Comparto con ustedes una visión diferente sobre lo que ocurre en Oriente Medio
Túnez, cuestión a dilucidar.
El pueblo se levantó contra el coloniaje y la negación de sus más elementales derechos… Pero, ojo: puede haber más de una lectura.
Anaray Lorenzo Collazo
(Periodista cubana)
(Periodista cubana)
Súbita, la noticia acaparó la atención mundial: El ex general Zine el-Abidine ben Alí, que desde hacía 23 años gobernaba a Túnez —en el corazón del Magreb, norte de África—, huyó con su familia a Arabia Saudita, sacudido por una revuelta popular masiva dirigida, entre otros flagelos, contra el desempleo, la miseria y la corrupción imperantes.
Mientras entre los analistas internacionales hay consenso en cuanto a que los ajustes neoliberales promovidos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (BM) en ese país africano agravaron su situación, reportes de estos organismos dicen todo lo contrario, como era de esperar. Veamos, por ejemplo, algunos fragmentos del documento titulado Túnez expande economía y crea empleo, difundido recientemente por el BM:
“Túnez mejoró su competitividad y duplicó las exportaciones en el transcurso de 10 años… aceleró el crecimiento económico con la ayuda de una serie de préstamos para políticas de desarrollo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento… deberá seguir impulsando la inversión privada y aumentando la productividad para crecer entre 6 y 7 por ciento y reducir el desempleo… El Banco está comprometido con el nuevo modelo de crecimiento del Gobierno y entregará su apoyo mediante trabajo analítico, asistencia técnica y préstamos para políticas de desarrollo en los años venideros”.
El pasaje es como decir: “Túnez es de los nuestros”. Y no el pueblo, sino su oligarquía, porque la nación magrebí está colonizada por las potencias imperialistas, muy en particular por la Unión Europea. Solo Francia tiene instaladas allí mil 200 empresas, a las que se unen sociedades británicas, belgas y españolas.
Ahora, revisando atentamente, para no pasar por incauta, una encuentra que esta rebelión popular es apoyada por ¡¿Estados Unidos?!… ¡¿Alemania?!!... ¡¿Francia?! ¡Voilà! Ya tenemos la otra posible lectura.
El presidente Barack Obama hizo un llamado en favor de elecciones “libres y justas” en Túnez y destacó “el coraje y la dignidad” de su pueblo, tras la caída de Ben Alí. La Unión Europea se pronunció por una solución democrática “durable” y convocó a la calma.
La insurrección continuaba hace unas pocas horas, y las fuerzas políticas internas anunciaban un nuevo “Gobierno de unidad”, integrado por algunas figuras opositoras, aunque mantenía en sus puestos a ministros clave del anterior régimen.

Fuentes oficiales han confirmado que en ese futuro gabinete, que buscará integrarse en unos días, para luego convocar a elecciones, no participarán ni partidos de izquierda, ni partidos islamistas, con el objetivo —dicen— de asegurar una transición a un régimen democrático, pero de “tintes moderados”. Y en ese punto, surge una pregunta: ¿Cómo es posible un régimen democrático sin las más señaladas fuerzas nacionalistas?
Tengamos en cuenta que Tunicia estuvo dominada durante muchas décadas por el imperio francés. Está situada en un lugar envidiable para el turismo europeo, rama que, junto con la pesca, representa uno de los ingresos más importantes del país. A lo largo de tantos años de un proceso de transculturación forzado, los musulmanes siguen reivindicando y peleando por sus orígenes.
Un colega de memoria envidiable nos recuerda que la búsqueda de gobiernos de “tintes moderados” resulta un arma de la tradicional panoplia imperial. ¿Acaso no lo vivimos en 1962, cuando casi todos los gobiernos y cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) expulsaron a Cuba de su seno porque “su ideología socialista extracontinental no era compatible con el sistema democrático de América”?
Rememoremos someramente también la estrategia yanqui-occidental que se operó en Yugoslavia contra el mandatario Slodoban Milosevic hace 11 años, y, más recientemente, el golpe en Honduras, la intentona en Ecuador… Algo se cocina. Y no precisamente a fuego lento. Ojalá Túnez sepa ser ejemplo de África.

Bohemia

Acusan a la CIA de estar tras las revueltas sociales en Túnez, Egipto y Yemen
Muhamar Gadaffi dijo que detrás de los acontecimientos tunecinos estan EEUU y otros gobiernos europeos; días atrás el presidente Barack Obama instó públicamente el ejemplo de Tunez(revolucion jazmin)

27 ene. 2011 - Las revueltas y protestas populares que se han escenificado en Egipto, Túnez y Yemen a juicio del periodista estadounidense, Webster Tarpley, tiene una misma raíz, la nueva revolución de los colores de la CIA (Agencia Central de Inteligencia por sus siglas en inglés).
El primero en encender las calles fue el pueblo tunecino, con protestas desde la semana pasada, en las que se exigió la salida del mandatario Ben Alí hasta que este huyó hacia Arabia Saudi.
Luego fue Egipto tras una segunda jornada de protestas que continuó hoy donde se han contabilizado cinco personas fallecidas.
Además, varios heridos, de los cuales tres personas debieron ser hospitalizadas, mientras que en El Cairo fueron detenidos varios periodistas según nota del portal del diario El País de España.
Los comunicadores -reportó el diario- fueron arrestados por “intentar agitar a las masas y crear la confusión en las calles”.
Días atrás, el presidente Barack Obama instó públicamente a seguir el ejemplo de la llamada “revolución jazmín” de Túnez en otros países norfaricanos y del Medio Oriente.

Muhamar Gadaffi
Entretanto el líder libio Muhamar Gadaffi reveló que detrás de los acontecimientos tunecinos estaban EEUU y otros gobiernos europeos.
Según el periodista norteamericano Tarpley en su artículo publicado en el portal antiimperialista.blogia y titulado: “El peligro es muy grande en Túnez”, las fuerzas que derrocaron al presidente Ben Alí no tienen organización política que las representen en la sociedad.
Tarpley indicó que en Túnez la conocida Revolución de los Jazmines, tiene como norte “instalar en el poder marionetas más agresivas contra Rusia, China e Irán (…) El Imperio pretende nuevos gobiernos más agresivos contra dichos países y más favorables a sus intereses”.
En tanto las revueltas en esa región forman parte de la campaña desplegada por Estados Unidos tanto en Oriente Medio y África cuyo objetivo busca la reorganización estratégica del imperio frente a China, Rusia e Irán.

Ahora, la inestabilidad aparece en Yemen, donde decenas de miles de personas se han concentrado en cuatro puntos de la ciudad capital, tras ser convocados por los principales grupos opositores y los medios transnacionales de comunicación le dan promoción.
El objetivo del encuentro es al igual que en Túnez y Egipto pedir la dimisión del jefe de estado Ali Abdalá Saleh, y que además no se presente a una nueva reelección.
Al respecto el portal del País de España aseguró que miles de yemeníes reunidos frente ala Universidad de Saná, arengan consignas como: “La gente quiere un cambio de presidente”.
Similar a los casos de Túnez y Egipto los manifestantes exigen cambios políticos y mejoras en las condiciones de vida.
Sin embargo como lo explicó el analista político Thierry Meyssan, en su artículo publicado por la Red Voltaire y titulado: “Canalizar la rabia del pueblo tunecino para que todo siga como antes” las protestas están profundamente manipuladas por occidente.
“Una buena prueba de ello son los ataques de la plataforma de hackers Anonymous (una pantalla de la CIA) contra la página web del gobierno tunecino”, puntualizó.

Además afirmó que “el objetivo de la injerencia occidental sería el de canalizar la rabia y el descontento de la población tunecina, con el objetivo de hacerlo inofensivo y que no ponga en peligro el actual modelo político y económico de Túnez, muy rentable para los intereses de occidente”.
Advirtió que occidente ha decidido “sacrificar pequeñas cosas” como el mandatario Ben Alí o algún otro alto cargo del antiguo gobierno, con tal de lograr sus objetivos.
Paralelamente, desde mediados de enero, miles de jordanos han salido a las calles a manifestarse y exigir al rey Abdalá II la dimisión del Gobierno dirigido por el primer ministro, Samir Rifai, “al que consideran responsable de la subida de los precios” según un reporte de Telemedellín.
El impacto de la crisis mundial capitalista desencadenada por la crisis financiera en EEUU con las consecuencias en toda la zona Euro ha comenzado a surtir mayores efectos sociales en los países dependientes al capital transnacional y a las instituciones financieras que desde 2008 se encuentran volcadas en salvar a banqueros y entes financieros, sobre todo en el llamado mundo desarrollado del norte.
Si bien estos fuertes impactos de la crisis global se producen sobre todo el mundo subdesarrollado o en vías de desarrollo conformado por más de 130 países, sólo unos pocos han sido objeto de atención por los medios transnacionales de la comunicación que con su labor alientan cualquier protesta o los hechos fortuitos en torno a los cuales se desatan las pasiones acumuladas en tantos años de dependencia, frustraciones y pobreza.
Aporrea

Barras separadoras extraidas del post: del usuario Psychofixe
Mis otros post referidos al tema