InicioInfoLos Simpsons tenían Razón: con Perón desapareció gente.
Juan Ingallinella
5b415a0a74765006f122f979f487f751
uan Ingallinela, (* Rosario, provincia de Santa Fe, (Argentina); 1911 –† íbidem; junio de 1955) fue un médico y político militante en el Partido Comunista que fue detenido por la policía el 17 de junio de 1955 y murió al ser torturado sin que nunca apareciera su cuerpo, en un hecho que tuvo vasta repercusión conocido como El caso Ingallinela. A raíz de la investigación realizada se condenó a quienes fueron autores materiales del hecho, pero el cuerpo nunca fue hallado.



Biografía

Juan Ingallinella, nació en 1911 y era hijo de inmigrantes sicilianos. Estudió medicina y tenía su consultorio en la misma casa donde vivía, en la calle Saavedra 667, del barrio Tablada de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina. Se casó con Rosa Trumper, que era maestra, con quien tuvo una hija.

Hay testimonios recogidos en la prensa de Rosario que cuentan que a los pacientes sin recursos los atendía gratuitamente y les suministraba muestras de medicamentos gratis cuando no tenían dinero para comprarlas. Incluso, les regalaba ropa y zapatillas. También atendía ad honorem en el Hospital de Niños de Rosario.

Ingallinela era un conocido militante comunista en cuyo consultorio tenía un cuadro con la foto de Lenin. Cuando a principios de 1944, la policía rosarina detuvo y torturó a tres comunistas e Ingallinella, que manejaba una pequeña imprenta clandestina, denunció el hecho en un volante y señaló como responsables a los oficiales Félix Monzón, jefe de la sección Orden Social y Político, Santos Barrera, subjefe de la misma sección y Francisco Lozón, jefe de la sección Leyes Especiales y Santos Barrera.

Si bien posteriormente el Partido Comunista fue reconocido como organización legal y participaba en las elecciones, sus militantes eran objeto de persecución policial y fue así que acumuló 20 procesos por desacato y resistencia a la autoridad y estuvo detenido varias veces en la Jefatura de Policía en Rosario.

Su desaparición

El 16 de junio de 1955 se produjo en la Argentina una rebelión con la finalidad de derrocar al presidente Juan Domingo Perón, en cuyo curso sin aviso previo alguno, aviones de la Marina bombardearon la Plaza de Mayo, en la ciudad de Buenos Aires, en una acción sin precedentes en la historia argentina, ocasionando al menos 300 muertos y más de 2000 heridos. Ingallinella, que en esa fecha era apoderado del Partido Comunista en Rosario, redactó e hizo circular de inmediato un volante de condena a lo ocurrido.

El mismo día 16 la policía rosarina comenzó a detener dirigentes opositores y al día siguiente una comisión policial concurrió al domicilio de Ingallinela, quien había desechado la oportunidad de ocultarse, y lo condujo a la División Investigaciones de la Jefatura de Policía junto con unas sesenta personas entre las cuales estaban los abogados Guillermo Kehoe y Alberto Jaime.

Los detenidos fueron retornando a sus hogares pero no Ingallinela. Ante las gestiones de su esposa y de sus camaradas la Policía aseguró que había salido por sus propios medios de la Jefatura.

La investigación judicial

La legislación entonces vigente había establecido el fuero policial, esto es que el personal de esa fuerza no era juzgado penalmente por la justicia común sino por un tribunal especial, el Consejo de Justicia Policial, el cual inicialmente trató de tomar el caso. Como el juez de instrucción Carlos Rovere también sostuvo la competencia, debió resolver el conflicto la Corte Suprema de Justicia de la provincia, la cual el 3 de agosto de 1955 se inclinó el juez argumentando que los policías habían perdido su estado policial por haber sido exonerados.

Con la investigación judicial se puso al descubierto la maniobra de encubrimiento que se había realizado, tal como la desaparición de numerosas fojas del libro donde se asentaban los ingresos y egresos de detenidos. Lo sucedido con Ingallilena se pudo reconstruir con el testimonio de otros detenidos, de lo que surgió que Lozón quería ubicae el mimeógrafo donde se habían impreso los volantes, para lo cual torturaron a varios detenidos, incluyendo a Ingallilena, con la picana eléctrica.

Tiempo después, uno de los acusados, el oficial Rogelio Luis Delfín Tixie, rompió el pacto de silencio y contó que Ingallinella había fallecido durante la tortura y que su cadáver había sido enterrado cerca de la estación de trenes de Ibarlucea y luego trasladado a otro punto, en un vehículo de la División Investigaciones. La Justicia comprobó que se habían arrancado las 41 primeras fojas del libro de guardia del 19 de junio de 1955 del puesto de la Policía Caminera de Pérez, para borrar las huellas del traslado. No obstante, se constató que el vehículo utilizado había regresado a Rosario a las 21 de aquel día. Y al hacerse excavaciones en la zona indicada por el policía, se halló una tela que habría correspondido al sobretodo del médico. Sin embargo, nunca se supo dónde fueron llevados los restos de la víctima.

Tixie también involucró al ex jefe de policía Emilio Gazcón, quien según dijo encomendó personalmente a Lozón los procedimientos y le ordenó aplicar torturas.




Algunas frases del General Perón

• El Día que se lancen a colgar yo estaré del lado de los que cuelgan (2/8/46)

• Entregare unos metros de piola a cada descamisado y veremos quien cuelga a quien (13/8/46)

• A mí me van a matar peleando (13/8/46)

• Con un fusil o un cuchillo a matar al que se encuentre (24/6/47)

• Esa paz tengo que imponerla yo con la fuerza (23/8/47)

• Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores (8/9/47)

• Vamos a salir a la calle, de una sola vez, para que no vuelvan nunca mas, ni los hijos de ellos (8/6/51)

• Distribuiremos alambre de enfadar para colgar a nuestros enemigos (31/8/51)

• Para el caso de un atentado al presidente de la nación… hay que contestar con miles de atentados (Plan Político año 1952)

• Objetivo: Lista de dirigentes opositores; lista de instituciones reconocidas como desafectas al gobierno; lista de opositores o de casas comerciales dirigidas y ligadas a los opositores; lista de las representaciones cuyos gobiernos realizan campañas opositoras al nuestro. Personal: Serán empleados grupos previamente instruidos y seleccionados de las organizaciones dependientes de la C.G.T y del partido peronista masculino. Misión: Atentados personales; voladuras; incendios. (En el mismo documento)

• Se lo deja cesante o se lo exonera… por la simple causa de ser un hombre que no comparte las ideas del gobierno; eso es suficiente. (3ª conferencia de gobernadores; Pág. 177)

• Vamos a tener que volver a la epoca de andar con el alambre de fardo en el bolsillo. (16/4/53, horas antes dl incendio de la casa del pueblo, la casa radical, la sede del partido demócrata nacional y el Jockey Club)

• Leña… leña… Eso de la leña que ustedes aconsejan, ¿por que no empiezan ustedes a darla? ( El mismo dia)

• Hay que buscar a esos agentes y donde se encuentren colgarlos de un arbol. (El mismo dia)

• A unos se los conduce con la persuasión y el ejemplo; a otros com la policia. (15/5/53)

• Aquel que en cualquier lugar intente alterar el orden en contra de las autoridades… puede ser muerto por cualquier argentino. Esta conducta que ha de seguir todo peronista no solamente va dirigida contra los que ejecutan, sino tambien contra los que conspiren o inciten. (31/8/55)

• Y cuando uno de los nuestros caiga, caeran cinco de ellos. (31/8/55)

• Que sepan que esta lucha que iniciamos no ha de terminar hasta que no los hayamos aniquilado y aplastado. (31/8/55)

• Nuestra nación necesita paz y tranquilidad.. y eso lo hemos de conseguir persuadiendo, y si no, a los palos. (31/8/55)

• Veremos si con esta demostración nuestros adversarios y nuestros enemigos comprenden. Si no lo hacen pobres de ellos! (31/8/55)

• Yo pido al pueblo que sea el tambien un custodio del orden. Si cree que lo puede hacer, que tome las medidas mas violentas contra los alteradores del orden. (31/8/55)

• ¡Al enemigo, ni justicia! (Memorando reservado “ Para el Dr. Subiza” De su puño y letra, con triple subrayado) De nada de esto se arrepintió el tirano, de lo que si se arrepintió se “de no fusilar al medio millon de argentinos que habia que matar”. Lo dijo en la revista “Triunfo”, de Madrid, el dia 9/5/70: “Ah!… si yo hubiese previsto lo que iba a pasar… entonces, si: hubiera fusilado al medio millon, o a un millon, si era necesario.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
701visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

d
Usuario
Puntos0
Posts68
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.