Para Elizondo el árbitro de Francia – Irlanda cometió un "error de posicionamiento"
"Este árbitro se viene preparando durante cuatro años para tener una posibilidad de dirigir el Mundial. En la jugada hay un error de posicionamiento muy grande y los árbitros necesitan tener hoy un perfil psicomotriz importante y que se asemeje a su condición física neuronal y a entender el juego. Porque tiene que estar leyendo cuál es la jugada que viene y cuál es la que puede venir. El árbitro no lee y queda en forma perpendicular y paralela a Henry en cuanto al cuerpo de Henry, tapa la visión del árbitro y a más de 20 metros de la situación. El no lee antes, él tendrían que haber puesto unos 20 metros a la izquierda. Una jugada que no leyó, un movimiento que no hizo, un jugador que te toca la pelota con la mano y es gol", opinó Horacio Elizondo sobre el rendimiento del árbitro sueco Martin Hansson que dio válido el gol que le permitió a Francia obtener un boleto al Mundial de Sudáfrica, a pesar de la grosera mano de Thierry Henry.
El instructor arbitral en FIFA y árbitro de la final de la última Copa del Mundo en Alemania 2006 entre Francia e Italia, donde le mostró la tarjeta roja nada menos que a Zinedine Zidane, declaró en radio La Red: "Es un error que definió un partido en el que un equipo va al Mundial y otro no. Tiene una gravedad importante. El error del árbitro lo tenés que tomar como un error del nueve que se erró el gol abajo del arco. Hay que tomarlo de la misma manera, no creo que se tenga que jugar de nuevo".
Por otro lado dio su punto de vista con respecto a la utilización de la tecnología para achicar el margen de error en jugadas clave: "Para cuestiones netamente objetivas con respecto a las reglas de juego, sí. Porque el resto tiene que ver con la interpretación. Pero tenés que idear un sistema para todas las federaciones de la FIFA y para todas las categorías. Además, a veces tenés cuatro o cinco cámaras y no te sacás la duda. Tenés que idear algo rápido y simple que te saque las dudas".
Además se refirió a su trabajo en Sudamérica y en el mundo como respresentante de la FIFA: "El arbitraje tiene que ser profesional. Está dentro de un deporte que es profesional y es el último eslabón que falta ser profesional. Además se le va a exigir de esa manera. Después más allá de una estructura, faltan muchas cuestiones que tienen que ver con los pilares de entrenamiento y de formación. Donde indudablemente en Sudamerica en línea arbitral y en otras líneas, falta mucha capacitación", dijo.
"En Europa están muy cerca del profesionalismo. Un árbitro español cobra 15.000 euros por mes, pero los que más ganan son los japoneses que cobran 40.000 dólares por mes. Los árbitros argentinos cobran bien, con respecto a lo que se gana en Sudamérica, pero en comparación a la plata que se maneja en el fútbol, podrían estar cobrando un poco más. Lo que pasa es que hay un miedo muy grande y es que algunos piensan que esto se puede volver mercantilista. Para ser profesional hay que ingresar a una carrera con vocación. Lo que hay que cambiar son los perfiles desde el instituto del arbitraje; es decir, asegurarse que entren con los distintos requisitos que tengan que cumplir, pero indudablemente con un perfil neto de vocación que eso se puede medir con test psicotécnicos. Y después a partir de los árbitros jóvenes crear una actitud y una mentalidad netamente profesional, porque el profesionalismo no es solamente cobrar más dinero. El camino del profesionalismo es otro. El dinero viene después", agregó Elizondo.
Por último, habló del arbitraje argentino y del trabajo que se está realizando en AFA: "Nosotros hicimos un diagnóstico poblacional de los árbitros en Argentina. Y el promedio de edad era de 42 años y 3 meses, una cifra llamativa y alarmante. A partir de ahí diseñamos un plan estratégico que se está llevando a cabo. Porque en las fases intermedias los que proseguían a estos árbitros, Lostau, Alvarez, Faraoni, Pittana, Baliño, que son más jóvenes, están quedando en una franja intermedia. Es decir que tenemos que darles una respuesta y una posibilidad a estos árbitros. Indudablemente la camada que viene detrás de ellos va a ser con menos edad, pero no se puede cambiar porque sino matás generaciones arbitrales y no podés caer en ese tema. Este tiene que ser el último año, tiene que haber una decisión y ponerle punto final", concluyó.
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