
Resumen:
dijo:"al principio habran enfermedades mortales como advertencia, luego habran plagas, moriran muchos animales, habran catastrofes, cambios climaticos, y finalmente empezaran las guerras e invasiones del rey negro" nostradamus
La profecía del Papa negro de Nostradamus
Según una profecía de Nostradamus, el sucesor de Juan Pablo II seria un Papa Negro, y después de él vendría el Apocalipsis.
En la edad media, entre la peste y la incertidumbre que existía en aquellos momentos, en el Vaticano residía el hombre con mayor poder para esa época de oscurantismo y miedo absoluto al castigo de Dios. Imagino que la visión que llegó a Nostradamus le hablaba de un hombre con mucho poder en el siglo XXI. Para Nostradamus, después de que el Papa Juan Pablo II falleciera, sólo otro Papa podría acumular tanto poder.
Pero en cinco siglos la vida cambió; el Vaticano es un estado fuerte, poderoso, con miles de fieles que lo respaldan; pero no rige los destinos del mundo moderno. El Papa es una pieza importante en la geopolítica actual, pero no es el hombre más poderoso del mundo.
Los imperios cambian, y las formas de vida cambian con ellos, y me imagino que en la soledad de sus visiones Nostradamus interpretó que al igual que en sus días el poder lo ejercería un Papa. Para aquel entonces, América no era más que un lejano descubrimiento… pero entonces me pregunto yo, dónde está ahora el poder, quién lo tiene.
El estilo de vida actual no es más que paquetes de franquicias que nos llegan de afuera para explicarnos como vivir, en quién creer, como vestirnos, que ver y hacer. La globalización ha alcanzado límites tan amplios que ha logrado que una hamburguesa sepa igual en Tokio, Sudáfrica, Buenos Aires o Caracas. La televisión se ha convertido para Estados Unidos en el aceite de oliva de los romanos.
Los caminos ahora no son de tierra o grava, son inalámbricos. Estamos interconectados y el poder mundial puede estar regido en poco tiempo por un hombre de color, que aún cuando no es el Papa, tiene tanto poder como los predecesores de Ratzinger.