Cuando te sientes mal de la gripe y vas al doctor, es normal que te pregunte el color de tu fluido nasal; a partir de ese dato puede identificar el avance de la enfermedad.
Verde, amarillo, blanco, transparente, incluso rojo o café es la gama de tonos que pueden tener las secreciones nasales, y cada color tiene un significado. Todo depende de qué tanto los glóbulos blancos (de tu sistema inmune) están ganando o no la batalla contra las infecciones, indica Javier Sánchez Nava, Pediatra Neonatólogo.
Transparente. Tu nariz se está autolimpiando; es el color natural y no hay enfermedad.
Blanco. Se trata del desecho de glóbulos blancos.
Amarillo. Se está desarrollando una infección. La tonalidad la dan los desechos de glóbulos que enfrentan la enfermedad.
Verde. Existe una infección. Las bacterias que se encuentran en las vías respiratorias se multiplican rápidamente y se mezclan con el fluido nasal.
Oscura. Ya sea una coloración café o negruzca, significa la inhalación de polvos o partículas contaminantes.
Rojo. Se presenta cuando un vaso o vena de la zona se rompe y mancha tus secreciones.
Es importante que fortalezcas tu sistema inmune para evitar que tu flujo nasal cambie de color constantemente.