ANTES DE RESPONDER DESDE LA IGNORANCIA TE PIDO LEAS EL POST, YA QUE HACE ALGUNAS DÉCADAS TAMBIEN HABIA "DOCTORES" QUE AFIRMABAN QUE CIERTO TABACO ERA MENOS DAÑINO QUE OTRO
Que tal fumones y fumonas, el objeto de este post es, en base a estudios científicos SERIOS, y no basado en fuentes poco confiables que citan "diferentes estudios" sin decir, quien cuando, como, de que forma, etc; Demostrar que el THC (Delta-tetrahidrocannabinol) no daña las neuronas, para ellos principlamente voy a citar el trabajo de la bióloga molecular Cristina Sanchez, quién despues de un estudio que realizó durante diez años, entre el 2004 y el 2014 estudiando el efecto de los cannabinoides sobre las células cancerígenas determinó CATEGORICAMENTE que la marihuana solo tiene efectos destructivos en células cancerígenas, provocando que estas se "suiciden" no así con las células sanas, las cuales, como veran mas adelante, no tiene efecto destructivo alguno yq que el cuerpo de manera natural produce cannabinoides.
primero lo primero, quien es la doctora Cristina Sanchez:
Pueden visitar su perfin en la página oficial del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la universidad complutense de Madrid
Se acusa que periodos prolongados de consumo de cannabis alteran la estructura y el funcionamiento del cerebro, causando pérdida de memoria, dificultad en el aprendizaje, deterioro de la personalidad y productividad reducida.
Este mito parte con un estudio del Dr. Robert Heath, quien a fines de los 70 ató a cuatro monos Rhesus y les dio el equivalente a sesenta y tres porros de marihuana colombiana en cinco minutos a través de máscaras de gas, sin pérdida alguna de humo y de aire fresco. Luego, el Dr. Heath analizó el tejido nervioso de estos monos y concluyó que las neuronas habían muerto por el consumo de cannabis. Claro que el científico omitió que la ausencia de oxígeno por más de cinco minutos produce daño cerebral a cualquier mamífero y el tejido dañado era producto de la hipoxia producida.
En 1982 el Instituto de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos quisieron confirmar lo planteado por el Dr, Heath, patrocinando estudios que fueron publicados en el libro ‘Marihuana y Salud'. Allí se invalidó el experimento de Heath, criticándolo por los insuficientes muestreos realizados (solo cuatro monos), las altas dosis empleadas y la falsa identificación de la estructura normal del cerebro del mono dañado. En resumen, se trató de un estudio imparcial y con un objetivo a priori.
Estudios posteriores con humanos consumidores de cannabis concluyen que la marihuana no provoca daños cerebrales de ningún tipo. Dos trabajos publicados en 1977 en la Revista Médica Americana mostraban que no existían daños cerebrales en personas que habían consumido cannabis en grandes cantidades y durante muchos años. Ese mismo año la Asociación Médica Americana se declaró a favor de la descriminalización de la marihuana.
“Investigadores de la Universidad de Saskatchewan, Canadá (2006), sostienen que la marihuana puede incrementar el crecimiento de nuevas células cerebrales
por último cito como fuente esta página del MIT (Massachusets Institute of Technology) probablemente la universidad tecnológica mas prestigiosa del mundo:
La siguiente mitología relativa a la marihuana se ha tomado de la página web de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana (NORML, http://www.norml.org). Referencias para estos textos se pueden encontrar allí.
Mito: La marihuana conduce a drogas más duras
No hay evidencia científica para la teoría de que la marihuana es una droga "puerta de entrada". Los cultivos de marihuana que consumen en Asia, Oriente Medio, África y América Latina no muestran propensión a otras drogas. La teoría de la puerta de enlace se afianzó en los años sesenta, cuando la marihuana se convirtió en el nuevo líder de drogas recreativas. Se fue refutada por los acontecimientos de los años ochenta, cuando el abuso de cocaína explotó al mismo tiempo el consumo de marihuana disminuido. Como hemos visto, hay pruebas de que el cannabis puede sustituir por el alcohol y otras drogas "duras". Una reciente encuesta realizada por la doctora Patricia Morgan, de la Universidad de California en Berekeley encontró que un número significativo de los fumadores de marihuana y distribuidores cambió a la metanfetamina "ice" cuando el programa de erradicación de la marihuana de Hawaii creado una escasez de olla. Dr. Morgan observó un fenómeno similar en California, donde el consumo de cocaína aumentó a raíz de la campaña de erradicación helicóptero CAMP. La única forma en que la marihuana conduce a otras drogas es a través de su ilegalidad: las personas que se ocupan en la marihuana es probable que tratar en otras drogas ilícitas también.
Mito: La marihuana mata las células cerebrales
Expertos gubernamentales admiten ahora que la marihuana no mata las células cerebrales. Este mito proviene de un puñado de experimentos con animales en los que los cambios estructurales (no la muerte celular real, como a menudo se alega) se observaron en las células cerebrales de los animales expuestos a altas dosis de marihuana. Muchos críticos todavía citan los estudios con monos notorios de Dr. Robert G. Heath, que pretendía encontrar el daño cerebral en tres monos que habían sido fuertemente dosificados con cannabis. Este trabajo nunca fue replicado y desde entonces ha sido desacreditada por un par de estudios con monos mucho más grandes mejor controlados, uno por el Dr. William Slikker del Centro Nacional de Investigación Toxicológica y el otro por Charles Rebert y Gordon Pryor de SRI International. Ni encontrado ninguna evidencia de alteración física en el cerebro de los monos expuestos a dosis diarias de marihuana durante un máximo de un año. Los estudios en humanos de los grandes consumidores de Jamaica y Costa Rica no encontraron evidencia de anormalidades en la fisiología del cerebro. A pesar de que no hay pruebas de que la marihuana causa daños permanentes en el cerebro, los usuarios deben ser conscientes de que los persistentes déficit de memoria a corto plazo se han observado en los fumadores de marihuana, crónicas después de 6 a 12 semanas de abstinencia. Vale la pena señalar que otras drogas, incluyendo el alcohol, son conocidos por causar daño cerebral.
Mito: Prohibición Reduce la nocividad de fumar marihuana
Cualesquiera que sean los riesgos de fumar marihuana, las leyes actuales hacen que empeorar las cosas en varios aspectos: (1) leyes Parafernalia han impedido el desarrollo y comercialización de tuberías de agua y otras tecnologías, más avanzado que podrían reducir significativamente la nocividad del humo de la marihuana. (2) La prohibición fomenta la venta de marihuana que haya sido contaminado o adulterado por los insecticidas, Paraquat, etc., o mezclada con otras drogas como el PCP, el crack y la heroína. (3) Al elevar el precio de la marihuana, la prohibición hace que sea poco rentable para consumir marihuana por vía oral, la mejor manera de evitar la exposición al humo del todo; esto se debe a comer normalmente requiere dos o tres veces más marihuana como fumar.
Mito: La marihuana es diez veces más potente y peligroso ahora que en los años sesenta
La noción de que la olla se ha incrementado dramáticamente en potencia es un mito de la DEA en base a datos del gobierno sesgados, como se muestra en un informe reciente de la NORML por el Dr. John Morgan. Las muestras de la nasa de los años 70 vinieron de rancio, de baja potencia "kilobricks" mexicanos dejados en los casilleros de policía, cuya potencia se había deteriorado a niveles sub-fumable de menos de 0,5%. Estos se compararon con muestras posteriores de marihuana doméstica calidad decente, haciendo parecer que la potencia se había disparado. Un examen cuidadoso de los datos del gobierno muestran que el promedio de potencia de la marihuana aumentó modestamente en un factor de dos o menos durante los años setenta, y ha sido más o menos constante desde entonces. De hecho, no hay nada nuevo en la olla de alta potencia. Durante los años sesenta, que estaba disponible en las variedades premium como Acapulco Gold, Panamá Red, etc., así como en forma de hachís y aceite de hachís, que eran tan fuerte como sinsemilla de hoy, pero fueron ignorados en las estadísticas del gobierno de potencia . Mientras que la potencia media de olla doméstica se incrementó con el desarrollo de sinsemilla en los años setenta, la gama de potencias disponibles se ha mantenido prácticamente sin cambios desde el siglo pasado, cuando los tónicos extremadamente potentes fueron vendidos sin receta en las farmacias. En Holanda, de alta potencia hachís y sinsemilla se venden actualmente en tiendas de café, sin problemas evidentes. Contrariamente al mito popular, una mayor potencia no es necesariamente más peligroso, debido al hecho de que los usuarios tienden a ajustar (o "auto-titrato"
la dosis de acuerdo a la potencia. Por lo tanto, buena sinsemilla calidad es realmente saludable para los pulmones, ya que reduce la cantidad de humo que uno necesita para inhalar para drogarse.
Si los detractores tienen estudios SERIOS documentados y apoyados por universidades desde ya me gustaria verlos porque sinceramente no los encontré, lo que si abunda son cosas con falta de documentación y burradas absolutas como la del doctor Alfredo Miroli el cual a falta de argumentos, "inventa" los efectos del THC sobre las neuronas, el cual no "se pega" asino que se asocia con los receptores de endocanabinoides, los cuales SON PRODUCIDOS NATURALMENTE POR EL CEREBRO como el CB1 y CB2
Ahora depende de ustedes sacar sus propias conclusiones. saludos y buenos humos!
Que tal fumones y fumonas, el objeto de este post es, en base a estudios científicos SERIOS, y no basado en fuentes poco confiables que citan "diferentes estudios" sin decir, quien cuando, como, de que forma, etc; Demostrar que el THC (Delta-tetrahidrocannabinol) no daña las neuronas, para ellos principlamente voy a citar el trabajo de la bióloga molecular Cristina Sanchez, quién despues de un estudio que realizó durante diez años, entre el 2004 y el 2014 estudiando el efecto de los cannabinoides sobre las células cancerígenas determinó CATEGORICAMENTE que la marihuana solo tiene efectos destructivos en células cancerígenas, provocando que estas se "suiciden" no así con las células sanas, las cuales, como veran mas adelante, no tiene efecto destructivo alguno yq que el cuerpo de manera natural produce cannabinoides.

primero lo primero, quien es la doctora Cristina Sanchez:
Pueden visitar su perfin en la página oficial del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la universidad complutense de Madrid

si quieren ver este pequeño video (no lo encontré subtitulado pero si sabes un poco de ingles es facil de entender)
A partir del minuto 5 habla del efecto de los cannabinoides en células tumorales, y por último en celulas sanas
A partir del minuto 5 habla del efecto de los cannabinoides en células tumorales, y por último en celulas sanas

El origen del mito:
Se acusa que periodos prolongados de consumo de cannabis alteran la estructura y el funcionamiento del cerebro, causando pérdida de memoria, dificultad en el aprendizaje, deterioro de la personalidad y productividad reducida.
Este mito parte con un estudio del Dr. Robert Heath, quien a fines de los 70 ató a cuatro monos Rhesus y les dio el equivalente a sesenta y tres porros de marihuana colombiana en cinco minutos a través de máscaras de gas, sin pérdida alguna de humo y de aire fresco. Luego, el Dr. Heath analizó el tejido nervioso de estos monos y concluyó que las neuronas habían muerto por el consumo de cannabis. Claro que el científico omitió que la ausencia de oxígeno por más de cinco minutos produce daño cerebral a cualquier mamífero y el tejido dañado era producto de la hipoxia producida.

En 1982 el Instituto de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos quisieron confirmar lo planteado por el Dr, Heath, patrocinando estudios que fueron publicados en el libro ‘Marihuana y Salud'. Allí se invalidó el experimento de Heath, criticándolo por los insuficientes muestreos realizados (solo cuatro monos), las altas dosis empleadas y la falsa identificación de la estructura normal del cerebro del mono dañado. En resumen, se trató de un estudio imparcial y con un objetivo a priori.
Estudios posteriores con humanos consumidores de cannabis concluyen que la marihuana no provoca daños cerebrales de ningún tipo. Dos trabajos publicados en 1977 en la Revista Médica Americana mostraban que no existían daños cerebrales en personas que habían consumido cannabis en grandes cantidades y durante muchos años. Ese mismo año la Asociación Médica Americana se declaró a favor de la descriminalización de la marihuana.
“Investigadores de la Universidad de Saskatchewan, Canadá (2006), sostienen que la marihuana puede incrementar el crecimiento de nuevas células cerebrales

por último cito como fuente esta página del MIT (Massachusets Institute of Technology) probablemente la universidad tecnológica mas prestigiosa del mundo:
La siguiente mitología relativa a la marihuana se ha tomado de la página web de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes sobre Marihuana (NORML, http://www.norml.org). Referencias para estos textos se pueden encontrar allí.
Mito: La marihuana conduce a drogas más duras
No hay evidencia científica para la teoría de que la marihuana es una droga "puerta de entrada". Los cultivos de marihuana que consumen en Asia, Oriente Medio, África y América Latina no muestran propensión a otras drogas. La teoría de la puerta de enlace se afianzó en los años sesenta, cuando la marihuana se convirtió en el nuevo líder de drogas recreativas. Se fue refutada por los acontecimientos de los años ochenta, cuando el abuso de cocaína explotó al mismo tiempo el consumo de marihuana disminuido. Como hemos visto, hay pruebas de que el cannabis puede sustituir por el alcohol y otras drogas "duras". Una reciente encuesta realizada por la doctora Patricia Morgan, de la Universidad de California en Berekeley encontró que un número significativo de los fumadores de marihuana y distribuidores cambió a la metanfetamina "ice" cuando el programa de erradicación de la marihuana de Hawaii creado una escasez de olla. Dr. Morgan observó un fenómeno similar en California, donde el consumo de cocaína aumentó a raíz de la campaña de erradicación helicóptero CAMP. La única forma en que la marihuana conduce a otras drogas es a través de su ilegalidad: las personas que se ocupan en la marihuana es probable que tratar en otras drogas ilícitas también.
Mito: La marihuana mata las células cerebrales
Expertos gubernamentales admiten ahora que la marihuana no mata las células cerebrales. Este mito proviene de un puñado de experimentos con animales en los que los cambios estructurales (no la muerte celular real, como a menudo se alega) se observaron en las células cerebrales de los animales expuestos a altas dosis de marihuana. Muchos críticos todavía citan los estudios con monos notorios de Dr. Robert G. Heath, que pretendía encontrar el daño cerebral en tres monos que habían sido fuertemente dosificados con cannabis. Este trabajo nunca fue replicado y desde entonces ha sido desacreditada por un par de estudios con monos mucho más grandes mejor controlados, uno por el Dr. William Slikker del Centro Nacional de Investigación Toxicológica y el otro por Charles Rebert y Gordon Pryor de SRI International. Ni encontrado ninguna evidencia de alteración física en el cerebro de los monos expuestos a dosis diarias de marihuana durante un máximo de un año. Los estudios en humanos de los grandes consumidores de Jamaica y Costa Rica no encontraron evidencia de anormalidades en la fisiología del cerebro. A pesar de que no hay pruebas de que la marihuana causa daños permanentes en el cerebro, los usuarios deben ser conscientes de que los persistentes déficit de memoria a corto plazo se han observado en los fumadores de marihuana, crónicas después de 6 a 12 semanas de abstinencia. Vale la pena señalar que otras drogas, incluyendo el alcohol, son conocidos por causar daño cerebral.
Mito: Prohibición Reduce la nocividad de fumar marihuana
Cualesquiera que sean los riesgos de fumar marihuana, las leyes actuales hacen que empeorar las cosas en varios aspectos: (1) leyes Parafernalia han impedido el desarrollo y comercialización de tuberías de agua y otras tecnologías, más avanzado que podrían reducir significativamente la nocividad del humo de la marihuana. (2) La prohibición fomenta la venta de marihuana que haya sido contaminado o adulterado por los insecticidas, Paraquat, etc., o mezclada con otras drogas como el PCP, el crack y la heroína. (3) Al elevar el precio de la marihuana, la prohibición hace que sea poco rentable para consumir marihuana por vía oral, la mejor manera de evitar la exposición al humo del todo; esto se debe a comer normalmente requiere dos o tres veces más marihuana como fumar.
Mito: La marihuana es diez veces más potente y peligroso ahora que en los años sesenta
La noción de que la olla se ha incrementado dramáticamente en potencia es un mito de la DEA en base a datos del gobierno sesgados, como se muestra en un informe reciente de la NORML por el Dr. John Morgan. Las muestras de la nasa de los años 70 vinieron de rancio, de baja potencia "kilobricks" mexicanos dejados en los casilleros de policía, cuya potencia se había deteriorado a niveles sub-fumable de menos de 0,5%. Estos se compararon con muestras posteriores de marihuana doméstica calidad decente, haciendo parecer que la potencia se había disparado. Un examen cuidadoso de los datos del gobierno muestran que el promedio de potencia de la marihuana aumentó modestamente en un factor de dos o menos durante los años setenta, y ha sido más o menos constante desde entonces. De hecho, no hay nada nuevo en la olla de alta potencia. Durante los años sesenta, que estaba disponible en las variedades premium como Acapulco Gold, Panamá Red, etc., así como en forma de hachís y aceite de hachís, que eran tan fuerte como sinsemilla de hoy, pero fueron ignorados en las estadísticas del gobierno de potencia . Mientras que la potencia media de olla doméstica se incrementó con el desarrollo de sinsemilla en los años setenta, la gama de potencias disponibles se ha mantenido prácticamente sin cambios desde el siglo pasado, cuando los tónicos extremadamente potentes fueron vendidos sin receta en las farmacias. En Holanda, de alta potencia hachís y sinsemilla se venden actualmente en tiendas de café, sin problemas evidentes. Contrariamente al mito popular, una mayor potencia no es necesariamente más peligroso, debido al hecho de que los usuarios tienden a ajustar (o "auto-titrato"

la dosis de acuerdo a la potencia. Por lo tanto, buena sinsemilla calidad es realmente saludable para los pulmones, ya que reduce la cantidad de humo que uno necesita para inhalar para drogarse.

Si los detractores tienen estudios SERIOS documentados y apoyados por universidades desde ya me gustaria verlos porque sinceramente no los encontré, lo que si abunda son cosas con falta de documentación y burradas absolutas como la del doctor Alfredo Miroli el cual a falta de argumentos, "inventa" los efectos del THC sobre las neuronas, el cual no "se pega" asino que se asocia con los receptores de endocanabinoides, los cuales SON PRODUCIDOS NATURALMENTE POR EL CEREBRO como el CB1 y CB2
Ahora depende de ustedes sacar sus propias conclusiones. saludos y buenos humos!
