Hola amigos y amigas, quiero contarles mi experiencia con la muerte, lo que a mí me sucedió fue en el mes de febrero de 1997, era un lunes y yo iba para mi casa después de salir de la escuela nocturna y en el camino me encontré con tres amigos míos que me invitaron a ir a una vela, y yo acepte solo que tenía q ir a dejar los cuadernos a mi casa y ellos me dijeron que me iban a acompañar y se fueron conmigo, en el camino hacia mi casa nos atravesamos una cancha de futbol y a mediados de la cancha nos topamos con 4 ó 5 jóvenes armados con escopetas calibre 12 hechizas (artesanales) y un amigo de nosotros (apodado El Chapín) los comenzó a insultar y a ofender con palabras soeces entre otras, entonces uno de ellos (apodado El Negro) cargó con un cartucho de wínchester la escopeta hechiza y nos disparó, nosotros ya habíamos caminado como 5 metros, y nos disparó cuando nosotros les dimos la espalda, y a mí me impactaron 6 esquirlas de escopeta 12 en la espalda, una me cayó en el pulmón izquierdo, otra en el pulmón derecho y yo sentía que me asfixiaba (que me ahogaba), otra en el píloro (boca del estómago e intestino delgado), otra me impactó en la cervical en C7 la cual me dejó cuadripléjico, y las otras 2 en el omóplato derecho.
Cuando yo caí al suelo boca abajo no me podía mover y pensé por unos instantes "a si nosotros somos como las gallinas que se mueren y ahi terminó todo", pero de repente me encontré en un lugar vacío y oscuro y mi alma se movía (porque no miraba mi cuerpo) ya no estaba cuadripléjico ya no sentía que me asfixiaba y entonces me puse a pensar "hey entonces me mataron y mi cuerpo dónde está" y yo me acordaba de mis padres de mis hermanos y mi hermana, de todos me acordaba, en esas estaba cuando comencé a descender y vi un lugar como que era un gran abismo y salían millones y millones de gritos y yo comencé a gritar "yo no me quiero ir para allí" y me acordé de una iglesita evangélica que está cerca de mi casa y pensé "tienen razón los evangélicos que existe el infierno" y de pronto se me atravesó una luz blanca y ya no me dejo descender más y allí me estuve pidiéndole perdón a la luz blanca y yo le decía a la luz que con ella me quería ir y no para el infierno, era una luz que despedía un gran amor y una gran paz yo nunca he visto una luz así en este mundo como la que vi, en esas estaba con la luz de Dios cuando me regresó a mi cuerpo.
Mi padre me contó que me recogieron aquella noche de la cancha de futbol y me llevaron en un taxi al hospital San Juan de Dios y que me ingresaron por emergencia y que me acostaron en una camilla y que el doctor les dijo que ya no me tocaran que ya estaba muerto y dio la orden para que me llevaran a la morgue y mi padre dice que pensó "pobrecito mi hijo mejor que se muera, que se vaya a descansar", lo que mi padre no sabía era que yo no iba a descansar sino que a sufrir del tormento eterno en el infierno, luego una enfermera me contó que ella oyó que yo di como un suspiro y que ella llamó al doctor y le dijo que yo ya había vuelto a la vida.
PARTE 2
Me encontraba en el Hospital y me operaron del estómago, tenía un tanque de oxígeno, tubos en las fosas nasales y me dejaron en tercera cirugía de hombres, ahí estaba muriéndome y sentía una gran sed y también sentía que me asfixiaba, agua, agua,...,agua, hay, hay,...hay, pasaba quejándome todos los días y las noches, a la hora de visita a medio día vi de lejos a una monja y la llamé, madre venga le dije, cuando ella se acercó le dije: léame la biblia por favor y ella me dijo que no tenía la biblia y cuando me habló yo sentí que tufo a azufre le salía de la boca y me arrepentí de haberla llamado, a los tres días de estar luchando con la muerte por la mañana llegó la rutina de médicos y dieron la orden para que me trasladaran a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), estaba operado del estómago pero no de la columna, yo seguía cuadripléjico y en los pulmones me incrustaron un tubo en cada uno y me conectaron un aparato que acá en mi país se conoce como "El Emerson" que sirve para ventilar el pulmón, y mi cama estaba frente al escritorio de las enfermeras y yo le gritaba a Dios: Dios porque no me llevas contigo me quiero morir estoy sufriendo mucho, y las enfermeras me decían: cállate loco Dios no te oye porque mala yerba no muere me decían; en las madrugadas Dios me visitaba yo sentía que era una brisita de aire que me caía y me penetraba en los pulmones yo sentía que me los inflaba y respiraba, y yo le decía: Dios yo sé que eres Tú que estas aquí, no te puedo ver pero siento tu presencia le decía, y yo no conocía todavía al Dios Vivo y Verdadero pues yo era un hijo de satanás, era un blasfemo que no creía en Dios y ahora si estaba teniendo un encuentro personal con Él.
Pasó una semana y media y yo en cuidados intensivos, me operaron como tres veces del estómago pues me hicieron una exploración pilórica y me conectaron el estómago con el intestino delgado a través de un tubo plástico. Cierto día mi mamá llegó a la hora de visita al medio día, y a mí me llevaban en una camilla a la sala de operaciones y el doctor le dijo a mi mamá: usted es la mamá de este joven? si contestó ella, hay Dios señora su hijo o se muere o queda en silla de ruedas para toda la vida, dice mi mamá que comenzó a llorar y a pedirle a Dios por mí. A las tres semanas de estar en cuidados intensivos peleando con la muerte, los médicos y las enfermeras decidieron sacarme de la UCI y mandarme para la sala de tercera de hombres (pero en neurocirugía), para que ahí muriera en paz ya que pasaban los días y yo no me moría en cuidados intensivos. Cuando llegué a tercera de hombres yo le dije a Dios: "Dios para eso me sacaste del infierno, para que me muriera acá dando lástima", y al día siguiente Dios me mandó a un doctor, y el doctor pidió que me pusieran al lado de cirugía y no en neurocirugía, a las semanas de estar en tercera de hombres, una mañana yo sentí que se cayó un bote de mi cama y llamé al enfermero y él llegó, qué pasó me dijo, yo vi que se cayó algo de mi cama le dije, y el enfermero recogió un bote lleno con un líquido color café que tenía una sonda que me entraba en mi costado izquierdo, y el enfermero se asustó y llamó por teléfono a los médicos de turno y éstos llegaron corriendo a mi cama y analizaron la situación. Al rato llegó el enfermero y me dio un vasito lleno con un líquido que se conoce como azul de violeta y como yo tenía más de un mes de no tomar agua con gusto me lo tomé y lo vomité y el enfermero me dijo que me lo iba a dar otra vez pero menos cargado y ahí si lo puede digerir, poco después llegó un médico y me dijo que había pasado la prueba y le dio indicaciones al enfermero para que me diera de beber agua y me autorizaran comer comida blanda, pero aún estaba cuadripléjico no podía moverme, solo la cabeza podía mover.
Pasaron los días y mi mamá nunca faltó a la hora de visita todos los días en el hospital San Juan de Dios; como cada día después del medio día me entraba fiebre y se me quitaba por la noche, los médicos ordenaron que se me realizara el examen del SIDA, como a los 15 días después llegaron los resultados y fueron negativos, no tenía el VIH, así que el siguiente paso era la operación de la columna vertebral en C7, y el doctor que Dios mandó para que me realizara dicha operación fue un famoso neuro cirujano: el doctor Chávez Machuca, el día de la operación recuerdo que el doctor nos dio una hoja para que la firmáramos en la cual exoneraba al médico de toda responsabilidad si algo salía mal en la operación y yo le dije a mi mamá que la firmáramos, si no me mataron en la calle que me mate el doctor le dije a mi mama y la firmamos bueno a mí me pusieron la huella digital de un dedo de mi mano derecha; y me recortaron el pelo tipo hongo y cuando me enviaron a la sala de operaciones y me anestesiaron solo recuerdo que me puse a pensar en una novia que tuve en México DF que se llama Lidia, no pensé en Dios, y por eso le doy gracias a mi Dios por haber tenido misericordia de mí y de no haber permitido que me fuera al infierno.
La operación duró alrededor de cinco horas ya que dicen que el doctor Chávez no encontraba la esquirla y me llevó en varias ocasiones a la sala de radiografía, hasta que por fin la encontró y la sacó de la médula espinal en C7. Cuando desperté tenía una careta de oxígeno en mi boca y oía una voz que me llamaba Ricardo…Ricardo…era la enfermera Lupita, y le pregunté: señorita le dije, en dónde estoy? Y ella me contestó: estás en la UCI, aquí te dejo tu ropa en este cajón me dijo, oh no otra vez en Cuidados Intensivos dije para mis adentros.
Al día siguiente cuando desperté ya pude mover la pierna izquierda y cerré mis ojos y glorifique a Dios, Gracias Dios, Gracias Dios dije con gran gozo, a mí Dios me sanó no me sanó ningún ídolo o imagen, Jesús me hizo el milagro, fue Él aquella luz que yo vi cuando iba para el infierno y que no me dejó pasar, fue Él, si Fue Él, Gracias Dios, Gracias Dios. Al rato llegó el Doctor Chávez y me preguntó: que tal te sientes me dijo? Y yo le conteste que bien que ya podía mover mi pierna izquierda y le di las gracias al doctor por haberme operado.
Hay otro día les sigo contando
Por aca quiero compartir otros testimonios con ustedes de unas hermanas que han visitado el infierno:
El infierno no lo hizo Dios para nosotros los seres humanos, sino para satanás y los ángeles caidos, pero por el pecado ahi le toca al ser humano (pecador y sin Cristo en su corazón) y esto lo sabe bien satanás por eso anda engañando a la humanidad con todos los deleites pecaminosos de este mundo: Alcohol, burdeles, ladrones, homosexuales, adúlteros y adúlteras, mentirosos, mal hablados o maldicientes, pervertidos sexuales, lujuria, suicidas, violadores, idolatras, borrachos y borrachas, trasvestis, asecinos, pornografía, estafadores, satánicos, prostitutas y prostitutos, sodomitas, brujos y brujas etc. todos estos van rumbo al infierno porque son hijos e hijas de satanás por que los deseos de su padre el diablo hacen y por eso su hogar es el infierno.
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