Como diría Enjuto Mojamuto, los zombies de muchas películas modernas no son zombies sino infectados, y tras una deliberación he decidido poner fin a la disputa entre puristas y renovadores de forma tajante: en este top 10 tienen cabida tanto zombies como infectados y cualquier cosa parecida a un zombie, aunque no sea técnicamente un muerto viviente. Así pues aquí encontraréis tanto los zombies devoradores de cerebros y desesperadamente lentorros como sus versiones modernas, originadas por virus o mutaciones, que corren más que un atleta de fondo y que pueden ser realmente muertos vivientes que se han puesto las pilas a la hora de buscar cerebros, o infectados rabiosos que persiguen a sus victimas para… desatar su rabia, o sea lo que sea que hagan con ellas.
Y sí, es un top subjetivo, así que ya sabéis. Lo único que pretendo es crear un ranking de mis películas preferidas de un género tan divertido como el de los zombies, que siempre están de moda. Y reconozcámoslo, dan mucho más juego que los vampiros, sobre todo los crepusculitos.
# 10. Resident Evil (2002)
Al césar lo que es del César: aunque la saga degenerara hasta límites inconcebibles, la primera entrega era una cinta que mezclaba perfectamente los zombies, en este caso mutaciones genéticas, con kilos y kilos de acción de ritmo frenético, a pesar de estar dirigida por el nefasto Paul W. S. Anderson. Mucha diversión y la más que agradable presencia de Milla Jovovich y Michelle Rodriguez hacen de este film un entretenimiento bastante aceptable. Eso sí, está a años luz de la calidad de su genial contrapartida videojueguil.
9. 28 Días Después (2002)
Esta película es la responsable de que los zombies corran como liebres, y de que sean infectados en muchos casos. El siempre interesante Danny Boyle dirigió esta revisión del mito zombie que ha sentado cátedra en todo lo posterior, pero personalmente he de decir que me parece un film muy sobrevalorado, con partes muy decepcionantes como las escenas de los soldados. Eso sí, vale la pena por momentos tan inquietantes como Cillian Murphy despertándose sin saber qué ocurre en una Londres desierta
8. Planet Terror (2007)
La que es quizás la mayor gamberrada del ya de por sí gamberro Robert Rodriguez es su aportación al programa doble Grindhouse, por cierto muy superior al pretencioso Death Proof de Tarantino. Una cinta de zombies, o mejor dicho mutaciones que se comportan como zombies, con una acción desfasada y surrealista, hipérbole continua y rodada fatal a propósito, incluso con supuestas bobinas que faltan y ralladuras en el celuloide. Añádase la presencia de una impresionante y delirante Rose McGowan como bailarina de stripper coja que cambia su pierna por diversas armas, incluido un lanzamisiles; el inmenso Bruce Willis, del que no hace falta añadir más; Tarantino en su habitual cameo pasado de vueltas; y la presencia fugaz de actores conocidos, como Josh Brolin ¡e incluso Naveen Andrews, el Sayid de Lost (sí, el de la derecha)! Se agita todo y tenemos un cóctel de diversión psicodélica, decididamente setentero.
7. [REC] (2007)
Adorada por muchos, vilipendiada por otros, hay que reconocer que esta cinta española transmite una tensión inigualable. No vamos a entrar en si son zombies, infectados, o ninguna de las dos cosas, como insinúa su final; sean lo que sean, se comportan como zombies y dan mucho miedo. Además, el escenario claustrofóbico, un edificio de vecinos de Barcelona, da mucho de sí unido al estilo de cámara casera tipo Bruja de Blair, y se logra un ambiente exasperante y terrorífico, más exasperante aún si sumamos los gritos de Manuela Velasco. Aunque me cueste decirlo, mi odiado Balagueró realizó una película notable, pero en el fondo intuyo que la mayor parte del mérito es del co-director Paco Plaza. Y vista la pésima secuela, parece que el bueno de Jaume decidió meter más mano.
6. Bienvenidos a Zombieland (2009)
Una de las mejores comedias con zombies, una fórmula que suele ser éxito seguro, y la entrada más reciente de esta lista, aunque se ha ganado ampliamente el derecho. Ruben Fleischer dirige un divertidísimo manual de supervivencia ante un apocalipsis zombie, con los geniales consejos impresos literalmente en pantalla, y una secuencia de créditos iniciales de antología. Por cierto, serían zombies clásicos, pero corren como galgos. Tal vez hay demasiado pocas escenas con zombies, pero se hace un grato repaso a tópicos del género, y los cuatro protagonistas están realmente bien, sobre todo Woody Harrelson, inmenso como de costumbre. Eso sí, lo mejor del film se resume en dos palabras: Bill Murray. Cuando lo veáis sabréis de qué os hablo.
5. Bad Taste (1987) / Braindead (1992)
Empate técnico. Lo siento, no he podido decidirme entre las dos joyas del género de Peter Jackson. Sí, porque antes de su obra magna, El Señor de los Anillos, este director que antes parecía un hobbit y ahora un clon siniestro de Steven Spielberg se dedicaba al gore. Y aunque los zombies de estas dos cintas de culto no sean propiamente tales, sino extraterrestres e infectados, respectivamente, se merecen entrar en esta lista por ser una de las visiones más cafres y hemoglobínicas del zombie. Momentos como la persecución más lenta de la historia que da inicio a la primera, o los ataques multitudinarios de la segunda, con cura karateka incluido, valen su peso en oro. Todo el mundo tiene un pasado, y el bueno de Peter se permitió dirigir y hasta aparecer en estos delirios zombies.
4. La Noche de los Muertos Vivientes (1968) / Zombi: El Amanecer de los Muertos (1978)
De nuevo empate técnico. ¡Este no se moja!, diréis, pero es que decidir cuál es la mejor película del hombre que prácticamente inventó el genero de zombies, George A. Romero, es imposible e incluso injusto. La primera tiene el mérito de ser pues eso, la primera, la que sentó las bases del género, incluido el resistir en una casa atracando puertas y ventanas, y a día de hoy aún inquieta con sus pálidos y lentos zombies, y su genial y pesimista final. La segunda es en cambio la depuración del género, la que introdujo más el componente de acción y las hordas infinitas, en este caso atacando un centro comercial, lo que permitió a Romero una ácida crítica social. Por lo tanto, como piezas indispensables de la historia cinematográfica de los zombies, y como obras maestras de Romero, el padre de los devoracerebros, se merecen compartir este alto puesto.
3. 28 Semanas Después (2007)
28 Días Después estaba bien y renovó el género, sí. Pero es que su secuela es un peliculón. Juan Carlos Fresnadillo logra superar ampliamente a la original en muchos sentidos, con una dirección brutal y visceral, y un mal rollo general muy agradecido, volviendo a tener los veloces y rabiosos infectados de la primera parte. Además la presencia estelar de Robert Carlyle da puntos extra al producto final, y cuenta con el protagonismo de Rose Byrne, la Ellen Parsons de la serie Damages. Ya sólo por la absolutamente increíble secuencia inicial, con Carlyle perseguido hasta la extenuación y acompañado de una brutal banda sonora, esta película vale la pena. Pero es que no acaba ahí, y aún nos reserva algunos de los momentos más angustiosos del género, y un final nada complaciente.
Aquí tenéis el trailer para haceros una idea de su tensión.
2. El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead) (2004)
La mejor película seria de zombies de la Historia. Y punto. Vale, es un remake de la película de Romero comentada más arriba, pero por una vez el remake supera al original. Y es que Zack Snyder, antes de dirigir la sobrevalorada 300 y la infravalorada Watchmen, se dio a conocer con esta magnífica cinta, que tiene todo lo que puede pedirse a una película de zombies: ritmo increíble, momentos inquietantes, desesperación continua, aprovechamiento de recursos y claustrofobia, una galería de personajes variada, situaciones al límite… Ah, y por supuesto zombies. Cientos, miles de zombies. Y de los clásicos, pero con la velocidad de un infectado, o sea que lo peor de lo peor. Casi es un manual de cómo hacer una película de zombies, y en este sentido es prácticamente insuperable.
Disfrutad de su trailer, o mejor dicho pasadlo mal, pero recordad que en el film es mucho peor.
1. Zombies Party (Shaun of the Dead) (2004)
Y finalmente aquí tenemos el número uno. No es sólo una de las mejores comedias de la década, sino en mi humilde opinión la mejor película de zombies jamás realizada. Tenía que ser británica, ya que el hecho de que ocurra en Inglaterra da el aliciente añadido de que aquí no hay armas como en todas las casas americanas, y los instrumentos ofensivos van desde palos de críquet hasta discos arrojadizos. Edgard Wright aprovecha al máximo la idiosincrasia británica y el humor inglés sutil, irónico y mordaz, y dirige un espectáculo delirante, que no sería lo mismo sin la genial interpretación del gran Simon Pegg, el Shaun del título (nótese la intencionada comparación paródica con Dawn of the Dead, estrenada el mismo año), un perdedor holgazán sin futuro ni aspiraciones que muy a su pesar se convierte en héroe, o algo parecido, secundado a la perfección por su inseparable Nick Frost, y con la magnífica presencia del ubicuo Bill Nighy. Otra razón por la que este film está en este puesto es que además si se le quita la comedia funciona a la perfección como película de zombies (estos sí que son clásicos y lentos), con situaciones desesperadas y angustiantes. Lo bueno es que además tiene humor, y del bueno. Secuencias como el deambular del protagonista por una ciudad ya zombificada sin darse cuenta, el flemático cruce con el grupo paralelo al principal, o el curso para hacerse pasar por zombie, hacen a esta obra maestra merecedora del número uno. Y no olvidemos todo lo relacionado con el Winchester, el pub donde se refugian los protagonistas. Nunca un apocalipsis zombie fue tan divertido.
Y aquí tenéis el desternillante trailer, aunque os aseguro que lo mejor está en la película.
Espero que les haya gustado! no se olviden de comentar y recomendar ! saludos

