencia de Jimi Hendrix en sus dedos. Rob Trujillo, el bajista latino y último en incorporarse a la banda es el cuarto de los miembros que viven a puro despliegue físico y alaridos las dos horas y media de concierto.
Hoy, desde la apertura de puertas del estadio a las 16 horas (telonearán Horcas y D-Mente junto a León Gieco), los metaleros argentinos y de la región vivirán una de las ceremonias más grandes del género en muchos años.
http://www.elpais.com.uy/100121/pespec-466634/espectaculos/metallica-aterriza-esta-noche-en-la-cancha-de-river-plate
SEBASTIÁN AUYANET
Los cuatro jinetes del metal de San Francisco vuelven con entradas agotadas a Buenos Aires después de cancelar su show de 2003. La fecha de mañana también está casi llena y también una tercera que será en Córdoba, el próximo domingo.
Cuatro soldados de hierro, o un monstruo colosal entre ataúdes de luces. Así definió la crónica del diario El Comercio el concierto con el que Metallica se estrenó en Lima anteayer, ante 50.000 personas congregadas en el estadio de San Marcos.
Las referencias y pronósticos parecen verdaderos: Metallica no llega a Sudamérica en su pico de creatividad a nivel compositivo, pero sí en el momento de más energía, rodaje y contundencia arriba del escenario.
El concierto de Lima comenzó con Creeping death, una de las canciones clave de Ride the lightning, disco fundamental en la primera mitad de la historia de la banda, esa sobre la que hoy no quedan dudas -ni siquiera de parte de sus músicos o sus productores-: es la mejor de su carrera. Tras esa velocidad y contundencia, Metallica se lanza a la carrera como una potente máquina de heavy metal veloz y afianzada en el oficio de sus componentes.
"Metallica atacó desde el saque. Luego de que las luces se apagaran y empezaran los primeros acordes de Creeping Death, el coloso se convirtió en un infierno. `Lima, I see you!` (`Lima, ¡te veo!`), fueron las primeras palabras de James Hetfield", señala la crónica del diario peruano.
Según las listas de canciones, el repertorio de Metallica navega con fiereza entre su último disco Death magnetic y las canciones más conocidas de And justice for all (1988), Ride the lighnting (1984), el fundacional Kill em´ all (1983) y Master of puppets, que hoy se señala como el mejor disco en toda la existencia del grupo. No faltan canciones de Metallica, el famoso álbum negro que marcó la transición hacia formas del género más masivas y menos extremas, así como tampoco del recordado trabajo doble de covers Garage Inc. de 1998. De los Load y Reload, que marcaron el período más popular de la banda en los canales musicales, parece haber un poco menos. Aún así, al contrario de la mayoría de los monstruos de las grandes ligas del rock de estadios (AC/DC, Rolling Stones, U2 por nombrar algunos), Metallica es la única cuyos repertorios varían con frecuencia. Según Lars Ulrich, baterista y uno de los dos líderes de la banda, Metallica ya lleva unas 70 canciones diferentes tocadas a lo largo de la gira.
Sobre el escenario, lo que se aproxima junto con la doble pedalera en el bombo de Ulrich, es a un James Hetfield en plena forma como frontman y con su voz intacta, y a un Kirk Hammet enérgico y virtuoso en sus punteos, siempre con la influencia de Jimi Hendrix en sus dedos. Rob Trujillo, el bajista latino y último en incorporarse a la banda es el cuarto de los miembros que viven a puro despliegue físico y alaridos las dos horas y media de concierto.
Hoy, desde la apertura de puertas del estadio a las 16 horas (telonearán Horcas y D-Mente junto a León Gieco), los metaleros argentinos y de la región vivirán una de las ceremonias más grandes del género en muchos años.
http://www.elpais.com.uy/100121/pespec-466634/espectaculos/metallica-aterriza-esta-noche-en-la-cancha-de-river-plate