Los científicos presentan en los congresos médicos sus últimos trabajos, la situación de sus especialidades y reflexionan, como hace pocos días hicieron grandes oncólogos de todo el mundo en Chicago, sobre qué consecuencias tendrán las investigaciones del cáncer con mayores posibilidades de éxito.
Uno de los ponentes fue Miguel Martín, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y jefe del servicio del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que advirtió: los avances serán tan caros que no podremos pagarlos, al menos desde un sistema público de salud.
Aunque de momento los enfermos españoles tienen acceso, con moderadas restricciones, a todos los nuevos fármacos.
Pero Martin hace prever que habrá medicamentos a los que no accederán todos los enfermos, y que sólo los obtendrán quienes puedan pagarlos.
Este anuncio podría relacionarse con lo ocurrido en España en los dos últimos años con el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, que obtiene unas curaciones medias del 95 por ciento, y que comenzó costando 100.000 euros por enfermo, aunque ahora está en 13.000.
Por corrección política el caso provocó sordos, nada publicitados, debates sobre ética: al margen de los contagiados en transfusiones, muchos de los 52.000 infectados que el Ministerio de Sanidad prometió tratar en tres años estaban enfermos porque eligieron un género de vida que destruyó su salud a sabiendas; ahora, para curarlos, deben pagar los demás.
Llegará el día en el que este tipo de discusión se planteará, por ejemplo, con nuevos y eficacísimos tratamientos contra los cánceres consecuencia del consumo de tabaco, pero de enorme coste para la sanidad estatal y de las CC.AA.
Mientras, niños como Álvaro, visto estos días en las televisiones tratando de caminar con un exoesqueleto creado por científicos del CSIC, no tienen acceso a esas máquinas milagrosas porque cada una cuesta 50.000 euros.
Sanidad para todos!
Todos los partidos parlamentarios, con excepción del PP, prometen ahora eliminar esas condiciones y anuncian que proporcionarán los mismos tratamientos que a los españoles que pagan la seguridad social a los indocumentados, aunque no le hayan aportado ni para comprar una aspirina: “Sanidad del máximo nivel para todos”. Espíritu misionero y quijotesco, beatería que destruirá la Seguridad Social: por ejemplo, en el mundo hay 150 millones de infectados de hepatitis C, muchos tan desesperados que podrían irrumpir en España a palos, véanse Ceuta y Melilla, para exigir, como los enfermos españoles, que los curen con ese novísimo medicamento que cuesta 60.000 Euros/paciente.,
con el SIDA pasa lo mismo, se estima que el costo promedio anual de atención a una persona infectada con el virus oscila entre 30 mil y 50 mil dólares. De esta cifra, 10 mil dólares corresponden a medicamentos" y en el mundo hay 36,7 millones (34 millones–39,8 millones) de personas con el VIH que mas de lo mismo
Por no decir del resto de enfermedades como cánceres, ¿Cono se puede pagar? ¿con lo que habra que quitar a los pensionistas en un par de años como en Grecia?
http://cronicasbarbaras.blogs.com/crnicas_brbaras/2016/06/milagros-m%C3%A9dicos-impagables.html
Uno de los ponentes fue Miguel Martín, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y jefe del servicio del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que advirtió: los avances serán tan caros que no podremos pagarlos, al menos desde un sistema público de salud.
Aunque de momento los enfermos españoles tienen acceso, con moderadas restricciones, a todos los nuevos fármacos.
Pero Martin hace prever que habrá medicamentos a los que no accederán todos los enfermos, y que sólo los obtendrán quienes puedan pagarlos.
Este anuncio podría relacionarse con lo ocurrido en España en los dos últimos años con el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, que obtiene unas curaciones medias del 95 por ciento, y que comenzó costando 100.000 euros por enfermo, aunque ahora está en 13.000.
Por corrección política el caso provocó sordos, nada publicitados, debates sobre ética: al margen de los contagiados en transfusiones, muchos de los 52.000 infectados que el Ministerio de Sanidad prometió tratar en tres años estaban enfermos porque eligieron un género de vida que destruyó su salud a sabiendas; ahora, para curarlos, deben pagar los demás.
Llegará el día en el que este tipo de discusión se planteará, por ejemplo, con nuevos y eficacísimos tratamientos contra los cánceres consecuencia del consumo de tabaco, pero de enorme coste para la sanidad estatal y de las CC.AA.
Mientras, niños como Álvaro, visto estos días en las televisiones tratando de caminar con un exoesqueleto creado por científicos del CSIC, no tienen acceso a esas máquinas milagrosas porque cada una cuesta 50.000 euros.
Sanidad para todos!
Todos los partidos parlamentarios, con excepción del PP, prometen ahora eliminar esas condiciones y anuncian que proporcionarán los mismos tratamientos que a los españoles que pagan la seguridad social a los indocumentados, aunque no le hayan aportado ni para comprar una aspirina: “Sanidad del máximo nivel para todos”. Espíritu misionero y quijotesco, beatería que destruirá la Seguridad Social: por ejemplo, en el mundo hay 150 millones de infectados de hepatitis C, muchos tan desesperados que podrían irrumpir en España a palos, véanse Ceuta y Melilla, para exigir, como los enfermos españoles, que los curen con ese novísimo medicamento que cuesta 60.000 Euros/paciente.,
con el SIDA pasa lo mismo, se estima que el costo promedio anual de atención a una persona infectada con el virus oscila entre 30 mil y 50 mil dólares. De esta cifra, 10 mil dólares corresponden a medicamentos" y en el mundo hay 36,7 millones (34 millones–39,8 millones) de personas con el VIH que mas de lo mismo
Por no decir del resto de enfermedades como cánceres, ¿Cono se puede pagar? ¿con lo que habra que quitar a los pensionistas en un par de años como en Grecia?
http://cronicasbarbaras.blogs.com/crnicas_brbaras/2016/06/milagros-m%C3%A9dicos-impagables.html