Esta historia no me ocurrió a mi, sino a mi padre:

En aquellos años debido a la inestabilidad economica que atravesabamos, el trabajo agotador y los problemas en casa, mi padre empezó el terrible vicio de la bebida
Recuerdo que era muy comun que mi madre estuviera despierta hasta altas hrs de la noche esperandolo, con el temor de que algo le hubiese pasado. Cuando llegaba empezaban a discutir
Esto se habia extendio ya por muchos dias.
Una noche mi padre llegó a casa mas asustado que tomado. Le comentó a mi madre que venía en su recorrido habitual despues de salir de un bar local.
Eran aproximadamente las 11pm y la calle estaba completamente sola, algo muy raro para ser un viernes por la noche
Unas cuadras mas adelante y de la nada salió un niño de unos 10 años y empezó a caminar junto mi padre, observandole en todo momento.
Mi padre comenzó a caminar mas rapido pues pensó que el niño le estaba confundiendo. Finalmente el niño le preguntó "me puedes dar dinero para un pan?"
Obvio, saliendo del bar ya no le quedaba nada, a lo que mi padre le contestó "no hijo, ya vete a tu casa, es muy tarde para que estés en la calle"
El niño no ignoró la orden y sin apartarse de su lado siguió haciendo mas preguntas:
Niño: a donde vas?
Mi padre: a casa, es noche. Deberías hacer lo mismo.
Niño: donde vives?
Mi padre: unas cuadras mas adelante.. en serio niño, ve a casa.
Pero el niño no dejaba de hacerle preguntas y llegaron a una avenida transitada que está a unas cuadras de casa
Se detuvieron a un lado esperando pasar. De repente el niño empujó a mi padre, en el momento exacto cuando un camion de carga pasaba a toda velocidad...
Afortunadamente no lo empujó con mucha fuerza y mi padre volvió a la acera justo a tiempo para quitarse del camino del enorme camión.
Volteó a ver al niño, pero solo podía verle una enorme sonrisa
De su boca surgió una carcajada que no concordaba con la edad del niño.
Justo en ese momento dejaron de pasar autos y mi padre cruzó corriendo la avenida mientras la carcajada iba perdiéndose en la distancia.
No paró hasta llegar a casa.
Después de esta experiencia dejó de beber... al menos de la forma en como lo habia estado haciendo y no tan seguido.
Eso es todo linces.


En aquellos años debido a la inestabilidad economica que atravesabamos, el trabajo agotador y los problemas en casa, mi padre empezó el terrible vicio de la bebida

Recuerdo que era muy comun que mi madre estuviera despierta hasta altas hrs de la noche esperandolo, con el temor de que algo le hubiese pasado. Cuando llegaba empezaban a discutir

Esto se habia extendio ya por muchos dias.
Una noche mi padre llegó a casa mas asustado que tomado. Le comentó a mi madre que venía en su recorrido habitual despues de salir de un bar local.

Eran aproximadamente las 11pm y la calle estaba completamente sola, algo muy raro para ser un viernes por la noche

Unas cuadras mas adelante y de la nada salió un niño de unos 10 años y empezó a caminar junto mi padre, observandole en todo momento.

Mi padre comenzó a caminar mas rapido pues pensó que el niño le estaba confundiendo. Finalmente el niño le preguntó "me puedes dar dinero para un pan?"

Obvio, saliendo del bar ya no le quedaba nada, a lo que mi padre le contestó "no hijo, ya vete a tu casa, es muy tarde para que estés en la calle"
El niño no ignoró la orden y sin apartarse de su lado siguió haciendo mas preguntas:
Niño: a donde vas?
Mi padre: a casa, es noche. Deberías hacer lo mismo.
Niño: donde vives?
Mi padre: unas cuadras mas adelante.. en serio niño, ve a casa.

Pero el niño no dejaba de hacerle preguntas y llegaron a una avenida transitada que está a unas cuadras de casa
Se detuvieron a un lado esperando pasar. De repente el niño empujó a mi padre, en el momento exacto cuando un camion de carga pasaba a toda velocidad...

Afortunadamente no lo empujó con mucha fuerza y mi padre volvió a la acera justo a tiempo para quitarse del camino del enorme camión.
Volteó a ver al niño, pero solo podía verle una enorme sonrisa

De su boca surgió una carcajada que no concordaba con la edad del niño.
Justo en ese momento dejaron de pasar autos y mi padre cruzó corriendo la avenida mientras la carcajada iba perdiéndose en la distancia.

No paró hasta llegar a casa.
Después de esta experiencia dejó de beber... al menos de la forma en como lo habia estado haciendo y no tan seguido.
Eso es todo linces.
