Arte
El arte egipcio es ante todo religioso: en efecto, losúnicos monumentos que han perdurado hasta hoy son templos y tumbas, y lasesculturas y las pinturas que encierran son casi siempre un complemento de laarquitectura.
Arquitectura
Los egipcios fueron maravillosos constructores. Asombra laenormidad de sus construcciones; parecen como si hubieran querido construirpara la eternidad.
Los monumentos más antiguos que se conocen son tumbas. Lasdel primer período (época menfita), son la pirámide, tumba real y la mastaba,sepultura de los señores y de los ricos. Subsisten un centenar de pirámides:las tres más grandes son las de Kéops, Kefrén y Micerinos, que tienen respectivamente146m, 138m y 44m de altura. La mastaba, de dimensiones menores, era un edificioen forma de tronco de pirámide de planta rectangular. Construido en piedra oladrillo, contaba en su interior con una capilla funeraria, un recinto tapiadoque guardaba todas las "estatuas" del muerto, y un foso lleno dearena que finalizaba en la cueva donde reposaba la momia.
De los templos de la época menfita no quedan más vestigiosque restos de capillas funerarias de las pirámides. En cambio, los de la épocatebana han dejado ruinas grandiosas en Karnak y en Luxor, en el asiento de laantigua Tebas.
Las construcciones religiosas constituyen casi la totalidadde las obras arquitectónicas que se conservan. No está bien establecida lanaturaleza del simbolismo que preside las construcciones funerarias (pirámides,mastabas y tumbas cavadas en la roca), pero en los templos el tema esrelativamente claro. Es probable, que los principios fueran similares en amboscasos. Ese cosmos presentaba unas características ideales, purificado yseparado del mundo cotidiano, siendo sus relaciones con el mundo terrenal demera antagonía, no de una representación directa. Lo que se pretendía era queel morador del templo (o de la tumba) participase simbólicamente en el procesomismo de la creación o en los ciclos cósmicos, muy especialmente los del sol.
Ese símbolo se expresaba en la planta y diseño de templos,así como en la decoración de muros y techos. Donde más fácilmente puedeobservase todo esto es en los templos del Período Grecorromano, queprobablemente diferían muy poco de su significado de sus predecesores delImperio Nuevo. La estructura está claramente separada del mundo exteriormediante un muro macizo de adobes que la rodea y que puede imitar o recordar elestado acuático del cosmos en el momento de la creación.
Dentro de este recinto está el pilón o muro de entradaprincipal, decorado en su cara exterior con escenas del faraón que destroza asus enemigos. Lo cual viene a representar con seguridad magia. El pilón o pilonoes el elemento más vasto del templo; visto en sección encierra el área quefigura detrás dentro se su altura. Al mismo tiempo, sus dos macizos laterales,con el hueco que dejan en el medio, recuerdan el jeroglífico del"horizonte". La orientación teórica de casi todos los templos era deeste-oeste (y como se fundaba en el Nilo y no en los puntos cardinales, lasvariaciones podían ser considerables), de modo que el sol "nace" a laentrada del pilón, envía sus rayos dentro del santuario, situado directamenteen el eje, y sigue su curso a través del templo.
La parte más imponente del templo principal es la salahipóstila o columnada, que comprendía adecuadamente el esquema decorativo delconjunto. Los capiteles de las columnas muestran plantas acuáticas, y elregistro inferior de los muros reproduce, en relieve, unas plantas parecidas.Simbólicamente, la sala es el pantano de la creación. Los arquitrabes y techostienen relieves representando el cielo, de modo que la decoración abarca elmundo entero. Lo que se reproduce sobre los muros es la actividad de estemundo. En lugar de un pantano, el registro inferior puede contener a losportadores de ofrendas que rinden pleitesía al faraón llevando los productos dela tierra para el sostenimiento del templo. En ningún caso forma parte delesquema principal, que es más abstracto y que consta de varios registros deescenas, dispuestas a modo de tableros de damas, mostrando al faraón que mirahacia el santuario, hace ofrendas y lleva a cabo unos ritos en honor del dios.
El dios, que fija su residencia en los templo, mira haciaafuera; las deidades reproducidas en los relieves constituyen una gama másamplia de la que son adoradas en cada templo. Muchas escenas reproducen losritos celebrados en el templo, y otras tienen un significado menor específico.En el recinto del templo, el toma y daca entre el faraón y el dios constituyeel centro de las actividades del mundo. Y la mayor parte de los relieves delrecinto sagrado tienen el mismo carácter.
Las áreas interiores tienen el suelo más elevado y el techomás bajo que la sala hipóstila. Están contenidas pues dentro del área de laprotección de la zona exterior y son más sagradas. Hay un cierto número dehabitaciones relativamente pequeñas al rededor del santuario, cuyo muro externoimita el exterior del templo, formando una estructura dentro de otraestructura. El santuario representa el montículo de la creación y se relacionacon el pantano de la sala hipóstila; así pues, el recorrido hacia el santuarioequivale a un recorrido por las diferentes etapas de la creación.
Cuerdas, rampas y esfuerzo humano
Los constructores de la pirámide carecían de ingeniosmecánicos; no habían descubierto la utilidad de la polea o del torno, de lamanivela o de la grúa. Sus únicos recursos eran la cuerda y la palanca, unaabundante provisión de piedra y barro, y una ilimitada mano de obra.
Aunque las herramientas de los egipcios eran pocas, sinembargo su ingenio y perseverancia eran extraordinarios. Con el simple esfuerzode cientos de hombres arrastraban grandes bloques de piedra hasta rampasinclinadas construidas de ladrillo, cuya superficie de barro, humedecían parahacerla más resbaladiza. Sobre la dura tierra, los rodillos facilitaban eltransporte de los bloques. Los equipos de arrastre utilizaban cuerdas tejidascon papiros retorcidos. Los bloque de piedra eran extraídos de la canterahendiendo la superficie de la roca con cinceles de cobre, o a veces disponiendouna hilera de cuñas de madera empapadas, que, al hincharse, agrietaban lapiedra. Cubetas de agua de ligeras paredes de barro, servían como niveles deaire cuando se necesitaba una superficie nivelada.
Los bloques extraídos de la cantera eran arrastrados hastala orilla del río y embarcados hacia su destino; la hermosa y blanca piedracaliza que se utilizó para revestir la Gran Pirámide fue, probablemente, enviada hastael borde del desierto, situado inmediatamente debajo del lugar de la pirámide,aprovechando la época de la inundación anual del valle.
En la construcción de un templo de piedra, el barro erautilizado como andamiaje interior. La altura del barro se elevaba a medida quelos muros y las columnas crecían, de manera que a veces todo el interior de laconstrucción estaba lleno de barro hasta que se colocaba el tejado.Seguidamente, como la plataforma de barro iba descendiendo gradualmente, lasesculturas y pinturas del templo podían ser llevadas por los trabajadores dearriba hacia abajo.
La Gran Esfinge
En tiempos del faraón Kefrén era visible únicamente la cabezavacía en su interior, por la cual se podía entrar y salir a través de unestrecho y angosto pasillo subterráneo de piedra, cuyo acceso estaba situadomás lejos. Parece que los sacerdotes paganos entrando en la cabeza por elcorredor, hablaban al pueblo, introduciéndole así a creer que era la estatua laque en realidad hablaba.
El faraón Tutmosis IV (siglo XV a.C.) se había esforzado enarrancarla de la arena. Después de una fatigosa jornada de caza, cuenta que sequedó dormido a los pies de la esfinge y que oyó durante el sueño una voz quese dirigía a él: "Alza los ojos hacia mí y mírame Tutmosis, hijo mío; yosoy tu padre, el dios Harachte-Keper-Ra-Atun. Te daré poder real, la tierra tepertenecerá en toda su extensión. Los tesoros de Egipto y las riquezas de losdemás países estará en tus manos. Desde hace largos años, mi mirada y micorazón se han vuelto hacía ti. La arena del desierto sobre la que reposo meoprime. Promete que escucharás mi deseo. ¡ Porque tú eres mi hijo y misalvador...!". Durante su primer año de reinado Tutmosis hizo liberar laestatua en obediencia al sueño, que quedó relatado en la estela colocada entrelas patas anteriores de la esfinge. Pero la arena recomenzó lentamente su obra.
Escultura
Respecto al arte son notables también la escultura (carentede expresividad) y la pintura (carente de perspectiva).
Se observa en la estatuaria egipcia la misma unidad deestilo y de técnica que en la arquitectura. Aún en las estatuas más antiguas,la cabeza, en general, es cuidada y posee un vivo realismo; en cambio, elcuerpo es rígido, la expresión estática; los brazos están unidos al cuerpo, lasrodillas juntas; la musculatura se indica apenas. Sin embargo, ya desde laépoca menfita, la estatua toma la apariencia de vida, desaparece la rigidez,los miembros se separan del cuerpo, y el escultor varia la actitud de suspersonajes. Algunas de estas antiguas estatuas son obras maestras de realismo,como el admirable escriba sentado que se halla en el museo de Louvre.
Las estatuas del imperio tebano tienen más suavidad y sonmás convencionales. Con el segundo imperio se expande el gusto por lo colosal(los colosos de Ramsés II tienen más de 20 m de altura), pero persiste el estilo de laépoca precedente, con cierta búsqueda de la elegancia, en tanto que se acusagradualmente el convencionalismo. El advenimiento de la dinastía saíta señalaun renacimiento artístico; pero se nota cada vez más en la escultura eldebilitamiento de la sinceridad y del realismo: es un arte de imitación.
Destreza de los artesanos
Los artesanos egipcios, que trabajaban bajo la protecciónreal, alcanzaron un altísimo nivel en la fabricación de muebles, de objetos deadorno y de uso diario, y en la decoración. Ciertas técnicas, como la deltrabajo en metal, tenían su origen en Mesopotamia, pero fueron perfeccionadasen suelo egipcio. Se dispuso de grandes provisiones de cobre del Sinaí y deNubia, pero los trabajos en hierro y bronce no conocieron su máximo desarrollohasta más tarde, puesto que los egipcios no tenían ningún acceso directo a lasminas de hierro y estaño.
Los ricos veneros de oro de Nubia y del desierto oriental deEgipto proporcionaron a los faraones medios de intercambio comercial. Lascaravanas iban y venían entre las cortes de Egipto y Tebas y las ciudadesprincipales de las potencias del oeste asiático; cada uno de los reyesasiáticos ambicionaba el oro para embellecer sus palacios y aumentar suprestigio, y cedía, a cambio, muebles taraceados, metales y piedras preciosas.Probablemente, la materia decorativa conocida como mayólica egipcia fue tambiénun invento y importado del occidente asiático, aunque fuese fabricada en Egiptodesde épocas muy remotas.
El rico color azul, fue, en particular, solicitadísimo.Dicha sustancia consiste en una sustancia de cuarzo pulverizado recubierta deun barniz brillante. Los artesanos egipcios perfeccionaron también lafabricación de cristal opaco, que utilizaron frecuentemente en joyería odecoración de muebles como sustitutivo del lapizlásuli, la turquesa o el jaspe.
Los canteros, con el mero empleo de cinceles de cobre ytaladradores, esculpían delicadas vasijas de piedra dura, como la diorita y elpórfido; utilizaban el alabastro por la belleza de su veteado, y el cristal deroca para la fabricación de copas de paredes tan delgadas como la cáscara dehuevo. Los carpinteros daban muestra de una asombrosa habilidad en lafabricación de arquetas taraceadas y muebles. Los orfebres y joyeros elaborabanaderezos de complicada factura, y se trabajó el cobre para hacer con eldiversidad de herramientas y de armas que, en manos de los orfebres yguerreros, contribuyeron a la grandeza del país.
Pinturas y artes decorativas
La pintura egipcia presenta los mismos defectos y las mismacualidades que la escultura. En general, solo complementa el efecto del modelode los bajorrelieves; pero es testimonio de una maravillosa interpretación dela armonía de los colores . Procedimiento con tonalidades uniformes, ignora porcompleto la perspectiva y el claroscuro; los matices son casi siempreconvencionales, como lo es casi siempre el dibujo. De todas formas, el trazo esde notable habilidad, y la pintura egipcia, por las escenas que representa, esuna mina inagotable de preciosos documentos.
Los artistas egipcios fueron admirables decoradores. crearonobjetos de adorno en todos los ramos del arte decorativo: alfileres para loscabellos, pectorales, pieles, frascos para perfumes, útiles de tocador y joyasde oro incrustadas en piedras y esmaltes, maravillas de gusto y de estilo en lasque aún hoy se inspiran los mejores decoradores.
Relieve y pintura
El relieve logra su efecto mediante el modelado, la luz ylas sombras, mientras que la pintura lo consigue con la línea y el color; perolas técnicas de la representación son básicamente las mismas en una y otra,ambos se sirvieron también del color. El relieve puede ser alzado o en hueco.En el relieve alzado se excaba la superficie que rodea a las figuras hasta unaprofundidad que puede alcanzar los cinco milímetros, de modo que los personajesy figuras destacan sobre el fondo. En el relieve en hueco, hundido o inciso,los perfiles de las figuras se graban en la superficie, que permanece, quedandolas figuras modeladas dentro de la misma. El relieve alzado se empleaba, por logeneral en los interiores, dejando para los exteriores el relieve en hueco, quedestaca más al sol. Hubo, sin embargo, variaciones de estilo en los distintosperiodos; el relieve en hueco resultaba también mas barato.
Las principales construcciones religiosas y las mejorestumbas privadas estaban decoradas con relieves. La pintura se empleó en lastumbas privadas, cuando la roca de baja calidad hacía imposible el relieve, obien para economizar o cuando la obra no era permanente y la superficie quehabía que cubrirse no era la adecuada para la labor de relieve, como en lascasas privadas y en los palacios reales, construidos con adobes. Pero, aunquela pintura ocupase un lugar secundario, existen numerosas y magníficas obraspictóricas, cuyas técnicas estimularon a los artistas a trabajar con mayorlibertad en el relieve,
Un tercer tipo de representación, aunque muy poco habitual,es el taraceado. En Maidum, un pequeño grupo de escenas sepulcrales de la IV dinastía está hecho conpasta coloreada introducida en la piedra, mientras que en tiempos postrerosfueron los vidrios y las piedras de colores las que se incrustaban de modosimilar, principalmente en objetos pequeños, así como para dar los detalles delos relieves más elaborados. Fue un método típico del período de El-Amarna.
En Egipto, la escritura y la representación estuvieronestrechamente ligadas. Los signos jeroglíficos eran a su vez pinturas, cuyosconvencionalismos —además de los lingüísticos y ornamentales que rigen suyuxtaposición— no diferían mucho de los que son propios de su representación.
A la inversa, la mayor parte de las pinturas contienentextos jeroglíficos que pueden comentar la escena, proporcionando informaciónno pictórica, o pueden prevalecer por completo sobre el componente visual, talcomo ocurre en algunos relieves de templos. En los relieves sepulcrales, lafigura principal es un jeroglífico grandemente magnificado que reemplaza a unsigno omitido en epitafio que da el nombre de la persona. Figura y textoaparecen así en mutua dependencia.
Dibujantes
Los artistas egipcios eran escribas profesionales que seespecializaban en dibujo para los monumentos regios o funerarios. En ciertastumbas sin acabar, como la del faraón Horemheb, es posible distinguir lasdiversas etapas de la pintura. Primero, los aprendices esbozaban las escenascon almagre en el yeso seco. Luego, los artistas más avezados hacíanrectificaciones con trazo negro. Y por último, los pintores rellenaban lassiluetas con colores, o bien los escultores tallaban en el fondo de yeso paradar relieve a la pintura.
Herramientas
Se conocen bastante bien los utensilios empleados en laspirámides. Eran muy arcaicos, pues no se fabricaban más que de piedra y decobre. En diorita se confeccionaban macetas y martillos; en sílex, mazos,barrenas y hachas. De cobre, único metal entonces conocido con el oro, losantiguos egipcios lograron fabricar excelentes herramientas, las principales delas cuales era el cincel, clásico instrumento plano de punta cortante; laazuela y la sierra, a menudo utilizada con un abrasivo de granos de cuarzomojados. Para la extracción introducían en los cortes efectuados con laherramienta estacas de madera que, hinchadas al mojarse, hacían reventar lapiedra y desgajaban el bloque. Resulta admirable la habilidad que dan pruebaslos canteros y picapedreros egipcios con un instrumental tan rudimentario.
Métodos de representación
En contraste con el arte occidental y con los recursosópticos de la fotografía y de la cinematografía, la representación egipcia nose apoya en ninguno de los dos principios fundamentales de la perspectiva, comoson el empleo del escorzo y la adopción de un punto de vista único para elconjunto de la pintura. En lugar de eso, las figuras son más bien diagramas delo que muestran, siendo su objetivo principal el de proporcionar información.La superficie del cuadro se trata de ordinario, como un elemento neutro, nocomo un plano imaginario. Los rasgos espaciales son más comunes en los pequeñosgrupos de figuras. Esas características se dan en todo el mundo; laperspectiva, en efecto, sólo llegó a covertirse en norma de la representaciónmuy lentamente, y su adopción parece haberse debido casi en todas partes a unainfluencia griega.
Entre los sistemas representativos no perspectivistas, elegipcio es uno de los más cercanos a la imagen visual. Permite una reproducciónobjetiva y matemáticamente precisa en la figura humana. La forma típica en quelos egipcios pintaban un objeto consistía en recurrir a un agrupamiento de susaspectos más característicos, dentro de un contorno que, a su vez, comunicabagran parte de la información necesaria. Los varios aspectos se muestran sinningún escorzo, lo que significa que las formas rectilíneas se reproducen deuna manera precisa.
Tratándose de objetos con superficies curvas, el métodoresulta más paradójico y en muy contadas ocasiones se encuentran escozor,aunque no sean significativos para el sistema en su conjunto no hay que olvidarque en una verdadera perspectiva tales objetos plantean también mayoresdificultades.
La representación de los objetos aislados quedaejemplificada mejor en el caso de la figura humana, que es una formacomplicada. En este caso describimos una figura en pie y en reposo, aunque seanvarias las posibilidades en las posturas y en los detalles. El tipo básico mirahacia la derecha. La cabeza es de perfil, en el que se sitúa una media boca,que puede tener una amplitud inferior a la mitad de una boca vista en sutotalidad. Dentro de ese perfil se colocan el ojo y la ceja completos. Loshombros se muestran en toda su anchura, pero en la parte frontal del cuerpo, lalínea de la axila a la cintura es un perfil que incluye la tetilla. Laextensión del pecho puede mostrar detalles del vestido, y más comúnmentecollares y tirantes u hombreras; pero, exceptuando ciertas figuras ocasionalesque se vuelven o que aparecen en otras posturas inusuales, no se reproduceninguna parte específica del cuerpo. La línea que une la axila trasera a lacintura no pasa de ser, asimismo, una línea de conexión. La cintura se muestrade perfil, como lo están las piernas y los pies.
El ombligo está situado cerca de la línea frontal de lacintura, que a menudo se abomba ligeramente en ese punto (de otro modo nopodría mostrarse en el perfil). La manera de reproducir los pies es un ejemplomás de como la forma es antes un agrupamiento de cosas que una visión deconjunto. Hasta la XVIIIIdinastía, e incluso posteriormente, ambos pies se reproducían por la carainterna, indicando el dedo gordo y el arco plantar. Como los arcos no puedenmostrarse de otra manera sin indicar a la vez la profundidad, el pie entero sesepara del suelo para formarlos. Ese rasgo cobra vida por sí mismo y puedeverse el otro pie a través del hueco del arco, y así se interpretabavisualmente lo convencional del dibujo. Ésta es una de las incontablesmodalidades que el propio sistema generaba.
En el lenguaje egipcio, color, piel y naturaleza sonpalabras que se relacionan. Una figura sin color no estaría completa, y porello la ausencia intencionada de color resulta extraña. El color es tandiagramático como las figuras a las que se aplica. Dado que no se intenta daruna visión de conjunto del objeto, la luz y la sombra son irrelevantes. Elcolor es uniforme en toda la figura; puede ser de un solo tono o contener unamezcla o trama, como las que se usaban para reproducir la fibra de la madera ola piel de algunos animales. El repertorio básico de colores es reducido:negro, blanco, rojo, amarillo, azul y verde. A partir de la XVIII dinastía la gama se vaampliando, aunque todavía se mantiene simple y clara. Los colores no se mezclay son pocas las transiciones de uno a otro. Pese a la omnipresencia del color,lo que predomina es la línea, y nunca se convierte aquel en el único medio paraproporcionar información. Los contornos se destacan mediante colorescontrastantes, principalmente el negro.
Dos son las modalidades fundamentales para la composición deescenas fundamentales y de murales enteros: la de disponer los elementos sobreuna superficie neutra o de utilizar la superficie como un área pintada plana,tal como lo hacemos en los mapas. La primera de estas modalidades es casiuniversal, en tanto que la segunda sólo se utilizó con unos objetivosespecíficos y durante periodos determinados.
La base de la composición, según la primera modalidad, es elregistro. Las figuras están de pie sobre unas líneas horizontales llamadaslíneas de base, que pueden representar el suelo, aunque con más frecuencia aúnlo hacen y están espaciadas sobre la pared. Las escenas relacionadas entre sípueden estar yuxtapuestas en un solo registro, pueden leerse en secuenciashacia arriba o hacia abajo sobre la pared, o pueden seguir ambos sistemas. Dosversiones diferentes del mismo conjunto de escenas pueden organizarse en formaopuesta; lo que demuestra que la posición de la pared no aporta información porsí misma.
Ejemplos de otra modalidad que podríamos denominar"topográfica", son los planos de casas y zonas del desierto. En amboscasos el contorno que define al mapa puede servir también como línea base paralas figuras pintadas en los registros. En algunas ocasiones un grupo de figurasdentro de una composición "topográfica" se representan un conjunto defajas verticales que coinciden sorprendentemente con imágenes de recesión en elcampo óptico.
Una característica de capital importancia en todarepresentación egipcia es el tratamiento de la escala, que constituye, juntocon la iconografía, el principal recurso de expresión ideológica. Dentro de unafigura, las partes aparecen en proporción natural, y eso ocurre a menudo enescenas enteras; pero el conjunto de las composiciones se organiza a escala entorno a sus figuras principales. Cuanto mayor es la figura, más importanciatiene. En las tumbas privadas, la figura del titular ocupa a menudo toda laaltura del área del muro destinada al relieve, hasta con seis registros, cuyasescenas está "viendo" el propietario, vuelto hacia ellas.
Puede tener una estatua varias veces superior a la de sumujer y de sus hijos, cuyos brazos rodean sus pantorrillas. El faraón domina ydestaca sobre sus súbditos. En los relieves de batallas del Imperio Nuevo, unaimagen enorme del rey y de su carro ocupa a veces la mitad del espacio dedicadoa la representación, mientras que el resto lo cubren soldados egipcios, losenemigos derrotados y una fortaleza enemiga levantada sobre una colina yrepleta de personajes minúsculos hacia los que el rey tiende la mano paraprenderlos. La lógica visual interna y el mensaje ideológico gana asíverosimilitud. Los principales relieves con pocas variaciones de escala seencuentran en os templos, en los que solo aparece normalmente el faraón y lasdivinidades, todos ellos de una categoría equiparable. La escala puede tambiénajustarse por razones de estilo. Así los portadores de ofrendas de todas lasépocas conducen a menudo minúsculos animales, cuyas piernas se superponen enuna composición que economiza espacio y que da origen a una bella agrupación.En el extremo opuesto, los oferentes del siglo IV a veces llevan sobre sushombros unas ocas descomunales; la razón parece residir en una exuberanciaestilística.
En la mayor parte de las obras hay una idealizaciónomnipresente: las cosas se muestran como debería ser, no como son en realidad. Laidealización no obstante, es tan selectiva como el tratamiento de la escala.Las figuras principales presentan una forma ideal, las más de las veces en unamadurez juvenil, mientras que las mujeres son todas jóvenes y esbeltas.. Por logeneral, están en reposo. Por otra parte, las figuras subordinadas serepresentan a veces arrugadas, calvas y deformes, al tiempo que discuten oluchan. Los detalles de ese tipo son muy frecuentes en las tumbas más refinadasdel Imperio Antiguo, en las que han podido añadirse para dar un mayor relieve ypersonalidad a las escenas. Están ausentes, por el contrario, de lasrepresentaciones de los templos, que reflejan un mundo abstracto y fuera detiempo.
Técnicas en la pintura, el relieve y la escultura
En la obra artística de 2 o tres dimensiones la base era eldibujo preparatorio. Se utilizaba pautas cuadriculadas o conjuntos de líneas deguía para asegurarse una representación cuidada y precisa. Hasta la XXVI dinastía, las pautas delcuerpo humano se fundamentaban en el tamaño del punto de la figura, que sedibujaba en el ángulo, y que se relacionaba proporcionalmente con todas lasotras partes del cuerpo. En teoría, la pauta tenía que rehacerse para cadafigura de diferente tamaño; pero en la practica las figuras menos importantesse dibujaban a menudo a mano alzada. Los dibujos preliminares se inscribíandentro de estas pautas, y se convertían en un producto acabado mediante unlargo proceso de corrección y elaboración. Evidentemente, los artistastrabajaban en grupos y probablemente se especializaban en sus respectivoscometidos.
Las pinturas se llevaban a cabo mediante ese proceso, unfondo de piedra o de argamasa preparado y enlucido con una capa fina de yeso.Los relieves se tallaban primero y después se pintaban. Ello comportaba larealización de un boceto y el tallado previo y luego de los dibujos que servíande base a la pintura.
Las obras de esculturas partían de bloques cuadrados, cuyoslados principales servían de superficies para las pautas y dibujos. Después lapiedra iba siendo tallada sobre la guía del dibujo, y a medida que la obraprogresaba se iban renovando una y otra vez los dibujos. Existen obrainconclusas que aún contienen la línea marcada del eje vertical por el centrode la cara. Como en el relieve, los estadios finales comprendían el pulido dela superficie, para eliminar las marcas de las herramientas, y la aplicaciónposterior de una capa de pintura.
Las dificultades técnicas de la escultura variabannotablemente según los materiales empleados, aunque los egipcios llegaron adominar con las herramientas sencillas hasta los materiales más duros de quedisponían. Está labor, que no escatimaba esfuerzos, fue el factor principal deéxito.
A principios del período dinástico ya se dominaban todas lastécnicas fundamentales, de modo que el desarrolla artístico consistióprincipalmente en la elaboración de las formas representativas, y en laiconografía y la composición. Las herramientas básicas eran sierras de cobre(más tarde de bronce), barrenas y cinceles que se empleaban junto con arenahúmeda, sustancia abrasiva a la que se debía la mayor parte de la incisión; seutilizaba también martillos de piedra muy dura. Éstos podían tener distintasformas; un ejemplar hallado en la Gran Pirámide tiene aproximadamente la forma y eltamaño de una pelota de tenis. En la escultura en madera, las herramientas ylas técnicas usadas eran las mismas de la carpintería. Los instrumentos dehierro aparecieron hacia el año 650 a.C.
En las grandes obras escultóricas, los problemas técnicos seconvertían en problemas de ingeniería. Las primeras fases de la labra de unaescultura colosal tenía que más ver la obra de un cantero que con la de unartista. Tales estatuas probablemente eran transportadas en una fase próxima ala terminación, para aligerar su peso en la medida de lo posible, y seremataban finalmente en su destino definitivo. Su transporte implicaba laconstrucción de caminos y de barcos especiales, así como grandes trabajos demovimiento de tierras para situarlas en su emplazamiento definitivo.
La labra egipcia de la piedra produjo estructuras excavadasen la roca con técnicas afines a las de los canteros, montículos sólidos –laspirámides– y estructuras más convencionales y exentas. Es el trabajo de estasúltimas el que vamos a describir ahora.
Sabemos muy poco de cómo se hacían los proyectos yplanimetría de los emplazamientos; la mayor parte de las reconstrucciones quese han hecho de tales procesos son especulativas. Como quiera que se llevasen acabo, lo cierto es que revelan una enorme experiencia para mantener un plano yun alzado precisos en el caso de una gran pirámide, o para construir los murosinclinados de un pilón.
Los cimientos de las construcciones egipcias eran a menudosorprendentemente someros, consistiendo en una zanja rellenada de arena, y conunas hileras de tosca sillería en la parte superior (es probable que la arenatuviese a la vez valores simbólicos y funcionales). Sólo en el períodogrecorromano se emplearon cimientos sólidos de mampostería propiamente dicha,muchos de ellos con los materiales de derribo de construcciones anterioresdemolidas para levantar otras nuevas.
En la mampostería, el mortero se usaba muy poco. La técnicaconsistía en colocar una hilada de bloques, nivelarlos en la parte superior ycubrir la superficie con una ligera mano de mortero, cuyo objetivo primordialera el de actuar como lubricante sobre el que se deslizaba y asentaba la hiladasiguiente. Las caras inferiores y probablemente las juntas salientes de los bloquesse labraban antes de su colocación. Cada bloque se empotraba directamente en elinmediato, pues las juntas saliente no siempre eran verticales ni formabanángulo recto con la superficie. Incluso un solo bloque formaba a veces unángulo interior, y los niveles de las hiladas horizontales quizá se manteníasolo en una distancia corta. En las juntas horizontales, por detrás de lasuperficie, a veces se colocaban abrazaderas de madera para proporcionar unamayor solidez o para prevenir deslizamientos mientras se colocaba el mortero.El propósito principal de toda la compleja técnica de las juntas eraprobablemente reducir al mínimo los materiales de desecho y aprovechar almáximo el volumen del bloque. Los ángulos de los bloques se cortaban a medidacuando se montaban, pero la superficie principal se dejaba sin labrar.
Es probable que los egipcios trabajasen sin instrumentosmecánicos de elevación; el método básico para elevar pesos consistía enenterrar el muro que se estaba construyendo en un montón de escombros. Esarampa se iba continuando hasta que los muros alanzaban toda su altura. Laspiedras se desbastaban, o bien desde las rampas a medida que se ibandesmantelando éstas, o desde andamiajes de madera, que probablemente seutilizaban en una fase posterior para labrar la decoración en relieve. Lasvarias fases del trabajo de construcción frecuentemente avanzaban a la vez, demodo que podían trabajar simultáneamente los canteros, los proyectistas, losenlucidores, los tallistas de los relieves y los pintores. Como la mayoría delos templos egipcios no llegó a terminarse nunca, el estado en que quedaron losedificios inacabados quizá se consideró normal.
Tejidos y adornos
Desde los más lejanos tiempos, con el lino se hicieron telaspara vestir a todos los habitantes del antiguo Egipto. El dibujo más antiguo deun telar egipcio aparece en un cuenco de cerámica de unos 3.000 a. C., y el lino seusaba varios milenios después, y se sigue usando. Por descontado un faraónllevaba telas de las más finas; los obreros llevaban taparrabos de tejido másordinario. Tenían motivos sobrados para no vestirse de lino. Los soldados secubrían la parte posterior de su faldellín con una red de cuero; los sirvientesllevaban sobre sus vestidos redes de abalorios baratos, pero de vivos colores.
El atuendo básico de un cortesano consistía en un faldellínde tela de lino ceñido a la cintura y sujeto por un nudo que, a veces, era muycomplicado. Luego, se fueron empleando mantos para llevar por encima. Lasmujeres iban enfundadas en vestidos muy largos y a veces llevaban mantosbellamente plisados. Sólo tenemos vagas ideas de cómo plisaban los egipcios susvestidos: quizá mediante una tabla con la superficie ranurada. Probablementesea exagerado el número de pliegues en muchas estatuas. Los egipciosaprendieron del Oriente Medio el arte de teñir las telas con dibujos dediversos colores, pero la técnica no se transmitió.
Un cuerpo para el Más Allá
En tiempos prehistóricos, los egipcios enterraban a susmuertos en hoyos excavados en la tierra: el clima seco preservaba enteramentede la descomposición, y muchos conservaban la piel y el cabello, lo que pudohaber sugerido a los egipcios la idea de conservar los cuerpos de sus reyes yotros gobernantes mediante el largo y costoso proceso de la momificación.
Los reyes y nobles del período arcaico fueron enterrados enamplias tumbas rectangulares llamadas mastabas, construcciones en forma decaja, hechas de ladrillo, laboriosamente decoradas y pintadas, y a vecesprovistas de tejados de madera y suelos de piedra. Estas tumbas conteníanalimentos, muebles, armas y ornamentos para equipar y abastecer el muerto en elMás Allá. También disponían de una "puerta falsa" por la cual elmuerto podía comunicarse con la vida. El alimento y la comida les seríanllevados a la tumba por los sacerdotes o por los miembros de la familia delmuerto.
Aunque no del todo fructuoso, en está primera etapa ya sehicieron intentos para conservar el cuerpo. Los muertos se hallabanrepresentados por sus efigies esculpidas en sus tumbas. Estas esculturas,aunque tapiadas por razones de seguridad en una capilla cerrada, se suponía queaspiraban el incienso y gustaban los alimentos por un orificio practicado en lapared. Hasta los pobres tenían sus propiedades más queridas —un puñal, tal vezun collar de cuentas— y unas cuantas vasijas de alimentos y bebidas enterradascon ellos en sus sumarias sepulturas.
El primer gran período de la civilización egipcia, elllamado Antiguo Reinado, distinguióse por haber empleado en él, por vezprimera, la piedra para una edificación entera. El rey Zoser, cuyo reinadocomenzó en 2780 antes de C., construyó cerca de su capital, Menfis, la Pirámide Escalonada,el más antiguo monumento de piedra del mundo. Está pirámide, levantada en Sakkarah,fue obra del famoso arquitecto de Zoser, Imhotep, y es la primera de lasenormes tumbas en forma piramidal que todavía proclaman la condiciónsobrehumana de sus constructores. La Pirámide Escalonadase comenzó como una mastaba tradicional, pero fue aumentada por etapas hastallegar a formar una alta construcción de seis escalones, de 60 metros de altura y unabase de 110 por 125 metros.
No transcurrían cien años sin que se perfeccionara laverdadera pirámide, con la cámara mortuoria, ya no bajo tierra, sino en elcentro de la pirámide. Los lisos paramentos que ocultaban la entrada, y losmacizos bloques de piedra caliza de un promedio de dos toneladas y media depeso cada uno, hicieron de la excavación de túneles un formidable problema paralos ladrones de tumbas. Sin embargo, muchas de las pirámides, como las primerasmostabas, acabaron por ser objeto de violaciones y saqueos.
El secreto arte de embalsamar
Durante los más de 3000 años en que se practicó lamomificación en Egipto, las técnicas evolucionaron. Pero la mayoría de losespecialistas concuerdan en que cuando este arte se hallaba en su apogeo (haciael siglo X a. C.), un buen embalsamador procedía así:
Empezaba por practicar un corte de unos 10 cm. en el lado izquierdodel abdomen. Por está pequeña incisión, hecha con un cuchillo de pedernal,extraía los órganos internos excepto el corazón. Limpiaba cada órgano con vinoy especias, entre ellas mirra y canela, y también la cavidad abdominal conaceite de cedro, a fin de disolver el tejido blando restante. Entonces podía yaquitar el cerebro, lo que hacía introduciendo un instrumento ganchudo por unade las ventanas de la nariz hasta el cráneo para vaciarlo, e inyectando despuésaceite de cedro y especias para limpiar los residuos.
Una vez bien limpia cada parte del cuerpo, el embalsamadorintroducía todos los órganos y el cuerpo mismo en natrón en polvo (mezcla decarbonato y bicarbonato sódicos) para secarlos. Allí permanecían alrededor deun mes, hasta que los sacaba y lavaba cada parte en más perfumes y especias.Durante todo el proceso presentaba escrupulosa atención a los menores detalles.Por ejemplo, al empezar cubría todos los dedos del cuerpo para que noresultasen dañados o perdiesen las uñas.
Más tarde envolvía cada órgano interno, ya seco, en tela delino y lo colocaba en la cavidad abdominal (también podía guardarlos porseparado en vasijas de barro o alabastro), que después rellenaba con materialescomo aserrín, trapos, alquitrán o barro. Una vez hecho esto, cosía el primitivocorte. Como el tratamiento con natrón solía destruir gran parte del cabello,debía también entretejer cabello artificial con lo que quedaba del auténtico, einsertar ojos pintados en las órbitas. Aún le quedaba la tarea técnicamente másdifícil: restaurar los perfiles de cuerpo y cara, que se habían arrugado, paradarles apariencia de vida.
Para llevar a cabo este antiguo tipo de cirugía plástica, elembalsamador iba practicando cortes diminutos por todo el cuerpo e insertandoacolchados de tela cuidadosamente modelados bajo la piel, igual que un cirujanoplástico de nuestro siglo usa implantes de silicón para mejorar el aspecto desus clientes vivos. Incluso los rasgos faciales y el cuello se restauraban deese modo, rellenando la forma para mantener la forma de las mejillas.
Por último, el embalsamador —un verdadero artista— coloreabala cara y a veces todo el cuerpo con ocre (rojo para los hombres y amarillopara las mujeres). El cadáver estaba ya listo para ser vendado. Envolvía cadamiembro por separado en apretadas capas de tela untada con resina, después lacabeza y el torso, y por último el cuerpo entero. Era un trabajo lento ylaborioso. En algunas momias desvendadas modernamente la longitud total de losvendajes ascendía a más de 2 km.
La tarea del embalsamador había concluido al cabo de unos 70días. Devolvía la momia a la familia, que seguramente había encargado ya unsarcófago de madera con figura humana para colocarla, y dispondría de unatumba. Hasta donde podía garantizarlo el ingenio humano, el egipcio muerto erafísicamente inmortal, dispuesto para una eternidad entre los dioses.
Matemáticas ymedicina
Los egipcios destacaron en el estudio de la astronomía, lahidráulica, la anatomía, la medicina y la geometría. La administración delantiguo Egipto hubo de recurrir a un sistema matemático que estuvo relacionadodesde el principio con la resolución de problemas tales como la construcción,la medición de terrenos y la imposición de tasas. El sistema, aunqueextremadamente limitado, permitía a los escribientes operar con fracciones yraíces cuadradas, así como calcular el área de un círculo o el volumen de uncilindro. Aunque los egipcios hicieron pocos progresos en la predicción delmovimiento de los cuerpos celestes, pusieron nombre a las estrellas y trazaronmapas de ellas. El calendario de 365 días, que se usa todavía hoy, ha sido,probablemente, heredado de los antiguos egipcios, quienes comenzaron a contarel año desde la aparición de la estrella Sirio y lo dividieron en 12 meses.
Los egipcios aprendieron la anatomía a partir de lapreparación de los cuerpos humanos para su momificación. Imhotep, el arquitectode la Pirámide Escalonada, sería también célebre físico, reverenciado asímismo como patrón de los médicos. Siglos y siglos de experimentación de laspropiedades medicinales de distintas sustancias y plantas, entre ellas laadormidera, dieron a los médicos egipcios un profundo conocimiento de lasmedicinas. Los tratados de medicina que han sobrevivido del antiguo Egiptoestudian el diagnóstico y el tratamiento de cierto número de dolencias. Dichotratamiento comprenden con frecuencia, el empleo de la magia, y algunasenfermedades de origen poco claro fueron objeto de exorcismos y conjuros parasu curación. No obstante el tratamiento recomendado para una enfermedadespecífica es, en muchos casos, ratificado por la moderna opinión médica. Unpapiro relativo a las fracturas óseas demuestran palpablemente el profundo conocimientoclínico de los antiguos egipcios.
Magia y medicina
Los dioses de los templos desempeñaban escaso papel en lavida cotidiana de los antiguos egipcios, y la gente recurría a la magia paratratar de resolver sus problemas como los peligros de los partos, la mortalidadinfantil o las fiebres. Los egipcios poseían también grandes conocimientosmédico. Se han conservado papiros con manuales médicos en los que se describecomo tratar las indisposiciones, y así mismo revelan unas nociones bastante detalladasde anatomía. Escribieron acerca de la importancia del corazón, y de como"se le siente" en el dorso de la cabeza o de las manos: Referencia alos latidos del pulso. Conocían remedios para las afecciones de los ojos, paralos tumores y los trastornos ginecólogicos.
Los egipcios creían que muchas enfermedades eran causadaspor uno seres como gusanillos que invadían el cuerpo. Médicos y magostrabajaban conjuntamente, y empleaban tanto medicamentos como conjuros paracombatir casos como mordeduras de serpientes o picaduras e escorpiones. Tambiénaplicaban la magia para prevenir posibles heridas producidas por los cocodriloso por las almas en pena de los muertos. Se podían escribir cartas a los muertosen cuencos de alfarería, que se colocaban en las tumbas si alguien percibía queel alma de algún pariente estaba inquieta o mediante amuletos o conjurosmágicos.
Agricultura
Características del Nilo
La otra gran influencia en la historia de Egipto fue el ríoNilo, sin el Nilo Egipto sería un desierto sin vida. El Nilo riega toda laextensión del país (unos 1.000 km. de norte a sur). El río es la principal vía decomunicación de Egipto y la única fuente de agua efectiva, puesto que encualquier parte del país el índice pluviométrico anual es bajo. Desde el lagoVictoria, en el corazón de África, donde tiene su origen, el Nilo penetra, porel limite sur de Egipto, en un largo y estrecho valle.
Hasta que se concluyó la presa de Asuán, en 1971, el río hacrecido por la lluvia y la nieve derretida de las remotas montañas de Abisinia.Todos los meses de agosto inundaba gran parte de este valle y extendía una capade cieno hasta el final del desierto. Cuando las aguas se retiraban, y durantelos pasados 7.000 años o más, los labradores egipcios sembraron en el légamoque aquellas dejaban. Todos los años maduraba la cosecha bajo el sol egipcio.En esa verde faja a lo largo del tramo final del Nilo fue donde surgió yfloreció la civilización egipcia.
El vastísimo desierto de Egipto
Más allá del nivel alcanzado por la marea alta, el valle delNilo es árido desierto , la transición de las ricas tierras de cultivo alpáramo estéril es repentina. Los antiguos egipcios llamaron a la faja fértil la Tierra Negra y aldesierto la Tierra Roja.La tierra negra contenía los campos y las viviendas de sus moradores; más allá,el bajo desierto era el dominio de la muerte, dónde se edificaban las grandespirámides y los templos funerarios de los faraones, y donde los nobles hacíanexcavar sus tumbas. También ahí se hallaban los más modestos cementerios, dondeinnumerable generaciones de egipcios humildes fueron enterrados.
El desierto bajo se extiende hasta los riscos que señalan ellimite del valle del Nilo, en algunos lugares a unos pocos cientos de metros dela fértil Tierra Negra, en otros a la distancia aproximada de los 16 kilómetros. Estosriscos constituían los confines del antiguo mundo egipcio. Por encima de ellos,el alto desierto se extiende a lo lejos: por el este, 160 kilómetros hastael Mar Rojo; por el oeste, cerca de 5.000 kilómetros,a través del impracticable Sahara, hasta la costa occidental de África.
El Nilo y la agricultura
El sistema económico de los egipcios descansabafundamentalmente en la agricultura. El Nilo, que es el río más largo del mundo(6,671 km.de longitud), fue el factor natural decisivo en el nacimiento y desarrollo dela cultura egipcia.
Los primeros grupos que se establecieron en las orillas delrío aprovecharon la corriente que, en su crecida anual dejaba tras de sí unlimo fecundante.
Auxiliándose con eficiente sistema de riego consistente enel trazado de canales, los egipcios explotaron al máximo los recursos que elNilo les brindaba, llegando así a desarrollar una rica agricultura. El conjuntode obras hidráulicas que constituía su sistema de irrigación debía mantenerseen optimas condiciones; de lo contrario, una crecida escasa del río o un riegoinsuficiente significaba para ellos un año de hambre.
El Nilo representaba también un factor de riqueza en lamedida en que era la vía de comunicación por la que fluía una intensa actividadcomercial. Los excedentes de la producción de trigo, cebada, hortalizas, frutasy leguminosas, básicamente, eran destinados al tráfico comercial con lospueblos vecinos. Los egipcios comerciaban también con tejidos de lino y objetosde alfarería fina. A cambio, ellos obtenían oro, marfil, madera y especias.
Sin el Nilo y sus crecidas regulares, Egipto se confundiríacon los desiertos que lo rodea. Pero el estrecho corredor que las aguas hantrazado en su cuenca forma un largo listón de verdura que antes de llegar almediterráneo se amplía en V constituye el delta, antiguo golfo colmado por losaluviones del río.
Egipto es un "don del Nilo", según Heródoto, enjunio se efectúa la bienhechora crecida, después de las lluvias ecuatoriales.Por está época el viento del norte ha soplado sobre el país de dos meses antesy el campo es sólo un árido desierto. El río no cesa de crecer hasta septiembre,y cuando la crecida alcanza su máximo (el caudal del río es entonces de 13, 000 m3 de agua por segundo),todo el valle está inundado; después, el río se retira, dejando en los camposun limo fertilizante, y entra nuevamente en su lecho en diciembre. Ahora nosexplicamos porque los antiguos egipcios, ignorantes de la geografía, dedicasenal río divino y misterioso himnos de inmensa gratitud.
Los primeros egipcios fueron cazadores y pastores nómadas.Unos 5.000 a.C. comenzaron a descender de los desiertos hacia el interior del valle delNilo. Aprendieron a sembrar en el légamo resultante de la inundación delverano, criaban ovejas, cabras y otras clases de ganado, así como perros decaza, y asnos, que utilizaban como animales de carga. Estos egipciosprehistóricos, que aprendieron a cultivar y a tejer el lino, a modelar vasijasy construir cobijos de barro y cañas, empezaron a vivir en comunidadesagrícolas fijas y ordenadas.
El Nilo, aunque generoso y por lo general regulable, a vecescrece demasiado, en cuyo caso se producen calamitosas inundaciones, mientrasque otras no crece lo suficiente, y entonces aparece el hambre. Comoconsecuencia, los primeros agricultores aprendieron a asociarse y comenzaron alevantar diques para regular las aguas, y almacenar el grano para los años deescasez, en los que las cosechas fallaban.
Con el paso del tiempo, los pueblos se convirtieron enciudades y las comarcas en reinos. La vida se hizo más compleja, y los oficiosy técnicas, más especializados. También se enriqueció la vida cuando loshombres aprendieron a trabajar el cobre y la piedra, a pintar vasijas y a tejercestos, a fabricar cerveza y a sembrar la vid. Fue introducida asimismo larueda de alfarero, probablemente originaria del Asia occidental.
Pronto seguiría la invención de los signos de escritura.Aunque la idea de escribir pudiera proceder de Mesopotamia, el sistemajeroglífico, que utiliza signos pictóricos para representar ideas y sonidos, escompletamente diferente de la escritura cuneiforme de los sumerios y sedesarrolló en suelo egipcio. Los primeros ejemplos de escritura jeroglífica noeran como en Sumeria, textos de carácter económico, sino anotacioneshistóricas. Aunque imperfectamente comprendidos, dichos textos nos refierenalgo sobre las actividades y hazañas de los primeros faraones. Hacia el año 3.400 a. C. existían dosreinos principales en Egipto, uno de ellos gobernados desde la región del deltadel Nilo, llamado Bajo Egipto, y el otro desde Nekhen, ciudad situada a 75 kilómetros al surde Luxor, en el Alto Egipto. Estos dos reinos coexistieron hasta que, hacia 3.200 a. C., un rey deNekhen a quien la tradición llama Menes, conquistó el norte y se convirtió enel primer rey del Alto y Bajo Egipto, título que se conservó a través de la historiadel antiguo Egipto.
Menes fue el primero de un largo linaje de faraones cuyosnombres pasaron a los archivos del templo. "Faraón" es una palabrabíblica de la lengua egipcia que significa "gran casa" o"palacio" y aunque fue empleada en los últimos tiempos para referirseal rey nunca fue su título adecuado.
A las inundaciones del Nilo deben los egipcios no solo lafertilidad de sus valles, sino también el haber podido establecer uno de losmás exactos calendarios de la antigüedad. Originalmente, el año agrícola estabadividido en tres estaciones: Akhet (inundación), durante la cual el valleestaba cubierto por las aguas; Peret (invierno), en la que se procedía a lasiembra y se esperaba la germinación y la maduración de las plantas; y Shemu(verano), durante el cual se producía la cosecha seguida de las operaciones dealmacenaje.
El inicio del año se hizo corresponder durante mucho tiempocon el comienzo de la inundación hasta que los egipcios observaron que laelevación de las aguas coincidía con la aparición de la estrella Sothis(nuestra Sirio). Desde entonces, interpretando el hecho como la causa de lacrecida del Nilo, consideraron la aparición de Sothis, con el comienzo oficialdel año. Este fue dividido en tres periodos de cuatro meses de treinta díascada uno a los cuales se añadieron cinco días intercalares o epagómenos,obteniendo así un total de 365 días.
Este calendario era 6 horas más corto que el año real, asíque cada cuatro años el año oficial se situaba con un día de antelación sobreal año astronómico. Los egipcios se dieron cuenta de ello, aunque no lepusieron remedio.
Vida económica
La economía egipcia era básicamente agrícola. Además detrigo, cebada y mijo, cosechaban frutas, legumbres, lino y algodón. La tierraera del faraón, es decir, del Estado, pero desde épocas remotas hasta lostiempos del imperio las cedió en usufructo a particulares.
El establecimiento del imperio trajo no sólo profundoscambios sociales, sino también económicos. Las tierras cultivables fueronexplotadas directamente por el faraón mediante el trabajo de siervo y esclavos.Hacia estas fechas, la clase media casi desapareció cuando los artesanos fueronobligados a trabajar en las grandes construcciones del Estado, y el comercio seconvirtió en monopolio estatal.
Ya hacia el 3000 a.C., existía un pequeño comercio con base en eltrueque. Después del 2000 a.C.,aparecieron verdaderas fábricas, en las que 20 o más trabajadoresmanufacturaban, bajo un mismo techo, cerámica, vidrio o textiles. Estáproducción y los excedentes de la cosecha de trigo permitieron desarrollar uncomercio activo con Creta, Fenicia, Palestina, Siria, Nubia y más tarde,Arabia. Los egipcios compraban oro, plata, lapizlázuli, turquesa, especias,pero sobre todo madera, escasa en Egipto. El comercio se hacía en caravanas através del desierto, en barcos de papiro, a lo largo del Nilo, o por las costasdel Mediterráneo oriental. Para este comercio fue necesario establecer una"moneda". Al principio los precios se fijaron en cabezas de ganado.Más tarde, anillos de oro o cobre se emplearon como dinero. La riqueza y elvolumen del comercio pueden apreciarse por el hecho de que se tuvieron queidear técnicas de contabilidad y recurrir al uso de recibos.
(parte cuatro)
El arte egipcio es ante todo religioso: en efecto, losúnicos monumentos que han perdurado hasta hoy son templos y tumbas, y lasesculturas y las pinturas que encierran son casi siempre un complemento de laarquitectura.
Arquitectura
Los egipcios fueron maravillosos constructores. Asombra laenormidad de sus construcciones; parecen como si hubieran querido construirpara la eternidad.
Los monumentos más antiguos que se conocen son tumbas. Lasdel primer período (época menfita), son la pirámide, tumba real y la mastaba,sepultura de los señores y de los ricos. Subsisten un centenar de pirámides:las tres más grandes son las de Kéops, Kefrén y Micerinos, que tienen respectivamente146m, 138m y 44m de altura. La mastaba, de dimensiones menores, era un edificioen forma de tronco de pirámide de planta rectangular. Construido en piedra oladrillo, contaba en su interior con una capilla funeraria, un recinto tapiadoque guardaba todas las "estatuas" del muerto, y un foso lleno dearena que finalizaba en la cueva donde reposaba la momia.
De los templos de la época menfita no quedan más vestigiosque restos de capillas funerarias de las pirámides. En cambio, los de la épocatebana han dejado ruinas grandiosas en Karnak y en Luxor, en el asiento de laantigua Tebas.
Las construcciones religiosas constituyen casi la totalidadde las obras arquitectónicas que se conservan. No está bien establecida lanaturaleza del simbolismo que preside las construcciones funerarias (pirámides,mastabas y tumbas cavadas en la roca), pero en los templos el tema esrelativamente claro. Es probable, que los principios fueran similares en amboscasos. Ese cosmos presentaba unas características ideales, purificado yseparado del mundo cotidiano, siendo sus relaciones con el mundo terrenal demera antagonía, no de una representación directa. Lo que se pretendía era queel morador del templo (o de la tumba) participase simbólicamente en el procesomismo de la creación o en los ciclos cósmicos, muy especialmente los del sol.
Ese símbolo se expresaba en la planta y diseño de templos,así como en la decoración de muros y techos. Donde más fácilmente puedeobservase todo esto es en los templos del Período Grecorromano, queprobablemente diferían muy poco de su significado de sus predecesores delImperio Nuevo. La estructura está claramente separada del mundo exteriormediante un muro macizo de adobes que la rodea y que puede imitar o recordar elestado acuático del cosmos en el momento de la creación.
Dentro de este recinto está el pilón o muro de entradaprincipal, decorado en su cara exterior con escenas del faraón que destroza asus enemigos. Lo cual viene a representar con seguridad magia. El pilón o pilonoes el elemento más vasto del templo; visto en sección encierra el área quefigura detrás dentro se su altura. Al mismo tiempo, sus dos macizos laterales,con el hueco que dejan en el medio, recuerdan el jeroglífico del"horizonte". La orientación teórica de casi todos los templos era deeste-oeste (y como se fundaba en el Nilo y no en los puntos cardinales, lasvariaciones podían ser considerables), de modo que el sol "nace" a laentrada del pilón, envía sus rayos dentro del santuario, situado directamenteen el eje, y sigue su curso a través del templo.
La parte más imponente del templo principal es la salahipóstila o columnada, que comprendía adecuadamente el esquema decorativo delconjunto. Los capiteles de las columnas muestran plantas acuáticas, y elregistro inferior de los muros reproduce, en relieve, unas plantas parecidas.Simbólicamente, la sala es el pantano de la creación. Los arquitrabes y techostienen relieves representando el cielo, de modo que la decoración abarca elmundo entero. Lo que se reproduce sobre los muros es la actividad de estemundo. En lugar de un pantano, el registro inferior puede contener a losportadores de ofrendas que rinden pleitesía al faraón llevando los productos dela tierra para el sostenimiento del templo. En ningún caso forma parte delesquema principal, que es más abstracto y que consta de varios registros deescenas, dispuestas a modo de tableros de damas, mostrando al faraón que mirahacia el santuario, hace ofrendas y lleva a cabo unos ritos en honor del dios.
El dios, que fija su residencia en los templo, mira haciaafuera; las deidades reproducidas en los relieves constituyen una gama másamplia de la que son adoradas en cada templo. Muchas escenas reproducen losritos celebrados en el templo, y otras tienen un significado menor específico.En el recinto del templo, el toma y daca entre el faraón y el dios constituyeel centro de las actividades del mundo. Y la mayor parte de los relieves delrecinto sagrado tienen el mismo carácter.
Las áreas interiores tienen el suelo más elevado y el techomás bajo que la sala hipóstila. Están contenidas pues dentro del área de laprotección de la zona exterior y son más sagradas. Hay un cierto número dehabitaciones relativamente pequeñas al rededor del santuario, cuyo muro externoimita el exterior del templo, formando una estructura dentro de otraestructura. El santuario representa el montículo de la creación y se relacionacon el pantano de la sala hipóstila; así pues, el recorrido hacia el santuarioequivale a un recorrido por las diferentes etapas de la creación.
Cuerdas, rampas y esfuerzo humano
Los constructores de la pirámide carecían de ingeniosmecánicos; no habían descubierto la utilidad de la polea o del torno, de lamanivela o de la grúa. Sus únicos recursos eran la cuerda y la palanca, unaabundante provisión de piedra y barro, y una ilimitada mano de obra.
Aunque las herramientas de los egipcios eran pocas, sinembargo su ingenio y perseverancia eran extraordinarios. Con el simple esfuerzode cientos de hombres arrastraban grandes bloques de piedra hasta rampasinclinadas construidas de ladrillo, cuya superficie de barro, humedecían parahacerla más resbaladiza. Sobre la dura tierra, los rodillos facilitaban eltransporte de los bloques. Los equipos de arrastre utilizaban cuerdas tejidascon papiros retorcidos. Los bloque de piedra eran extraídos de la canterahendiendo la superficie de la roca con cinceles de cobre, o a veces disponiendouna hilera de cuñas de madera empapadas, que, al hincharse, agrietaban lapiedra. Cubetas de agua de ligeras paredes de barro, servían como niveles deaire cuando se necesitaba una superficie nivelada.
Los bloques extraídos de la cantera eran arrastrados hastala orilla del río y embarcados hacia su destino; la hermosa y blanca piedracaliza que se utilizó para revestir la Gran Pirámide fue, probablemente, enviada hastael borde del desierto, situado inmediatamente debajo del lugar de la pirámide,aprovechando la época de la inundación anual del valle.
En la construcción de un templo de piedra, el barro erautilizado como andamiaje interior. La altura del barro se elevaba a medida quelos muros y las columnas crecían, de manera que a veces todo el interior de laconstrucción estaba lleno de barro hasta que se colocaba el tejado.Seguidamente, como la plataforma de barro iba descendiendo gradualmente, lasesculturas y pinturas del templo podían ser llevadas por los trabajadores dearriba hacia abajo.
La Gran Esfinge
En tiempos del faraón Kefrén era visible únicamente la cabezavacía en su interior, por la cual se podía entrar y salir a través de unestrecho y angosto pasillo subterráneo de piedra, cuyo acceso estaba situadomás lejos. Parece que los sacerdotes paganos entrando en la cabeza por elcorredor, hablaban al pueblo, introduciéndole así a creer que era la estatua laque en realidad hablaba.
El faraón Tutmosis IV (siglo XV a.C.) se había esforzado enarrancarla de la arena. Después de una fatigosa jornada de caza, cuenta que sequedó dormido a los pies de la esfinge y que oyó durante el sueño una voz quese dirigía a él: "Alza los ojos hacia mí y mírame Tutmosis, hijo mío; yosoy tu padre, el dios Harachte-Keper-Ra-Atun. Te daré poder real, la tierra tepertenecerá en toda su extensión. Los tesoros de Egipto y las riquezas de losdemás países estará en tus manos. Desde hace largos años, mi mirada y micorazón se han vuelto hacía ti. La arena del desierto sobre la que reposo meoprime. Promete que escucharás mi deseo. ¡ Porque tú eres mi hijo y misalvador...!". Durante su primer año de reinado Tutmosis hizo liberar laestatua en obediencia al sueño, que quedó relatado en la estela colocada entrelas patas anteriores de la esfinge. Pero la arena recomenzó lentamente su obra.
Escultura
Respecto al arte son notables también la escultura (carentede expresividad) y la pintura (carente de perspectiva).
Se observa en la estatuaria egipcia la misma unidad deestilo y de técnica que en la arquitectura. Aún en las estatuas más antiguas,la cabeza, en general, es cuidada y posee un vivo realismo; en cambio, elcuerpo es rígido, la expresión estática; los brazos están unidos al cuerpo, lasrodillas juntas; la musculatura se indica apenas. Sin embargo, ya desde laépoca menfita, la estatua toma la apariencia de vida, desaparece la rigidez,los miembros se separan del cuerpo, y el escultor varia la actitud de suspersonajes. Algunas de estas antiguas estatuas son obras maestras de realismo,como el admirable escriba sentado que se halla en el museo de Louvre.
Las estatuas del imperio tebano tienen más suavidad y sonmás convencionales. Con el segundo imperio se expande el gusto por lo colosal(los colosos de Ramsés II tienen más de 20 m de altura), pero persiste el estilo de laépoca precedente, con cierta búsqueda de la elegancia, en tanto que se acusagradualmente el convencionalismo. El advenimiento de la dinastía saíta señalaun renacimiento artístico; pero se nota cada vez más en la escultura eldebilitamiento de la sinceridad y del realismo: es un arte de imitación.
Destreza de los artesanos
Los artesanos egipcios, que trabajaban bajo la protecciónreal, alcanzaron un altísimo nivel en la fabricación de muebles, de objetos deadorno y de uso diario, y en la decoración. Ciertas técnicas, como la deltrabajo en metal, tenían su origen en Mesopotamia, pero fueron perfeccionadasen suelo egipcio. Se dispuso de grandes provisiones de cobre del Sinaí y deNubia, pero los trabajos en hierro y bronce no conocieron su máximo desarrollohasta más tarde, puesto que los egipcios no tenían ningún acceso directo a lasminas de hierro y estaño.
Los ricos veneros de oro de Nubia y del desierto oriental deEgipto proporcionaron a los faraones medios de intercambio comercial. Lascaravanas iban y venían entre las cortes de Egipto y Tebas y las ciudadesprincipales de las potencias del oeste asiático; cada uno de los reyesasiáticos ambicionaba el oro para embellecer sus palacios y aumentar suprestigio, y cedía, a cambio, muebles taraceados, metales y piedras preciosas.Probablemente, la materia decorativa conocida como mayólica egipcia fue tambiénun invento y importado del occidente asiático, aunque fuese fabricada en Egiptodesde épocas muy remotas.
El rico color azul, fue, en particular, solicitadísimo.Dicha sustancia consiste en una sustancia de cuarzo pulverizado recubierta deun barniz brillante. Los artesanos egipcios perfeccionaron también lafabricación de cristal opaco, que utilizaron frecuentemente en joyería odecoración de muebles como sustitutivo del lapizlásuli, la turquesa o el jaspe.
Los canteros, con el mero empleo de cinceles de cobre ytaladradores, esculpían delicadas vasijas de piedra dura, como la diorita y elpórfido; utilizaban el alabastro por la belleza de su veteado, y el cristal deroca para la fabricación de copas de paredes tan delgadas como la cáscara dehuevo. Los carpinteros daban muestra de una asombrosa habilidad en lafabricación de arquetas taraceadas y muebles. Los orfebres y joyeros elaborabanaderezos de complicada factura, y se trabajó el cobre para hacer con eldiversidad de herramientas y de armas que, en manos de los orfebres yguerreros, contribuyeron a la grandeza del país.
Pinturas y artes decorativas
La pintura egipcia presenta los mismos defectos y las mismacualidades que la escultura. En general, solo complementa el efecto del modelode los bajorrelieves; pero es testimonio de una maravillosa interpretación dela armonía de los colores . Procedimiento con tonalidades uniformes, ignora porcompleto la perspectiva y el claroscuro; los matices son casi siempreconvencionales, como lo es casi siempre el dibujo. De todas formas, el trazo esde notable habilidad, y la pintura egipcia, por las escenas que representa, esuna mina inagotable de preciosos documentos.
Los artistas egipcios fueron admirables decoradores. crearonobjetos de adorno en todos los ramos del arte decorativo: alfileres para loscabellos, pectorales, pieles, frascos para perfumes, útiles de tocador y joyasde oro incrustadas en piedras y esmaltes, maravillas de gusto y de estilo en lasque aún hoy se inspiran los mejores decoradores.
Relieve y pintura
El relieve logra su efecto mediante el modelado, la luz ylas sombras, mientras que la pintura lo consigue con la línea y el color; perolas técnicas de la representación son básicamente las mismas en una y otra,ambos se sirvieron también del color. El relieve puede ser alzado o en hueco.En el relieve alzado se excaba la superficie que rodea a las figuras hasta unaprofundidad que puede alcanzar los cinco milímetros, de modo que los personajesy figuras destacan sobre el fondo. En el relieve en hueco, hundido o inciso,los perfiles de las figuras se graban en la superficie, que permanece, quedandolas figuras modeladas dentro de la misma. El relieve alzado se empleaba, por logeneral en los interiores, dejando para los exteriores el relieve en hueco, quedestaca más al sol. Hubo, sin embargo, variaciones de estilo en los distintosperiodos; el relieve en hueco resultaba también mas barato.
Las principales construcciones religiosas y las mejorestumbas privadas estaban decoradas con relieves. La pintura se empleó en lastumbas privadas, cuando la roca de baja calidad hacía imposible el relieve, obien para economizar o cuando la obra no era permanente y la superficie quehabía que cubrirse no era la adecuada para la labor de relieve, como en lascasas privadas y en los palacios reales, construidos con adobes. Pero, aunquela pintura ocupase un lugar secundario, existen numerosas y magníficas obraspictóricas, cuyas técnicas estimularon a los artistas a trabajar con mayorlibertad en el relieve,
Un tercer tipo de representación, aunque muy poco habitual,es el taraceado. En Maidum, un pequeño grupo de escenas sepulcrales de la IV dinastía está hecho conpasta coloreada introducida en la piedra, mientras que en tiempos postrerosfueron los vidrios y las piedras de colores las que se incrustaban de modosimilar, principalmente en objetos pequeños, así como para dar los detalles delos relieves más elaborados. Fue un método típico del período de El-Amarna.
En Egipto, la escritura y la representación estuvieronestrechamente ligadas. Los signos jeroglíficos eran a su vez pinturas, cuyosconvencionalismos —además de los lingüísticos y ornamentales que rigen suyuxtaposición— no diferían mucho de los que son propios de su representación.
A la inversa, la mayor parte de las pinturas contienentextos jeroglíficos que pueden comentar la escena, proporcionando informaciónno pictórica, o pueden prevalecer por completo sobre el componente visual, talcomo ocurre en algunos relieves de templos. En los relieves sepulcrales, lafigura principal es un jeroglífico grandemente magnificado que reemplaza a unsigno omitido en epitafio que da el nombre de la persona. Figura y textoaparecen así en mutua dependencia.
Dibujantes
Los artistas egipcios eran escribas profesionales que seespecializaban en dibujo para los monumentos regios o funerarios. En ciertastumbas sin acabar, como la del faraón Horemheb, es posible distinguir lasdiversas etapas de la pintura. Primero, los aprendices esbozaban las escenascon almagre en el yeso seco. Luego, los artistas más avezados hacíanrectificaciones con trazo negro. Y por último, los pintores rellenaban lassiluetas con colores, o bien los escultores tallaban en el fondo de yeso paradar relieve a la pintura.
Herramientas
Se conocen bastante bien los utensilios empleados en laspirámides. Eran muy arcaicos, pues no se fabricaban más que de piedra y decobre. En diorita se confeccionaban macetas y martillos; en sílex, mazos,barrenas y hachas. De cobre, único metal entonces conocido con el oro, losantiguos egipcios lograron fabricar excelentes herramientas, las principales delas cuales era el cincel, clásico instrumento plano de punta cortante; laazuela y la sierra, a menudo utilizada con un abrasivo de granos de cuarzomojados. Para la extracción introducían en los cortes efectuados con laherramienta estacas de madera que, hinchadas al mojarse, hacían reventar lapiedra y desgajaban el bloque. Resulta admirable la habilidad que dan pruebaslos canteros y picapedreros egipcios con un instrumental tan rudimentario.
Métodos de representación
En contraste con el arte occidental y con los recursosópticos de la fotografía y de la cinematografía, la representación egipcia nose apoya en ninguno de los dos principios fundamentales de la perspectiva, comoson el empleo del escorzo y la adopción de un punto de vista único para elconjunto de la pintura. En lugar de eso, las figuras son más bien diagramas delo que muestran, siendo su objetivo principal el de proporcionar información.La superficie del cuadro se trata de ordinario, como un elemento neutro, nocomo un plano imaginario. Los rasgos espaciales son más comunes en los pequeñosgrupos de figuras. Esas características se dan en todo el mundo; laperspectiva, en efecto, sólo llegó a covertirse en norma de la representaciónmuy lentamente, y su adopción parece haberse debido casi en todas partes a unainfluencia griega.
Entre los sistemas representativos no perspectivistas, elegipcio es uno de los más cercanos a la imagen visual. Permite una reproducciónobjetiva y matemáticamente precisa en la figura humana. La forma típica en quelos egipcios pintaban un objeto consistía en recurrir a un agrupamiento de susaspectos más característicos, dentro de un contorno que, a su vez, comunicabagran parte de la información necesaria. Los varios aspectos se muestran sinningún escorzo, lo que significa que las formas rectilíneas se reproducen deuna manera precisa.
Tratándose de objetos con superficies curvas, el métodoresulta más paradójico y en muy contadas ocasiones se encuentran escozor,aunque no sean significativos para el sistema en su conjunto no hay que olvidarque en una verdadera perspectiva tales objetos plantean también mayoresdificultades.
La representación de los objetos aislados quedaejemplificada mejor en el caso de la figura humana, que es una formacomplicada. En este caso describimos una figura en pie y en reposo, aunque seanvarias las posibilidades en las posturas y en los detalles. El tipo básico mirahacia la derecha. La cabeza es de perfil, en el que se sitúa una media boca,que puede tener una amplitud inferior a la mitad de una boca vista en sutotalidad. Dentro de ese perfil se colocan el ojo y la ceja completos. Loshombros se muestran en toda su anchura, pero en la parte frontal del cuerpo, lalínea de la axila a la cintura es un perfil que incluye la tetilla. Laextensión del pecho puede mostrar detalles del vestido, y más comúnmentecollares y tirantes u hombreras; pero, exceptuando ciertas figuras ocasionalesque se vuelven o que aparecen en otras posturas inusuales, no se reproduceninguna parte específica del cuerpo. La línea que une la axila trasera a lacintura no pasa de ser, asimismo, una línea de conexión. La cintura se muestrade perfil, como lo están las piernas y los pies.
El ombligo está situado cerca de la línea frontal de lacintura, que a menudo se abomba ligeramente en ese punto (de otro modo nopodría mostrarse en el perfil). La manera de reproducir los pies es un ejemplomás de como la forma es antes un agrupamiento de cosas que una visión deconjunto. Hasta la XVIIIIdinastía, e incluso posteriormente, ambos pies se reproducían por la carainterna, indicando el dedo gordo y el arco plantar. Como los arcos no puedenmostrarse de otra manera sin indicar a la vez la profundidad, el pie entero sesepara del suelo para formarlos. Ese rasgo cobra vida por sí mismo y puedeverse el otro pie a través del hueco del arco, y así se interpretabavisualmente lo convencional del dibujo. Ésta es una de las incontablesmodalidades que el propio sistema generaba.
En el lenguaje egipcio, color, piel y naturaleza sonpalabras que se relacionan. Una figura sin color no estaría completa, y porello la ausencia intencionada de color resulta extraña. El color es tandiagramático como las figuras a las que se aplica. Dado que no se intenta daruna visión de conjunto del objeto, la luz y la sombra son irrelevantes. Elcolor es uniforme en toda la figura; puede ser de un solo tono o contener unamezcla o trama, como las que se usaban para reproducir la fibra de la madera ola piel de algunos animales. El repertorio básico de colores es reducido:negro, blanco, rojo, amarillo, azul y verde. A partir de la XVIII dinastía la gama se vaampliando, aunque todavía se mantiene simple y clara. Los colores no se mezclay son pocas las transiciones de uno a otro. Pese a la omnipresencia del color,lo que predomina es la línea, y nunca se convierte aquel en el único medio paraproporcionar información. Los contornos se destacan mediante colorescontrastantes, principalmente el negro.
Dos son las modalidades fundamentales para la composición deescenas fundamentales y de murales enteros: la de disponer los elementos sobreuna superficie neutra o de utilizar la superficie como un área pintada plana,tal como lo hacemos en los mapas. La primera de estas modalidades es casiuniversal, en tanto que la segunda sólo se utilizó con unos objetivosespecíficos y durante periodos determinados.
La base de la composición, según la primera modalidad, es elregistro. Las figuras están de pie sobre unas líneas horizontales llamadaslíneas de base, que pueden representar el suelo, aunque con más frecuencia aúnlo hacen y están espaciadas sobre la pared. Las escenas relacionadas entre sípueden estar yuxtapuestas en un solo registro, pueden leerse en secuenciashacia arriba o hacia abajo sobre la pared, o pueden seguir ambos sistemas. Dosversiones diferentes del mismo conjunto de escenas pueden organizarse en formaopuesta; lo que demuestra que la posición de la pared no aporta información porsí misma.
Ejemplos de otra modalidad que podríamos denominar"topográfica", son los planos de casas y zonas del desierto. En amboscasos el contorno que define al mapa puede servir también como línea base paralas figuras pintadas en los registros. En algunas ocasiones un grupo de figurasdentro de una composición "topográfica" se representan un conjunto defajas verticales que coinciden sorprendentemente con imágenes de recesión en elcampo óptico.
Una característica de capital importancia en todarepresentación egipcia es el tratamiento de la escala, que constituye, juntocon la iconografía, el principal recurso de expresión ideológica. Dentro de unafigura, las partes aparecen en proporción natural, y eso ocurre a menudo enescenas enteras; pero el conjunto de las composiciones se organiza a escala entorno a sus figuras principales. Cuanto mayor es la figura, más importanciatiene. En las tumbas privadas, la figura del titular ocupa a menudo toda laaltura del área del muro destinada al relieve, hasta con seis registros, cuyasescenas está "viendo" el propietario, vuelto hacia ellas.
Puede tener una estatua varias veces superior a la de sumujer y de sus hijos, cuyos brazos rodean sus pantorrillas. El faraón domina ydestaca sobre sus súbditos. En los relieves de batallas del Imperio Nuevo, unaimagen enorme del rey y de su carro ocupa a veces la mitad del espacio dedicadoa la representación, mientras que el resto lo cubren soldados egipcios, losenemigos derrotados y una fortaleza enemiga levantada sobre una colina yrepleta de personajes minúsculos hacia los que el rey tiende la mano paraprenderlos. La lógica visual interna y el mensaje ideológico gana asíverosimilitud. Los principales relieves con pocas variaciones de escala seencuentran en os templos, en los que solo aparece normalmente el faraón y lasdivinidades, todos ellos de una categoría equiparable. La escala puede tambiénajustarse por razones de estilo. Así los portadores de ofrendas de todas lasépocas conducen a menudo minúsculos animales, cuyas piernas se superponen enuna composición que economiza espacio y que da origen a una bella agrupación.En el extremo opuesto, los oferentes del siglo IV a veces llevan sobre sushombros unas ocas descomunales; la razón parece residir en una exuberanciaestilística.
En la mayor parte de las obras hay una idealizaciónomnipresente: las cosas se muestran como debería ser, no como son en realidad. Laidealización no obstante, es tan selectiva como el tratamiento de la escala.Las figuras principales presentan una forma ideal, las más de las veces en unamadurez juvenil, mientras que las mujeres son todas jóvenes y esbeltas.. Por logeneral, están en reposo. Por otra parte, las figuras subordinadas serepresentan a veces arrugadas, calvas y deformes, al tiempo que discuten oluchan. Los detalles de ese tipo son muy frecuentes en las tumbas más refinadasdel Imperio Antiguo, en las que han podido añadirse para dar un mayor relieve ypersonalidad a las escenas. Están ausentes, por el contrario, de lasrepresentaciones de los templos, que reflejan un mundo abstracto y fuera detiempo.
Técnicas en la pintura, el relieve y la escultura
En la obra artística de 2 o tres dimensiones la base era eldibujo preparatorio. Se utilizaba pautas cuadriculadas o conjuntos de líneas deguía para asegurarse una representación cuidada y precisa. Hasta la XXVI dinastía, las pautas delcuerpo humano se fundamentaban en el tamaño del punto de la figura, que sedibujaba en el ángulo, y que se relacionaba proporcionalmente con todas lasotras partes del cuerpo. En teoría, la pauta tenía que rehacerse para cadafigura de diferente tamaño; pero en la practica las figuras menos importantesse dibujaban a menudo a mano alzada. Los dibujos preliminares se inscribíandentro de estas pautas, y se convertían en un producto acabado mediante unlargo proceso de corrección y elaboración. Evidentemente, los artistastrabajaban en grupos y probablemente se especializaban en sus respectivoscometidos.
Las pinturas se llevaban a cabo mediante ese proceso, unfondo de piedra o de argamasa preparado y enlucido con una capa fina de yeso.Los relieves se tallaban primero y después se pintaban. Ello comportaba larealización de un boceto y el tallado previo y luego de los dibujos que servíande base a la pintura.
Las obras de esculturas partían de bloques cuadrados, cuyoslados principales servían de superficies para las pautas y dibujos. Después lapiedra iba siendo tallada sobre la guía del dibujo, y a medida que la obraprogresaba se iban renovando una y otra vez los dibujos. Existen obrainconclusas que aún contienen la línea marcada del eje vertical por el centrode la cara. Como en el relieve, los estadios finales comprendían el pulido dela superficie, para eliminar las marcas de las herramientas, y la aplicaciónposterior de una capa de pintura.
Las dificultades técnicas de la escultura variabannotablemente según los materiales empleados, aunque los egipcios llegaron adominar con las herramientas sencillas hasta los materiales más duros de quedisponían. Está labor, que no escatimaba esfuerzos, fue el factor principal deéxito.
A principios del período dinástico ya se dominaban todas lastécnicas fundamentales, de modo que el desarrolla artístico consistióprincipalmente en la elaboración de las formas representativas, y en laiconografía y la composición. Las herramientas básicas eran sierras de cobre(más tarde de bronce), barrenas y cinceles que se empleaban junto con arenahúmeda, sustancia abrasiva a la que se debía la mayor parte de la incisión; seutilizaba también martillos de piedra muy dura. Éstos podían tener distintasformas; un ejemplar hallado en la Gran Pirámide tiene aproximadamente la forma y eltamaño de una pelota de tenis. En la escultura en madera, las herramientas ylas técnicas usadas eran las mismas de la carpintería. Los instrumentos dehierro aparecieron hacia el año 650 a.C.
En las grandes obras escultóricas, los problemas técnicos seconvertían en problemas de ingeniería. Las primeras fases de la labra de unaescultura colosal tenía que más ver la obra de un cantero que con la de unartista. Tales estatuas probablemente eran transportadas en una fase próxima ala terminación, para aligerar su peso en la medida de lo posible, y seremataban finalmente en su destino definitivo. Su transporte implicaba laconstrucción de caminos y de barcos especiales, así como grandes trabajos demovimiento de tierras para situarlas en su emplazamiento definitivo.
La labra egipcia de la piedra produjo estructuras excavadasen la roca con técnicas afines a las de los canteros, montículos sólidos –laspirámides– y estructuras más convencionales y exentas. Es el trabajo de estasúltimas el que vamos a describir ahora.
Sabemos muy poco de cómo se hacían los proyectos yplanimetría de los emplazamientos; la mayor parte de las reconstrucciones quese han hecho de tales procesos son especulativas. Como quiera que se llevasen acabo, lo cierto es que revelan una enorme experiencia para mantener un plano yun alzado precisos en el caso de una gran pirámide, o para construir los murosinclinados de un pilón.
Los cimientos de las construcciones egipcias eran a menudosorprendentemente someros, consistiendo en una zanja rellenada de arena, y conunas hileras de tosca sillería en la parte superior (es probable que la arenatuviese a la vez valores simbólicos y funcionales). Sólo en el períodogrecorromano se emplearon cimientos sólidos de mampostería propiamente dicha,muchos de ellos con los materiales de derribo de construcciones anterioresdemolidas para levantar otras nuevas.
En la mampostería, el mortero se usaba muy poco. La técnicaconsistía en colocar una hilada de bloques, nivelarlos en la parte superior ycubrir la superficie con una ligera mano de mortero, cuyo objetivo primordialera el de actuar como lubricante sobre el que se deslizaba y asentaba la hiladasiguiente. Las caras inferiores y probablemente las juntas salientes de los bloquesse labraban antes de su colocación. Cada bloque se empotraba directamente en elinmediato, pues las juntas saliente no siempre eran verticales ni formabanángulo recto con la superficie. Incluso un solo bloque formaba a veces unángulo interior, y los niveles de las hiladas horizontales quizá se manteníasolo en una distancia corta. En las juntas horizontales, por detrás de lasuperficie, a veces se colocaban abrazaderas de madera para proporcionar unamayor solidez o para prevenir deslizamientos mientras se colocaba el mortero.El propósito principal de toda la compleja técnica de las juntas eraprobablemente reducir al mínimo los materiales de desecho y aprovechar almáximo el volumen del bloque. Los ángulos de los bloques se cortaban a medidacuando se montaban, pero la superficie principal se dejaba sin labrar.
Es probable que los egipcios trabajasen sin instrumentosmecánicos de elevación; el método básico para elevar pesos consistía enenterrar el muro que se estaba construyendo en un montón de escombros. Esarampa se iba continuando hasta que los muros alanzaban toda su altura. Laspiedras se desbastaban, o bien desde las rampas a medida que se ibandesmantelando éstas, o desde andamiajes de madera, que probablemente seutilizaban en una fase posterior para labrar la decoración en relieve. Lasvarias fases del trabajo de construcción frecuentemente avanzaban a la vez, demodo que podían trabajar simultáneamente los canteros, los proyectistas, losenlucidores, los tallistas de los relieves y los pintores. Como la mayoría delos templos egipcios no llegó a terminarse nunca, el estado en que quedaron losedificios inacabados quizá se consideró normal.
Tejidos y adornos
Desde los más lejanos tiempos, con el lino se hicieron telaspara vestir a todos los habitantes del antiguo Egipto. El dibujo más antiguo deun telar egipcio aparece en un cuenco de cerámica de unos 3.000 a. C., y el lino seusaba varios milenios después, y se sigue usando. Por descontado un faraónllevaba telas de las más finas; los obreros llevaban taparrabos de tejido másordinario. Tenían motivos sobrados para no vestirse de lino. Los soldados secubrían la parte posterior de su faldellín con una red de cuero; los sirvientesllevaban sobre sus vestidos redes de abalorios baratos, pero de vivos colores.
El atuendo básico de un cortesano consistía en un faldellínde tela de lino ceñido a la cintura y sujeto por un nudo que, a veces, era muycomplicado. Luego, se fueron empleando mantos para llevar por encima. Lasmujeres iban enfundadas en vestidos muy largos y a veces llevaban mantosbellamente plisados. Sólo tenemos vagas ideas de cómo plisaban los egipcios susvestidos: quizá mediante una tabla con la superficie ranurada. Probablementesea exagerado el número de pliegues en muchas estatuas. Los egipciosaprendieron del Oriente Medio el arte de teñir las telas con dibujos dediversos colores, pero la técnica no se transmitió.
Un cuerpo para el Más Allá
En tiempos prehistóricos, los egipcios enterraban a susmuertos en hoyos excavados en la tierra: el clima seco preservaba enteramentede la descomposición, y muchos conservaban la piel y el cabello, lo que pudohaber sugerido a los egipcios la idea de conservar los cuerpos de sus reyes yotros gobernantes mediante el largo y costoso proceso de la momificación.
Los reyes y nobles del período arcaico fueron enterrados enamplias tumbas rectangulares llamadas mastabas, construcciones en forma decaja, hechas de ladrillo, laboriosamente decoradas y pintadas, y a vecesprovistas de tejados de madera y suelos de piedra. Estas tumbas conteníanalimentos, muebles, armas y ornamentos para equipar y abastecer el muerto en elMás Allá. También disponían de una "puerta falsa" por la cual elmuerto podía comunicarse con la vida. El alimento y la comida les seríanllevados a la tumba por los sacerdotes o por los miembros de la familia delmuerto.
Aunque no del todo fructuoso, en está primera etapa ya sehicieron intentos para conservar el cuerpo. Los muertos se hallabanrepresentados por sus efigies esculpidas en sus tumbas. Estas esculturas,aunque tapiadas por razones de seguridad en una capilla cerrada, se suponía queaspiraban el incienso y gustaban los alimentos por un orificio practicado en lapared. Hasta los pobres tenían sus propiedades más queridas —un puñal, tal vezun collar de cuentas— y unas cuantas vasijas de alimentos y bebidas enterradascon ellos en sus sumarias sepulturas.
El primer gran período de la civilización egipcia, elllamado Antiguo Reinado, distinguióse por haber empleado en él, por vezprimera, la piedra para una edificación entera. El rey Zoser, cuyo reinadocomenzó en 2780 antes de C., construyó cerca de su capital, Menfis, la Pirámide Escalonada,el más antiguo monumento de piedra del mundo. Está pirámide, levantada en Sakkarah,fue obra del famoso arquitecto de Zoser, Imhotep, y es la primera de lasenormes tumbas en forma piramidal que todavía proclaman la condiciónsobrehumana de sus constructores. La Pirámide Escalonadase comenzó como una mastaba tradicional, pero fue aumentada por etapas hastallegar a formar una alta construcción de seis escalones, de 60 metros de altura y unabase de 110 por 125 metros.
No transcurrían cien años sin que se perfeccionara laverdadera pirámide, con la cámara mortuoria, ya no bajo tierra, sino en elcentro de la pirámide. Los lisos paramentos que ocultaban la entrada, y losmacizos bloques de piedra caliza de un promedio de dos toneladas y media depeso cada uno, hicieron de la excavación de túneles un formidable problema paralos ladrones de tumbas. Sin embargo, muchas de las pirámides, como las primerasmostabas, acabaron por ser objeto de violaciones y saqueos.
El secreto arte de embalsamar
Durante los más de 3000 años en que se practicó lamomificación en Egipto, las técnicas evolucionaron. Pero la mayoría de losespecialistas concuerdan en que cuando este arte se hallaba en su apogeo (haciael siglo X a. C.), un buen embalsamador procedía así:
Empezaba por practicar un corte de unos 10 cm. en el lado izquierdodel abdomen. Por está pequeña incisión, hecha con un cuchillo de pedernal,extraía los órganos internos excepto el corazón. Limpiaba cada órgano con vinoy especias, entre ellas mirra y canela, y también la cavidad abdominal conaceite de cedro, a fin de disolver el tejido blando restante. Entonces podía yaquitar el cerebro, lo que hacía introduciendo un instrumento ganchudo por unade las ventanas de la nariz hasta el cráneo para vaciarlo, e inyectando despuésaceite de cedro y especias para limpiar los residuos.
Una vez bien limpia cada parte del cuerpo, el embalsamadorintroducía todos los órganos y el cuerpo mismo en natrón en polvo (mezcla decarbonato y bicarbonato sódicos) para secarlos. Allí permanecían alrededor deun mes, hasta que los sacaba y lavaba cada parte en más perfumes y especias.Durante todo el proceso presentaba escrupulosa atención a los menores detalles.Por ejemplo, al empezar cubría todos los dedos del cuerpo para que noresultasen dañados o perdiesen las uñas.
Más tarde envolvía cada órgano interno, ya seco, en tela delino y lo colocaba en la cavidad abdominal (también podía guardarlos porseparado en vasijas de barro o alabastro), que después rellenaba con materialescomo aserrín, trapos, alquitrán o barro. Una vez hecho esto, cosía el primitivocorte. Como el tratamiento con natrón solía destruir gran parte del cabello,debía también entretejer cabello artificial con lo que quedaba del auténtico, einsertar ojos pintados en las órbitas. Aún le quedaba la tarea técnicamente másdifícil: restaurar los perfiles de cuerpo y cara, que se habían arrugado, paradarles apariencia de vida.
Para llevar a cabo este antiguo tipo de cirugía plástica, elembalsamador iba practicando cortes diminutos por todo el cuerpo e insertandoacolchados de tela cuidadosamente modelados bajo la piel, igual que un cirujanoplástico de nuestro siglo usa implantes de silicón para mejorar el aspecto desus clientes vivos. Incluso los rasgos faciales y el cuello se restauraban deese modo, rellenando la forma para mantener la forma de las mejillas.
Por último, el embalsamador —un verdadero artista— coloreabala cara y a veces todo el cuerpo con ocre (rojo para los hombres y amarillopara las mujeres). El cadáver estaba ya listo para ser vendado. Envolvía cadamiembro por separado en apretadas capas de tela untada con resina, después lacabeza y el torso, y por último el cuerpo entero. Era un trabajo lento ylaborioso. En algunas momias desvendadas modernamente la longitud total de losvendajes ascendía a más de 2 km.
La tarea del embalsamador había concluido al cabo de unos 70días. Devolvía la momia a la familia, que seguramente había encargado ya unsarcófago de madera con figura humana para colocarla, y dispondría de unatumba. Hasta donde podía garantizarlo el ingenio humano, el egipcio muerto erafísicamente inmortal, dispuesto para una eternidad entre los dioses.
Matemáticas ymedicina
Los egipcios destacaron en el estudio de la astronomía, lahidráulica, la anatomía, la medicina y la geometría. La administración delantiguo Egipto hubo de recurrir a un sistema matemático que estuvo relacionadodesde el principio con la resolución de problemas tales como la construcción,la medición de terrenos y la imposición de tasas. El sistema, aunqueextremadamente limitado, permitía a los escribientes operar con fracciones yraíces cuadradas, así como calcular el área de un círculo o el volumen de uncilindro. Aunque los egipcios hicieron pocos progresos en la predicción delmovimiento de los cuerpos celestes, pusieron nombre a las estrellas y trazaronmapas de ellas. El calendario de 365 días, que se usa todavía hoy, ha sido,probablemente, heredado de los antiguos egipcios, quienes comenzaron a contarel año desde la aparición de la estrella Sirio y lo dividieron en 12 meses.
Los egipcios aprendieron la anatomía a partir de lapreparación de los cuerpos humanos para su momificación. Imhotep, el arquitectode la Pirámide Escalonada, sería también célebre físico, reverenciado asímismo como patrón de los médicos. Siglos y siglos de experimentación de laspropiedades medicinales de distintas sustancias y plantas, entre ellas laadormidera, dieron a los médicos egipcios un profundo conocimiento de lasmedicinas. Los tratados de medicina que han sobrevivido del antiguo Egiptoestudian el diagnóstico y el tratamiento de cierto número de dolencias. Dichotratamiento comprenden con frecuencia, el empleo de la magia, y algunasenfermedades de origen poco claro fueron objeto de exorcismos y conjuros parasu curación. No obstante el tratamiento recomendado para una enfermedadespecífica es, en muchos casos, ratificado por la moderna opinión médica. Unpapiro relativo a las fracturas óseas demuestran palpablemente el profundo conocimientoclínico de los antiguos egipcios.
Magia y medicina
Los dioses de los templos desempeñaban escaso papel en lavida cotidiana de los antiguos egipcios, y la gente recurría a la magia paratratar de resolver sus problemas como los peligros de los partos, la mortalidadinfantil o las fiebres. Los egipcios poseían también grandes conocimientosmédico. Se han conservado papiros con manuales médicos en los que se describecomo tratar las indisposiciones, y así mismo revelan unas nociones bastante detalladasde anatomía. Escribieron acerca de la importancia del corazón, y de como"se le siente" en el dorso de la cabeza o de las manos: Referencia alos latidos del pulso. Conocían remedios para las afecciones de los ojos, paralos tumores y los trastornos ginecólogicos.
Los egipcios creían que muchas enfermedades eran causadaspor uno seres como gusanillos que invadían el cuerpo. Médicos y magostrabajaban conjuntamente, y empleaban tanto medicamentos como conjuros paracombatir casos como mordeduras de serpientes o picaduras e escorpiones. Tambiénaplicaban la magia para prevenir posibles heridas producidas por los cocodriloso por las almas en pena de los muertos. Se podían escribir cartas a los muertosen cuencos de alfarería, que se colocaban en las tumbas si alguien percibía queel alma de algún pariente estaba inquieta o mediante amuletos o conjurosmágicos.
Agricultura
Características del Nilo
La otra gran influencia en la historia de Egipto fue el ríoNilo, sin el Nilo Egipto sería un desierto sin vida. El Nilo riega toda laextensión del país (unos 1.000 km. de norte a sur). El río es la principal vía decomunicación de Egipto y la única fuente de agua efectiva, puesto que encualquier parte del país el índice pluviométrico anual es bajo. Desde el lagoVictoria, en el corazón de África, donde tiene su origen, el Nilo penetra, porel limite sur de Egipto, en un largo y estrecho valle.
Hasta que se concluyó la presa de Asuán, en 1971, el río hacrecido por la lluvia y la nieve derretida de las remotas montañas de Abisinia.Todos los meses de agosto inundaba gran parte de este valle y extendía una capade cieno hasta el final del desierto. Cuando las aguas se retiraban, y durantelos pasados 7.000 años o más, los labradores egipcios sembraron en el légamoque aquellas dejaban. Todos los años maduraba la cosecha bajo el sol egipcio.En esa verde faja a lo largo del tramo final del Nilo fue donde surgió yfloreció la civilización egipcia.
El vastísimo desierto de Egipto
Más allá del nivel alcanzado por la marea alta, el valle delNilo es árido desierto , la transición de las ricas tierras de cultivo alpáramo estéril es repentina. Los antiguos egipcios llamaron a la faja fértil la Tierra Negra y aldesierto la Tierra Roja.La tierra negra contenía los campos y las viviendas de sus moradores; más allá,el bajo desierto era el dominio de la muerte, dónde se edificaban las grandespirámides y los templos funerarios de los faraones, y donde los nobles hacíanexcavar sus tumbas. También ahí se hallaban los más modestos cementerios, dondeinnumerable generaciones de egipcios humildes fueron enterrados.
El desierto bajo se extiende hasta los riscos que señalan ellimite del valle del Nilo, en algunos lugares a unos pocos cientos de metros dela fértil Tierra Negra, en otros a la distancia aproximada de los 16 kilómetros. Estosriscos constituían los confines del antiguo mundo egipcio. Por encima de ellos,el alto desierto se extiende a lo lejos: por el este, 160 kilómetros hastael Mar Rojo; por el oeste, cerca de 5.000 kilómetros,a través del impracticable Sahara, hasta la costa occidental de África.
El Nilo y la agricultura
El sistema económico de los egipcios descansabafundamentalmente en la agricultura. El Nilo, que es el río más largo del mundo(6,671 km.de longitud), fue el factor natural decisivo en el nacimiento y desarrollo dela cultura egipcia.
Los primeros grupos que se establecieron en las orillas delrío aprovecharon la corriente que, en su crecida anual dejaba tras de sí unlimo fecundante.
Auxiliándose con eficiente sistema de riego consistente enel trazado de canales, los egipcios explotaron al máximo los recursos que elNilo les brindaba, llegando así a desarrollar una rica agricultura. El conjuntode obras hidráulicas que constituía su sistema de irrigación debía mantenerseen optimas condiciones; de lo contrario, una crecida escasa del río o un riegoinsuficiente significaba para ellos un año de hambre.
El Nilo representaba también un factor de riqueza en lamedida en que era la vía de comunicación por la que fluía una intensa actividadcomercial. Los excedentes de la producción de trigo, cebada, hortalizas, frutasy leguminosas, básicamente, eran destinados al tráfico comercial con lospueblos vecinos. Los egipcios comerciaban también con tejidos de lino y objetosde alfarería fina. A cambio, ellos obtenían oro, marfil, madera y especias.
Sin el Nilo y sus crecidas regulares, Egipto se confundiríacon los desiertos que lo rodea. Pero el estrecho corredor que las aguas hantrazado en su cuenca forma un largo listón de verdura que antes de llegar almediterráneo se amplía en V constituye el delta, antiguo golfo colmado por losaluviones del río.
Egipto es un "don del Nilo", según Heródoto, enjunio se efectúa la bienhechora crecida, después de las lluvias ecuatoriales.Por está época el viento del norte ha soplado sobre el país de dos meses antesy el campo es sólo un árido desierto. El río no cesa de crecer hasta septiembre,y cuando la crecida alcanza su máximo (el caudal del río es entonces de 13, 000 m3 de agua por segundo),todo el valle está inundado; después, el río se retira, dejando en los camposun limo fertilizante, y entra nuevamente en su lecho en diciembre. Ahora nosexplicamos porque los antiguos egipcios, ignorantes de la geografía, dedicasenal río divino y misterioso himnos de inmensa gratitud.
Los primeros egipcios fueron cazadores y pastores nómadas.Unos 5.000 a.C. comenzaron a descender de los desiertos hacia el interior del valle delNilo. Aprendieron a sembrar en el légamo resultante de la inundación delverano, criaban ovejas, cabras y otras clases de ganado, así como perros decaza, y asnos, que utilizaban como animales de carga. Estos egipciosprehistóricos, que aprendieron a cultivar y a tejer el lino, a modelar vasijasy construir cobijos de barro y cañas, empezaron a vivir en comunidadesagrícolas fijas y ordenadas.
El Nilo, aunque generoso y por lo general regulable, a vecescrece demasiado, en cuyo caso se producen calamitosas inundaciones, mientrasque otras no crece lo suficiente, y entonces aparece el hambre. Comoconsecuencia, los primeros agricultores aprendieron a asociarse y comenzaron alevantar diques para regular las aguas, y almacenar el grano para los años deescasez, en los que las cosechas fallaban.
Con el paso del tiempo, los pueblos se convirtieron enciudades y las comarcas en reinos. La vida se hizo más compleja, y los oficiosy técnicas, más especializados. También se enriqueció la vida cuando loshombres aprendieron a trabajar el cobre y la piedra, a pintar vasijas y a tejercestos, a fabricar cerveza y a sembrar la vid. Fue introducida asimismo larueda de alfarero, probablemente originaria del Asia occidental.
Pronto seguiría la invención de los signos de escritura.Aunque la idea de escribir pudiera proceder de Mesopotamia, el sistemajeroglífico, que utiliza signos pictóricos para representar ideas y sonidos, escompletamente diferente de la escritura cuneiforme de los sumerios y sedesarrolló en suelo egipcio. Los primeros ejemplos de escritura jeroglífica noeran como en Sumeria, textos de carácter económico, sino anotacioneshistóricas. Aunque imperfectamente comprendidos, dichos textos nos refierenalgo sobre las actividades y hazañas de los primeros faraones. Hacia el año 3.400 a. C. existían dosreinos principales en Egipto, uno de ellos gobernados desde la región del deltadel Nilo, llamado Bajo Egipto, y el otro desde Nekhen, ciudad situada a 75 kilómetros al surde Luxor, en el Alto Egipto. Estos dos reinos coexistieron hasta que, hacia 3.200 a. C., un rey deNekhen a quien la tradición llama Menes, conquistó el norte y se convirtió enel primer rey del Alto y Bajo Egipto, título que se conservó a través de la historiadel antiguo Egipto.
Menes fue el primero de un largo linaje de faraones cuyosnombres pasaron a los archivos del templo. "Faraón" es una palabrabíblica de la lengua egipcia que significa "gran casa" o"palacio" y aunque fue empleada en los últimos tiempos para referirseal rey nunca fue su título adecuado.
A las inundaciones del Nilo deben los egipcios no solo lafertilidad de sus valles, sino también el haber podido establecer uno de losmás exactos calendarios de la antigüedad. Originalmente, el año agrícola estabadividido en tres estaciones: Akhet (inundación), durante la cual el valleestaba cubierto por las aguas; Peret (invierno), en la que se procedía a lasiembra y se esperaba la germinación y la maduración de las plantas; y Shemu(verano), durante el cual se producía la cosecha seguida de las operaciones dealmacenaje.
El inicio del año se hizo corresponder durante mucho tiempocon el comienzo de la inundación hasta que los egipcios observaron que laelevación de las aguas coincidía con la aparición de la estrella Sothis(nuestra Sirio). Desde entonces, interpretando el hecho como la causa de lacrecida del Nilo, consideraron la aparición de Sothis, con el comienzo oficialdel año. Este fue dividido en tres periodos de cuatro meses de treinta díascada uno a los cuales se añadieron cinco días intercalares o epagómenos,obteniendo así un total de 365 días.
Este calendario era 6 horas más corto que el año real, asíque cada cuatro años el año oficial se situaba con un día de antelación sobreal año astronómico. Los egipcios se dieron cuenta de ello, aunque no lepusieron remedio.
Vida económica
La economía egipcia era básicamente agrícola. Además detrigo, cebada y mijo, cosechaban frutas, legumbres, lino y algodón. La tierraera del faraón, es decir, del Estado, pero desde épocas remotas hasta lostiempos del imperio las cedió en usufructo a particulares.
El establecimiento del imperio trajo no sólo profundoscambios sociales, sino también económicos. Las tierras cultivables fueronexplotadas directamente por el faraón mediante el trabajo de siervo y esclavos.Hacia estas fechas, la clase media casi desapareció cuando los artesanos fueronobligados a trabajar en las grandes construcciones del Estado, y el comercio seconvirtió en monopolio estatal.
Ya hacia el 3000 a.C., existía un pequeño comercio con base en eltrueque. Después del 2000 a.C.,aparecieron verdaderas fábricas, en las que 20 o más trabajadoresmanufacturaban, bajo un mismo techo, cerámica, vidrio o textiles. Estáproducción y los excedentes de la cosecha de trigo permitieron desarrollar uncomercio activo con Creta, Fenicia, Palestina, Siria, Nubia y más tarde,Arabia. Los egipcios compraban oro, plata, lapizlázuli, turquesa, especias,pero sobre todo madera, escasa en Egipto. El comercio se hacía en caravanas através del desierto, en barcos de papiro, a lo largo del Nilo, o por las costasdel Mediterráneo oriental. Para este comercio fue necesario establecer una"moneda". Al principio los precios se fijaron en cabezas de ganado.Más tarde, anillos de oro o cobre se emplearon como dinero. La riqueza y elvolumen del comercio pueden apreciarse por el hecho de que se tuvieron queidear técnicas de contabilidad y recurrir al uso de recibos.
(parte cuatro)