Musica Electrónica: Su historia y comienzos
Hablar hoy en día de música electrónica equivale casi a hablar de música. Pocos son los trabajos, no sólo en las corrientes Pop sino dentro de toda la música compuesta actualmente, en las que no aparezca ningún sonido generado electrónicamente.
Todavía existen personas que afirman que la electrónica resta creatividad a la música. Pero el hecho es que antaño un compositor debía esperar para escuchar su propia sinfonía a que una orquesta se decidiese a tocarla, mientras que hoy, gracias a los sintetizadores, secuenciadores y ordenadores, puede escucharla antes de hacerla pública. La creatividad musical del compositor ha dado un salto impresionante. Hoy, el autor puede componer sin la tediosa mediación de partituras, conocimientos de solfeo y demás. Puede interpretar todos los instrumentos que aparecen en su trabajo, y diseñarlos a su antojo, con lo cual no se limita a crear notas, sino también sonidos. Incluso puede generar e interpretar en el teclado voces, coros, lluvias, ventiscas, cantos de aves, y cuantos sonidos captamos en nuestro universo, gracias a los muestreadores. Su dominio es total. Tiene en sus manos poder expresar todo lo que surge de su creatividad.
LAS DIVERSAS CORRIENTES
La música electrónica, sintetizada o por ordenador, no tiene estilo en sí misma. Se trata de música interpretada por instrumentos electrónicos. Sin embargo, y si bien éstos son usados habitualmente hoy en día, existen determinadas corrientes más propensas a su utilización, o pioneras en su momento. Tal vez la más representativa sea el conjunto de estilos cada vez mayor reunidos bajo la etiqueta de New Age (Nueva Era), que incluiría la Música Cósmica, la World Music, y otras. A continuación, ofrezco un repaso a los estilos más vinculados a la electrónica.
TECNO. Éste es el estilo más conocido de todos los vinculados a la electrónica. Es innecesario explicar en qué consiste. Lo que quizá no sepa todo el mundo es cuál fue su origen. El Tecno se gestó a fines de los años 60 y nació a principios de los 70. Alemania fue su cuna de nacimiento, y se le atribuye su paternidad al grupo Kraftwerk, que en 1971 ya hacía este tipo de música.
ROCK PSICODELICO, SINFONICO Y / O ESPACIAL. Es un estilo también bastante conocido, que cuenta en su historia con nombres como Pink Floyd, King Crimson, Genesis y otros. Podríamos también incluir bajo esta etiqueta (aunque no exclusivamente) a Mike Oldfield, Peter Gabriel, y otros artistas pop de difícil clasificación que han mostrado una relación estrecha con el universo electrónico. El boom de estos tipos de rock se produjo en los 60, con Pink Floyd como cabeza visible del sector más vanguardista, y alcanzó su madurez en los 70. Estos estilos podrían considerarse como el padre del Tecno.
MUSICA PLANEADORA. Denominada también Cósmica o Ambient, y conocida en sus inicios como Nuevo Rock Alemán, por ser Alemania el país de donde surgió con más fuerza. Sus orígenes son muy complicados. Si nos atenemos al arte y no a la tecnología, Bach, Debussy o Wagner podrían haber estado haciendo este tipo de música. De hecho, la música cósmica típica es una fusión de clasicismo y nuevas estructuras musicales, que incorpora melodías ensoñadoras y ritmos complejos. La Música Planeadora es el estilo más marcadamente electrónico de todos. A menudo sirve de banco de pruebas para prototipos de sintetizadores, y es el destinatario de mucha de la tecnología musical más sofisticada. La gran explosión de tecnología musical de los años 70 tuvo en la Música Cósmica su principal receptor.
MUSICA ELECTROACUSTICA / CONCRETA. Esta corriente, en su continua búsqueda de nuevos caminos sonoros por explorar, produjo la más memorable serie de exploradores de la música electrónica previos a la aparición de los primeros sintetizadores manufacturables a gran escala. Gente como Milton Babbit o Mauricio Kagel, entre otros, son pioneros en la producción de música exclusivamente electrónica.
MUSICA MINIMALISTA. Podría describirse como música repetitiva, que ha heredado algo de la Electroacústica y algo de la Planeadora. Entre los artistas más destacados de esta corriente cabe citar a Steve Reich y Philip Glass.
JAZZ ELECTRONICO. Como es bien sabido, dentro del jazz existen numerosos estilos. Algunos de ellos pueden etiquetarse como Jazz Electrónico, debido a que en ellos los instrumentos típicos del Jazz han sido sustituidos total o parcialmente por sintetizadores. El ejemplo más claro es el del compositor brasileño Wagner Tiso.
Al margen de estos géneros, otros se han beneficiado también, aunque en mucha menor medida, de los sintetizadores y otros instrumentos electrónicos avanzados. Incluso ¡la Música Clásica! ha tenido memorables grabaciones electrónicas. Aunque los compositores clásicos no dispusieran en su época de sintetizadores, la suya, y más concretamente la de ciertos autores, es una música que se presta fácilmente a su interpretación mediante sintetizador. Por eso tuvieron tanto éxito a fines de los años 60 las obras de Bach interpretadas al sintetizador por Wendy Carlos. O las de Debussy, Stravinsky, Prokofiev, Strauss y otros tocadas por Isao Tomita.
Podríamos seguir tratando de poner etiquetas para definir distintos estilos dentro de cada una de estas corrientes, pero sería etiquetar por etiquetar. La propia imposibilidad de definir con palabras la música hace que a menudo las etiquetas sean ambiguas, y por eso sólo es conveniente usarlas para definir campos muy amplios. Sin duda la única etiqueta precisa es la de cada autor.
LA PREHISTORIA
Los inicios de la música electrónica se remontan a mucho antes de lo que se suele creer. Concretamente, hay que situarse en las postrimerías del siglo XIX, cuando se crearon, de manera bastante desapercibida para el público de entonces, extraños instrumentos musicales parcialmente eléctricos, tales como el Clavicémbalo Eléctrico, los Pianos Electromagnéticos o el Arco Cantante. Las referencias que se conservan hoy son escasas y confusas, dado que tales inventos no recibieron por parte de la sociedad una atención mayor que la propia de raros cachivaches de feria sensacionalista. Aún así, en Alemania ya existían periodistas técnicos que profetizaban el nacimiento de la música electrónica, manifestando, ante la incomprensión y la burla de sus contemporáneos, que la electricidad sería en el futuro responsable de un giro total en la concepción instrumental de la música.
El primer instrumento enteramente electrónico fue el Telarmonio, inventado en 1900 por Thaddeus Cahill. La música interpretada con este aparato se transmitía a domicilio a los interesados por medio de las recientes redes telefónicas. Esto supuso además la primera experiencia de Hilo Musical. Importantes logros para un importante tiempo. Aquélla fue la época en que germinó el espíritu científico que habría de hacer posible con el paso de las décadas la revolución de los instrumentos eléctricos dentro de la música, desde los más simples como la guitarra y el órgano eléctricos, a los más complejos como el sintetizador y el sampler. Sin embargo, durante aquellos años, los instrumentos electrónicos y la propia música electrónica fueron dominio exclusivo de inventores solitarios, generalmente incomprendidos por una sociedad victoriana aferrada a los conceptos musicales tradicionales.
LOS ASOMBROSOS AÑOS VEINTE
Tras la Primera Guerra Mundial, se produjo un notable incremento de nuevos instrumentos musicales electrónicos. En Alemania, Jorg Mager inventó un instrumento electrónico sin teclado, cuyas notas musicales se determinaban girando una manivela que regulaba la frecuencia del sonido. También construyó un órgano electrónico de tres teclados, que incorporaba diversos timbres, y el calidófono, instrumento monofónico de teclado que permitía mezclar sonidos.
El ruso Lev Termen (o Lev Theremin en la transcripción francesa) creó el Termenvox, conocido también como Theremin (derivado de su apellido). Este instrumento carecía de teclado. Las notas sonaban moviendo las manos ante unas antenas que surgían del aparato, singular mecanismo de interpretación que recuerda al del Arpa Láser tocada por Jean Michel Jarre. Los instrumentos electrónicos se multiplicaron.
El Terpsitone fue una especie de hermano mayor del Termenvox, capaz de ampliar su acción musical al movimiento de todo el cuerpo, con lo cual, tocar este instrumento se efectuaba mediante la danza. El Ritmicon era un precursor de los actuales secuenciadores. Además de estos instrumentos, Lev Termen diseñó un violoncelo eléctrico, una primitiva caja de ritmos, y un instrumento electrónico provisto de teclado. Hugo Gernsback, el inventor del término ciencia-ficción, y editor de relatos de ese género, diseñó el Pianorad, dotado de un teclado polifónico.
Aparecieron en Francia el órgano electrónico Givelet-Coupleaux, que proporcionaba hasta 76 sonidos diferentes, y el Ondes Martenot que tuvo un éxito lo bastante duradero como para ganarse un puesto propio entre los instrumentos musicales convencionales.
El éxito de la música interpretada con tan singulares instrumentos no se hace esperar. Lev Termen realiza giras musicales por toda Europa, y se instala en EE.UU. Toca sus instrumentos con la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
Aparecen interpretes especializados en instrumentos electrónicos, como por ejemplo Clara Rockmore, una legendaria virtuosa del Termenvox, y se componen obras de música electrónica (o semielectrónica) como por ejemplo Electric Symphony (1932), o Symphonic Mystery for Termenvox and Orchestra (1924), además de diversas bandas sonoras para películas.
LA DECADENCIA
El gran interés que en la sociedad industrializada despertaban los instrumentos electrónicos por ser una sorprendente novedad técnica, se apagó a fines de los años 30. Y puesto que la música que interpretaban era convencional, o bien demasiado compleja y dispersa, la embrionaria música electrónica dejó de atraer al público de la época. Existía la tecnología, pero no un bagaje artístico-cultural que permitiese aprovecharla para crear una música plenamente diferente, cuya esencia se hallase en el alma de esa tecnología, no en adaptaciones de estilos desarrollados en base a los instrumentos acústicos. El progreso técnico logrado estaba demasiado por delante del cultural.
A causa de todo ello, la conmoción suscitada por la música electrónica cesó al acabar la década de 1930. Lev Termen regresó a la URSS. Jorg Mager murió. El inicio de la Segunda Guerra Mundial dirigió la atención de la sociedad hacia otras cuestiones más prioritarias que la investigación de nuevos lenguajes musicales, y las aguas del olvido engulleron la llave que podía haber abierto un nuevo universo musical décadas antes de la época en que ello fue por fin posible.
Durante los años cuarenta y cincuenta, tan sólo unos pocos investigadores solitarios persistieron en la exploración del universo musical ofrecido por la electrónica (John Cage, Pierre Schaeffer, Pierre Henry, Milton Babbitt, y algunos más), generalmente desde un terreno puramente experimental, vinculado a la Música Contemporánea (New Music), y que dió lugar a la Música Electroacústica y a la Música Concreta.
Muchas de estas piezas musicales tenían como única vía de trabajo la manipulación de cintas magnéticas. Los recién comercializados magnetófonos llegaron a asumir un papel decisivo durante unos años. Grabar sonidos de todo tipo, mezclarlos, y reproducirlos a distintas velocidades, daba lugar a importantes distorsiones sonoras. Incluso se desarrollaron magnetófonos específicos para distorsión sonora, equipados con un selector de velocidades que podía alterar el tono de un sonido haciéndolo coincidir con las notas de la escala musical convencional.
Los órganos eléctricos tenían ya una creciente presencia, y, junto con algunas variantes de los mismos y con los magnetófonos, permitían a los investigadores comenzar a aventurarse en las regiones del sonido extranatural.
La guitarra eléctrica hizo su aparición. Aunque sus posibilidades sonoras no permitían una experimentación sonora en toda regla, sí propiciaron un salto más allá de toda la música que existía entonces. Ese salto fue el Rock. De no haberse inventado la guitarra eléctrica, el Rock no existiría, o al menos se parecería muy poco a lo que conocemos.
En los años cincuenta, se realizaron algunos prototipos de sintetizador. Eran máquinas mucho más evolucionadas que cualquiera de los instrumentos no acústicos previos, pero resultaban muy difíciles de manejar y mantener. Para empezar, su tamaño era monstruoso, con facilidad podían ocupar una sala entera. De todos ellos, el más destacado fue el Mark II de la compañía RCA, una maravilla de la tecnología pre-digital. Pero también hubo otros prototipos sorprendentes, como por ejemplo el ANS desarrollado en Rusia por Eugene Murzin algo más tarde que el de la RCA.
Acaso el ejemplo más espectacular de las posibilidades técnicas reales que permitía la electrónica de entonces si era utilizada con una visión musical lo bastante amplia, lejos de los convencionalismos imperantes, sea la banda sonora del excelente film de ciencia-ficción Forbidden Planet, compuesta en 1956 por Louis Barron. Aún hoy en día esta música logra impresionar con su cúmulo de demoledores rugidos sintetizados, transformaciones multitímbricas, y coros extraterrenales. Esto prueba una vez más la veracidad de la teoría de que la música electrónica no se desfasa con el tiempo, pues las posibilidades sonoras que el medio electrónico ofrece para explorar son tan vastas, que un resultado logrado en una fecha y con un equipamiento determinados puede no ser igualado jamás.
Durante los años cuarenta y cincuenta, tan sólo unos pocos investigadores solitarios persistieron en la exploración del universo musical ofrecido por la electrónica (John Cage, Pierre Schaeffer, Pierre Henry, Milton Babbitt, y algunos más), generalmente desde un terreno puramente experimental, vinculado a la Música Contemporánea (New Music), y que dió lugar a la Música Electroacústica y a la Música Concreta.
Muchas de estas piezas musicales tenían como única vía de trabajo la manipulación de cintas magnéticas. Los recién comercializados magnetófonos llegaron a asumir un papel decisivo durante unos años. Grabar sonidos de todo tipo, mezclarlos, y reproducirlos a distintas velocidades, daba lugar a importantes distorsiones sonoras. Incluso se desarrollaron magnetófonos específicos para distorsión sonora, equipados con un selector de velocidades que podía alterar el tono de un sonido haciéndolo coincidir con las notas de la escala musical convencional.
Los órganos eléctricos tenían ya una creciente presencia, y, junto con algunas variantes de los mismos y con los magnetófonos, permitían a los investigadores comenzar a aventurarse en las regiones del sonido extranatural.
La guitarra eléctrica hizo su aparición. Aunque sus posibilidades sonoras no permitían una experimentación sonora en toda regla, sí propiciaron un salto más allá de toda la música que existía entonces. Ese salto fue el Rock. De no haberse inventado la guitarra eléctrica, el Rock no existiría, o al menos se parecería muy poco a lo que conocemos.
En los años cincuenta, se realizaron algunos prototipos de sintetizador. Eran máquinas mucho más evolucionadas que cualquiera de los instrumentos no acústicos previos, pero resultaban muy difíciles de manejar y mantener. Para empezar, su tamaño era monstruoso, con facilidad podían ocupar una sala entera. De todos ellos, el más destacado fue el Mark II de la compañía RCA, una maravilla de la tecnología pre-digital. Pero también hubo otros prototipos sorprendentes, como por ejemplo el ANS desarrollado en Rusia por Eugene Murzin algo más tarde que el de la RCA.
Acaso el ejemplo más espectacular de las posibilidades técnicas reales que permitía la electrónica de entonces si era utilizada con una visión musical lo bastante amplia, lejos de los convencionalismos imperantes, sea la banda sonora del excelente film de ciencia-ficción Forbidden Planet, compuesta en 1956 por Louis Barron. Aún hoy en día esta música logra impresionar con su cúmulo de demoledores rugidos sintetizados, transformaciones multitímbricas, y coros extraterrenales. Esto prueba una vez más la veracidad de la teoría de que la música electrónica no se desfasa con el tiempo, pues las posibilidades sonoras que el medio electrónico ofrece para explorar son tan vastas, que un resultado logrado en una fecha y con un equipamiento determinados puede no ser igualado jamás.
ESTALLA LA REVOLUCION MUSICAL
Los años cincuenta fueron el escenario para la condensación progresiva de la revolución musical incubada durante los últimos trescientos años. La punta de lanza de esta revolución fue el Rock. Es conocido por todos el alcance de esta ola universal, la convulsión no sólo musical sino también social, cultural, psicológica, artística e incluso política que afectó a todo el mundo, removió los cimientos de la concepción victoriana de la sociedad occidental, y que introduciría de forma definitiva a la electrónica dentro de la música universal. Innecesario resulta pues relatar los inicios del Rock, del Pop en general, el acelerado crecimiento de su audiencia, y el impacto causado en las generaciones jóvenes, las más receptivas entonces. En la cresta de esa ola, a mediados de los sesenta, con los Beatles convulsionando a las masas y la guitarra eléctrica endiosada, había una irrefrenable necesidad colectiva de cambio a todos los niveles. Al mismo tiempo, se estaba desarrollando un salto importantísimo en materia de tecnología musical. El técnico y el músico empezaban a colaborar compenetrados, cuando no eran la misma persona.
Los exploradores del universo electrónico crecieron en número. Karlzheinz Stockhausen, Mauricio Kagel, Jean-Claude Risset, Krzysztof Penderecki, y otros abrieron nuevos y excitantes caminos.
Una figura que se nos muestra más gigantesca según avanza el tiempo, es la de Conrad Schnitzler. Su extraordinaria importancia histórica en la revolución electrónica dentro de la música, ha hecho que se le describa con definiciones como por ejemplo "El Gran Padre de la Música Electrónica Europea Actual". En 1951, a sus catorce años, ya tenía claro que su interés musical se dirigía hacia más allá de todo lo convencional. Pianista y violinista, fue pionero en el uso de los sintetizadores, como años más tarde lo sería con los ordenadores. Dentro de la música electrónica, ha abarcado con igual maestría todos los estilos, a lo largo de tres décadas y de decenas de trabajos. Ha cultivado desde la experimentación más abstracta, al Tecno o Pop más populares. Su actividad dentro de la música electrónica, y la repercusión que sus innovadoras ideas han tenido en la escena musical presente, son tan amplias, que merecen un artículo monográfico.
A mediados de los años sesenta, en Gran Bretaña, se gestaba el nacimiento de otra de las influencias decisivas en la evolución musical electrónica hacia nuevos conceptos artísticos. Los estudiantes de arquitectura Nick Mason, Richard Wright y Roger Waters se unieron a Sid Barret para formar Pink Floyd. Al mismo tiempo, en Alemania se generaba una explosión de ideas musicales vanguardistas, que hizo surgir a grupos como Tangerine Dream, Ash Ra Tempel, Kraftwerk, Cluster, Popol Vuh, Amon Duul, Can, y otros. También algunos músicos aislados de este núcleo caliente coincidían en el deseo de abrir puertas hacia regiones sónicas inexploradas, como por ejemplo Vangelis, que en esa época tocaba en los Formynx, y que no tardó en pasar del órgano eléctrico modificado por el mismo, al sintetizador, tan pronto como le fue posible. Pink Floyd fue la primera de estas bandas en saltar a la fama, quizá porque supieron definir de inmediato su estilo musical. Por contra, la evolución de los grupos alemanes fue más larga y trabajosa, puesto que tenía un objetivo mucho más difícil: hacer algo nuevo por completo, cortando cualquier atadura con la música convencional e incluso con el Rock.
Mientras germinaba esta nueva música, también lo hacía el medio tecnológico que le brindaría la capacidad definitiva de progreso artístico. En USA, Robert Moog, ingeniero electrónico con formación musical, montaba theremines (ver capítulo 1) a ratos libres. A raíz de ello, conoció al compositor y profesor de música Herbert Deutsch. De las necesidades técnicas del músico y la afición musical del técnico, nació de la mano de Moog el primer sintetizador controlado por tensión. De inmediato despertó el interés de la comunidad científica. Y también el de la musical... Moog no tardó en recibir pedidos de músicos que sentían la necesidad de hacer cosas nuevas. Construyó unidades de encargo para cada uno de ellos. Algunos de sus primeros clientes fueron Walter (hoy Wendy) Carlos, Eric Siday, y Keith Emerson. Carlos utilizó el sintetizador para interpretar de manera magistral los Conciertos de Brandenburgo de J.S. Bach, demostrando que los instrumentos electrónicos no tenían por qué ser cachivaches de feria de los que arrancar efectos especiales sonoros para rayos disparados por invasores marcianos y cosas así, sino que podían ser instrumentos musicales de pleno derecho, con una calidez y una expresividad capaces de competir con las de los instrumentos acústicos. Siday grabó con el sintetizador sintonías para spots publicitarios, dando el primer paso en el camino hoy ampliamente concurrido de la música electrónica para sintonías televisivas. Emerson utilizó por vez primera el sintetizador en directo, demostrando que no se trataba de una máquina de laboratorio, sino de un instrumento con todos sus atributos, con el que poder tocar en vivo.
Pink Floyd impacta en 1967 con su primer LP Piper at the Gates of Dawn. Edgar Froese, Conrad Schnitzler y Charlie Mariano fundan el grupo Minus Plus, que poco más tarde se transforma en Tangerine Dream, experimentando diversas entradas y salidas de miembros. Schnitzler participa también en la creación de Cluster. Tangerine Dream y Cluster comienzan tocando en el Zodiak Club de Berlín, local obligado para todas las nuevas tendencias de la época que se fraguaban en la fascinante ciudad. Vangelis, Demis Roussos y Lucas Cideras fundan el legendario grupo de Rock Sinfónico Aphrodite's Child, caracterizado entre otras cosas por los peculiares sonidos que Vangelis extrae distorsionando órganos eléctricos. Los compositores de bandas sonoras Ennio Morricone y Jerry Goldsmith remueven también los cimientos musicales clásicos creando nuevas estructuras contrapuestas radicalmente al concepto orquestal tradicional que hasta entonces se tenía de la música para films. Se avecina el nacimiento de la Música Electrónica, como un conjunto de distintos estilos desmarcados de los planteamientos convencionales acústicos. A fines de los sesenta se alcanza la ebullición. Esta es una época en la cual los cambios tecnológicos trascendibles a la opinión pública se suceden de modo espectacular, como por ejemplo la exploración de la Luna y la carrera espacial, cuyo efecto sobre la sociedad es acrecentado por películas taquilleras como 2001, Una Odisea del Espacio. Otros muchos cambios sociológicos se registran, como el encuentro cultural entre Oriente y Occidente, o los famosos sucesos de Mayo de 1968. Ese mes, estalla el movimiento contestatario estudiantil, y la revolución hippie adquiere toda su identidad. Nos encontramos con la germinación de Kraftwerk, el advenimiento de Popol Vuh, la excelente acogida del disco de Walter Carlos Switched on Bach integrado por piezas de J.S. Bach interpretadas con un sintetizador Moog, y la aparición de diversas bandas innovadoras... De una forma u otra, Mayo del 68 afectó profundamente a todos estos músicos. Impulsaba a Tangerine Dream en su deseo vehemente de cortar con todas las estructuras musicales tradicionales, por considerar que éstas eran un "producto burgués". Durante Mayo del 68, Vangelis andaba por las calles grabando manifestaciones, sucesos, diálogos, y, en definitiva, el día a día de la movilización. Este material le serviría para un disco que publicaría tras la disolución de Aphrodite's Child: Fais que ton reve soit plus long que la nuit.
1969 es un año que ya augura cambios importantes en la música mundial. La primera formación discográfica de Tangerine Dream se consolida en 1969, con Edgar Froese, Conrad Schnitzler y Klaus Schulze (que había sido batería de Psy Free). Graban su primer LP: Electronic Meditation. Aparece el doble LP de Pink Floy Ummagumma. End of the World de Aphrodite's Child marca un camino de metamorfosis desde el rock sinfónico hacia un nuevo género musical. La cultura de la India despierta nuevas sensibilidades en las mentes más inquietas de occidente. El Hombre pisa la Luna por vez primera, otorgando a la humanidad una dimensión cósmica. La música elaborada exclusivamente con sintetizadores y otros instrumentos musicales electrónicos no tardará en despertar el entusiasmo de las masas. Al principio, no obstante, el interés se centrará más en la espectacularidad de los sonidos que en la música elaborada con ellos. El Ser Humano es curioso por naturaleza. Lo nuevo ejerce sobre él una poderosa atracción.
LA REVOLUCION ELECTRONICA EN MARCHA
Primera Parte: 1970-75
Kraftwerk se formó en 1970. Sus fundadores, Ralf Hutter y Florian Schneider, se conocieron dos años antes estudiando Música Clásica en el conservatorio de Dusseldorf. Por el grupo pasarían artistas como Klaus Dinger y Michael Rother (que fundarían Neu), Karl Bartos, Wolfgang Flur, y otros.
El concepto de Kraftwerk, así como la esencia de la música Tecno, nacen de una visión urbana o industrial del mundo que nos rodea, una visión posible tan sólo a partir de la explosión tecnológica que siguió a la Segunda Guerra Mundial, con el espectacular desarrollo industrial, las autopistas, los rascacielos, los electrodomésticos, la tecnología formando parte íntima de la existencia cotidiana en las grandes ciudades. Se ha definido al Tecno como la Música Folk de los núcleos urbanos, quizá por aquello de que los estilos de vida en dos grandes ciudades de puntos distintos del mundo se asemejan más entre sí que a los de localidades rurales de su misma región.
A nivel instrumental, Kraftwerk se mantuvo alejado de los sintetizadores standard que aparecieron en la época de la mano de firmas como Moog, EMS, o ARP, para utilizar su propio equipamiento. Este era más bien rudimentario al principio: osciladores de fabricación casera, órganos eléctricos alterados, todo tipo de planchas metálicas destinadas a percusión, y cinta magnética en la que manipular las grabaciones. Con el transcurso de unos años, su estudio llegaría a convertirse en un laboratorio de élite, provisto de prototipos de nuevos modelos desarrollados por diversas compañías, y aparatos construídos de encargo.
La escena musical electrónica cosechó un éxito tecnológico importante con la sofisticada banda sonora del film The Andromeda Strain ("La Amenaza de Andromeda" compuesta por Gil Melle, y también artístico, pues se trata de auténtica música, no de ruidos más o menos complejos como es el caso de otras bandas sonoras de la época.
Tangerine Dream lanza su álbum Alpha Centauri, cuyo título es una clara indicación del impacto que la madurez de la Era Espacial tuvo sobre el panorama musical y la sociedad industrializada en general. En el álbum se utiliza un VCS-3 además de los órganos eléctricos. Este es el primer álbum donde se aprecia con claridad el inconfundible estilo de Tangerine Dream, y puede considerarse como el verdadero inicio discográfico del grupo. En ese momento, TD lo forman Edgar Froese, Christopher Franke (batería procedente del Jazz y antiguo miembro de la banda Agitation Free) y Steve Schroyder. Conrad Schnitzler ha abandonado TD para regresar por corto tiempo a Cluster, del cual sale para iniciar su carrera en solitario. Klaus Schulze también ha dejado TD. Funda la banda Ashra Tempel. Aparece el primer álbum de ésta, y el de Kraftwerk. Pink Floyd prosigue en una de sus fases más cósmicas con Meddle.
Vangelis se encuentra en una etapa de transición decisiva dentro de su carrera musical. Tras el álbum 666, donde él asume la composición, Aphrodite's Child se disuelve. Vangelis está un poco indeciso ante el camino que debe tomar ahora. Vaga entre Francia y Gran Bretaña, está a punto de ingresar en el grupo Yes, y realiza aquí y allá algunos trabajos experimentales esparcidos, como el ya citado álbum que recoge el ambiente de Mayo del 68. Sobresale su innovadora banda sonora para L'Apocalypse des Animaux. Algunas de las composiciones son geniales, reveladoras de una poderosa imaginación. El mérito es además doble, por basar el trabajo en órganos eléctricos y no sintetizadores.
Cada uno de los miembros de Aphrodite's Child sigue su propio camino, pero en el caso de los dos primos, Demis Roussos y Vangelis, estos caminos permanecerán cercanos. Roussos es por entonces un cantante ya consolidado, e iniciará una exitosa carrera en solitario. Durante una época, Vangelis compondrá canciones para su primo. Esta actividad, y no los trabajos particulares que realiza en estos años, será lo que realmente le dé dinero. Gracias al éxito de su primo, Vangelis dispondrá de los fondos suficientes para construirse un estudio surtido del equipamiento más sofisticado y abundante en sintetizadores.
Estamos a principios de los 70. La música electrónica todavía se relaciona con "viajes" de LSD y alucinaciones de combatientes de la Guerra del Vietnam. Pero al extenderse el uso de los sintetizadores en el Rock y el Pop, esa imagen irá borrándose de forma progresiva. Yes, Genesis, y Jan Hammer, entre otros, ya los usan.
La formación más duradera y acaso la más brillante de Tangerine Dream se establece en 1972, cuando Steve Schroyder abandona el grupo y Edgar Froese contacta con el teclista Peter Baumann en el club berlinés donde éste toca. Le propone incorporarse al grupo, lo cual acepta. El primer álbum surgido de esta nueva configuración es el legendario Zeit, una obra densa y tenebrosa.
Schulze empieza su carrera en solitario con Irrlicht, una impresionante sinfonía electrónica que además tiene el mérito de estar hecha básicamente a partir de un único sintetizador Synthi AKS.
Aparece el segundo álbum de Kraftwerk, y Schwingungen de Ashra Tempel. Popol Vuh inicia una fructífera colaboración con el cineasta Werner Herzog, que se prolongaría durante muchos años. La banda sonora de Aguirre: The Wrath of God, proporciona al film una dimensión especial, muy en la onda del particular estilo de Herzog, y es un gran acierto.
En la URSS, Eduard Artemiev prosigue su innovadora carrera musical, con trabajos como la banda sonora de la película Solaris. Pese al tradicional telón de silencio vigente en la época, en años sucesivos se irán conociendo en el mundo diversos artistas del Este de Europa, como por ejemplo el polaco Marek Bilinsky, el yugoslavo Laza Ristovski, el alemán oriental Rainer Oleak, y los húngaros Petr Hapka, Gabor Pressor y Laszlo Benko.
La tecnología en materia de sintetizadores avanza de manera gigantesca en un par de años. Klaus Schulze graba su segundo LP, Cyborg, que sigue la línea del primero aunque resulta más innovador. Y Picture Music, el tercero, contiene a su vez ideas más vanguardistas que el segundo, además de revelar un salto tecnológico impresionante.
Kraftwerk presenta el álbum Ralf and Florian. Ambos músicos fundadores utilizan ahora algunos sintetizadores standard. Pink Floyd abandona los aspectos más experimentales de su estilo y potencia los netamente melódicos, conectando con un público más amplio.
Ashra Tempel presenta Join In, que cuenta con la participación de Klaus Schulze y también de Rosi Mueller. Esta última ingresa en la banda, donde trabajará durante varios años.
En Agosto de 1973, Tangerine Dream grabó Green Desert. Esta obra permanecería inédita durante más de diez años, hasta que el grupo se decidió a revelarla en una recopilación sobre sus primeros discos. El LP oficial del 73 fue Atem, que ya mostraba la consolidación definitiva del Sonido Tangerine Dream, alcanzada con la grabación de Phaedra en Diciembre de ese mismo año.
Bandas que nada tienen que ver con la música electrónica, también se modernizan e incorporan nuevas técnicas a su trabajo. Uno de los ejemplos que llaman la atención en ese sentido es el del grupo Rock-Folk norteamericano Creedence Clearwater Revival, que publicó algunas piezas con rasgos inusuales, e incluso la titulada Pendulum de carácter decididamente experimental.
El lanzamiento de Phaedra en 1974 coincide con el del primer LP de su líder, Edgar Froese, en solitario: Aqua, y con la proyección internacional del grupo, que se sitúa entre los diez primeros puestos de las listas británicas.
Klaus Schulze, que, al igual que TD, traspasa fronteras, publica Black Dance, en donde combina barítono y coros operísticos con los más modernos sintetizadores de la época.
Kraftwerk también se ve catapultado al éxito. Su álbum Autobahn, auténtica balada a las autopistas, da a conocer el Tecno en Europa. En él, cantan a través de un prototipo de vocoder especialmente construído para ellos.
Si Tangerine Dream popularizó el secuenciador en la confección de complejísimos ritmos, Kraftwerk sería el grupo que popularizaría el vocoder como artefacto capaz de distorsionar la voz humana hasta límites asombrosos, logrando esas voces metálicas que parecen salidas de un robot. Lo curioso es que el vocoder no fue inventado entonces, sino que su existencia se remonta nada menos que a los años treinta, y que no fue desarrollado para aplicaciones musicales, sino como codificador / decodificador de voz destinado a fines militares, en concreto para enmascarar conversaciones telefónicas, como una parte más del sistema de Inteligencia Aliado durante la Segunda Guerra Mundial.
The Exorcist ("El Exorcista", uno de los films de terror con mayor impacto en la historia del cine, debe una parte de su efecto a los fantasmales fragmentos del Tubular Bells de Mike Oldfield que acompañan las secuencias más míticas de la cinta.
En Italia ya hay autores como Giuliano Sorgini que son pioneros en una música totalmente electrónica para bandas sonoras de películas de terror.
En Japón, Isao Tomita sigue los pasos de Walter Carlos y se dedica a hacer versiones electrónicas de piezas de Música Clásica, sustituyendo la orquesta acústica por los sintetizadores.
La música electrónica se propaga con una velocidad muy elevada, y su aceptación en el público aumenta, sobre todo entre los jovenes. Muestra de ello es el rotundo éxito que Super Sound Single de Conrad Schnitzler cosecha a mediados de los 70 en las discotecas europeas, y que augura un brillante porvenir para la electrónica dentro de los estilos más populares.
Klaus Schulze, a sólo cuatro años del inicio de su carrera en solitario, se perfila como uno de los compositores modernos que más influyen sobre los nuevos artistas electrónicos.
Tangerine Dream estrena su maravilloso Rubycon, donde Chris Franke toma un papel relevante en la composición. La banda efectúa una exitosa gira por Europa, en el transcurso de la cual perfila un álbum considerado por muchos como uno de los pilares de la nueva música electrónica: Ricochet. El disco es un alarde de complejidad rítmica como no se ha oído hasta entonces. Franke, a cargo de los secuenciadores y computadores de ritmo, logra un resultado asombroso. Ricochet es música tan espectacular, tan inmersa en el universo electrónico, que logrará seguir entusiasmando a nuevas generaciones de oyentes en las décadas siguientes. Además, Edgar Froese publica Epsilon in the Malaysian Pale, un complejo e innovador trabajo. El líder de TD ha alcanzado tanto éxito, que, con sólo dos álbumes suyos publicados, ya se comercializa de él una recopilación, titulada Electronic Dreams.
Vangelis obtiene un contrato con la RCA que le permitirá componer sus obras con la suficiente seguridad económica como para poder concentrarse exclusivamente en su elaboración. De otro lado, el dinero ganado con las canciones para Demis Roussos le permite crear su propio estudio. Para ello, Vangelis escoge una casa antigua en Londres. Esta se transformará en el famoso Nemo Studios, fragua artesanal donde Vangelis forjará algunas de sus mejores obras. De nuevo, la inspiración temática le viene del dramatismo épico de los temas bíblicos. Así, su primer disco para la RCA se titulará Heaven and Hell ("Cielo e Infierno". Con el estudio a medio montar y los albañiles trabajando, Vangelis estrena su arsenal electrónico, grabando la que será una de las obras maestras de la nueva música electrónica. En Heaven and Hell asistimos a un concierto épico donde la electrónica adquiere aspectos cálidos, sentimentales y místicos. Es un álbum con temas violentos, agresivos, y también con otros románticos, que incluyen voz solista femenina y coros. La fusión de voz, percusión y sintetizadores es perfecta; más que fusión, es un Todo único e inseparable. Quizá el mérito mayor, y acaso también el rasgo principal que separa a este músico de la oleada cósmica procedente de Alemania, sea la demostración palpable que hace en este disco de que la música electrónica no tiene por qué sonar fría, siniestra, robótica, sino que sus posibilidades expresivas pueden igualar o superar a las de la orquesta acústica, paradigma de perfección interpretativa.
Segunda Parte: 1976-79
Tras un año de confinamiento en su estudio, KRAFTWERK saca en Marzo del 76 su RADIO ACTIVITY, que goza de un gran éxito. La onda Tecno sigue ganando adeptos rápidamente.
El 1976 es un año de grandes impactos. ALBEDO 0:39 de VANGELIS logra elevadas cotas de éxito. Al salto tecnológico desde HEAVEN AND HELL, se le suma un giro espectacular a nivel musical. De otro lado, las temáticas bíblicas dan paso a otras más tecnológicas. Este es un álbum en homenaje a los astronautas del programa Apolo, en el cual usa grabaciones de éstos en la Luna como fondo sonoro de uno de los temas. El resto de piezas es música acérrimamente electrónica con ritmo enloquecedor y percusión aplastante, aunque también hay pasajes relajados y de una gran paz. Este mismo año, VANGELIS compone asimismo la banda sonora de la serie documental televisiva LA FETE SAUVAGE (LA FIESTA SALVAJE), dedicada a la vida salvaje en el continente africano. En la banda sonora mezcla sabiamente sintetizadores y grabaciones selváticas y de cantos autóctonos.
ASHRA TEMPEL, con un aire totalmente renovado, graba NEW AGE OF EARTH, que se convierte en una de las más emotivas sinfonías al cosmos.
El nuevo LP de KLAUS SCHULZE, MOONDAWN, presenta un nuevo paso evolutivo con una mayor musicalidad. Una cara es rítmica y la otra contiene bella música relajante con cantos de sirenas y fondos marinos. Asimismo, SCHULZE compone la banda sonora para un film erótico titulado BODY LOVE, demostrando que la música hecha con sintetizadores no tiene por qué quedar relegada a cosas raras o de ciencia-ficción, sino que es música a secas, dependiendo su estilo del que imponga el autor y no los instrumentos.
TANGERINE DREAM abandona su sistema casi totalmente improvisado de elaborar música, y se encierra en el estudio a componer. El resultado es el archifamoso STRATOSFEAR, que suena insistentemente en discotecas, publicidad, documentales, sintonías radiofónicas... Es música igualmente sofisticada pero que ha abandonado los tintes más abstractos de otros vinilos del grupo para concentrarse en melodías y ritmos concretos, que puedan incluso ser tarareados. Por su parte, EDGAR FROESE publica su álbum en solitario MACULA TRANSFER.
La nueva generación de músicos electrónicos, más numerosa que la primera, es ya lo suficientemente adulta como para pasar de alumnos a profesionales de la música. Algunos de los más destacados son MICHAEL STEARNS, ROBERT SCHROEDER, JOEL FAJERMAN, THIERRY FERVANT, KITARO, el grupo NEURONIUM y JEAN MICHEL JARRE. El primero en saltar a la fama es este último. OXYGENE, su primer disco, alcanza cotas de popularidad increíbles, situándose a la misma altura que los trabajos de los ya consagrados maestros, quienes por otra parte están entrando en su apogeo.
Comienza 1977. La revolución electrónica dentro de la música es cada vez mayor y los nuevos estilos llegan a todo el mundo.
El Tecno con KRAFTWERK alcanza un boom difícilmente imaginable siete años atrás: TRANS EUROPE EXPRESS conquista las listas de éxitos. Aparecen numerosos grupos y autores Tecno. Obras como por ejemplo VOYAGE, de BRIAN BENNET, tendrán mucha difusión a nivel de discotecas durante los próximos años. TIM BLAKE, BONEY M, ALAN PARSON, ELECTRIC LIGHT ORCHESTRA, entre otros muchos, se sitúan en primera línea del éxito.
TANGERINE DREAM realiza giras por Estados Unidos con un éxito apoteósico, grabando el LP doble ENCORE. Componen ademas la banda sonora para el film de acción SORCERER (CARGA MALDITA). Durante el verano, EDGAR FROESE compone lo que será su doble álbum AGES, aparecido en el 78, un excelente trabajo. A fines de año, PETER BAUMANN deja el grupo.
VANGELIS publica su SPIRAL, exitoso disco en la misma línea musical que ALBEDO 0:39, y además IGNACIO, de clara inspiración griega.
KLAUS SCHULZE, que lanza su MIRAGE, recorre Estados Unidos y Europa con gran éxito.
ASHRA TEMPEL graba su BLACKOUTS, en la línea de NEW AGE OF EARTH pero asequible a un público más amplio.
Un nuevo grupo, entonces desconocido por completo, saca su primer disco a un año de su formación. El disco es QUASAR 2C361; y el grupo: NEURONIUM, liderado por MICHEL HUYGEN.
En 1978 MASANORI TAKASHI (KITARO) publica VIAJE ASTRAL. El ex-miembro de la FAR EASTERN FAMILY BAND, grupo de Rock sinfónico con gran renombre dentro y fuera de Japón llega a la música electrónica por la vía del misticismo. En poco tiempo ascenderá al estrellato y tendrá el mérito de demostrar que tecnología y espiritualidad no son incompatibles en materia de música como sostenían los puristas de los instrumentos clásicos.
El movimiento NEW AGE en Estados Unidos cobra cada vez mayor fuerza, especialmente en California. Allí se concentran compositores electrónicos como BERNARD XOLOTL, IASOS, CYRILLE VERDEAUX, o el dúo EMERALD WEB.
Tras la partida de BAUMANN, TANGERINE DREAM entra en una fase de inestabilidad. STEVE JOLLIFFE y KLAUS KRIEGER actúan de miembros provisionales para grabar en Enero CYCLONE. El intento de hacer un trabajo comercial hace que por primera vez canten.
NEURONIUM graba VUELO QUIMICO, que supera el éxito de su anterior trabajo, y que en Gran Bretaña llegará a considerarse una obra maestra de la música electrónica. Los talentos de la segunda oleada suben deprisa.
VANGELIS registra un periodo de intensísima actividad. A sus trabajos BEAUBOURG y CHINA, hay que añadirle ODES con IRENE PAPAS como cantante solista. Abandona la RCA y aparece un LP recopilatorio LO MEJOR DE VANGELIS. Comienza además a trabajar en la banda sonora de la serie documental televisiva OPERA SAUVAGE (OPERA SALVAJE).
INCANTATIONS, de MIKE OLDFIELD, proyecta nuevas directrices en lo que va a ser la música electrónica para los 80. Este doble LP será una de las más populares obras de música electrónica.
KLAUS SCHULZE alcanza su momento estelar, reflejado en su doble LP "X", su décimo trabajo desde aquel lejano y enigmático IRRLICHT. Cada pieza está dedicada a un compositor clásico.
Con CORRELATIONS, ASHRA TEMPEL sigue transformándose hacia un tipo de música Disco que se dará profusamente en la escena musical de fines de los 80. En esta época, MANUEL GOTTSCHING comparte disco con KLAUS SCHULZE; y ROSI MUELLER, esposa de GOTTSCHING, realiza otro con diversas colaboraciones de músicos alemanes y una portada hecha por KRAFTWERK.
Gran éxito logra JEAN MICHEL JARRE con su EQUINOXE tras dos años de silencio. Es música electrónica con pasajes cósmicos y otros más en la línea del Tecno, pero en ambos casos de esmerada composición y que además conecta con el público. No en vano, JARRE y ese tipo de música estarían destinados a protagonizar en el futuro multitudinarios conciertos con más de un millón de espectadores.
La música por sintetizador se está adueñando rápidamente del panorama musical. La banda sonora de MIDNIGHT EXPRESS (EL EXPRESO DE MEDIANOCHE) se convierte en un éxito de masas. JOHN FOXX conocido por su participación en ULTRAVOX se revela como un genio. BRIAN ENO logra un triunfo inesperado. SUZANNE CIANI inunda de música electrónica las pantallas televisivas a través de sus populares sintonías para spots publicitarios (no voy a citar marcas, pero sí decir que sintonías archifamosas que muchos recordamos, son de ella). En ese momento la música electrónica ya no es un producto de laboratorio destinado a minorías, sino una forma Mejor de expresión musical. La corriente quizá mayoritaria de la música electrónica, el Tecno-Pop, hoy día plenamente integrado en nuestra sociedad, se instauró definitivamente a fines de los 70. El análisis de estos grupos y personajes ocuparía ya de por sí un artículo entero, por lo que en éste nos centraremos exclusivamente en el relato de la revolución electrónica musical a nivel global y en sus más destacados artífices.
En 1979, con la composición de la extensa banda sonora de OPERA SALVAJE (de cuyas aproximadamente tres horas sólo se publicarían 40 minutos), VANGELIS está creando una de sus obras cumbre. Himnos que emocionan, melodías de una textura esplendorosa, epopeyas cósmicas, y piezas tan humanas y cálidas como no se habían registrado hasta entonces en la música sintetizada. Además de esto, inicia una fructífera colaboración con JON ANDERSON, que se materializará en una serie de hermosos discos, de los cuales el primero es SHORT STORIES. Serán la prueba palpable de la belleza que puede resultar de la combinación entre la voz humana y los sintetizadores, y que servirá de escarmiento para los detractores de la música electrónica.
KITARO, que ve acercarse su lanzamiento internacional, publica el excelente OASIS. KLAUS SCHULZE logra una de sus composiciones más impresionantes en la cara A de DUNE, mientras que en la B añade cantante a un largo tema rítmico. EDGAR FROESE publica STUNTMAN, estupendo trabajo en el que se demuestra que los problemas por los que atraviesa TANGERINE DREAM no se deben a la merma de talento de su líder.
Aunque no todo va bien. Este es un momento especialmente delicado para la música electrónica. ASHRA TEMPEL, dedicado casi exclusivamente al estilo de música Disco que sería popular a fines de los 80, publica BELLE ALIANCE y entra en un semi-retiro. TANGERINE DREAM atraviesa una grave fase de inestabilidad, con fichajes y abandonos crónicos en sus filas. Queda temporalmente reducido a un dúo formado por FROESE y FRANKE, que se plantea el nuevo camino de T.D. para los 80. Desde ese momento, se alejan de su peculiar estilo vanguardista y arriesgado para iniciar una dolorosa conversión hacia un tipo de música más comercial. POPOL VUH acaba moviéndose hacia la música religiosa. PETER BAUMANN abandona su Alemania natal y se instala en Estados Unidos para hacer música Disco. Otros grupos pioneros se disuelven o entran en un letargo que evidencia su carencia de nuevas ideas. De otro lado, los integrantes de la segunda oleada se topan con dificultades como por ejemplo le sucede a NEURONIUM, que se ve inmovilizado durante un año porque ciertos elementos dentro de la EMI española no están de acuerdo con su estilo.
Fuente 1
Fuente 2
en instantes la parte 2...
espero q les guste, es muy interesante para los adeptos a la musica electronica