Obama mete bala: Al izquierdo-progresismo se le cae un ídolo
Lo aplaudieron a rabiar. Casi como si fuera uno de los suyos. Chávez y los presidentes izquierdistas lo elogiaron calurosamente y le dieron la mano en la cumbre de Río.
Parecía, mágicamente, que el Imperio mansamente (y sin balas) se había reciclado en un "hermano mayor democrático" de sus colonias en el patio trasero.
El sueño (como el baile de asunción de Obama) duró hasta que el presidente "negro" se sacudió el marketing electoral de encima y comenzó a hacer lo que debía: Gestionar para Washington y los intereses de los bancos y empresas de Wall Street. Y allí comenzó la peregrinación del izquierdo-progresismo hacia una pregunta esencial: ¿Viró hacia la derecha Obama?.
Replanteemos la pregunta: ¿El Imperio queda a la izquierda o a la derecha?. Depende de que perspectiva geográfica circunstancial se elija para llegar a la Casa Blanca de Washington.
En realidad, el Imperio no tiene puntos cardinales ni ideologías: Puede estar a la "izquierda progresista" cuando fabrica alternativas "mediático-democráticas" para vender presidentes, o puede estar a la "derecha" cuando el Estado norteamericano ejecuta sus políticas de supervivencia imperial invadiendo países, fabricando cipayos o alienando cerebros masivos con la "democracia" made in USA. ¿Acaso se le puede pedir peras al olmo?
*Fukuyama habló de la "muerte de las ideologías", pero en realidad las ideologías no murieron: Solo se fusionaron. A tono con la dinámica "globalizadora", la "izquierda" y la "derecha" se fusionaron en una sociedad con roles claramente diferenciados: La izquierda habla con la "democracia", la derecha ejecuta con el Pentágono.
Más precisamente: Obama habla, el Imperio realiza. Y el izquierdo-progresismo (a tono con su estilo ideológico-cultural) está rengo y sordo de un oído: Solo evalúa y analiza las palabras de Obama que ahora va por "Bin Laden" y Afganistán para "terminar el trabajo".
Obama mete bala, ¿Y que mete el izquierdo-progresismo"? Por ahora, parece que descubrieron (tardíamente, como siempre) la idea de que Obama es el presidente del Imperio.
Tal vez, dentro de un año más, se les termine de caer el ídolo y descubran que Obama, en realidad, es la reencarnación viviente de George W. Bush.
Un descubrimiento maravilloso que IAR Noticias (en total soledad) reveló un año antes de la invención y ejecución del "milagro Obama". Por suerte, seguimos escapando a la ola "globalizadora" del "mundo único" y todavía no nos fusionamos.
La "noticia" convencional es breve:
El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció un sustancial aumento en las fuerzas militares de su país en Afganistán, que pasarán de 68.000 a casi 100.000 soldados para mediados de 2010.
"Seguimos con la misma meta general: desbaratar, desmantelar y derrotar a Al-Qaeda en Afganistán y Pakistán, y neutralizar su capacidad de amenazar a EE.UU. y sus aliados en el futuro", señaló Obama.
Se estima que el costo total del incremento de tropas estadounidenses será de US$30 mil millones ( la mitad de lo que la FAO pidió para terminar con el hambre a nivel mundial).
"Creo que es la decisión correcta para Afganistán y la OTAN. No es sólo una misión de EEUU. Hay 43 países sobre el terreno bajo el mandato de la OTAN, y confío en que otros aliados y compañeros incrementarán substancialmente su colaboración", dijo el jefe de la alianza atlántica.
También el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, alabó los "valientes" planes de Obama, a quien expresó su "total apoyo". Sin embargo, por el momento su gobierno descartó la posibilidad de enviar nuevas tropas de combate, aunque dijo que sólo podría ofrecer entrenadores militares.
Francia sigue la tónica general: Todos los "socios" de EEUU elogian la decisión de Obama pero miran para otro lado cuando se habla de enviar más tropas por el costo político que representa (en el año 2009 murieron 300 soldados invasores).
En su discurso, Obama dijo que estaba consciente de la gravedad de su decisión de enviar las tropas adicionales, pero le pidió a sus compatriotas no ver este conflicto como una nueva Guerra de Vietnam.
La última encuesta de Gallup revela que un 58% de los norteamericanos piensa que Afganistán puede terminar como Vietnam. Y no se equivocan.
http://www.iarnoticias.com/2009/especiales/pocas_lineas/en_pocas_lineas.html
Lo aplaudieron a rabiar. Casi como si fuera uno de los suyos. Chávez y los presidentes izquierdistas lo elogiaron calurosamente y le dieron la mano en la cumbre de Río.
Parecía, mágicamente, que el Imperio mansamente (y sin balas) se había reciclado en un "hermano mayor democrático" de sus colonias en el patio trasero.
El sueño (como el baile de asunción de Obama) duró hasta que el presidente "negro" se sacudió el marketing electoral de encima y comenzó a hacer lo que debía: Gestionar para Washington y los intereses de los bancos y empresas de Wall Street. Y allí comenzó la peregrinación del izquierdo-progresismo hacia una pregunta esencial: ¿Viró hacia la derecha Obama?.
Replanteemos la pregunta: ¿El Imperio queda a la izquierda o a la derecha?. Depende de que perspectiva geográfica circunstancial se elija para llegar a la Casa Blanca de Washington.
En realidad, el Imperio no tiene puntos cardinales ni ideologías: Puede estar a la "izquierda progresista" cuando fabrica alternativas "mediático-democráticas" para vender presidentes, o puede estar a la "derecha" cuando el Estado norteamericano ejecuta sus políticas de supervivencia imperial invadiendo países, fabricando cipayos o alienando cerebros masivos con la "democracia" made in USA. ¿Acaso se le puede pedir peras al olmo?
*Fukuyama habló de la "muerte de las ideologías", pero en realidad las ideologías no murieron: Solo se fusionaron. A tono con la dinámica "globalizadora", la "izquierda" y la "derecha" se fusionaron en una sociedad con roles claramente diferenciados: La izquierda habla con la "democracia", la derecha ejecuta con el Pentágono.
Más precisamente: Obama habla, el Imperio realiza. Y el izquierdo-progresismo (a tono con su estilo ideológico-cultural) está rengo y sordo de un oído: Solo evalúa y analiza las palabras de Obama que ahora va por "Bin Laden" y Afganistán para "terminar el trabajo".
Obama mete bala, ¿Y que mete el izquierdo-progresismo"? Por ahora, parece que descubrieron (tardíamente, como siempre) la idea de que Obama es el presidente del Imperio.
Tal vez, dentro de un año más, se les termine de caer el ídolo y descubran que Obama, en realidad, es la reencarnación viviente de George W. Bush.
Un descubrimiento maravilloso que IAR Noticias (en total soledad) reveló un año antes de la invención y ejecución del "milagro Obama". Por suerte, seguimos escapando a la ola "globalizadora" del "mundo único" y todavía no nos fusionamos.
La "noticia" convencional es breve:
El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció un sustancial aumento en las fuerzas militares de su país en Afganistán, que pasarán de 68.000 a casi 100.000 soldados para mediados de 2010.
"Seguimos con la misma meta general: desbaratar, desmantelar y derrotar a Al-Qaeda en Afganistán y Pakistán, y neutralizar su capacidad de amenazar a EE.UU. y sus aliados en el futuro", señaló Obama.
Se estima que el costo total del incremento de tropas estadounidenses será de US$30 mil millones ( la mitad de lo que la FAO pidió para terminar con el hambre a nivel mundial).
"Creo que es la decisión correcta para Afganistán y la OTAN. No es sólo una misión de EEUU. Hay 43 países sobre el terreno bajo el mandato de la OTAN, y confío en que otros aliados y compañeros incrementarán substancialmente su colaboración", dijo el jefe de la alianza atlántica.
También el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, alabó los "valientes" planes de Obama, a quien expresó su "total apoyo". Sin embargo, por el momento su gobierno descartó la posibilidad de enviar nuevas tropas de combate, aunque dijo que sólo podría ofrecer entrenadores militares.
Francia sigue la tónica general: Todos los "socios" de EEUU elogian la decisión de Obama pero miran para otro lado cuando se habla de enviar más tropas por el costo político que representa (en el año 2009 murieron 300 soldados invasores).
En su discurso, Obama dijo que estaba consciente de la gravedad de su decisión de enviar las tropas adicionales, pero le pidió a sus compatriotas no ver este conflicto como una nueva Guerra de Vietnam.
La última encuesta de Gallup revela que un 58% de los norteamericanos piensa que Afganistán puede terminar como Vietnam. Y no se equivocan.
http://www.iarnoticias.com/2009/especiales/pocas_lineas/en_pocas_lineas.html