Durante la invasión soviética a Polonia en 1939, unos 14500 oficiales polacos fueron capturados e internados en tres campos de concentración en la Unión Soviética. Posteriormente, entre los meses de Abril y Mayo de 1940, durante cinco semanas, la NKVD estuvo transportando prisioneros polacos desde campos de concentración en Starobielsk, Kozelsk y Ostashkow hacia un lugar en la carretera Smolensk-Vitebsk. La orden directa de Stalin era eliminar a los prisioneros y así se hizo.
Los cuerpos fueron sistemáticamente enterrados en fosas comunes, apilados a razón de unos 500 cadáveres por fosa. Sin embargo, a pesar del cuidado que tuvo la policía para evitar dejar rastros y testigos, cometieron un gran error: muchos de los cuerpos fueron enterrados sin quitarles sus pertenencias, posiblemente debido a la premura con que se efectuaban las ejecuciones.
Después de la Operación Barbarossa en 1941 y cuando la Batalla de Smolensk terminó, la zona quedó en manos alemanas. Luego de la limpieza del bosque y cuando las fuerzas de ocupación tenían totalmente asegurada la zona, no había razones para revisarla nuevamente. Probablemente, nunca se hubieran hallado las fosas que ocultaban el crimen en masa, de no ser por un hecho fortuito que rebelaría uno de los crímenes de guerra más sonados del siglo 20.
A comienzos de ese año, una jauría de lobos, que azotaba la zona, era rastreada por un oficial subalterno del Regimiento de Transmisiones 537, estacionado en el Bosque de Katyn en Rusia. En su búsqueda, se tropezó con lo que parecía una parte escarbada del terreno.
Lo que hallaron fue espeluznante. Se trataba de enormes fosas con miles de cadáveres apilados, todos con uniformes polacos, con insignias y medallas, pero sin anillos ni relojes.
Después de desenterrar todos los cadáveres y hacerles la autopsia, se contabilizó un total de 4143 oficiales y profesionales polacos y se determinó, que eran los cadáveres de prisioneros procedentes de campos de concentración soviéticos, cuya población, a partir de un traslado, habían sido declarados desaparecidos. Las autoridades polacas, que participaron en las investigaciones, confirmaron que había suficientes evidencias que determinaban que los soviéticos fueron quienes cometieron el asesinato de todos los militares y civiles.
Churchill hizo lo posible por evitar una confrontación entre los aliados, manifestándole al Primer Ministro que mejor era olvidar el asunto, en vista que nada le devolvería la vida a los oficiales asesinados. Por su lado el Ministro de Asuntos Exteriores Anthony Eden informó al gobierno británico el día 19 de Abril, que hizo lo posible para culpar a los alemanes, quienes habrían hecho todo un montaje para enemistar a los aliados. Los polacos pidieron una investigación por un equipo internacional, mientras el Kremlin acusaba a los servicios de propaganda alemanes. El gobierno soviético acusó de mentirosos a los polacos exiliados en Londres y ratificaba sus acusaciones contra los alemanes
Cuando la URSS recupera sus territorios ocupados, inmediatamente vuelven a exhumar los cadáveres y emiten informes probatorios de los "verdaderos autores de la masacre" es decir las fuerzas armadas alemanas. Para entonces, como se supo más tarde, no había un político británico que creyera remotamente en la culpabilidad alemana, aunque públicamente manifestaran el descargo de culpa del aliado soviético.
En 1989, después del colapso de la Unión Soviética, el Primer Ministro Gorbachov admitió, que la NKVD había ejecutado a los polacos y confirmaba la existencia de otros dos lugares más de ejecución similares, donde siguiendo las órdenes de Stalin, en Marzo de 1940, la NKVD había dado muerte a 25.700 polacos, incluyendo los encontrados en Katyn.
El 13 de Abril de 1990, cincuenta años después de la masacre, Boris Yeltsin oficialmente admitió la responsabilidad de la Unión Soviética en el crimen de Katyn y el 14 de Octubre de 1992, envió al presidente polaco Lech Walesa los archivos secretos del caso.
Orden de ejecucion por Stalin:
[Escudo de Armas de la URSS]
URSS
Comisariato Nacional
para Asuntos Internos
5 de Marzo de 1940
No 794/
Moscú
A nombre de STALIN
Un gran número de ex oficiales del Ejército Polaco, empleados de la Policía Polaca y servicios de inteligencia, miembros del Partido Nacionalista Polaco, partidos contra-revolucionarios, miembros descubiertos pertenecientes a grupos de resistencia contra-revolucionarios, fugitivos y otros, todos ellos enemigos jurados de la autoridad Soviética, que odian el sistema Soviético, están actualmente en campos de prisioneros de guerra de la NKVD de la URSS y en prisiones de Ukrania y Bielorusia.
Los oficiales militares y de policía en los campos están conduciendo actividades de propaganda anti-Soviética. Cada uno de ellos esta esperando solamente su liberación para comenzar sus actividades en contra de la autoridad Soviética.
Los órganos de la NKVD en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia han descubierto un número de organizaciones rebeldes contra revolucionarias.
Ex oficiales del Ejército Polaco y policía, así como también de gendarmería han mostrado que están participando en espionaje y actividades insurgentes.
Entre los detenidos (sin considerar los soldados y oficiales subalternos)hay 14,736 ex oficiales, funcionarios de gobierno, terratenientes, policías, gendarmes, guardias de prisiones, colonizadores de regiones fronterizas y oficiales de inteligencia -más del 97% son de nacionalidad polaca.
De ellos:
295 generales, coroneles y tenientes coroneles
2080 mayores y capitanes
6049 tenientes, subtenientes y alféreces
1030 Oficiales superiores y subalternos de policía
5138 Agentes de policía, gendarmes, guardias de prisiones y personal de inteligencia
144 Funcionarios de gobierno, terratenientes, curas, colonizadores de regiones fronterizas
En la región occidental de Ukrania y Bielorusia, hay 18.632 Detenidos, de los cuales 10.685 son polacos, incluyen:
1207 Ex oficiales
5141 ex oficiales de inteligencia de la policía y gendarmería
347 Espías y saboteadores
465 Ex terratenientes, dueños de fábricas y funcionarios de gobierno
5345 Miembros de varias organizaciones contra revolucionarias y otros elementos contra revolucionarios.
6127 Fugitivos
Sabiéndo que todos ellos son enemigos declarados de la autoridad Soviética, la NKVD de la URSS considera necesario:
I Autorizar a la NKVD de la URSS para:
(1) instruir los casos de los 14.700 ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno, oficiales de policía, oficiales de inteligencia, gendarmes, colonizadores de las regiones fronterizas y guardias de prisiones que están retenidos en campos de prisioneros de guerra,
(2) se debe incluir los 11.000 casos de miembros de varias organizaciones contra revolucionarias, espías y saboteadores, ex terratenientes, dueños de fábricas, ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno y fugitivos que han sido arrestados y que están detenidos en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia, y se les debe aplicar la pena máxima: ejecución.
II El examen de los casos deberá ser efectuado sin instruir sumario y sin levantar cargos. Los manifiestos con las conclusiones de las investigaciones y los veredictos finales deberán ser como sigue:
(a) para las personas detenidas en campos de prisioneros de guerra, en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la URSS;
(b) para los arrestados en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la RSS de Ukrania y de la NKVD de la RSS de Biolorusia.
III Los casos deberán ser examinados y los veredictos pronunciados por un tribunal de tres miembros consistentes de los camaradas Merkulov, Kobulov y Bashtakov (Jefe del 1er Departamento Especial de la NKVD de la URSS.)
Comisario Nacional de Asuntos Internos de la URSS
Fuentes:
http://www.xtec.es/~jfierro/Bonsidolents2GM/katyn.htm
Los cuerpos fueron sistemáticamente enterrados en fosas comunes, apilados a razón de unos 500 cadáveres por fosa. Sin embargo, a pesar del cuidado que tuvo la policía para evitar dejar rastros y testigos, cometieron un gran error: muchos de los cuerpos fueron enterrados sin quitarles sus pertenencias, posiblemente debido a la premura con que se efectuaban las ejecuciones.
Después de la Operación Barbarossa en 1941 y cuando la Batalla de Smolensk terminó, la zona quedó en manos alemanas. Luego de la limpieza del bosque y cuando las fuerzas de ocupación tenían totalmente asegurada la zona, no había razones para revisarla nuevamente. Probablemente, nunca se hubieran hallado las fosas que ocultaban el crimen en masa, de no ser por un hecho fortuito que rebelaría uno de los crímenes de guerra más sonados del siglo 20.
A comienzos de ese año, una jauría de lobos, que azotaba la zona, era rastreada por un oficial subalterno del Regimiento de Transmisiones 537, estacionado en el Bosque de Katyn en Rusia. En su búsqueda, se tropezó con lo que parecía una parte escarbada del terreno.
Lo que hallaron fue espeluznante. Se trataba de enormes fosas con miles de cadáveres apilados, todos con uniformes polacos, con insignias y medallas, pero sin anillos ni relojes.
Después de desenterrar todos los cadáveres y hacerles la autopsia, se contabilizó un total de 4143 oficiales y profesionales polacos y se determinó, que eran los cadáveres de prisioneros procedentes de campos de concentración soviéticos, cuya población, a partir de un traslado, habían sido declarados desaparecidos. Las autoridades polacas, que participaron en las investigaciones, confirmaron que había suficientes evidencias que determinaban que los soviéticos fueron quienes cometieron el asesinato de todos los militares y civiles.
Churchill hizo lo posible por evitar una confrontación entre los aliados, manifestándole al Primer Ministro que mejor era olvidar el asunto, en vista que nada le devolvería la vida a los oficiales asesinados. Por su lado el Ministro de Asuntos Exteriores Anthony Eden informó al gobierno británico el día 19 de Abril, que hizo lo posible para culpar a los alemanes, quienes habrían hecho todo un montaje para enemistar a los aliados. Los polacos pidieron una investigación por un equipo internacional, mientras el Kremlin acusaba a los servicios de propaganda alemanes. El gobierno soviético acusó de mentirosos a los polacos exiliados en Londres y ratificaba sus acusaciones contra los alemanes
Cuando la URSS recupera sus territorios ocupados, inmediatamente vuelven a exhumar los cadáveres y emiten informes probatorios de los "verdaderos autores de la masacre" es decir las fuerzas armadas alemanas. Para entonces, como se supo más tarde, no había un político británico que creyera remotamente en la culpabilidad alemana, aunque públicamente manifestaran el descargo de culpa del aliado soviético.
En 1989, después del colapso de la Unión Soviética, el Primer Ministro Gorbachov admitió, que la NKVD había ejecutado a los polacos y confirmaba la existencia de otros dos lugares más de ejecución similares, donde siguiendo las órdenes de Stalin, en Marzo de 1940, la NKVD había dado muerte a 25.700 polacos, incluyendo los encontrados en Katyn.
El 13 de Abril de 1990, cincuenta años después de la masacre, Boris Yeltsin oficialmente admitió la responsabilidad de la Unión Soviética en el crimen de Katyn y el 14 de Octubre de 1992, envió al presidente polaco Lech Walesa los archivos secretos del caso.
Orden de ejecucion por Stalin:
[Escudo de Armas de la URSS]
URSS
Comisariato Nacional
para Asuntos Internos
5 de Marzo de 1940
No 794/
Moscú
A nombre de STALIN
Un gran número de ex oficiales del Ejército Polaco, empleados de la Policía Polaca y servicios de inteligencia, miembros del Partido Nacionalista Polaco, partidos contra-revolucionarios, miembros descubiertos pertenecientes a grupos de resistencia contra-revolucionarios, fugitivos y otros, todos ellos enemigos jurados de la autoridad Soviética, que odian el sistema Soviético, están actualmente en campos de prisioneros de guerra de la NKVD de la URSS y en prisiones de Ukrania y Bielorusia.
Los oficiales militares y de policía en los campos están conduciendo actividades de propaganda anti-Soviética. Cada uno de ellos esta esperando solamente su liberación para comenzar sus actividades en contra de la autoridad Soviética.
Los órganos de la NKVD en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia han descubierto un número de organizaciones rebeldes contra revolucionarias.
Ex oficiales del Ejército Polaco y policía, así como también de gendarmería han mostrado que están participando en espionaje y actividades insurgentes.
Entre los detenidos (sin considerar los soldados y oficiales subalternos)hay 14,736 ex oficiales, funcionarios de gobierno, terratenientes, policías, gendarmes, guardias de prisiones, colonizadores de regiones fronterizas y oficiales de inteligencia -más del 97% son de nacionalidad polaca.
De ellos:
295 generales, coroneles y tenientes coroneles
2080 mayores y capitanes
6049 tenientes, subtenientes y alféreces
1030 Oficiales superiores y subalternos de policía
5138 Agentes de policía, gendarmes, guardias de prisiones y personal de inteligencia
144 Funcionarios de gobierno, terratenientes, curas, colonizadores de regiones fronterizas
En la región occidental de Ukrania y Bielorusia, hay 18.632 Detenidos, de los cuales 10.685 son polacos, incluyen:
1207 Ex oficiales
5141 ex oficiales de inteligencia de la policía y gendarmería
347 Espías y saboteadores
465 Ex terratenientes, dueños de fábricas y funcionarios de gobierno
5345 Miembros de varias organizaciones contra revolucionarias y otros elementos contra revolucionarios.
6127 Fugitivos
Sabiéndo que todos ellos son enemigos declarados de la autoridad Soviética, la NKVD de la URSS considera necesario:
I Autorizar a la NKVD de la URSS para:
(1) instruir los casos de los 14.700 ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno, oficiales de policía, oficiales de inteligencia, gendarmes, colonizadores de las regiones fronterizas y guardias de prisiones que están retenidos en campos de prisioneros de guerra,
(2) se debe incluir los 11.000 casos de miembros de varias organizaciones contra revolucionarias, espías y saboteadores, ex terratenientes, dueños de fábricas, ex oficiales de policía, funcionarios de gobierno y fugitivos que han sido arrestados y que están detenidos en las provincias occidentales de Ukrania y Bielorusia, y se les debe aplicar la pena máxima: ejecución.
II El examen de los casos deberá ser efectuado sin instruir sumario y sin levantar cargos. Los manifiestos con las conclusiones de las investigaciones y los veredictos finales deberán ser como sigue:
(a) para las personas detenidas en campos de prisioneros de guerra, en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la URSS;
(b) para los arrestados en la forma de certificados emitidos por la NKVD de la RSS de Ukrania y de la NKVD de la RSS de Biolorusia.
III Los casos deberán ser examinados y los veredictos pronunciados por un tribunal de tres miembros consistentes de los camaradas Merkulov, Kobulov y Bashtakov (Jefe del 1er Departamento Especial de la NKVD de la URSS.)
Comisario Nacional de Asuntos Internos de la URSS
Fuentes:
http://www.xtec.es/~jfierro/Bonsidolents2GM/katyn.htm