*lo que no crees es real
Esto pasó el año pasado. Juguaron al juego de la ouija dos chicas, una de ellas se llama Carla. No lo tomaron en serio y empezaron a insultar, bromear, a los espíritus que invocaban. Por mala suerte, invocaron a Satanás que les deletreó: "Lo que no crees es real".
Era tarde y carla se fue a casa. Como el novio de la amiga de carla había muerto en un accidente de tráfico, estaba sola en casa, así que se fue a dormir. Sobre las 3:20 de la madrugada ella desperto y fue a beber un café. Mientras bajaba las escaleras, oía las voces de una niña gritando muy en la lejanía. Cuando llego a la cocina, cogío el vaso y había un papel bajo él que ponía escrito: "Te lo he dicho".
De repente sonó el teléfono. Era su amiga Carla, preocupada por que su hija de dieciséis años no había regresado a casa. Entonces vio que bajo sus pies había huellas de sangre. Las seguío y la llevaron hasta el cadáver de la niña con el cuello degollado que yacía en su cocina. Asustadísima fue a casa de Carla. Subio corriendo a su habitación y la encuentra también con el cuello degollado igual que su hija.
Además en su frente alguien había grabado con un cuchillo: "yo tengo la razón". se desmayo y cuando desperto estaba en un hospital. Todo se acabó.
Te recomiendo que no juegues a la ouija si no lo hacés en serio.
*ouija en el cementerio
Un día unos amigos y dos chicas (Carolina y Antia) quedamos en el cementerio a las 12 de la noche para jugar a la ouija.
En seguida contactaron con un espíritu, un escalofrío recorrió en sus espaldas, las de Cris, Dany, Carmen, carolina y antia, mientras el vaso se movía solo.
El espíritu dijo que como castigo por haberlos molestado, debían pasar esa noche en el cementerio, sin decirle nada a nadie, o algo terrible ocurriría.
Dany, Cris y Carmen, que no les tenían miedo a los espíritus, dijeron que esa noche no la pasarían en el cementerio.
carolina y antina decidieron quedarnos allí.
Pasaron la peor noche de sus vidas. se acurrucaron bajo un árbol, temblando, escucharon los sonidos de la noche.
Cuando por fin amaneció, salieron corriendo hacia sus casas, y en la carretera se encontraron tres ambulancias...Un grito quedó atrapado en sus gargantas al descubrir que ¡SUS TRES AMIGOS YACIAN EN LA CARRETERA!
Al parecer, habían aparecido muertos esa madrugada, misteriosamente, en la carretera.
Desde ese día nunca jamás volvimos a jugar a la ouija.
*ultimo contacto
Me gustaba dar largos paseos con ella. Todas las tardes cuando caía el sol, iba a visitarla para que le diera un poco de paz y tranquilidad a mi alma, la cual estaba totalmente destrozada tras la pérdida de Esther. Aquél fatídico accidente de tráfico ... nos separó para siempre.
Aún lo tenía muy reciente.
Ana, que ya era como de nuestra familia, conseguía por unos momentos lograr que creyera que de alguna forma Esther permanecía a mi lado, aunque en el fondo sabía que me estaba engañando a mi mismo, pero ella me transmitía esperanzas.
Ana tenía un don, al menos eso es lo que ella y todos los que la conocían podían asegurar. Tenía la facultad de ver a los muertos... pero ... para mi todo aquello eran fantasías. Siempre había sido una chica muy sensible y pensé que igual se sentía bien creyendo que podía ayudar a aquellas personas desesperadas que necesitaban creer en algo. Pero yo no creía en la vida después de la muerte. Para mi la muerte ... era el fin, sin embargo Esther, siempre confió en la capacidad de su mejor amiga.
¿ Y dices que los muertos pueden vernos ?
Claro que sí. Diariamente estamos rodeados de personas fallecidas que nos observan desde su penumbra, aunque somos pocos los que tenemos la capacidad de poder percibirlos. La mayoría de los vivos, no pueden verlos a ellos.
No sé Ana ... ya sabes lo escéptico que soy ... Si así fuera, estoy seguro que Esther habría hecho lo posible para contactar conmigo o me habría enviado alguna señal.
Ana me miraba con ternura y compasión. Sus ojos brillaban de una manera especial, como si quisiera decirme algo. Hizo el amago de hablar pero sólo se quedó en el intento. Sabía que ocultaba algo ...
Dime Ana ¿ en estos momentos estamos siendo observados por alguno de ellos ? Seguro que sólo son imaginaciones tuyas ...
Ana agachó la cabeza y no quiso responderme. Quizás había sido un poco brusco con mi irónica pregunta. Quién sabe, quizás fuese yo el que estaba equivocado. ¿ Quién me asegura a mi que no hay un más allá ? Quizás Ana realmente tenga la capacidad de ver a los muertos, podría ser... ¿por qué no? ... o ... quizás sólo fuesen mis ganas locas de creer que Esther no había desaparecido para siempre.
Lo siento Ana, disculpa si he puesto en duda tu credibilidad, pero estoy desesperado... Llevo días que no soy el mismo.
No te preocupes Diego, entiendo que estes confuso y con ganas de salir de esta pesadilla. Pronto podrás tener paz en tu corazón y podrás vivir tranquilo.
¿La ves a ella?
Todos los días.
Me gustaría poder creerte.
Fue tonta la discusión que tuvísteis antes del accidente.
La miré sorprendido. No se lo conté a nadie. Sólo lo sabíamos Esther y yo. Ese fue el último momento que estuvimos juntos.
No debiste decirle que te habías arrepentido de casarte con ella sólo con la intención de hacerle daño. Y justo en ese momento fue cuando se desencadenó aquel fatídico accidente que os separó para siempre.
Me quedé impresionado. ¿Cómo podía saberlo? Sentí un escalofrío en el cuerpo que hizo agitarme. Era imposible que Ana supiera aquello. Fue justo lo que le dije a Esther y justo lo que ocurrió a continuación. Después de aquello no me quedó otra que darle el beneficio de la duda. Algo me decía que debía darle una oportunidad y averiguar si de verdad Ana era una privilegiada.
¿Cómo puedes saber eso? ... ¡si sólo estábamos los dos! ...
Ya te dije que la veo y hablo con ella todos los días.
Ana, si es verdad que puedes contactar con ellos, ¿crees que habría posibilidad de invocarla? ¡Cuánto daría por volver a verla por última vez y poder despedirme!. La extraño tanto ... que no puedo descansar tranquilo...
Claro que puedes Diego, pero no es tan fácil. Puede que lo que veas no te guste. Las cosas no son siempre lo que parecen.
Me arriesgaría a cualquier cosa. Por favor Ana, tienes que ayudarme. Necesito comprobarlo por mi mismo. Saber si está bien, si es verdad que no ha desaparecido del todo ... que sigue conmigo...lo necesito.
Sabes de sobra que te voy a ayudar, pero recuerda que quizás te impresione mucho lo que vas a ver. Te repito, que las cosas no son como tú piensas.
Me daba lo mismo lo que pudiera ocurrir. Echaba tanto de menos a Esther que mi amor por ella y la desesperación, me impulsaban a cometer la locura de hacer una sesión espiritista con mi amiga. Algo en lo que nunca había creído y de lo que me solía reir.
Llegamos a casa de Ana. Me dijo que me sentara y me pusiera cómodo mientras ella iba al otro cuarto a coger lo que siempre utilizaba para sus sesiones espiritistas. Pero la espera se me hacía eterna. No entendía el por qué de su tardanza, por lo que decidí ir a comprobar si ya estaba lista.
Ana ... ¿por qué tardas tanto? ¿ necesitas ayuda ?
Perdona Diego ... es que estaba haciendo una llamada telefónica ... ya estoy preparada.
Nos sentamos los dos alrededor de la mesa. Ana encendió una vela y la colocó dentro de un vaso, manías que tenía siempre que realizaba una de sus sesiones. Confieso que a pesar de no creer en estos temas, me sentía intrigado e incluso algo nervioso. No sabía lo que podría ocurrir...Y después de que Ana me contara la discusión que Esther y yo tuvimos, no cabía ninguna duda de que algo extraño estaba sucediendo.
Ella me cogió las manos para tranquilizarme. Las tenía muy calientes, yo sin embargo las tenía heladas y temblorosas. Comencé a sentir miedo, lo reconozco.
Ana no paraba de mirar hacia la puerta. La notaba nerviosa y sus ojos expresaban inquietud. Eso hacía que me pusiera aún más nervioso. Ya no sabía si creerla o pensar que mi amiga me estaba tomando el pelo, pero fue entonces cuando poco a poco comencé a notar una extraña sensación en mi cuerpo. Un calor enorme se fue apoderando de mi. Era una sensación única, me sentía enérgico, con mucha fuerza, y el miedo se adueñó de mi. Quizás estuviese sugestionado por el momento, pero yo estaba sintiendo aquello, era algo muy real...lo sentía con mucha fuerza.
Ana ¡qué me está sucediendo!, siento mucho calor...como si estuviese absorviendo algo ...
Ana me miraba mientras sujetaba mis manos y me repetía una y otra vez que me tranquilizara, que todo aquello que estaba sintiendo era algo normal, que siempre sucedía lo mismo cuando se iba a producir una manifestación.
¿ Cuándo va a aparecer ella ?
Viene de camino ... Mira Diego, ya está aquí, ¿no la sientes?. Me dijo casi susurrando ...
Me llevé la mayor sorpresa de mi vida, no podía creer lo que estaban contemplando mis ojos cuando la vi aparecer. Allí estaba ella ... Sentí de repente una mezcla de emociones inexplicables. No pude pronunciar ninguna palabra, no pude reaccionar, me quedé inmóvil. Solo era capaz de mirarla, pero sin poder hacer nada. La impresión fue muy grande y casi no me lo podía creer. Seguía mirándola sin salir del asombro, tenía el rostro demacrado y con ojeras, como si se hubiese llevado semanas y semanas llorando y sin dormir...pero seguía igual de hermosa que siempre, ella era mi vida y sin ella, nada ya tendría sentido.
Impulsado por las ganas de besarla y abrazarla, me incorporé y me dirigí hacia ella lentamente. No me pude contener las lágrimas. Allí estaba ella, a sólo cuatro pasos de mi. Parecía asustada pero ni siquiera me miraba, como desorientada y perdida. Tenía un aspecto normal, salvo por las heridas de cortes que tenía en la cara, llena de moratones. El accidente debió ser brutal, yo apenas pude recordar nada.
Me acerqué a ella y con cierto temor intenté tocarle la cara, pero algo me lo impedía. No conseguí sentir su tacto, como si mi mano no pudiese llegar a su cara.
Deseaba hablarle, pero se quedó sólo en el intento cuando de repente, su voz se pronunció...
Hace mucho frío aquí ... Ana ...
Me asusté, no esperaba que pudiese hablar. Volví a intentar articular alguna palabra pero me era imposible. Fue tanta la impotencia de no poder comunicarme con ella que el calor que sentía al principio cada vez era más intenso.
La vela se apagó y un ruido hizo que desviara mi atención hacia otro lado. El vaso que había encima de la mesa con la vela, cayó al suelo sin ser impulsado por nadie. La luz empezó a parpadear hasta que nos quedamos casi a oscuras, salvo por unas velas que aún quedaban encendidas...
Miré de nuevo a Esther y pude ver el miedo reflejado en su rostro. Estaba temblando y a punto de llorar y miraba a Ana desconcertada mientras Ana me miraba a mi como si estuviese a punto de decirme algo. Pero Esther, con la voz quebrada por el llanto, la interrumpió antes de que pudiera decir nada.
¡ Qué ha sido eso ! ... Ana ... ¡ ¿Diego está aquí verdad? !
Una avalancha de imágenes me vinieron a la cabeza. Recordé el día del accidente, cómo íbamos los dos discutiendo mientras yo conducía. Un coche que venía de frente se cruzó al carril por el que íbamos nosotros. Tenía algunas lagunas en mis pensamientos pero ... lo que sí recordaba era la ambulancia llevándose a Esther, mientras yo permanecía allí de pie contemplándolo todo sin saber qué estaba sucediendo. Nadie se preocupó por mi estado y eso me extrañó. Pero ahora todo cobraba sentido, lo tenía todo claro. Comencé a ver las imágenes una por una, el coche de frente dirigiéndose hacia nosotros a toda velocidad, Esther al lado mía inconsciente, con el rostro sangrando. Recuerdo haber salido del coche con normalidad ... no, aquello no era normal después de aquél violento choque. Fue en ese momento cuando comprendí, que quien sobrevivió a aquél accidente ... no fui yo...
*kale
Si bien recuerdo y espero no equivocarme, todo ocurrió seis años atrás, cuando sólo tenía 14 años. era una chica normal, sin embargo, me atraía todo lo sobrenatural, en especial el espiritismo. nunca he sido católica, ni he creído en ningún dios, pero siempre he creído en el alma. siempre está contigo, y sólo te deja cuando estás durmiendo. cuando duermes, se libera de sus ataduras físicas y sale al exterior, respira aire fresco y se mueve por el mundo... por eso soñamos. nuestros sueños no son más que las imágenes que nos transmite el alma cuando sale al exterior. muchas veces nos acordamos de ellos, y otras no, a veces incluso, cuando el alma, por alguna razón, no puede salir de nuestro cuerpo, se lo lleva consigo, y por eso hay gente sonámbula.
todo eso me atraía mucho. cuando tenía tiempo libre me metía en internet y buscaba información, cada vez haciéndome más a la idea de como funcionaba el mundo espiritual. poco a poco, fui ampliando mis conocimientos, hasta que un día, decidí ponerlos en práctica. cogí mi mechero, unas 5 o 6 velas, un libro de espiritismo que había cogido de la biblioteca y lo metí todo en una mochila. con la mochila al hombro, y llena de ilusión me fui hacia el cementerio del pueblo.
esa noche mis padres se iban ha cenar fuera, y yo, supuestamente, me tenía que quedar en casa a estudiar. por supuesto, la elección de quedarme fue idea mía. casi nunca salían y esa era la oportunidad perfecta.
salté la verja con mucho cuidado, y caí suavemente al suelo sin hacer ruido, anduve cuidadosamente durante un buen rato alrededor de las tumbas, buscando el lugar ideal donde colocar el "chiringuito". finalmente encontré el lugar ideal cerca de un sauce llorón, resguardada del viento y de las posibles miradas indeseadas. me senté con las piernas cruzadas y empecé a sacar las velas, el libro, y el mechero. cogí una piedra y dibujé en el suelo una estrella de cinco puntas, y en contacto con una de las puntas, un círculo no muy grande. puse una vela en cada punta, y otra dentro del círculo. me metí en el círculo con la mochila incluida, y me senté lo más cómodamente posible (realizar un ritual lleva su tiempo, aunque no lo creaís). abrí el libro por la página 169, apartado "invocaciones". encendí el mechero y empecé a leer las palabras de invocación. era una especie de cántico, que había practicado anteriormente, por supuesto (la verdad es que en esa etapa de mi vida tenía mucho tiempo libre) mientras cantaba, en un tono casi inaudible, empecé a encender las velas sin salir del círculo. cuando todas ellas estuvieron encendidas, dejé de cantar y dije en alto: "¡espíritu lejano, que siempre estás cerca, yo te invoco, ¡ven a mi presencia!" (es un poco cutre, lo admito, pero yo no escribí el libro!).
no ocurrió nada durante tres interminables minutos, pero no me moví del sitio. la paciencia es la clave de la invocación. los espíritus hacen todo lo posible para que salgas del círculo para que te quedes desprotegido, y así absorber tu esencia. eso o simplemente para divertirse, sinceramente, yo no comprendo a los espíritus, por eso los estudiaba.
estuve mirando al infinito una eternidad, pensando y preparando las preguntas correctas. finalmente, un humillo azul grisáceo empezó a moverse en la estrella. iba de un lado a otro, intentando salir de cualquier modo, pero cuando lo intentaba, el fuego de las velas saltaban y los trazados se volvían de fuego. era imposible que escapara hasta que yo le diera permiso. cuando el humillo se dio por vencido, empezó a cobrar forma. primero apareció el contorno del cuerpo, luego el pelo, y poco a poco los detalles de un cuerpo humano. lo último que se formó fueron sus ojos. eran grandes y rasgados, del mismo color del humillo. el espíritu se había transformado en un chico de mi edad (y especialmente guapo, eso hay que admitirlo). no entendía porqué había elegido esa forma. en los textos que había leído normalmente explicaban macabras figuras, o algunos animales, pero nunca seres humanos.
me quedé con una expresión de asombro en la cara. el espíritu, al parecer se percató y dejó que se le dibujara una media sonrisa de suficiencia en la cara, pero no dijo nada. de repente se me había quedado la mente en blanco. me maldije, lo había planeado todo así, me había desconcentrado a posta. estaba claro que sabía que no me lo iba a esperar. intenté pensar con rapidez. empecé con una pregunta sencilla.
¿quién eres? era lo más sencillo que se me ocurría.
el espíritu que has invocado. dijo sin que esa asquerosa sonrisa de suficiencia se le borrara de la boca.
será idiota, eso ya lo sabía. tenía que hacer preguntas más concretas, si no quería que todas las respuestas fueran igual.
vale, ¿cómo te llamas?
¿acaso importa? contestó divertido.
sabes que me tienes que responder, no hacerme preguntas me estaba empezando a hartar.
dime tu nombre.
dejó escapar un suspiro y contestó: " kale."
no pude aguantar la risa. ¡kale! menudo nombre. (podeís pensar que era tonta por reírme, pero comprendedme, estaba en la edad del pavo...).
bien dije secándome las lágrimas con la manga de mi cazadora ¿cuánto tiempo llevas muerto?
754 años, 755 dentro de dos meses, contestó mirando al vacío. dirigió su mirada directamente hacia mi, una ligera diferencia de edad entre tu y yo, ¿no crees?
me puse roja, no lo pude evitar. eso le hizo gracia, y la media sonrisa volvió a aparecer en su cara. intenté calmarme, nunca era la primera vez que invocaba a un espíritu y no quería que se notase, eso sería posiblemente mi fin.
a ver.... ¿y qué sabes hacer?
me miró extrañado, como si no comprendiese la pregunta.
¿qué quieres decir? me preguntó.
ya sabes... trucos, efectos visuales, lo que sueles hacer para engañar a la gente como yo. ¿ nunca te lo habían preguntado?
pues la verdad es que no, pero si insistes. levantó la mano poco a poco. cuando estuvo a la altura de mi cabeza, empezó a moverla paralelamente al suelo, dibujando en el aire un medio círculo.
luego bajó la mano. se me quedó mirando, y luego bajó la vista hacia el suelo. le seguí la mirada. el suelo estaba cubierto de flores. no pude evitar una sonrisa. eso no era maligno, como yo había pensado, entonces hice la mayor idiotez de mi vida. me agaché y saqué la mano del círculo para coger una flor. en un abrir y cerrar de ojos, una mano fría y fuerte me agarraba la muñeca. no pude evitar un grito de pánico al darme cuenta de mi error. idiota, idiota y idiota. no podría haber sido más idiota...
la mano de kale tiró de mi y me hizo salir del círculo, para llevarme al interior de la estrella. luego me soltó. por instinto, intenté salir de la estrella, pero cuando lo intenté noté un calor insoportable. no podía salir, había caído en mi propia trampa. lo intenté dos veces más, pero no tuve éxito. entonces, reparé en la presencia de kale dentro de la estrella. estaba en la otra esquina, mirándome sonriente. aparté la mirada rápidamente. estaba perdida. dentro de nada me absorbería la esencia, o algo peor, y posiblemente más doloroso. me quedé parada, mirando al cielo esperando lo inevitable. noté sus pasos acercándose. cuando se paró, estaba tan cerca de mí que hasta podía sentir su falsa respiración. una mano se apoyó en mi hombro y me dio la vuelta suavemente. nos quedamos cara a cara. su rostro sonreía de una manera antinatural, demasiado alegre, y a la vez triste.
no voy a matarte. dijo, para mi sorpresa no me conviene. pero tampoco te voy a dejar ir. maldición, hace tiempo que esperaba esta oportunidad. ahora sabes que estás indefensa, y lo estarás toda tu vida, por lo menos en lo que se refiere a mi esencia. ahora yo te controlo a ti, y pienso que me vas a ser muy útil. cada viernes a esta hora, apareceré donde estés, ya sea aquí, o en la otra punta del mundo. siempre traeré instrucciones, y te daré órdenes para que las cumplas. tendrás como plazo hasta el siguiente viernes, cuando yo vuelva a aparecer. alguna vez traeré ordenes nuevas, otras no, y otras incluso puede que te dé mas tiempo para que lleves a cabo mis peticiones. ¿lo has entendido? dijo fríamente.
ese discurso hizo que se me cayera el alma al suelo (y nunca mejor dicho). ser esclava para siempre de un espíritu...
s..si.
muy bien, chica lista... dijo en un tono casi inaudible.
la mano que me aferraba el hombro se empezó a aflojar y subió poco a poco a mi cuello. alcé la mirada y le miré a los ojos.
intenta no defraudarme, ¿quieres? me dijo con su media sonrisa.
entonces desapareció en el humillo azulado.
desde entonces, cada viernes a las 10.38 aparece allá donde estoy kale siempre aparece. a veces con una sencilla petición, a veces difícil, otras menos. lo único que sé es que nunca desaparece.
*la amenaza de la ouija
Todo empezó un día en que Julia, Rubén, Javi y yo nos sentamos delante de un tablero ouija para realizar una sesión de espiritismo.
El Tablero lo hicimos en una hoja de papel y como testigo utilizamos una moneda.
Empezamos y al principio no se movía pero de repente empezó a moverse, yo estaba muy nerviosa, era la primera vez que jugaba. El tablero dejo ver un mensaje:
- EL 26 DE JULIO, JULIA MORIRA. Todos nos quedamos quietos, Julia estaba muy nerviosa pero al final logramos entre todos calmarla.
Después de esto, el tablero me habló a mi, por aquel entonces me gustaba un chico que se fue a su país, así que le pregunté si me quería de verdad, me contestó que NO ME QUERIA, SOLO POR INTERES Y QUE TUVIERA CUIDADO. Ahí fue cuando me dio un vuelco al corazón.
Al terminar la sesión, le quitamos todos importancia, pensábamos que todo había sido una tontería, pero nadie se podía imaginar que a partir de aquel momento nada volvería a ser igual.
A Rubén se le encendía y se le apagaba el televisor sin que nadie estuviera presente, a mi me pasaba lo mismo con el reproductor de cd’s, Julia se quedó atrapada dentro del ascensor y por poco no se le incendia toda la casa, sin contar que se le murió el canario que había tenido sin ningún problema durante siete largos años y a Javi le tocó lo peor, se cayó por las escaleras y lo tuvieron que ingresar en el hospital. Pero lo peor fue que ocurrió en tan solo una semana. Ninguno estamos a salvo y viene a por nosotros…
*la emisora de radio
Esta es una historia que escuché en un programa de radio de terror que existe actualmente en la Radio en la capital de Boston, este programa pasa a las 12:00 de la noche, así que se imaginarán que es bastante tétrico escuchar por la radio historias de terror de personas a esas horas. Hubo una historia de hace aproximadamente cinco años, que hace meses escuché en el aniversario del programa y empezaba así el locutor.
“Hace cinco años nuestro programa se transmitía en vivo a las 3:00 de la mañana, había especialistas en vivo con nosotros, en una ocasión llamó una señora la que angustiadísima nos comentó que su hijo, desde hacía meses jugaba muy a menudo con la ouija, que últimamente decía de repente palabras extrañas y en un idioma extraño y desconocido y que decía normalmente que deseaba matar a sus hermanos y madre. La noche en que nos llamó nos dijo lo siguiente:
(Aquí el locutor puso la grabación)
SEÑORA: Señor Carlos, ayúdeme, ayúdeme, por favor, mi hijo, mi hijo me quiere matar.
(VOZ ATERRORIZADA)
LOCUTOR: A ver, dígame señora, tranquila, qué pasa.
SEÑORA: Mi hijo desde hace 7 meses juega con la Ouija en la noche, no le tomé importancia, pero ahora dice en otro idioma palabras raras y dice de repente que quiere matarme y a sus hermanos, en ocasiones tiene una gran fuerza que no debería tener un joven de 13 años, ha intentado matar al perro con un cuchillo, y hoy y hoy (grito no por favor, no!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!)
LOCUTOR: Señora ¿qué pasa?, dígame señora, ¿¿¿¿¿¿sigue en línea, señora??????
SEÑORA: Ayúdenme, ayúdenme, por favor, mi hijo está levitando en su cama, dios mío está flotando, está flotando, ayúdenme, por favor, tiene los ojos en blanco, tiene una navaja, Dios qué quieres, deja a mi hijo, Dios, Señor Carlos, alguien ¡¡¡ayúdenme!!!
En la grabación en esos momentos se escuchan gritos, y llanto, se escuchan gritos de la señora y de repente se corta la llamada.
El locutor del programa contó el día que escuché la historia, que el día que sucedió lo anterior, estuvieron varias veces poniendo y poniendo la grabación de la señora pidiendo al público y a ella que volviera a llamar y así poder ayudarla, pero a los tres días, dijo el locutor, un joven habló, y esto dice en la grabación:
JOVEN: Yo tengo información de la señora que busca señor, pero sería mejor que dejara de jugar con lo que no entiende, no la busque más, él es fuerte, él lo puede matar, aléjese.
LOCUTOR: ¿De qué habla joven? ¿Cómo se llama usted? Dígame.
JOVEN: Sólo le digo que tenga cuidado, (VOZ ENOJADA) te dije que me dejaras en paz, idiota, (VOZ TRANQUILA) por favor no le vaya a hacer algo, sólo escuche bien la grabación, escúchela, escúchela.
Ahí es donde se corta la llamada. El locutor del programa dijo el día que yo escuché el programa que en vivo al otro día él y otros especialistas analizaron la primera grabación de la señora y pudieron aislar los ruidos de la grabación, resultando que dentro de los gritos y los llantos, en primera eran de varias personas, y les juro que fue escalofriante escuchar la grabación que lograron aislar el locutor y su amigo; decía así un eco: “Te voy a matar perra, a todos, te voy a matar y si sigues pidiendo ayuda a todos mataré, nadie te ayudará, ayudará, ayudará, ayudará……”
Fue horrible, pues era un eco muy lejano pero muy claro. Contó el locutor que semanas después, un señor llamó a la estación muy asustado, pero según dijo dispuesto a decirle qué había pasado y esto se escucha en la grabación:
“Mire Sr. Carlos, el día que la Señora Julia le llamó, esto sucedió: ella es portera de un edificio de la zona Sur de la ciudad de Boston, muy entrada la noche, la escuchamos yo y otros 10 vecinos del edificio gritar. Todos salimos a los balcones hacia el patio, que es donde está la casa de ella, para saber qué pasaba. La oímos gritar, varios hombres, entre ellos yo, bajamos a su casa, forzamos la entrada y la vimos con el auricular, pidiendo ayuda a alguien, que después supimos era usted. En eso al vernos, se escucharon por todo el edificio gritos y llanto, tan fuerte que nos aturdieron por un instante. La señora colgó el teléfono y corrió hacia nosotros pidiéndonos que la ayudáramos. Al preguntarle por qué señaló el cuarto de sus hijos,
(VOZ ATERRORIZADA) y en serio, señor, jamás había visto algo así, todos nos quedamos petrificados de miedo, vimos al hijo mayor de la señora, no sé si crea esto, pero volando, así como lo oye, como a 30 cm. del piso, los ojos en blanco, una sonrisa que la verdad no sé cómo la hacía, era de oreja a oreja, era diabólica, y con un gran cuchillo en la mano, incluso con sangre. Los vecinos no sabíamos qué hacer, le preguntamos a la señora qué le pasaba y ella sólo decía que él la quería matar.
Salimos corriendo de la vivienda hacia el patio de en medio, pero el joven nos siguió, estaba en medio del edificio flotando y hablando extraño. Todos los vecinos al ver eso, empezaron a gritar unos, otros a rezar, mientras que otro señor intentó detener al joven jalando de los pies por atrás; lo consiguió, el joven estaba como desmayado, pero no soltaba el cuchillo. Hicimos lo que se nos ocurrió señor, llamamos a un cura y……”
En este momento la grabación se corta, contó el locutor que por más que intentaron comunicarse con la señora o con el señor que jamás dio su nombre, todo fue infructuoso. Pasaron por meses las tres grabaciones anteriores, los especialistas sólo decían que el joven debía estar poseído por un espíritu demasiado fuerte, pero
que sin más información no podían hacer más.
Cuenta el locutor que esa llamada fue la causa que el programa se cambiara de horario, porque en el estudio contó él, se escuchaban voces, gritos y lamentos, que en más de una ocasión al personal del programa los aventaron y golpearon fuertemente sin que alguien físicamente estuviera allí, y a uno de audio le sucedió un accidente
de auto, el que dijo él lo había provocado la aparición de un rostro en el vidrio de su carro.
Fue tanto el miedo que empezaron a sentir todos en la estación de radio que le dijeron al productor y al locutor, que hasta ese día en que yo lo escuché, aceptó que también estaba aterrorizado, que o cambiaban el horario o renunciaban. Fue así que actualmente este programa pasa a las 12:00 hrs. Lo más increíble de la historia son las llamadas, se escuchan demasiado reales y demasiado aterradoras. ¿Cómo ven?
¿Creen que pueda un espíritu ir contigo por escuchar una llamada así?, o tal vez fue sólo por leer la historia
*jugando con la ouija
Todo empezó un maldito día en el que Daniel y su amigo tenían ganas de hacer una sesión ouija en su casa. Cuando llegaron hicieron una tabla ouija con un papel y luego iniciaron la sesión. Hicieron la primera pregunta y sorprendentemente les respondió, el testigo se movía muy lentamente y después se quedó quieto, lo dejaron. Al siguiente día lo intentaron de nuevo y los resultados fueron similares, pero al tercer día que fueron a la casa de una amiga, quizás allí saldría, realizaron la sesión con la misma guija de papel que realizaron días atrás, la sesión fue con éxito, hacíamos preguntas y nos respondía rápida y correctamente. la amiga, que no participaba en la sesión, salió asustada de la habitación, y cuando intentó entrar de nuevo no pudo, ellos le decían que la puerta estaba abierta pero la ouija nos dijo que NO, cuando al rato consiguió entrar les confirmó algo acalorada que la puerta estaba cerrada.
Daniel preguntó la hora y su amigo por curiosidad realizo la misma pregunta a la tabla, les contestó con exactitud, después de un rato sin preguntar nada se movió y les dijo ADIOS misteriosamente, ellos entusiasmados por los resultados recogieron con la idea de volver a realizar el experimento cuanto antes. Y así fue, dos días después lo prepararon todo en la casa de Daniel, esta vez también vinieron dos amigas para observar, tenían miedo de participar directamente, empezaron la sesión, y de pronto el testigo empezó a señalar letras sin sentido, entonces una de las amigas tuvo temor y dijo que abandonáran la sesión y así lo hicieron, pero un rato después volvieron a intentarlo y la tabla les dijo MORIRAN, repetidas veces, la misma amiga que less advirtió la vez pasada empezó a decir que no se podía mover, inmediatamente empezo a hablar con ella para tranquilizarla y así fue la ouija se calmó y los dejo salir dejando a la amiga en paz. Aún recuerda su amenaza que nos decía MORIRAN una y otra vez, no se ha cumplido todavía, por ahora…
*ouija
Una vez un amigo llamado Junior se reunió con otros 4 compañeros a jugar a la quija; pero esta quija estaba como juego de computadora. El espíritu que jugaba era una mujer que habiá muerto en una accidente automovilístico. Mi amigo y tres compañeros ya habían pasado y cuando el último se sentó para jugar con la computadora, la pantalla se puso roja, y hasta que no se quitó volvió a la normalidad. Cuando mi amigo se volvió a sentar la computadora le advirtió que si el sujeto con el que no quería jugar se volviá a sentar e intentaba jugar no llegaria al día siguiente. El chavo no hizo caso y trató de jugar, la pantalla se volvió a poner roja y le advirtió: "De mañana no pasas..." El chavo quedó tan impresionado que se empezó a sentir mal. Mi amigo y los demás lo llevaron a su casa y lo dejaron durmiendo.
Al diá siguiente, Junior y los demás fueron a buscar al amigo enfermo. Llegaron y lo fueron a buscar al cuarto, pues aun no se levantaba, y cual sería su sorpresa que el chavo seguía en la misma posición en la que lo habían dejado pero sin vida...(parece que murió del susto)
Algunos días después los 4 restantes volvierón a jugar a la quija en la computadora; pero ahora uno de ellos quería conocer a aquel espíritu. El espíritu acepto y se citaron un fin de semana a las 11:00 en salón de baile. Entonces este chavo le pregunto que cómo la reconocería y la quija contestó: "Yo llegaré y te besaré en el cuello." Se llegó el fin de semana y estaban los cuatro chavos reunidos en el lugar para conocer a aquel espíritu. De repente llega una mujer de tez blanca y pelo rubio y le besa el cuello a un chavo. Al ver esto todos se van y dejan solo al chavo y a la mujer.
Al día siguiente mi amigo se entera de que aquél chavo que se quedó con la mujer murió en su automovil al chocar con un poste cerca del salón al que habián asistido.
*la luz roja
Esto que os voy a contar sucedio hace aproximadamente unos 5 años. todo ocurrio en la casita de campo de un amigo, Eran 8 personas.
Sonia propuso realizar exorcismo, un libro abierto con una cinta roja y unas tijeras. Lo unico que tenian que intentar era no soltar las tijeras y que el libro no se cerrara porque dicen que los espiritus se quedan atrapados.
una chica que era muy chula, see ofrecío junto a ella a coger la otra parte de las tijeras.
Al principio todo cachondeo, risas de fondo de los amigos. El juego empieza y algo extraño sucede.
Se apagaron las luces y desde atrás, una figura que está reposada en un mueble, aparece una luz roja flotante que cruza la habitación y pasa por delante de ellos. Volvió la luz y sus cabellos estaban completamente erizados (en punta). Soltaron el libro y todo quedó ahi. Un susto.
Dos semanas después comenzaron a caer, Primero fue Isabel, una de las amigas decía que una mujer mayor la habia empujado desde las escaleras mecánicas de un conocido supermercado provincial (mi amiga se rompió la pierna).
Al día siguiente a un amigo le pasó lo mismo en su casa, una mujer mayor lo empujó cuando le arreglaba la bombilla del cuarto de baño a su madre. (se rompió el brazo y se llevó una brecha en la cabeza).
Entonces se reunieron todos y decidieron contárselo a una profesora de literatura que alguna vez nos recordaba de la peligrosidad de estas historias.
Nos dijo que compráran velas y que la pusiéran en el lugar donde comenzó todo, que volviéran a realizar "el juego" y que esta vez lo termináran, devolviendo a "alguien" donde debería estar.
Así lo hicieron. Y pasó todo.
NO MOLESTEIS A LOS MUERTOS.
*descanse en paz
Un día estábamos nosotros más el Víctor, alias el oso y nos dio por ir al trastero de Víctor a jugar a la ouija con su tablero que trajo del mercado negro de Colombia. Estaba todo preparado para empezar nuestra partida, pusimos todos las manos sobre la lupa.
Entonces preguntamos si había alguien al otro lado, y nos contestó una chica muy agradable de unos 6 años de edad, se llamaba Luci.
Le preguntamos cual fue la causa de su muerte, nos contesto que fue apuñalada en el pecho con un cuchillo de cocina múltiples veces por su padrastro. Al principio, pensábamos que era Víctor el que movía el testigo por eso entonces empezamos a reir.
Él también se reía pero nos dijo que no era el que movía la lupa. De repente miramos al tablero y vimos estupefactos como el testigo recorría el tablero a gran velocidad, nos empezamos a fijar que quería decirnos, ponía que la chica con la que hablábamos no se llamaba Luci sino Lucifer y que no fue apuñalada por su padrastro sino porque lo desterraron para siempre del lugar al que pertenecía. Dijo que por reirnos alguien debería morir y entonces vimos como la puerta del trastero se cerraba en seco produciendo un gran estallido y las llaves que estaban encima de la mesa desaparecían.
En ese mismo instante la caja de costura de la abuela de Víctor,fallecida hacía un año, ese mismo día, de esa caja salieron varias agujas de hacer calzeta y se le clavaron a Víctor en la garganta atravesándo su cuello de parte a parte, mientras la sangre le obstruía las vías respiratorias, él intentaba pedir auxilio.
Escuchamos un sonido fuerte muy parecido a un cartuchazo de escopeta, de repente la puerta se abrió de par en par y la imagen de la abuela de Víctor fallecida se nos apareció, su aspecto era palido y brumoso. Lo siguiente que recuerdo es que despertamos en la camilla de un Hospital. Me levanté y desperté a Sergi, fui a coger los pantalones para mirar en mi móvil la hora que era. Al sacarlo del bolsillo encontré una nota que ponía, decía que íbamos a ser los siguientes en morir.
Cogimos y llevamos a analizar la sangre que había en la nota, le preguntamos al médico de quien era la sangre y dijo que la sangre era de Víctor Sanchez Arias, nos quedamos patidifusos.
Al día siguiente volvimos y abrimos la puerta, en la habitación aun quedaban rastros de sangre, y el olor era insoportable. En ese momento nos volvió la imagen de Victor. De pronto vimos una nota que decía: para que volveis si vais a morir de todos modos, echamos a correr, cerramos la puerta y no volvimos a entrar allí.
Supongo que esta vez tuvimos suerte y Lucifer nos había perdonado la vida pero estamos convencidos de que cuando fallezcamos nuestras almas pertenecerán a Lucifer.
Queremos dedicar esto a Víctor porque nos dolió mucho su muerte y a vosotros avisaros de que no jugueis con la ouija DESCANSA EN PAZ, VICTOR.