A sus catorce años, Catalina asoció la prosperidad de las niñas de su barrio con el tamaño de sus tetas. De modo que quiene las tenían pequeñas, como ella, debían resignarse a vivir en la pobreza. Por eso se propuso, como única meta en su vida, conseguir- a cualquier precio- el dinero para implantarse un par de tetas de silicona, capaces de no caber en las manos abiertas de hombre alguno.
Read more: http://www.lasmaestras.com/2009/09/sin-tetas-no-hay-paraiso-%e2%80%93-gustavo-bolivar-moreno/#ixzz0YlExs8XY
Under Creative Commons License: Attribution
http://freakshare.net/files/8rcuuo4x/SinTetasNhayParaiso_char.pdf.html