buena este es mi tercer post sobre armas un tema que con mi corta edad me interesa y me gusta mucho
ARMAS Y DEPORTES
TIRO DEPORTIVO
Seguro que la mayoría de aficionados a las armas han visitado en alguna ocasión un campo de tiro. Estas galerías o polígonos ofrecen a los tiradores una amplio y variado conjunto de posibilidades para practicar la puntería, los reflejos y la velocidad con su arma preferida. Precisamente, estas son algunas de las características que reúne la práctica del tiro, un deporte muy completo que se puede realizar todo el año y que también sirve para perfeccionar la técnica del tirador de cara al inicio de la temporada de caza. Actualmente, existen dos modalidades fundamentales de tiro deportivo: el tiro al plato y el tiro de precisión. A continuación vamos a conocer estas dos disciplinas con un poco más de detalle.
TIRO AL PLATO
Todo sobre uno de los principales deportes relacionados con el uso de las armas.
Los orígenes del tiro al plato se remontan a mediados del siglo XIX. El nacimiento de este popular deporte tuvo lugar en Estados Unidos, donde comenzó a practicarse durante las etapas en las que se prohibía la caza. De esta forma, gracias al tiro al plato los cazadores norteamericanos podían continuar usando su arma y “matar el gusanillo” durante los meses de veda. En los últimos años, el número de aficionados al tiro al plato ha aumentado notablemente. Los motivos de esta creciente popularidad hay que buscarlos en lo positivo que resulta este deporte para practicar la puntería con nuestra arma favorita y en el hecho de que puede realizarse durante todo el año. Existen cuatro modalidades diferentes de tiro al plato:
El foso olímpico:
Se trata de la disciplina más popular y extendida dentro del tiro deportivo. En esta práctica, el tirador debe hacer frente a 15 máquinas lanza platos repartidas a lo largo del campo de tiro. Estas máquinas van lanzando al aire platos en 5 series de 25 cada una, más una serie final también de 25 platos. Para complicarle las cosas al tirador, las máquinas pueden lanzar los platos desde diferentes ángulos y alturas. Esta modalidad tiene cabida en los Juegos Olímpicos y dispone de su propio Campeonato del Mundo.
El foso universal o trap:
Es una variante del foso olímpico. Ambas disciplinas se diferencian en tres aspectos fundamentales. En primer lugar, en esta modalidad se utilizan sólo 5 máquinas lanza platos. En segundo lugar, la competición se desarrolla en 8 series de 25 platos cada una, y a diferencia del foso olímpico esta disciplina no incluye una fase final.
El doble trap:
En esta modalidad dos máquinas, ubicadas a lo largo del campo de tiro, lanzan dos platos a la vez y el tirador debe romperlos con dos disparos casi consecutivos. Las series de competición constan de 25 dobletes, es decir, 50 platos, mientras que en los Juegos Olímpicos las tiradas se realizan a 150 platos más otros 50 en la final.
El skeet:
Es una de las modalidades más mecánicas y que requieren una mayor pericia por parte del tirador. Las series, de 25 platos cada una, se lanzan tanto de forma simple como en doblete. A diferencia del foso, en el skeet el tirador sólo puede disparar un cartucho a cada plato, en vez de dos. Existen 2 máquinas que lanzan los platos desde sendas torres. El tirador debe completar un recorrido de 8 puestos repartidos en forma de media luna a lo largo del campo de tiro. Además, otra característica de esta modalidad es que las máquinas liberan los platos en un espacio de 3 segundos cuando el tirador da la orden.
Recorridos de caza:
Es la disciplina idónea para que los cazadores practiquen su destreza y su puntería en el campo de tiro. Cuenta con una serie de blancos móviles que imitan los movimientos de las piezas que podemos encontrar en cualquier situación de cacería. De esta forma, en un completo recorrido de caza el tirador irá superando el recorrido de la perdiz, del conejo, o de la tórtola, por poner un ejemplo. En cada uno de estos campos parciales, el cazador deberá disparar contra platos que simulan los movimientos de estos determinados animales.
Cualquier escopeta con un cañón de más de 70 cm resulta válida para esta práctica deportiva. Respecto al arma, es recomendable que disponga de polichoques, para adecuar el tiro a la diferente orografía del terreno o a la altura y distancia de los platos. Y en cuanto a los cartuchos, la normativa vigente establece que su carga no debe superar los 36 gramos de plomo.
Otro aspecto a tener en cuenta en los recorridos de caza es la técnica de tiro. El vuelo del plato puede ser muy variado por lo que el tirador debe adecuar su disparo a cada momento del recorrido.
TIRO DE PRECISIÓN
Competiciones, normativa, diferentes modalidades… Afina tu puntería.ç
Introducción
El tiro de precisión es una de las disciplinas más practicadas por los amantes del tiro deportivo. Existen numerosas competiciones oficiales donde los tiradores demuestran su pericia con un arma en las manos. El modelo clásico del tiro de precisión es aquel en el que varios tiradores compiten disparando contra una diana. Y como siempre, dar en el centro de la diana supone conseguir la máxima puntuación.
Dentro del tiro de precisión aparecen multitud de modalidades, tanto para arma larga como para arma corta.
Alta precisión (Bench-Rest)
Es la última disciplina del tiro de precisión aceptada oficialmente por la Real Federación Española de Tiro. Es una prueba complicada, en la que se exige un alto nivel a los tiradores. Además, debido a su elevada complejidad técnica, es necesario disponer de armas, cañones, cartuchos y pólvoras de gran calidad para poder obtener disparos muy precisos. También es recomendable poseer unos elevados conocimientos sobre balística y recarga, ya que sólo así se podrá competir a un nivel adecuado. Dentro de esta modalidad de alta precisión se encuentran las siguientes pruebas:
Varmint:
En esta prueba el tirador se enfrenta a 5 series de 5 disparos y 7 minutos de duración cada una. Las armas utilizadas son rifles altamente especializados y preparados para el tiro de precisión.
Rifle de caza:
Puede practicarse tanto con rifles de cañones pesados como con armas ligeras especializadas.
Rifle de repetición:
Prueba muy similar al Varmint, aunque se considera como una modalidad de iniciación, ya que se usa el rifle monotiro de repetición.
Miras abiertas:
Como su nombre indica, en esta prueba se utiliza cualquier tipo de rifle con miras abiertas. Los tiradores disparan sobre blancos situados a 100 metros de distancia.
Arma corta
Prácticamente podría decirse que existen tantas modalidades o disciplinas como tipos de arma corta. Entre las pruebas más populares se encuentran las siguientes:
Competición de aire comprimido:
Los hombres disparan 60 proyectiles en 2 horas y 15 minutos mientras que las mujeres disparan 40 proyectiles en sólo hora y media.
Competición deportiva:
Exclusiva para mujeres. Se trata de una prueba combinada en la que se realizan 30 disparos de precisión y otros 30 de rapidez.
Prueba libre:
Exclusivamente masculina. En esta competición el tirador debe realizar 60 tiros, distribuidos en series en 2 horas y 30 minutos.
Velocidad:
En esta prueba se hacen 6 series de 5 tiros cada una. La primera y la segunda serie deben realizarse en 8 segundos, mientras que en las otras cuatro series restantes, el tirador sólo dispone de 4 segundos para realizar sus disparos.
RECORRIDOS DE TIRO /IPSC
Agilidad, precisión, velocidad… condiciones indispensables para este deporte.
Representa una modalidad especial dentro del tiro de precisión. Esta disciplina, también conocida como IPSC (International Practical Shooting Confederation) se caracteriza por su alto ritmo de competición y por sus constantes cambios en la posición de tiro. Se trata de una modalidad de tiro con arma corta en la que no solamente intervienen los puntos conseguidos, como en el resto de modalidades, sino que además hay otros dos factores importantes a tener en cuenta en el resultado final: el tiempo y las penalizaciones. En este sentido, los tiradores deben disparar contra una diana teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
La velocidad: cuanto menos tiempo emplee el tirador en realizar sus disparos, mayor será su puntuación.
La precisión: es el aspecto más importante, pues los disparos poco precisos o erróneos penalizarán en la puntuación final del tirador.
La potencia: las competiciones se desarrollan con armas con calibres que van desde el 9x19mm hasta el potente .45 ACP. En este sentido, el popular 9mm es el calibre mínimo en este tipo de pruebas, lo que aumenta la dificultad de este espectacular deporte. Y es que disparar con estos calibres es bastante más complicado que hacerlo con una pistola de tiro al blanco de menor retroceso, especialmente cuando un participante está tratando de completar el recorrido en el menor tiempo posible.
El tiempo: este factor desempeña un papel fundamental en las pruebas de IPSC. En las pistas de tiempo fijo, la normativa obliga a realizar un número determinado de disparos en muy poco tiempo. Mientras que en las pistas de calificación Comstock, la puntuación que se obtiene al final del recorrido se divide por el tiempo empleado en completarlo.
Aunque todos los tiradores deben completar los mismos ejercicios, dependiendo del tipo de arma que se utilice existen dos grandes modalidades dentro de los recorridos de tiro:
Open: Cuando las armas incorporan frenos de boca, miras ópticas y cargadores extralargos. Son más parecidas a diseños futuristas que al concepto clásico de arma. En realidad, se trata de armas básicas preparadas para la competición, con elementos que facilitan el enfoque, hacen que salten menos y posibilitan una mayor capacidad de carga (hasta 28 cartuchos).
Standard: Son armas de serie, sin modificaciones importantes. Estas armas deben ser accesibles al público, deben tener al menos un año de antigüedad en el mercado y una producción mínima de 500 unidades anuales. En esta modalidad están prohibidos los visores ópticos y los frenos de boca.
Junto a estas dos categorías, el reglamento del IPSC recoge otras dos que también cuenta con un gran número de adeptos:
Modificada: Cualquier arma que quepa en una caja de dimensiones 225 mm x 150 mm x 45 mm (tolerancia de +1 mm, -0 mm). Si se trata de un arma automática, debe tener un cargador insertado. Para obtener factor mayor, el calibre mínimo es de 10mm.
Producción: Armas de serie sin ningún tipo de modificación. Las armas utilizadas en esta categoría deben ser del calibre 9mm, de doble acción, y en factor menor. No son aptas todas las armas de serie. En este caso, la IPSC elabora una lista oficial con las armas válidas para esta categoría.
Cada una de estas dos divisiones tienen varias categorías de competición: A, B, C, D, Damas, Júnior y Veteranos.
Los objetivos sobre los que debe hacerse blanco presentan unas dimensiones de 75 x 45cm. Dentro de estos blancos se distingue una franja de 15 centímetros que representa el centro perfecto. En los recorridos de tiro, gran parte de los disparos deben realizarse a corta distancia, aunque ocasionalmente también se puede disparar a 45 metros. Blancos múltiples, móviles, blancos que reaccionan al ser impactados, blancos no impactables que conllevan penalizaciones de puntuación y que se encuentran mezclados con blancos impactables, obstáculos, movimientos, tácticas competitivas y en general cualquier otra dificultad relevante que el diseñador de pistas pueda mentalizar, se combinan para mantener el entusiasmo de los competidores y al mismo tiempo entretener a los espectadores. Si bien los reglamentos de IPSC señalan que las pistas de tiro deben ser realistas y prácticas, también indican que la diversidad debe ser enfatizada, para evitar una posible estandarización o uniformidad de este deporte. Esta recomendación de la IPSC es llevada al extremo en algunas competiciones, donde existen pistas sorpresa en las que ningún tirador conoce de antemano el reto al que se va a enfrentar.
Respecto al arma necesaria para completar un recorrido de tiro, el participante puede decantarse por una pistola de un calibre no inferior al 9mm, o bien por un revólver de un calibre igual o superior al .38. La elección del tipo de arma y del calibre empleado dependerá exclusivamente de los gustos y preferencias del propio tirador.
ARMAS HISTORICAS
Disparar con las clásicas: todo un mundo de sensaciones y nueva experiencias
El número de adeptos a las competiciones de tiro con armas históricas crece cada día. Y es que cada vez son más los amantes de las armas clásicas que quieren demostrar que, a pesar de los años, estos valiosos ejemplares no han perdido ni un ápice de precisión. La modalidad de armas históricas se puede dividir en dos grandes categorías: las pruebas con armas de avancarga y las pruebas con armas de cartuchos metálicos.
Armas con cartuchos metálicos
Existen tres tipos de pruebas para este tipo de armas históricas:
Piñal: se utiliza una pistola o un revólver del calibre que se quiera y se dispara de pie sobre un blanco a 25 metros de distancia.
Freire y Brull: se emplea un fusil del calibre que se quiera. Se dispara tumbado sobre un blanco ubicado a 100 metros de distancia.
Núñez de Castro: el tirador escoge un fusil del calibre que quiera y dispara de pie a una distancia de 50 metros.
Armas de avancarga
Dentro de esta prueba pueden diferenciarse diferentes disciplinas en función del arma utilizada:
Fusil militar: los tiradores disparan de pie sobre un blanco de tipo francés situado a una distancia de 50 metros.
Pistola de ánima lisa y miras de la época: los tiradores disparan de pie sobre una diana ubicada a 25 metros de distancia.
Arma larga con miras de diseño: en algunas pruebas el disparo se ejecuta de pie a 50 metros. En otras, como con un fusil de cualquier calibre o miras de la época, la posición de disparo es tumbada a 100 metros de distancia.
ahora pasamos a la sección de caza deportiva
Caza Deportiva
Tal vez, el deporte de la caza represente una de las mejores formas de combinar nuestra pasión por las armas, el contacto con la naturaleza y la satisfacción de haber conseguido abatir una buena pieza. Y es que por caza deportiva debemos entender la muerte de un determinado animal debida al accionamiento de un arma. En este sentido, el deporte de la caza es un conjunto de actividades regidas por una serie de normas y reglas (escritas y no escritas), cuyo fin es el abatimiento de un animal. En función de la pieza, pueden diferenciarse tres modalidades distintas dentro del deporte de la caza: la caza menor, la caza mayor y el safari.
CAZA MENOR
Al paso, con reclamo, en mano… todo sobre este auténtico arte.
caza menor
Al salto con perros:
Representa la modalidad de caza más utilizada para el abatimiento de las especies de pluma. Un único cazador se encarga de recorrer todo el campo, generalmente acompañado de varios perros cuya misión es localizar la pieza, señalarla o levantarla, dando tiempo al cazador a efectuar el disparo. Si el disparo es certero, los perros se encargan de recoger la pieza abatida. Mediante esta técnica se abaten aves como perdices rojas, arceas, faisanes, codornices o agachadizas. Para otras especies, como la paloma torcaz o los zorzales, el papel de los perros queda limitado únicamente al cobro de las piezas. Los canes utilizados en este tipo de caza suelen ser perros de muestra, como por ejemplo el setter inglés, con un pelo muy largo que le permite adentrarse en los espesos matorrales, o el braco alemán. Para la caza de otras especies como el zorro o la liebre se utilizan perros de rastro.
En mano:
Representa una variante de la caza al salto. En esta modalidad interviene un grupo de cazadores que va batiendo el terreno guardando una distancia de unos 30-50 metros. Estos cazadores forman un arco que va levantando las piezas como si fuera una mano. En este sentido, resulta recomendable acercarse rápidamente a las piezas, para que una vez agotadas por su huida se pongan fácilmente a tiro. Habitualmente, los cazadores en mano suelen ayudarse de perros, siendo su función idéntica a la que realizan en la caza al salto. Esta disciplina se utiliza ampliamente para la captura de la perdiz común y la perdiz roja.
Ojeo:
Es una de las técnicas más tradicionales en la caza de perdices. Un grupo de expertos ojeadores van cercando a las aves y van dirigiéndolas hacia un espacio abierto. Tras ese espacio se encuentran los cazadores escondidos, en completo silencio, esperando a que las perdices se pongan a tiro. Para conseguirlo, cuando el grupo de perdices cercadas es lo suficientemente grande, los ojeadores comienzan a gritar para asustar a las perdices, que inician una huida hacia la posición donde se encuentran agazapados los tiradores.
Con reclamo:
Dentro de las diferentes modalidades de caza deportiva, una de las que requieren una mayor destreza es la caza con reclamo. En esta práctica juegan un papel fundamental los denominados pajareros, encargados de ubicar en el sitio correcto a la perdiz macho que servirá como reclamo de las piezas a abatir. Esta disciplina exige por parte del cazador una enorme paciencia y una gran capacidad de observación para saber en qué momento oportuno puede disparar su arma. El reclamo se coloca dentro de una jaula, normalmente sobre la copa de un árbol, y comienza a cantar atrayendo al resto de perdices. Una vez las piezas rodeen al reclamo, el tirador deberá tener la suficiente destreza para hacer blanco desde una distancia aconsejada de unos 15-20 metros, así como para no herir con sus tiros al preciado reclamo.
Al paso:
Esta modalidad de caza menor es una de las más utilizadas en la caza de palomas, tórtolas, zorzales y aves acuáticas. Los cazadores deben esperar escondidos, bien camuflados para no ser descubiertos, en posiciones por donde habitualmente se produce el paso natural de estas aves en sus distintas trayectorias hacia las zonas donde se alimentan, beben, o descansan.
caza mayor
Monterías, batidas, recechos… todo sobre las distintas modalidades de caza mayor.
Montería
Es la modalidad de caza mayor más popular y extendida en España. Se utiliza, sobre todo, para la caza del venado y el jabalí, aunque también se pueden abatir ciervos, gamos, muflones o lobos. Su creciente popularidad ha propiciado que el coste económico por participar en una montería alcance cantidades prohibitivas para el bolsillo de muchos cazadores. Los organizadores de las monterías asignan un puesto de monte bajo a cada cazador, quien debe permanecer a la espera en ese terreno para poder abatir una de estas preciadas piezas. El número de puestos depende de las hectáreas que posea el bosque designado para la montería, conocido entre los monteros como mancha. Por regla general, se trata de extensiones de 50 a 200 hectáreas, en las que participan entre 15 y 50 cazadores. Desde un extremo de la mancha se sueltan las rehalas que, conducidas por sus respectivos perreros, se encargan de batir toda la mancha en diversas direcciones con el objetivo de que las piezas huyan atravesando las líneas de los monteros. La ley española sólo permite la realización de dos monterías al año en cada mancha.
Rececho:
Sin duda, se trata de una de las prácticas de caza mayor que mejor combinan el deporte de la caza con el contacto con la naturaleza. El cazador, gracias a su experiencia y sus conocimientos sobre el terreno, va acercándose hacia la pieza a pie con el objetivo de poder realizar un disparo preciso a una distancia adecuada. Para localizar a su pieza, el cazador suele emplear unos prismáticos que le permiten ver sin ser visto. La mayoría de especies de caza mayor que habitan en España, exceptuando el jabalí, pueden cazarse mediante la técnica del rececho, aunque casi siempre se utiliza para el abatimiento del corzo.
Batida:
Se trata de una práctica similar a la montería, aunque la batida presenta algunas características especiales que la convierten en una disciplina especial. En primer lugar, puede realizarse con o sin perros, algo totalmente impensable en la montería. A pesar de que lo habitual sí es utilizar perros, su función puede ser sustituida por personas que gritan y asustan a las piezas para que huyan en dirección a los cazadores. En segundo lugar, el monte suele batirse siguiendo una única dirección y favoreciendo a una sola línea de cazadores. Por último, tanto el terreno de la batida como el número de cazadores son inferiores a los de las monterías. Entre las piezas que se pueden cazar en las batidas figuran los jabalís, zorros, lobos, corzos y venados.
Caza selectiva:
En primer lugar, hay que destacar que la caza selectiva no constituye una modalidad en sí misma. Sin embargo, puede realizarse adoptando alguna de las prácticas más tradicionales de la caza deportiva, como son la montería, la batida o el rececho. La caza selectiva se desarrolla con el objetivo de poder controlar la superpoblación de ciertas especies en los montes españoles. Para poder practicar este tipo de caza, el tirador deberá atenerse a unos criterios establecidos relacionados con la edad, el tamaño, el sexo o una posible enfermedad del animal.
Espera o aguardo:
Junto a la montería, esta es la práctica más extendida en España para la caza del jabalí. Los atardeceres y las noches estivales con luna llena son los momentos idóneos para practicar las esperas. En esta modalidad, el cazador debe realizar un análisis previo sobre los pasos naturales del jabalí, sus querencias, para posteriormente esperarle agazapado con el arma entre sus manos. Por este motivo, esta técnica requiere una enorme paciencia y un absoluto silencio por parte del cazador.
Caza en berrea:
Esta modalidad se utiliza exclusivamente para la caza del ciervo. Con la entrada del otoño, el ciervo comienza la búsqueda de hembras. En su particular conquista amatoria, el ciervo emite un bramido característico (berreo) que ayuda al cazador a localizar a esta preciada especie. Por este motivo, el oído, la paciencia y los prismáticos se convierten en unos elementos esenciales para esta modalidad de caza deportiva. Esta técnica puede llevarse a cabo en solitario o bien acompañado de un guarda o experto que orientará al cazador sobre los berreos de la especie.
safari
El sueño de cualquier gran cazador. Todo un universo por explorar.
Todo gran cazador que se precie sueña con realizar un safari al menos una vez en su vida. Quienes han disfrutado de esta increíble e inolvidable experiencia aseguran que no existe nada igual. Durante más de una semana, el cazador debe aclimatarse a un espacio diferente, repleto de especies peligrosas, que pueden acabar incluso con su propia vida. La sensación de contemplar de cerca una estampida de elefantes, el descanso del león, o el imprevisible comportamiento del búfalo es algo que siempre quedará en la memoria del afortunado cazador que complete un safari por la sabana africana.
Ciertamente, en un safari se combinan las dos modalidades básicas de caza deportiva: mayor y menor. Es decir, que en su particular paseo por África el cazador se encontrará con especies de caza menor, con otras de caza mayor y, muy posiblemente, con los conocidos como “los 5 grandes” (Big five). Por tanto, el cazador de safari, además de contar con un indomable espíritu aventurero, debe estar preparado para asumir cualquier tipo de cacería que se le presente. En este sentido, se pueden diferenciar varias especies dentro de los safaris africanos:
Caza menor:
En la región central de Sudáfrica y en el norte de El Cabo existe una amplia variedad de especies de caza menor que vuelan en total libertad. Entre las más populares figuran el ganso de espolón, el pato de pico amarillo, la tórtola, la codorniz, la cerceta de pico rojo y el pato crestudo.
Caza mayor:
Poder disparar a un sable, a un gran antílope o a una cebra en medio de un entorno único es una sensación inigualable. El número de especies de caza mayor es muy amplio y varía en función de la región y de la estación climática. Entre las más populares se encuentran el ñu negro, el orix, el eland, la jirafa, el niala y el jabalí rugoso.
Especies peligrosas:
Posiblemente, se trata de la auténtica esencia del safari. El corazón del cazador latirá a gran velocidad cuando se aproxime a un animal que en cualquier momento puede acabar con su vida. Esa sensación de “o tú o yo” resulta indescriptible, incluso para los cazadores más expertos. Dentro de este apartado de especies peligrosas destacan los 5 grandes: el león, el elefante, el rinoceronte, el leopardo y el búfalo del Cabo. Abatir a uno de estos peligrosos animales es el sueño de gran parte de los cazadores deportivos. Seguirlos a través de la sabana, elegir el mejor momento para disparar, estar atentos a cualquier posible reacción… Un universo de sensaciones que sólo pueden valorarse tras haber completado un safari. A parte de los “Big five”, también existen en África otros animales tremendamente peligrosos como por ejemplo el hipopótamo o el cocodrilo. En ambos casos parecen especies lentas y un poco torpes, pero poseen una gran fuerza y ya han causado más de un desgraciado accidente.
bueno eso fue todo señores mi proximo post sera sobre ARMAS LEGENDARIAS si les gustan mis post siganme y los podran ver facilmente SIGANME LOS BUENOS xD
PD: yo estoy en contra de la caza solo les muestro para informarles
PD de la PD: si algun mod de taringa ve el post les pido que porfavor creen la categoria armas
ARMAS Y DEPORTES
TIRO DEPORTIVO
Seguro que la mayoría de aficionados a las armas han visitado en alguna ocasión un campo de tiro. Estas galerías o polígonos ofrecen a los tiradores una amplio y variado conjunto de posibilidades para practicar la puntería, los reflejos y la velocidad con su arma preferida. Precisamente, estas son algunas de las características que reúne la práctica del tiro, un deporte muy completo que se puede realizar todo el año y que también sirve para perfeccionar la técnica del tirador de cara al inicio de la temporada de caza. Actualmente, existen dos modalidades fundamentales de tiro deportivo: el tiro al plato y el tiro de precisión. A continuación vamos a conocer estas dos disciplinas con un poco más de detalle.
TIRO AL PLATO
Todo sobre uno de los principales deportes relacionados con el uso de las armas.
Los orígenes del tiro al plato se remontan a mediados del siglo XIX. El nacimiento de este popular deporte tuvo lugar en Estados Unidos, donde comenzó a practicarse durante las etapas en las que se prohibía la caza. De esta forma, gracias al tiro al plato los cazadores norteamericanos podían continuar usando su arma y “matar el gusanillo” durante los meses de veda. En los últimos años, el número de aficionados al tiro al plato ha aumentado notablemente. Los motivos de esta creciente popularidad hay que buscarlos en lo positivo que resulta este deporte para practicar la puntería con nuestra arma favorita y en el hecho de que puede realizarse durante todo el año. Existen cuatro modalidades diferentes de tiro al plato:
El foso olímpico:
Se trata de la disciplina más popular y extendida dentro del tiro deportivo. En esta práctica, el tirador debe hacer frente a 15 máquinas lanza platos repartidas a lo largo del campo de tiro. Estas máquinas van lanzando al aire platos en 5 series de 25 cada una, más una serie final también de 25 platos. Para complicarle las cosas al tirador, las máquinas pueden lanzar los platos desde diferentes ángulos y alturas. Esta modalidad tiene cabida en los Juegos Olímpicos y dispone de su propio Campeonato del Mundo.
El foso universal o trap:
Es una variante del foso olímpico. Ambas disciplinas se diferencian en tres aspectos fundamentales. En primer lugar, en esta modalidad se utilizan sólo 5 máquinas lanza platos. En segundo lugar, la competición se desarrolla en 8 series de 25 platos cada una, y a diferencia del foso olímpico esta disciplina no incluye una fase final.
El doble trap:
En esta modalidad dos máquinas, ubicadas a lo largo del campo de tiro, lanzan dos platos a la vez y el tirador debe romperlos con dos disparos casi consecutivos. Las series de competición constan de 25 dobletes, es decir, 50 platos, mientras que en los Juegos Olímpicos las tiradas se realizan a 150 platos más otros 50 en la final.
El skeet:
Es una de las modalidades más mecánicas y que requieren una mayor pericia por parte del tirador. Las series, de 25 platos cada una, se lanzan tanto de forma simple como en doblete. A diferencia del foso, en el skeet el tirador sólo puede disparar un cartucho a cada plato, en vez de dos. Existen 2 máquinas que lanzan los platos desde sendas torres. El tirador debe completar un recorrido de 8 puestos repartidos en forma de media luna a lo largo del campo de tiro. Además, otra característica de esta modalidad es que las máquinas liberan los platos en un espacio de 3 segundos cuando el tirador da la orden.
Recorridos de caza:
Es la disciplina idónea para que los cazadores practiquen su destreza y su puntería en el campo de tiro. Cuenta con una serie de blancos móviles que imitan los movimientos de las piezas que podemos encontrar en cualquier situación de cacería. De esta forma, en un completo recorrido de caza el tirador irá superando el recorrido de la perdiz, del conejo, o de la tórtola, por poner un ejemplo. En cada uno de estos campos parciales, el cazador deberá disparar contra platos que simulan los movimientos de estos determinados animales.
Cualquier escopeta con un cañón de más de 70 cm resulta válida para esta práctica deportiva. Respecto al arma, es recomendable que disponga de polichoques, para adecuar el tiro a la diferente orografía del terreno o a la altura y distancia de los platos. Y en cuanto a los cartuchos, la normativa vigente establece que su carga no debe superar los 36 gramos de plomo.
Otro aspecto a tener en cuenta en los recorridos de caza es la técnica de tiro. El vuelo del plato puede ser muy variado por lo que el tirador debe adecuar su disparo a cada momento del recorrido.
TIRO DE PRECISIÓN
Competiciones, normativa, diferentes modalidades… Afina tu puntería.ç
Introducción
El tiro de precisión es una de las disciplinas más practicadas por los amantes del tiro deportivo. Existen numerosas competiciones oficiales donde los tiradores demuestran su pericia con un arma en las manos. El modelo clásico del tiro de precisión es aquel en el que varios tiradores compiten disparando contra una diana. Y como siempre, dar en el centro de la diana supone conseguir la máxima puntuación.
Dentro del tiro de precisión aparecen multitud de modalidades, tanto para arma larga como para arma corta.
Alta precisión (Bench-Rest)
Es la última disciplina del tiro de precisión aceptada oficialmente por la Real Federación Española de Tiro. Es una prueba complicada, en la que se exige un alto nivel a los tiradores. Además, debido a su elevada complejidad técnica, es necesario disponer de armas, cañones, cartuchos y pólvoras de gran calidad para poder obtener disparos muy precisos. También es recomendable poseer unos elevados conocimientos sobre balística y recarga, ya que sólo así se podrá competir a un nivel adecuado. Dentro de esta modalidad de alta precisión se encuentran las siguientes pruebas:
Varmint:
En esta prueba el tirador se enfrenta a 5 series de 5 disparos y 7 minutos de duración cada una. Las armas utilizadas son rifles altamente especializados y preparados para el tiro de precisión.
Rifle de caza:
Puede practicarse tanto con rifles de cañones pesados como con armas ligeras especializadas.
Rifle de repetición:
Prueba muy similar al Varmint, aunque se considera como una modalidad de iniciación, ya que se usa el rifle monotiro de repetición.
Miras abiertas:
Como su nombre indica, en esta prueba se utiliza cualquier tipo de rifle con miras abiertas. Los tiradores disparan sobre blancos situados a 100 metros de distancia.
Arma corta
Prácticamente podría decirse que existen tantas modalidades o disciplinas como tipos de arma corta. Entre las pruebas más populares se encuentran las siguientes:
Competición de aire comprimido:
Los hombres disparan 60 proyectiles en 2 horas y 15 minutos mientras que las mujeres disparan 40 proyectiles en sólo hora y media.
Competición deportiva:
Exclusiva para mujeres. Se trata de una prueba combinada en la que se realizan 30 disparos de precisión y otros 30 de rapidez.
Prueba libre:
Exclusivamente masculina. En esta competición el tirador debe realizar 60 tiros, distribuidos en series en 2 horas y 30 minutos.
Velocidad:
En esta prueba se hacen 6 series de 5 tiros cada una. La primera y la segunda serie deben realizarse en 8 segundos, mientras que en las otras cuatro series restantes, el tirador sólo dispone de 4 segundos para realizar sus disparos.
RECORRIDOS DE TIRO /IPSC
Agilidad, precisión, velocidad… condiciones indispensables para este deporte.
Representa una modalidad especial dentro del tiro de precisión. Esta disciplina, también conocida como IPSC (International Practical Shooting Confederation) se caracteriza por su alto ritmo de competición y por sus constantes cambios en la posición de tiro. Se trata de una modalidad de tiro con arma corta en la que no solamente intervienen los puntos conseguidos, como en el resto de modalidades, sino que además hay otros dos factores importantes a tener en cuenta en el resultado final: el tiempo y las penalizaciones. En este sentido, los tiradores deben disparar contra una diana teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
La velocidad: cuanto menos tiempo emplee el tirador en realizar sus disparos, mayor será su puntuación.
La precisión: es el aspecto más importante, pues los disparos poco precisos o erróneos penalizarán en la puntuación final del tirador.
La potencia: las competiciones se desarrollan con armas con calibres que van desde el 9x19mm hasta el potente .45 ACP. En este sentido, el popular 9mm es el calibre mínimo en este tipo de pruebas, lo que aumenta la dificultad de este espectacular deporte. Y es que disparar con estos calibres es bastante más complicado que hacerlo con una pistola de tiro al blanco de menor retroceso, especialmente cuando un participante está tratando de completar el recorrido en el menor tiempo posible.
El tiempo: este factor desempeña un papel fundamental en las pruebas de IPSC. En las pistas de tiempo fijo, la normativa obliga a realizar un número determinado de disparos en muy poco tiempo. Mientras que en las pistas de calificación Comstock, la puntuación que se obtiene al final del recorrido se divide por el tiempo empleado en completarlo.
Aunque todos los tiradores deben completar los mismos ejercicios, dependiendo del tipo de arma que se utilice existen dos grandes modalidades dentro de los recorridos de tiro:
Open: Cuando las armas incorporan frenos de boca, miras ópticas y cargadores extralargos. Son más parecidas a diseños futuristas que al concepto clásico de arma. En realidad, se trata de armas básicas preparadas para la competición, con elementos que facilitan el enfoque, hacen que salten menos y posibilitan una mayor capacidad de carga (hasta 28 cartuchos).
Standard: Son armas de serie, sin modificaciones importantes. Estas armas deben ser accesibles al público, deben tener al menos un año de antigüedad en el mercado y una producción mínima de 500 unidades anuales. En esta modalidad están prohibidos los visores ópticos y los frenos de boca.
Junto a estas dos categorías, el reglamento del IPSC recoge otras dos que también cuenta con un gran número de adeptos:
Modificada: Cualquier arma que quepa en una caja de dimensiones 225 mm x 150 mm x 45 mm (tolerancia de +1 mm, -0 mm). Si se trata de un arma automática, debe tener un cargador insertado. Para obtener factor mayor, el calibre mínimo es de 10mm.
Producción: Armas de serie sin ningún tipo de modificación. Las armas utilizadas en esta categoría deben ser del calibre 9mm, de doble acción, y en factor menor. No son aptas todas las armas de serie. En este caso, la IPSC elabora una lista oficial con las armas válidas para esta categoría.
Cada una de estas dos divisiones tienen varias categorías de competición: A, B, C, D, Damas, Júnior y Veteranos.
Los objetivos sobre los que debe hacerse blanco presentan unas dimensiones de 75 x 45cm. Dentro de estos blancos se distingue una franja de 15 centímetros que representa el centro perfecto. En los recorridos de tiro, gran parte de los disparos deben realizarse a corta distancia, aunque ocasionalmente también se puede disparar a 45 metros. Blancos múltiples, móviles, blancos que reaccionan al ser impactados, blancos no impactables que conllevan penalizaciones de puntuación y que se encuentran mezclados con blancos impactables, obstáculos, movimientos, tácticas competitivas y en general cualquier otra dificultad relevante que el diseñador de pistas pueda mentalizar, se combinan para mantener el entusiasmo de los competidores y al mismo tiempo entretener a los espectadores. Si bien los reglamentos de IPSC señalan que las pistas de tiro deben ser realistas y prácticas, también indican que la diversidad debe ser enfatizada, para evitar una posible estandarización o uniformidad de este deporte. Esta recomendación de la IPSC es llevada al extremo en algunas competiciones, donde existen pistas sorpresa en las que ningún tirador conoce de antemano el reto al que se va a enfrentar.
Respecto al arma necesaria para completar un recorrido de tiro, el participante puede decantarse por una pistola de un calibre no inferior al 9mm, o bien por un revólver de un calibre igual o superior al .38. La elección del tipo de arma y del calibre empleado dependerá exclusivamente de los gustos y preferencias del propio tirador.
ARMAS HISTORICAS
Disparar con las clásicas: todo un mundo de sensaciones y nueva experiencias
El número de adeptos a las competiciones de tiro con armas históricas crece cada día. Y es que cada vez son más los amantes de las armas clásicas que quieren demostrar que, a pesar de los años, estos valiosos ejemplares no han perdido ni un ápice de precisión. La modalidad de armas históricas se puede dividir en dos grandes categorías: las pruebas con armas de avancarga y las pruebas con armas de cartuchos metálicos.
Armas con cartuchos metálicos
Existen tres tipos de pruebas para este tipo de armas históricas:
Piñal: se utiliza una pistola o un revólver del calibre que se quiera y se dispara de pie sobre un blanco a 25 metros de distancia.
Freire y Brull: se emplea un fusil del calibre que se quiera. Se dispara tumbado sobre un blanco ubicado a 100 metros de distancia.
Núñez de Castro: el tirador escoge un fusil del calibre que quiera y dispara de pie a una distancia de 50 metros.
Armas de avancarga
Dentro de esta prueba pueden diferenciarse diferentes disciplinas en función del arma utilizada:
Fusil militar: los tiradores disparan de pie sobre un blanco de tipo francés situado a una distancia de 50 metros.
Pistola de ánima lisa y miras de la época: los tiradores disparan de pie sobre una diana ubicada a 25 metros de distancia.
Arma larga con miras de diseño: en algunas pruebas el disparo se ejecuta de pie a 50 metros. En otras, como con un fusil de cualquier calibre o miras de la época, la posición de disparo es tumbada a 100 metros de distancia.
ahora pasamos a la sección de caza deportiva
Caza Deportiva
Tal vez, el deporte de la caza represente una de las mejores formas de combinar nuestra pasión por las armas, el contacto con la naturaleza y la satisfacción de haber conseguido abatir una buena pieza. Y es que por caza deportiva debemos entender la muerte de un determinado animal debida al accionamiento de un arma. En este sentido, el deporte de la caza es un conjunto de actividades regidas por una serie de normas y reglas (escritas y no escritas), cuyo fin es el abatimiento de un animal. En función de la pieza, pueden diferenciarse tres modalidades distintas dentro del deporte de la caza: la caza menor, la caza mayor y el safari.
CAZA MENOR
Al paso, con reclamo, en mano… todo sobre este auténtico arte.
caza menor
Al salto con perros:
Representa la modalidad de caza más utilizada para el abatimiento de las especies de pluma. Un único cazador se encarga de recorrer todo el campo, generalmente acompañado de varios perros cuya misión es localizar la pieza, señalarla o levantarla, dando tiempo al cazador a efectuar el disparo. Si el disparo es certero, los perros se encargan de recoger la pieza abatida. Mediante esta técnica se abaten aves como perdices rojas, arceas, faisanes, codornices o agachadizas. Para otras especies, como la paloma torcaz o los zorzales, el papel de los perros queda limitado únicamente al cobro de las piezas. Los canes utilizados en este tipo de caza suelen ser perros de muestra, como por ejemplo el setter inglés, con un pelo muy largo que le permite adentrarse en los espesos matorrales, o el braco alemán. Para la caza de otras especies como el zorro o la liebre se utilizan perros de rastro.
En mano:
Representa una variante de la caza al salto. En esta modalidad interviene un grupo de cazadores que va batiendo el terreno guardando una distancia de unos 30-50 metros. Estos cazadores forman un arco que va levantando las piezas como si fuera una mano. En este sentido, resulta recomendable acercarse rápidamente a las piezas, para que una vez agotadas por su huida se pongan fácilmente a tiro. Habitualmente, los cazadores en mano suelen ayudarse de perros, siendo su función idéntica a la que realizan en la caza al salto. Esta disciplina se utiliza ampliamente para la captura de la perdiz común y la perdiz roja.
Ojeo:
Es una de las técnicas más tradicionales en la caza de perdices. Un grupo de expertos ojeadores van cercando a las aves y van dirigiéndolas hacia un espacio abierto. Tras ese espacio se encuentran los cazadores escondidos, en completo silencio, esperando a que las perdices se pongan a tiro. Para conseguirlo, cuando el grupo de perdices cercadas es lo suficientemente grande, los ojeadores comienzan a gritar para asustar a las perdices, que inician una huida hacia la posición donde se encuentran agazapados los tiradores.
Con reclamo:
Dentro de las diferentes modalidades de caza deportiva, una de las que requieren una mayor destreza es la caza con reclamo. En esta práctica juegan un papel fundamental los denominados pajareros, encargados de ubicar en el sitio correcto a la perdiz macho que servirá como reclamo de las piezas a abatir. Esta disciplina exige por parte del cazador una enorme paciencia y una gran capacidad de observación para saber en qué momento oportuno puede disparar su arma. El reclamo se coloca dentro de una jaula, normalmente sobre la copa de un árbol, y comienza a cantar atrayendo al resto de perdices. Una vez las piezas rodeen al reclamo, el tirador deberá tener la suficiente destreza para hacer blanco desde una distancia aconsejada de unos 15-20 metros, así como para no herir con sus tiros al preciado reclamo.
Al paso:
Esta modalidad de caza menor es una de las más utilizadas en la caza de palomas, tórtolas, zorzales y aves acuáticas. Los cazadores deben esperar escondidos, bien camuflados para no ser descubiertos, en posiciones por donde habitualmente se produce el paso natural de estas aves en sus distintas trayectorias hacia las zonas donde se alimentan, beben, o descansan.
caza mayor
Monterías, batidas, recechos… todo sobre las distintas modalidades de caza mayor.
Montería
Es la modalidad de caza mayor más popular y extendida en España. Se utiliza, sobre todo, para la caza del venado y el jabalí, aunque también se pueden abatir ciervos, gamos, muflones o lobos. Su creciente popularidad ha propiciado que el coste económico por participar en una montería alcance cantidades prohibitivas para el bolsillo de muchos cazadores. Los organizadores de las monterías asignan un puesto de monte bajo a cada cazador, quien debe permanecer a la espera en ese terreno para poder abatir una de estas preciadas piezas. El número de puestos depende de las hectáreas que posea el bosque designado para la montería, conocido entre los monteros como mancha. Por regla general, se trata de extensiones de 50 a 200 hectáreas, en las que participan entre 15 y 50 cazadores. Desde un extremo de la mancha se sueltan las rehalas que, conducidas por sus respectivos perreros, se encargan de batir toda la mancha en diversas direcciones con el objetivo de que las piezas huyan atravesando las líneas de los monteros. La ley española sólo permite la realización de dos monterías al año en cada mancha.
Rececho:
Sin duda, se trata de una de las prácticas de caza mayor que mejor combinan el deporte de la caza con el contacto con la naturaleza. El cazador, gracias a su experiencia y sus conocimientos sobre el terreno, va acercándose hacia la pieza a pie con el objetivo de poder realizar un disparo preciso a una distancia adecuada. Para localizar a su pieza, el cazador suele emplear unos prismáticos que le permiten ver sin ser visto. La mayoría de especies de caza mayor que habitan en España, exceptuando el jabalí, pueden cazarse mediante la técnica del rececho, aunque casi siempre se utiliza para el abatimiento del corzo.
Batida:
Se trata de una práctica similar a la montería, aunque la batida presenta algunas características especiales que la convierten en una disciplina especial. En primer lugar, puede realizarse con o sin perros, algo totalmente impensable en la montería. A pesar de que lo habitual sí es utilizar perros, su función puede ser sustituida por personas que gritan y asustan a las piezas para que huyan en dirección a los cazadores. En segundo lugar, el monte suele batirse siguiendo una única dirección y favoreciendo a una sola línea de cazadores. Por último, tanto el terreno de la batida como el número de cazadores son inferiores a los de las monterías. Entre las piezas que se pueden cazar en las batidas figuran los jabalís, zorros, lobos, corzos y venados.
Caza selectiva:
En primer lugar, hay que destacar que la caza selectiva no constituye una modalidad en sí misma. Sin embargo, puede realizarse adoptando alguna de las prácticas más tradicionales de la caza deportiva, como son la montería, la batida o el rececho. La caza selectiva se desarrolla con el objetivo de poder controlar la superpoblación de ciertas especies en los montes españoles. Para poder practicar este tipo de caza, el tirador deberá atenerse a unos criterios establecidos relacionados con la edad, el tamaño, el sexo o una posible enfermedad del animal.
Espera o aguardo:
Junto a la montería, esta es la práctica más extendida en España para la caza del jabalí. Los atardeceres y las noches estivales con luna llena son los momentos idóneos para practicar las esperas. En esta modalidad, el cazador debe realizar un análisis previo sobre los pasos naturales del jabalí, sus querencias, para posteriormente esperarle agazapado con el arma entre sus manos. Por este motivo, esta técnica requiere una enorme paciencia y un absoluto silencio por parte del cazador.
Caza en berrea:
Esta modalidad se utiliza exclusivamente para la caza del ciervo. Con la entrada del otoño, el ciervo comienza la búsqueda de hembras. En su particular conquista amatoria, el ciervo emite un bramido característico (berreo) que ayuda al cazador a localizar a esta preciada especie. Por este motivo, el oído, la paciencia y los prismáticos se convierten en unos elementos esenciales para esta modalidad de caza deportiva. Esta técnica puede llevarse a cabo en solitario o bien acompañado de un guarda o experto que orientará al cazador sobre los berreos de la especie.
safari
El sueño de cualquier gran cazador. Todo un universo por explorar.
Todo gran cazador que se precie sueña con realizar un safari al menos una vez en su vida. Quienes han disfrutado de esta increíble e inolvidable experiencia aseguran que no existe nada igual. Durante más de una semana, el cazador debe aclimatarse a un espacio diferente, repleto de especies peligrosas, que pueden acabar incluso con su propia vida. La sensación de contemplar de cerca una estampida de elefantes, el descanso del león, o el imprevisible comportamiento del búfalo es algo que siempre quedará en la memoria del afortunado cazador que complete un safari por la sabana africana.
Ciertamente, en un safari se combinan las dos modalidades básicas de caza deportiva: mayor y menor. Es decir, que en su particular paseo por África el cazador se encontrará con especies de caza menor, con otras de caza mayor y, muy posiblemente, con los conocidos como “los 5 grandes” (Big five). Por tanto, el cazador de safari, además de contar con un indomable espíritu aventurero, debe estar preparado para asumir cualquier tipo de cacería que se le presente. En este sentido, se pueden diferenciar varias especies dentro de los safaris africanos:
Caza menor:
En la región central de Sudáfrica y en el norte de El Cabo existe una amplia variedad de especies de caza menor que vuelan en total libertad. Entre las más populares figuran el ganso de espolón, el pato de pico amarillo, la tórtola, la codorniz, la cerceta de pico rojo y el pato crestudo.
Caza mayor:
Poder disparar a un sable, a un gran antílope o a una cebra en medio de un entorno único es una sensación inigualable. El número de especies de caza mayor es muy amplio y varía en función de la región y de la estación climática. Entre las más populares se encuentran el ñu negro, el orix, el eland, la jirafa, el niala y el jabalí rugoso.
Especies peligrosas:
Posiblemente, se trata de la auténtica esencia del safari. El corazón del cazador latirá a gran velocidad cuando se aproxime a un animal que en cualquier momento puede acabar con su vida. Esa sensación de “o tú o yo” resulta indescriptible, incluso para los cazadores más expertos. Dentro de este apartado de especies peligrosas destacan los 5 grandes: el león, el elefante, el rinoceronte, el leopardo y el búfalo del Cabo. Abatir a uno de estos peligrosos animales es el sueño de gran parte de los cazadores deportivos. Seguirlos a través de la sabana, elegir el mejor momento para disparar, estar atentos a cualquier posible reacción… Un universo de sensaciones que sólo pueden valorarse tras haber completado un safari. A parte de los “Big five”, también existen en África otros animales tremendamente peligrosos como por ejemplo el hipopótamo o el cocodrilo. En ambos casos parecen especies lentas y un poco torpes, pero poseen una gran fuerza y ya han causado más de un desgraciado accidente.
bueno eso fue todo señores mi proximo post sera sobre ARMAS LEGENDARIAS si les gustan mis post siganme y los podran ver facilmente SIGANME LOS BUENOS xD
PD: yo estoy en contra de la caza solo les muestro para informarles
PD de la PD: si algun mod de taringa ve el post les pido que porfavor creen la categoria armas