En la 5ª posicion tenemos a la Madre Rusia, en Volgogrado, Rusia. Tiene 82 metros de altura, erigida en cemento reforzado, con excepción de la espada que porta la mujer que simboliza a la patria rusa, y que es de acero inoxidable. Obra de Eugeny Vuchetich, fue inaugurada en 1967 en el Museo Kurgan, construido para conmemorar la batalla de Stalingrado (nombre que recibió la ciudad entre 1925 y 1961).
En la 4ª posicion se encuentra la Estatua de la Libertad en Nueva York que alza a 93 metros de altura, aunque si se descuenta el pedestal, que es más alto que la figura en sí, serían sólo 46. Fue un regalo de Francia a EE. UU. en 1886, para conmemorar el centenario de la independencia estadounidense. La obra en cobre, del escultor Frederic Auguste Bartholdi, se forjó en Francia y fue transportada en barco a Nueva York.
La 3ª en la lista y medalla de bronce la estatua de Pedro el Grande en Moscú. De 96 metros de altura, a orillas del río Moskva. Su autor es el polémico escultor ruso-georgiano Zurab Tsereteli, famoso por su empeño en regalar algunos de sus faraónicos proyectos a diversas ciudades. Su proyecto de estatua de Cristóbal Colón, de 100 metros de altura, fue rechazado por cinco ciudades de EE. UU., debido a las críticas sobre su valor estético y al alto coste de transportar el material y las esculturas desde Rusia.
En la segunda posicion y medalla de plata encontramos a la dedicadas a dos emperadores chinos(Huangdi, el Emperador Amarillo, y Yandi) a los cuales los chinos consideran los padres de su civilizacion, la cual mide 103 metros, lo que se ve volando es un dragon de papel.
Y con el numero 1 y la mas grande de todas El Buda de Ushiku, en Ushiku, Japón. De 120 metros de altura, es considerada la estatua más alta del mundo; aunque 10 metros corresponden a un pedestal y otros 10 a un segundo podio en forma de flor de loto, habitual en las figuras de Buda. Construida con acero y bronce, fue inaugurada en 1995. Para hacerse una idea de su tamaño: los dedos de la mano miden más de siete metros cada uno.