Aquí les dejo ocho consejos prácticos para fumadores activos de marihuana para reducir los daños pulmonares para poder llevar nuestras vidas sin pulmones dañados, previniendo enfermedades respiratorias como asma y epoc. Aplicarlos o al menos tener conocimiento de ellos es bueno para llevar una vida saludable y aprovechar sus efectos positivos al máximo.
Lavarlo antes de fumarlo:
Lavándolo quitamos gran parte de los agregados dañinos que el prensado normalmente trae (explicado en el punto siguiente), además de concentrar el THC en menor cantidad de materia.

Fumar flores:
Consumiendo flores evitamos todos los daños que el prensado pueda traernos, al evitar fumar, por ejemplo: vidrio, orina, tallos, tierra, aglomerados, pegamento, etc. Tambien fumando flores podemos fumar menos cantidad ya que los psicoactivos se encuentran más concentrados.

Pipa de agua:
Fumando en pipa de agua reducimos la temperatura del humo a menos de 60ºC, quemando mucho menos el interior de nuestro cuerpo. Es importante que el fumador activo investigue acerca de pipas de agua o se construya las suyas propias. Aquí les dejo un excelente tema que explica como hacerse una pipa casera, fácil y efectiva:
Cocinar:
Cocinar es infinitamente mejor, ya que los pulmones no son nunca involucrados en el consumo, dejándolos intactos, ayudando a absorver el 100% del THC. De todos modos al cocinar es mucho más difícil regular la cantidad de THC que ingresa al cuerpo ya que demora mucho más el efecto que cuando se fuma, por eso estar siempre atentos y no consumir de más por miedo a que no haya pegado.
Para técnicas y recetas para cocinar, busquen en internet que hay millones y muy buenas, no son difíciles de encontrar.
Vaporizar:
Al vaporizar la marihuana fumada entra al organismo con menos temperatura, dañando menos la mucosa bronquial y chamuscando menos albeolos y bronquiolos. Al vaporizar, el humo entra al organismo con una máxima temperatura (al fumar correctamente) de 338ºC, y al ser fumada puede llegar incluso hasta unos 2018ºC según estudios de nowsourcing.com . Además, al vaporizar absorvemos el 95% del THC (sustancia psicoactiva del cannabis), a diferencia de fumando corrientemente que absorbemos normalmente solo el 70%.
Usar hojillas de celulosa:
Las hojillas de celulosa, por más que sean más difíciles para armar, hacen mejor para los pulmones ya que no se queman, sino que se vaporizan, reduciendo la cantidad de humo dañino que entra a los pulmones. Además las hojillas de celulosa son papel sin proceso de blanqueado, ni ningún otro proceso químico, lo que no solo reduce el daño pulmonar sino que también aporta al medio ambiente.
Armar fino y largo:
Armar porros finos y largos en vez de cortos y anchos ayuda a que el sofoque de calor que sufren los pulmones sea prolongado en el tiempo, y que no sean solamente golpes fuertes de calor.
Parar gradualmente de fumar:
Si bien esta solución es de las menos eficaces de todas, para un fumador activo de marihuana parar uno o dos días de fumar puede ayudarle mucho a que sus pulmones se autolimpien, ya que al fumar muy seguido mucha cantidad estos pierden esta capacidad. De todos modos cualquiera de las anteriores es mucho más recomendada.