La noticia de que se podría resucitar al mamut gracias a los avances en la genética, es un tema ya antigüo que ha causado gran impacto y seguimiento por parte de la gente, lo que no se imaginan es que otros animales también puede ser clonados y regresar a la vida Todo lo que se necesita es algún espécimen bien preservado del cual se pueda extraer una muestra de ADN, y así recabar la información genética que podría ayudar a completar el genoma de estos animales extintos. O sea que sólo se podría hacer con algunos animales que se hayan extinguido hace relativamente poco, por ejemplo de los dinosaurios es muy difícil que se pueda conseguir material genético suficiente como para poder completar un genoma. El ADN en los huesos no puede sobrevivir más de un millón de años. Así que los científicos ya están secuenciando el genoma de diversos animales extintos para algún día poder traerlos nuevamente a la vida. Para ello deberán conseguir una especie viva en la actualidad que sea parecida, para que pueda hacer crecer el embrión. New Scientist ha realizado la selección de los 10 animales que habría que traer a la vida nuevamente. Para ello, se han basado no sólo en la posibilidad de que se pueda realizar, sino también en el carisma que tienen esos animales extintos. Será que la humanidad está preparada para convivir con estos animales que por una u otra razón desaparecieron de nuestro planeta. Obviamente, traer nuevamente a la vida animales que se han extinguido por alguna razón que nada tenga que ver con el hombre, sería un problema, porque deberíamos pensar dónde vivirían, etc. ¿Nos traerá problemas esto de jugar a ser Dios? Tigre Dientes de Sable (Smilodon fatalis): Extinguido hace 11.000 años Quien no pagaría por ver uno de estos animales tan excepcionales que a pesar del miedo que puedan dar por sus grandes dientes, sería una emoción verlo de nuevo con vida. Es un género extinto del félido dinetes de sable de la subfamilia de los macairodónticos. El macho más grande de Smilodon populator pudo llegar a pesar 350 kg, siendo el felino más grande de todos los tiempos junto con el león americano Panthera leo atrox. Aparecieron en América del Norte a finales del período Plioceno, y se extinguieron en América del Sur durante el Gran intercambio americano, debido a los cambios climáticos que tuvieron lugar a finales del Pleistoceno y a la modificación de los ecosistemas, aunque es posible que la llegada de los humanos también contribuyera a su extinción. Se trata de uno de los mamíferos prehistóricos más conocidos por el público general, en parte gracias a sus característicos dientes de sable. Hay muchos especímenes de tigre dientes de sable completos, y los leones son suficientemente parecidos como para hacer de madre alquiler. El Pájaro Dodo (Raphus cucullatus): Extinguido en 1690 Era un ave no voladora endémica de las islas Mauricio, situadas en el Océano Índico. El Dodo, así como otras aves del océano Índico, entre ellas el solitario de Rodríguez y el ibis sagrado de Reunión (Raphus solitarius), estaba relacionada con las palomas que habían dejado de volar para volverse terrestres. La extinción del Dodo a finales del siglo XVII, lo ha convertido en el arquetipo de especie extinta por causa del ser humano. Esta ave tan famosa y tan interesante de las islas Mauricio tiene un espécimen muy bien conservado y desde 2002, genetistas de la Universidad de Oxford, están trabajando con su genoma. Tigre de Tasmania o Tilacino (Thylacinus cynocephalus): Extinguido en 1936 El lobo marsupial o tilacino, también conocido como lobo de Tasmania, fue un marsupial carnívoro del Holoceno. Era nativo de Australia y Nueva Guinea y se cree que se extinguió en el siglo XX. Se trataba del último miembro viviente de su género (Thylacinus), viviendo los otros miembros en tiempos prehistóricos apartir de principios del Mioceno. El lobo marsupial se extinguió en el continente australiano miles de años antes de la llegada de los colonos europeos, pero sobrevivió en Tasmania junto con otras especies endémicas, incluyendo el diablo de Tasmania. Generalmente suele culparse de su extinción a la casa intensiva, incentivada por recompensas, pero podrían haber contribuido otros factores, como por ejemplo las enfermedades, la introducción de los perros o la ocupación de su hábitat por los humanos. Aun cuando se le considera oficialmente extinto, todavía hay quienes dicen haberlo visto. Como los tigres y lobos del Hemisferio Norte, de los cuales heredó dos de sus nombres comunes, el lobo marsupial era un depredador alfa. Siendo un marsupial, no tenía relación con estos mamíferos placentarios, pero debido a la evolución convergente, presentaba la misma forma general y las mismas adaptaciones. Su pariente vivo más próximo es el diablo de Tasmania. El últmo de su clase murió en el Zoológico Hobart en 1936, así que tienen tejidos sin contaminar suficientes para conseguir un ADN de buena calidad. Ciervo gigante o alce irlandés (Megaloceros giganteus): Extinguido hace 7.700 años El alce irlandés, es el mayor cérvido de la Historia. Semejante a un gamo de gran tamaño, sus astas medían hasta 3,5 m de punta a punta. Aunque vivió en toda Europa y gran parte de Asia desde hace medio millón de años hasta su extinción en tiempos recientes, suele ser conocido popularmente como "alce irlandés" por los abundantes hallazgos de ejemplares conservados en las turberas de Irlanda. Este ciervo gigante podía llegar a los dos metros de alutra, con una cornamenta que podían medir hasta cuatro metros de ancho. Hay especímenes suficientes para recabar ADN y es muy parecido a los ciervos actuales, sólo que gigante. Perezoso gigante o megaterio (Megatherium): Extinguido hace 8.000 años Es un género extinto de mamíferos placentarios del orden Pilosa, conocidos vulgarmente como megaterios. Eran perezosos terrestres, parientes de los actuales perezosos que habitaron en América desde comienzos del Plioceno o Pleistoceno hasta hace 8.000 años, bien entrado el Holoceno, como confirman los últimos hallazgos en Perú, Venezuela, Argentina y Chile. Cuando se alzaba en sus dos patas podía llegar a medir seis metros de altura. Hay muchos restos de los cuales poder conseguir ADN, ya que no ha pasado tanto tiempo desde su extinción. Homo neanderthalensis: Extinguido hace unos 28.000 años Es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree que convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, primeros hombres modernos en Europa. Esta convivencia se ha demostrado por fósiles hallados en las cuevas de Ch"telperron. El Hombre de Neandertal, sin duda uno de los seres extintos más carismáticos, es la última especie humana que convivió con nosotros, los humanos modernos. Ya se viene trabajando en la búsqueda del Genoma Neandertal desde hace años, y se ha logrado completar un borrador del mismo. Rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis): Extinguido hace unos 10.000 años Es una especie extinta de enorme rinoceronte con espeso pelo lanoso que habitó las frías estepas que cubrían gran parte de Eurasia durante el Pleistoceno. Durante su apogeo, hace menos de 30.000 años, su área de distribución se extendía desde el centro de España y el sur de Inglaterra hasta Mongolia y el sur de Siberia. Su pariente más cercano entre los rinocerontes actuales es el pequeño y peludo rinoceronte de Sumatra que vive en el Sureste Asiático. Al igual que los mamut, este rinoceronte gigante y peludo que llegaba a los dos metros de altura, se ha podido conservar en muchos especímenes congelados. Gliptodonte (Glyptodon clavipes): Extinguido hace 10.000 años Este animal, relacionado con los actuales armadillos, era nativo de América. El gliptodonte, medía cerca de tres metros y pesaba cerca de 1,4 toneladas, siendo equivalente en forma y tamaño a un Volkswagen Escarabajo. Era herbívoro y, por su constitución, se supone que no fue muy ágil. Su defensa contra los depredadores se basaba en su caparazón rígido. Las diferentes especies se distinguen por los patrones y tipos de caparazones. Durante milenios, muchos de esos caparazones permanecieron vacíos a lo largo de las planicies de Uruguay, Río Grande del Sur y de Argentina, probablemente sirviendo de refugio para los humanos primitivos de la región. Este armadillo supergigante sería muy interesante de ver con vida, si sus restos óseos ya son colosales. El Moa (Dinornithidae): Extinguido hacia el año 1.500 Son una familia extinta de aves paleognatas del orden Dinornithiformes. Eran aves no voladoras que habitaban en Nueva Zelanda. Se conocen diez especies de diferentes tamaños, desde la pequeña Eurayapteryx curtus, del tamaño de un gallo, hasta las moas gigantes (Dinornis), que medían cerca de tres metros de altura y tenían un peso de 250 kg. Su extinción se produjo hace 500 años, por el ser humano. Esta ave similar a las avestruces podía llegar a medir tres metros de altura y vivía en Nueva Zelanda, donde hay huesos suficientes e incluso huevos apartir de los cuales conseguir material genético. Oso de cara corta gigante (Arctodus simus): Extinguido hace 10.000 años Fueron los mayores carnívoros terrestres durante la edad de hielo. Más grande que el oso polar, el oso pardo de Kodiak y el oso de las cavernas europeo, de hecho, salvo los aparentes y ocasionalmente carroñeros perezosos terrestres gigantes con los cuales este oso compartió el espacio en América, pudo ser el mayor carnívoro terrestre que la humanidad encontró en su camino, podían llegar a los 800 kg de peso y a medir un poco más de 1,6 m de altura en la cruz en las poblaciones al norte del continente y 1,5 m en el resto de América. Al erguirse sobre las patas traseras, podían superar los tres metros de altura. Sus proporciones no son parecidas a las de ningún oso vivo; poseían patas largas y delgadas para correr y caminar por más tiempo y un hocico bastante acortado dotado de una gran nariz y poderosos músculos en las mandíbulas. A diferencia de sus congéneres modernos, no eran omnívoros. Sus molares eran cortantes (similares a los de los felinos) y análisis químicos de sus huesos mostraron que efectivamente la materia vegetal no formaba parte de su dieta. Sin embargo, hay una discusión respecto si eran carroñeros o cazadores. Sus patas veloces parecen indicar que no tendrían problemas en perseguir animales como bisontes, caballos o ciervos. Carroñeros o cazadores, para procurarse alimento el género Artodus debió "echar mano" de su considerable tamaño porque compartió hasta su extinción hace 10.000 años. Estos inmensos osos que en cuatro patas tenían la altura de un hombre son la versión gigante de los osos actuales. Hay muchos especímenes descubiertos congelados, como en el caso de los mamuts. Esto es todo amigos, por favor dejar PUNTOS que quiero llegar a ser NFU!!!!!
10 animales extintos que pueden regresar a la vida
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