Primero que nada quiero decirles que con este post no busco promover el consumo de marihuana, ni su aceptación por parte de todos. Solo quiero darles información.
¿Qué es?
Es una planta de la familia de las Cannabaceae. Se acepta que existen 3 subespecies de plantas de Cannabis: Cannabis sativa sativa, Cannabis sativa indica y Cannabis sativa ruderalis. Existen informaciones de su uso con fines recreativos, culturales, industriales, religiosos y médicos de
varios miles años A.C. principalmente en Asia.
En la actualidad, crece en casi todo el mundo. Se han encontrado más de 400 compuestos químicos en la planta, 61 de los cuales son exclusivos
del Cannabis por lo que se les llama cannabinoides. Entre los cannabinoides psicoactivos más importantes está el delta 9 –thc (o THC: tetrahidrocannabinol). También tiene otros cannabinoides como el cannabinol y el cannabidiol. En los últimos tiempos se han encontrado algunos cannabinoides en el sistema nervioso de los mamíferos, como el hombre, los que se llaman endocannabinoides.
Las formas de consumo principales son la inhalada (fumada) o por vía oral (comida de distintas maneras).
¿Cómo funciona?
Cómo cualquier otra sustancia psicoactiva, para que esta ejerza sus efectos, deben existir receptores en el sistema nervioso central (SNC). Los conocidos a la fecha son los receptores CB1 (localizados principalmente en el cerebro y responsable de los efectos psicoactivos) y CB2 (ubicados en el sistema inmunológico). No se han encontrado receptores cannabinoides, o están en muy bajas concentraciones, en el tronco encefálico, que es el responsable de regular los centros vitales (actividad cardiorrespiratoria y vasomotora). Esta es la razón de que la sobredosis de riesgo vital, sea casi imposible.
Efectos Inmediatos
Durante el consumo de cannabis se producen efectos psicológicos y fisiológicos. Dependiendo de la forma de consumo, la subida es puede ser más o menos rápida (casi instantánea si es inhalada, 1 hr. apròx. si es ingerida).
Ambos tipos de efectos pueden ser tremendamente diversos y variables dependiendo de manera importante del tipo de planta que se consuma (hay más de 300), del contexto y del estado físico y psicológico de la persona; pudiendo actuar como amplificador tanto de sensaciones agradables, como desagradables.
- Algunos efectos psicológicos: alteración de la concentración, distorsión de orientación espaciotemporal, hiperactividad o sensación de relajo, aumento de la sociabilidad o disminución del contacto social (“irse pa’ dentro”, “quedarse pegado”).
- Algunos efectos fisiológicos comunes: sequedad bucal, irritación ocular, alteración de la percepción y memoria inmediata, sensación de sueño. Aunque menos frecuente, también se puede dar taquicardia.
- El bajón de cannabis puede implicar cansancio físico, bajón anímico, aumento del apetito (“bajón de hambre”).
RIESGOS
Este es un tema de gran polémica y no es el objeto de este material dilucidarlo por lo que sólo haremos referencia a los principales riesgos que se encuentra indiscutiblemente probados.
En primer lugar, cabe destacar que no existen registros de muertes relacionada directamente de usos
de Cannabis o una sobredosis.
Sobre la dependencia, hay consenso que el Cannabis no genera dependencia física (no existe el síndrome de abstinencia, que son diversos efectos físicos secundarios producto de la suspensión del consumo de drogas luego de un uso frecuente e intensivo); pero puede generar dependencia
psicológica, lo cual se relaciona más con la estructura de personalidad o trastornos psicológicos preexistentes de un sujeto que con la Cannabis propiamente tal.
En términos generales, por vía inhalada, los potenciales riesgos se asocian a patologías broncopulmonares diversas consecuentes de la inhalación de sustancias vegetales combustionadas (como el alquitrán).
Si bien la vía oral descarta esto último, tiene el problema que es menos fácil controlar la dosis de consumo, los efectos pueden ser más duraderos e incontrolables, por lo tanto indeseables.
La Cannabis actúa sobre el SNC, al igual que los antiepilépticos, antidepresivos, antipsicóticos, entre otros, por lo que su consumo puede interferir en un tratamiento farmacológico. Aunque no existe evidencia concluyente que relacione el Cannabis con patologías mentales, lo
más probable, como cualquier droga, pueda interferir negativamente con los síntomas de enfermedades psicóticas ya existentes.
A pesar que los riesgos a la salud pueden ser notablemente menores que otras drogas, incluidas las 2 drogas que más daños y costos generan, y que son legales (alcohol y tabaco), existen una serie de riesgos sociales y legales por su eventual uso, cultivo y/o por compartirla.
SI HAS DECIDIDO CONSUMIR...
• No pierdas en control sobre la cantidad y frecuencia de uso: esto podría generarte efectos indeseables para ti.
• No olvides que aunque para ti puede ser una práctica de bajo riesgo, inclusive normal, nuestra sociedad no tiene la misma percepción y actuará en consecuencia (reprimiendo).
• Busca el momento adecuado para ir abriendo la conversa en tu entorno inmediato, como la familia.
• Evita mezclarla con otras sustancias: drogas distintas pueden tener efectos contrapuestos a nivel físico o psíquico.
• Evita el mercado negro. La Cannabis ofrece la posibilidad de ser autocultivada con lo que disminuyes los riesgos de salud que conlleva el tráfico (sabes lo que fumas) y legales (en un cantidad razonable, en el peor de los casos constituye una falta pero no un delito). Según cifras oficiales más del 90% de la cannabis que se trafica es del tipo prensada o “paraguaya” haciendo imposible reconocer por su aspecto u olor, otras sustancias extrañas que contiene por lo que los efectos y riesgos son notablemente distintos a los de la cannabis propiamente tal.
•Si vas a cultivar, hazlo en una cantidad proporcional a tu consumo personal, de lo contrario arriesgas ser relacionado con la intención de tráfico.
• La intensidad o duración de los efectos tiene más relación con la variedad de cannabis que se consuma que con la cantidad que te fumes o el tiempo que la retengas en tus pulmones. Por ejemplo, una variedad con mayor concentración de THC, sólo requerirá de un par de fumadas sin necesidad de retener el humo, disminuyendo los riesgos asociados a la combustión.
• Siendo la inhalación de sustancias distintas al THC uno de los riesgos objetivos del consumo de Cannabis, estos pueden disminuirse utilizando papelillos más finos y sin goma, usando pipas o bongs (ya que enfrían y/o filtran el humo); y pueden prácticamente anularse si se usan vaporizadores (pues no hay combustión del vegetal).
• Si vas a consumirla por vía oral (comerla), no olvides que los efectos tardan más, pueden ser más duraderos y no puedes controlar la dosis. Esta vía no es recomendable para primerizos. No olvidar... Si estás en tratamiento médico, tienes antecedentes psiquiátricos, problemas psicológicos o neurológicos; o no te sientes bien contigo mismo, evita consumir drogas.
• Las personas somos distintas por lo que los efectos y formas de experimentar una misma droga, varían de una persona a otra.
la podemos pasar mejor respetando los espacios y decisiones de los otros con los que estamos compartiendo.
Es sólo información de referencia orientada a la disminución y (auto)gestión de los riesgos asociados al consumo.
Informarte más, disminuye los riesgos: es tu responsabilidad.
La producción, tráfico, cultivo y consumo de sustancias ilegales, están sancionados por la Ley 20.000 en Chile