
“No son países subdesarrollados, sino arrollados“.
De El Proyecto Matriz me llega la primera parte de “África: Rubor de Olvido y Silencio”, espero que les esté interesando:

“Todo el mundo sabe, y el G8 mejor aún, lo que sucede en África, por mucho que apriete los párpados para no verlo. Hambre, miseria, prostitución, sida, violencias, analfabetismo y guerra.
Y eso para el mayor beneficio del Primer Mundo y de algunos tiranos. Hubert Sauper lo ha contado en una película, La pesadilla de Darwin. En ella se ve cómo hasta el pescado que produce el lago Victoria, se trueca por armas.
El comportamiento, desde el Vaticano (el sida en África se evita con la castidad) al último Estado desarrollado, es tan grave como mandarle a África dos cargamentos juntos:uno, de minas personalizadas, y otro, de piernas ortopédicas.
La hipocresía es general, y habla de Auschwitz y del Holocausto con los ojos mojados, volviendo la cara para no enterarse de lo que pasa en África. Aunque ya hay bastantes mafias para ocultarlo.
El ser humano es una mierda, con excepciones, claro. Muy pocas”
Y eso para el mayor beneficio del Primer Mundo y de algunos tiranos. Hubert Sauper lo ha contado en una película, La pesadilla de Darwin. En ella se ve cómo hasta el pescado que produce el lago Victoria, se trueca por armas.
El comportamiento, desde el Vaticano (el sida en África se evita con la castidad) al último Estado desarrollado, es tan grave como mandarle a África dos cargamentos juntos:uno, de minas personalizadas, y otro, de piernas ortopédicas.
La hipocresía es general, y habla de Auschwitz y del Holocausto con los ojos mojados, volviendo la cara para no enterarse de lo que pasa en África. Aunque ya hay bastantes mafias para ocultarlo.
El ser humano es una mierda, con excepciones, claro. Muy pocas”
”El holocausto de África” – ANTONIO GALA

LAS PLAGAS DE AFRICA: HOY
“Cuando se fue a la conquista de África, a mediados del siglo XIX, se esgrimió el argumento de la “civilización”, porque en Europa se tenía la certeza de que civilización, como madre, no hay más que una, que era -faltaría más- la europea.
Hoy se habla de “ayuda al desarrollo”, a veces de “solidaridad”. Son dos conceptos políticamente correctos, pero cargados en ocasiones de tanto cinismo como cuando antaño se hablaba de `civilización´ “. Gerardo González Calvo, Redactor jefe de Mundo Negro.
“Cuando se fue a la conquista de África, a mediados del siglo XIX, se esgrimió el argumento de la “civilización”, porque en Europa se tenía la certeza de que civilización, como madre, no hay más que una, que era -faltaría más- la europea.
Hoy se habla de “ayuda al desarrollo”, a veces de “solidaridad”. Son dos conceptos políticamente correctos, pero cargados en ocasiones de tanto cinismo como cuando antaño se hablaba de `civilización´ “. Gerardo González Calvo, Redactor jefe de Mundo Negro.

“El desarrollo humano, tal y como lo define el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) , insiste en el desarrollo social, centrado en el pueblo o en las capacidades humanas: necesidades básicas, reducción del paro, erradicación de la pobreza y las desigualdades, educación, formación, salubridad, servicios sociales, desarrollo sostenible y duradero…, es decir, un fundamentalismo humanista colectivista y ecologista liberador, contra el fundamentalismo económico individualista e irresponsable ante toda la humanidad”. Mbuyi Kabunda
Mbuyi Kabunda es de origen congolés, profesor de Relaciones Internacionales de las Universidades Patricio Lumumba (en el Congo), Basilea (Suiza) y Miembro del Instituto de Estudios Africanso de la Universidad Autónoma de Madrid (España), es Presidente de Sodepaz.
Un maravilloso concepto: fundamentalismo humanista colectivista y ecologista liberador. Desafortunadamente, nada más lejos de la realidad.
Mbuyi Kabunda es de origen congolés, profesor de Relaciones Internacionales de las Universidades Patricio Lumumba (en el Congo), Basilea (Suiza) y Miembro del Instituto de Estudios Africanso de la Universidad Autónoma de Madrid (España), es Presidente de Sodepaz.
Un maravilloso concepto: fundamentalismo humanista colectivista y ecologista liberador. Desafortunadamente, nada más lejos de la realidad.

El presidente ugandés, Yoweri Museveni, lo explicó así, en 2005, en el Centro de Estudios de Política Internacional con sede en Washington:
“Se suele decir que los gobiernos occidentales ayudan a África; la verdad es que África está ayudando a los países de Occidente; los donantes son los africanos… Se habla mucho de pobreza en África, pero África no es pobre; es muy rica en recursos naturales; el verdadero problema está en la exportación de materias primas”.
“Se suele decir que los gobiernos occidentales ayudan a África; la verdad es que África está ayudando a los países de Occidente; los donantes son los africanos… Se habla mucho de pobreza en África, pero África no es pobre; es muy rica en recursos naturales; el verdadero problema está en la exportación de materias primas”.

“África es la madre nutricia de la mayoría de las materias primas que hay en el mundo y vuelve a interesar por lo que siempre atrajo a Occidente y ahora también a Oriente: por sus recursos naturales”. Gerardo González Calvo, Redactor jefe de Mundo Negro.
“Existe en África una doble injerencia, política y económica, que está convirtiendo a los países africanos en meras sucursales del Norte. Las amarras son tan fuertes que cuando un dirigente intenta cortar alguna cuerda para liberarse de la presión, se encuentra inmediatamente con una revuelta bien organizada y armada hasta los dientes”. Gerardo González Calvo, Redactor jefe de Mundo Negro.
Esta injerencia, no tiene origen ya sólo en los países europeos, sino que la presión viene también de EE.UU, China, Rusia, India, Brasil,…
“Existe en África una doble injerencia, política y económica, que está convirtiendo a los países africanos en meras sucursales del Norte. Las amarras son tan fuertes que cuando un dirigente intenta cortar alguna cuerda para liberarse de la presión, se encuentra inmediatamente con una revuelta bien organizada y armada hasta los dientes”. Gerardo González Calvo, Redactor jefe de Mundo Negro.
Esta injerencia, no tiene origen ya sólo en los países europeos, sino que la presión viene también de EE.UU, China, Rusia, India, Brasil,…

“Con estas actuaciones de penetración en África, me atrevo a afirmar que estamos asistiendo a la tercera colonización del continente”. – afirma Gerardo González Calvo.

Ningún dirigente del mundo ha visitado tantas veces tantos países africanos como el presidente chino Hu Jintao desde que dirige China.

Vladimir Putin, declaró el año pasado en Marruecos, durante su primera visita oficial a África: “Prácticamente todos los países del continente representan un enorme interés económico para Rusia”. Y puntualizó: “El continente africano es un excelente vector de nuestra expansión económica”.

Incluso el propio coronel Gadafi ha animado a los libios a que vayan a “hacerse ricos” al África negra.

Y todos recordamos las recientes visitas al continente de George Bush o Nicolas Sarkozy (ambos encarnación del neoliberalismo más radical y despiadado).

África esta inundada de armas. Las armas en los países africanos entran legal e ilegalmente o, mejor dicho, por canales oficiales y por mercados informales. Hay intereses comerciales muy importantes en la provisión de armas a la región.
El continente ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear estos países y enriquecerse al precio de la muerte de millones de personas.
El continente ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear estos países y enriquecerse al precio de la muerte de millones de personas.

“La depredación de recursos ha sido la causa de las guerras más virulentas en países como Angola, Sierra Leona, Sudán y República Democrática de Congo. En estos países no se ha luchado por ninguna idea, ni por suplantar un poder despótico para mejorar la situación de los ciudadanos, sino pura y simplemente para controlar y explotar petróleo, oro y diamantes, casi siempre en conexión con empresas transnacionales que han suplantado a los propios Estados”. Gerardo González Calvo.

Y han actuado como proveedores, en muchos casos, de las armas necesarias para desestabilizar comunidades, regiones, países enteros.
Un ejemplo claro de esto es el caso de República Democrática del Congo, que analizamos centrándonos en uno solo de sus recursos -el coltán- en: ¿SANGRE EN MI MÓVIL? I, ¿SANGRE EN MI MÓVIL? II, ¿SANGRE EN MI MÓVIL? III
Un sector particularmente vulnerable en toda África subsahariana es el agrícola. La agricultura es un sector vital para África. Representa el 70 por ciento de la economía de los países del continente.
El mayor problema radica en la competencia desleal de las importaciones de los países del Norte.
Es anormal, por ejemplo, que el arroz importado cueste menos en África que el arroz producido en sus países.
Lo mismo sucede con el algodón.
Un ejemplo claro de esto es el caso de República Democrática del Congo, que analizamos centrándonos en uno solo de sus recursos -el coltán- en: ¿SANGRE EN MI MÓVIL? I, ¿SANGRE EN MI MÓVIL? II, ¿SANGRE EN MI MÓVIL? III
Un sector particularmente vulnerable en toda África subsahariana es el agrícola. La agricultura es un sector vital para África. Representa el 70 por ciento de la economía de los países del continente.
El mayor problema radica en la competencia desleal de las importaciones de los países del Norte.
Es anormal, por ejemplo, que el arroz importado cueste menos en África que el arroz producido en sus países.
Lo mismo sucede con el algodón.

Los programas de ajuste estructural (PAE) del Banco Mundial y del FMI -estas instituciones internacionales que se nos venden como las “hermanitas de la caridad”, y, sin embargo, algunos analistas (p.ej.: Diego Delgado Jara en un trabajo brutal: “FMI y BM o el genocidio hoy. El holocausto silenciado“) comparan con las técnicas más macabras y sofisticadas utilizadas durante el holocausto nazi- están directamente relacionados con el proceso que conduce a la creación de situaciones de hambre, porque atentan de manera sistemática contra todas las actividades económicas que no sirven a los intereses del sistema de mercado mundial.
Mbuyi Kabunda Badi , en un artículo titulado “África y el neoliberalismo”, explica: “los PAE consisten en la imposición de unas condiciones económicas y financieras a los países endeudados, para ajustar el comercio exterior, suprimir los desequilibrios financieros y conseguir nuevos préstamos”.
Es decir, el BM entrega préstamos (evidentemente con elevados intereses que engrosan la deuda externa letal de los Estados) a condición del cumplimiento de sus Programas de Ajuste Estructural. Programas que se dirigen claramente a la construcción y mantenimiento del sistema capitalista mundial: fundamentalismo económico o lo que es lo mismo, la priorización del sistema financiero y de mercado sobre la vida humana.
Mbuyi Kabunda Badi , en un artículo titulado “África y el neoliberalismo”, explica: “los PAE consisten en la imposición de unas condiciones económicas y financieras a los países endeudados, para ajustar el comercio exterior, suprimir los desequilibrios financieros y conseguir nuevos préstamos”.
Es decir, el BM entrega préstamos (evidentemente con elevados intereses que engrosan la deuda externa letal de los Estados) a condición del cumplimiento de sus Programas de Ajuste Estructural. Programas que se dirigen claramente a la construcción y mantenimiento del sistema capitalista mundial: fundamentalismo económico o lo que es lo mismo, la priorización del sistema financiero y de mercado sobre la vida humana.

Como dice Chossudovsky (canadiense, Profesor de Ciencias Económicas, Ottawa), “el hambre presente en Somalia o Mozambique es atribuida mecánicamente a factores políticos y climáticos externos: la ausencia de nubes cargadas de lluvia y anomalías en la presión del aire… Se tergiversa la historia, sólo se enseña lo superficial y el color de los eventos mundiales. Somalia fue autosuficiente en alimentos hasta los años 70. ¿Qué precipitó el colapso de la sociedad civil? ¿Por qué se destruyó la agricultura de producción de alimentos y el pastoreo nómada?”.
El continente africano se ha convertido en la región donde más se han aplicado los PAE. A la sombra de ellos, la explotación rural familiar es llevada a la bancarrota, el productor agrícola pierde el control de la tierra que trabaja.
Los ingresos de los agricultores -y esto tanto en los países ricos como pobres- quedan reducidos a una mínima expresión bajo el asedio de un poderoso grupo de empresas mundiales agroindustriales que simultáneamente controlan los mercados de cereales, de insumos agrícolas, de semillas y de alimentos procesados.
Las consecuencias de los PAE en África son aumento de los niveles de pobreza urbana y rural, la disminución de los salarios en el sector moderno, la desaparición de escuelas subvencionadas por el Estado, la privatización de la sanidad, …
“Los resultados inmediatos son el aumento de analfabetismo, la reducción de la esperanza o duración de vida y la reaparición de las epidemias erradicadas o desaparecidas en otras partes del planeta”. Mbuji Kabunda Badi
La incidencia de enfermedades constituye otra de las plagas que azotan al continente africano: sida, tuberculosis, malaria, cólera, ébola …
“…¿Cómo puede un pueblo con una salud tan precaria recomponer un país, desolado por la guerra, alcanzar la paz, trabajar los campos, comerciar internacionalmente y progresar?
El círculo vicioso de la mala salud es una de las trampas que mantienen a los pueblos de Africa en su estado de postración”.
El continente africano se ha convertido en la región donde más se han aplicado los PAE. A la sombra de ellos, la explotación rural familiar es llevada a la bancarrota, el productor agrícola pierde el control de la tierra que trabaja.
Los ingresos de los agricultores -y esto tanto en los países ricos como pobres- quedan reducidos a una mínima expresión bajo el asedio de un poderoso grupo de empresas mundiales agroindustriales que simultáneamente controlan los mercados de cereales, de insumos agrícolas, de semillas y de alimentos procesados.
Las consecuencias de los PAE en África son aumento de los niveles de pobreza urbana y rural, la disminución de los salarios en el sector moderno, la desaparición de escuelas subvencionadas por el Estado, la privatización de la sanidad, …
“Los resultados inmediatos son el aumento de analfabetismo, la reducción de la esperanza o duración de vida y la reaparición de las epidemias erradicadas o desaparecidas en otras partes del planeta”. Mbuji Kabunda Badi
La incidencia de enfermedades constituye otra de las plagas que azotan al continente africano: sida, tuberculosis, malaria, cólera, ébola …
“…¿Cómo puede un pueblo con una salud tan precaria recomponer un país, desolado por la guerra, alcanzar la paz, trabajar los campos, comerciar internacionalmente y progresar?
El círculo vicioso de la mala salud es una de las trampas que mantienen a los pueblos de Africa en su estado de postración”.

“… Pero este muro que ha sido levantado entre ustedes y yo,
hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros…
Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos
… lean en mis ojos, señoras y señores,
el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras”
hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros…
Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos
… lean en mis ojos, señoras y señores,
el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras”

La primera ministra de Mozambique, Luisa Dias Diogo, lo dijo con palabras meridianas en la conferencia anual del Partido Laborista, celebrado en Brighton (Gran Bretaña) a últimos de septiembre de 2005: “Ningún país está destinado a ser pobre. El mundo tiene los conocimientos, la tecnología y los medios para acabar con la pobreza. Lo que falta es la voluntad de actuar… No estamos pidiendo la caridad internacional, sino, mediante la asistencia y un sistema comercial mundial más honesto, pedimos sólo la oportunidad de ser socios iguales en un mundo próspero y justo”.
