
Jose Viana y Manuel Pereira Da Cruz:
En agosto de 1966, en Río de Janeiro, Brasil, un adolescente buscaba su cometa perdida cuando descubrió a dos hombres muertos, vestidos con impermeables y acostados boca arriba, cada uno con una máscara de plomo improvisada cerca de sus cabezas. No había señales de una lucha, y las investigaciones iniciales dictaminaron que ambos hombres habían muerto de paro cardíaco.
La idea de que cada hombre podría haber tenido un ataque al corazón al mismo tiempo, mientras que estaban de pie en el mismo lugar, era demasiado para algunos, sin embargo, y a raíz de investigaciones más profundas, los hombres fueron nombrados como José Viana y Manuel Pereira da Cruz.

Las noticias de sus muertes incitaron a la gente a comenzar a creer en que sus muertes estuvieron relacionadas a un avistamiento que habían atestiguado la noche que los hombres murieron.
Todos hablaban de una extraña nave anaranjada y resplandeciente que flotaba sobre el área donde más tarde se encontraban los dos hombres.
En su libro Confrontations, el investigador de OVNIS Jacques Vallee también señaló que la presencia de las máscaras de plomo improvisadas sugirió que estos hombr esperaban ser testigos de algo de otro mundo y estaban tratando de proteger sus ojos de los poderosos rayos o la luz.

Arcesio Bermúdez

Alertado de una extraña ocurrencia fuera de la propiedad familiar en Anolaima, Colombia, por los gritos de sus hijos en julio de 1969, Arcesio Bermúdez, de 54 años, salió apresuradamente para presenciar un objeto grande y brillante.
Después de varios momentos, el objeto volvió a la cima de una colina donde los niños lo habían notado por primera vez. Bermúdez se dirigió a investigar, sólo para volver momentos después. El hombre parecía petrificado: afirmó haber visto una "criatura" en una cúpula de cristal en la parte superior de la nave.

Bermudez lo iluminó con su linterna, lo que provocó que el objeto brillara intensamente antes de despegar.
Menos de 48 horas después, Bermúdez se había enfermado. Se quejaba de náuseas constantes, y su piel estaba cubierta de manchas azules y extrañas. Cuando murió una semana después del avistamiento, su muerte fue atribuida a gastroenteritis.

Rivalino Mafra da Silva


En agosto de 1962 en Diamantino, Brasil, Rivalino Mafra da Silva y sus tres hijos jóvenes fueron despertados por el sonido de fuertes pasos fuera de su hogar.
Cuando se fueron hasta la ventana para investigar, vieron extrañas sombras humanas flotando hacia su propiedad. Mientras estas formas de sombra misteriosa se abrían paso alrededor de la casa de Mafra, uno de los niños notó dos extrañas bolas negras flotando a varios pies del suelo.
El pequeño fue a investigar y llamó rápidamente a su padre. Cuando Mafra fue a ver que pasaba, las misteriosas esferas flotantes se fusionaron de repente en una, y un extraño humo amarillo parecía escapar del globo flotante.
Esta niebla amarilla se envolvió alrededor de Mafra, y él aparentemente se consumió por ella. En un instante, las bolas, las formas de sombra y Mafra habían desaparecido por completo.

Abel Boro
El área alrededor de Panorama, Brasil, fue aparentemente aterrorizada en octubre de 1981 por extrañas naves, llamadas "chupas" por los lugareños. Las descripciones de estos objetos aerotransportados varían.
Algunas personas las describieron como rectangulares y casi parecidas a una unidad de refrigerador casera estándar que proyectaba focos de luz sobre la tierra que volaban.
La que Abel Boro y su amigo Rivamar Ferreira vieron, sin embargo, era circular y giró dentro de sí misma y luces eran muy brillantes. El objeto giratorio comenzó a descender sobre Boro, un resplandor brillante cayó sobre él y parecía envolver su cuerpo. Ferreira corrió a la casa de Boro para pedir ayuda pero cuando regresó con los miembros de la familia de su amigo, Boro estaba muerto, su cuerpo completamente blanco y drenado de sangre.

Muertos en la India por OVNIs


Según un artículo publicado en The Victoria Advocate en agosto de 2002, los OVNIs estaban atacando a residentes en Lucknow, India, resultando en la muerte de siete personas. Tanto los objetos voladores en forma de disco como los extraños objetos parecidos a bolas que se movían muy rápidamente con luces brillantes que salían de ellos fueron reportados.
También hubieron informes adicionales en los que se veía una nave mucho más grande que tenía forma de insecto y era tan grande que podía verse claramente a 80 kilómetros de distancia.
Sobre los varios días que los ovnis estaban presentes, siete personas murieron.
Todos ellos tenían lesiones similares a la electrocución. Aún más extraño es que en un radio particular de 16 kilómetros, más de 20 personas simplemente desaparecieron. Sus paraderos sigue siendo un misterio.

