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Info4/14/2008
Enfermedades de Transmisión Sexual Las infecciones de transmisión sexual (ITS), antes conocidas con los nombres de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y enfermedades venéreas, son un conjunto de enfermedades infecciosas agrupadas por tener en común la misma vía de transmisión: de persona a persona a través de un contacto íntimo (que se produce, casi exclusivamente, durante las relaciones sexuales). Los agentes productores de las infecciones de transmisión sexual incluyen bacterias, virus (como el del herpes), hongos e incluso parásitos, como el "ácaro de la sarna" (Sarcoptes scabiei) o las ladillas (Pedículus pubis). Aunque casi todas tienen tratamiento, algunas de ellas, como las producidas por virus, nunca curan de manera definitiva, sino que el agente causal permanece en estado latente, sin manifestarse, dentro del organismo al que ha infectado, reapareciendo cíclicamente. Este tipo de relación entre el organismo y el agente infeccioso facilita la transmisión de éste, es decir, su infectividad. Actualmente existen 30 tipos de ITS, de las cuales 26 atacan principalmente a las mujeres y 4 a ambos sexos. Generalmente, el mayor temor de las adolescentes es el de que pueden quedar embarazadas (embarazo no deseado), cuando en realidad el mayor riesgo lo constituyen las infecciones de transmisión sexual. Aunque la eficiencia del uso del preservativo o condón ha sido puesta en duda en diversas ocasiones, dado que muchas de las ITS se contagian por vía cutánea o por medio de fluidos no directamente vinculados al coito, el condón no deja de ser una línea de defensa fundamental y su uso es indispensable en cualquier relación no monógama o en la que la pareja no se haya realizado los análisis pertinentes. Gonorrea La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual (ETS), provocada por la Neisseria gonorrhoeae, una bacteria que puede crecer y multiplicarse fácilmente en áreas húmedas y tibias del tracto reproductivo, incluidos el cuello uterino (la abertura de la matriz), el útero y las trompas de Falopio (también llamadas oviductos) en la mujer, y en la uretra (conducto urinario) en la mujer y en el hombre. Esta bacteria también puede crecer en la boca, la garganta, los ojos y el ano. ¿Como se contrae? La gonorrea se transmite por contacto con el pene, la vagina, la boca o el ano. No es necesario que se dé la eyaculación para transmitir o contraer la gonorrea. La gonorrea también puede transmitirse de madre a hijo durante el parto.Las personas que han tenido gonorrea y han sido tratadas pueden infectarse nuevamente si tienen relaciones sexuales con una persona que tiene la enfermedad. Síntomas Aun cuando es probable que muchos hombres con gonorrea no tengan ningún síntoma, en algunos aparecerán algunos signos y síntomas de dos a cinco días después de contraer la infección. Algunos síntomas pueden tardar hasta 30 días en aparecer. Entre los signos y síntomas se encuentran la sensación de ardor al orinar y una secreción blanca, amarilla o verde del pene. Algunas veces a los hombres con gonorrea les duelen los testículos o se les inflaman. La mayoría de las mujeres con gonorrea no tienen síntomas, y si los tienen, éstos son leves. Incluso cuando tienen síntomas, pueden ser tan poco específicos que se confunden con los síntomas de una infección vaginal o de cistitis. Entre los primeros síntomas y signos en las mujeres se encuentran una sensación de dolor o ardor al orinar, aumento del flujo vaginal y hemorragia vaginal entre períodos. Las mujeres con gonorrea están expuestas al riesgo de tener graves complicaciones de la infección, independientemente de la presencia o gravedad de los síntomas. Entre los síntomas de infección rectal tanto en hombres como en mujeres, puede haber secreción, picazón, dolor y sangrado en el ano y dolor al defecar. También es probable que la infección rectal no esté acompañada de síntomas. Las infecciones de la garganta puede que provoquen dolor de garganta, pero por lo general no se presenta ningún síntoma. Tratamientos Existen varios antibióticos con los cuales se puede tratar exitosamente la gonorrea en adolescentes y adultos. Sin embargo, ha estado aumentando el número de cepas de gonorrea resistentes a las medicinas en muchas partes del mundo, incluidos los Estados Unidos, por lo que el tratamiento de la gonorrea se hace cada vez más difícil. Dado que muchas personas con gonorrea también tienen clamidia, otra enfermedad de transmisión sexual, se suele recetar antibióticos para tratar ambas infecciones al mismo tiempo. Se recomienda que las personas con gonorrea también se hagan pruebas para detectar otras ETS. Para curar la gonorrea, es necesario tomar toda la medicina recetada. Si bien la medicina detendrá la infección, no remediará ninguna lesión permanente provocada por la enfermedad. Las personas que han tenido gonorrea y se han curado, pueden contraer nuevamente la enfermedad si tienen relaciones sexuales con personas infectadas con gonorrea. Si los síntomas en una persona persisten después del tratamiento, debe regresar al médico para que sea evaluada nuevamente. Prevención La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho pruebas y se sabe que no está infectada. Los condones de látex, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la gonorrea.Todo síntoma genital, como por ejemplo secreción o ardor al orinar, una úlcera poco usual o una irritación, debe ser razón para dejar de tener relaciones sexuales y consultar a un proveedor de atención médica de inmediato. Si a una persona se le ha diagnosticado gonorrea y ha recibido tratamiento contra esta enfermedad, debe informarle de esto a todas sus parejas sexuales recientes para que éstas vean a un proveedor de atención médica y reciban tratamiento. Esto reducirá el riesgo de que las parejas sexuales presenten complicaciones graves por la gonorrea y reducirá el riesgo de reinfección en una persona. La persona con gonorrea y todas sus parejas sexuales deben evitar tener relaciones sexuales hasta que hayan terminado su tratamiento contra la enfermedad. Clamidia La clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) frecuente, causada por la bacteria Chlamydia trachomatis, que puede dañar los órganos reproductivos de la mujer. Aunque generalmente la clamidia no presenta síntomas o tiene síntomas leves, hay complicaciones graves que pueden ocurrir “en forma silenciosa” y causar daños irreversibles, como infertilidad, antes de que una mujer se dé cuenta del problema. La clamidia puede también causar secreción del pene en un hombre infectado. Contagio Toda persona sexualmente activa puede ser infectada con clamidia. Entre mayor número de parejas sexuales tenga la persona, mayor es el riesgo de infección. Las niñas adolescentes y las mujeres jóvenes que son sexualmente activas están expuestas a un mayor riesgo de infección porque su cuello uterino (la abertura del útero) no se ha desarrollado completamente. Debido a que la clamidia puede transmitirse por relaciones sexuales orales o anal, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres también están en peligro de contraer la infección clamidial. Síntomas: A la clamidia se le conoce como la enfermedad "silenciosa” porque casi 3 de cada 4 mujeres infectadas y cerca de la mitad de hombres infectados no presentan síntomas. Si hay síntomas, éstos aparecen generalmente entre 1 y 3 semanas después del contagio. En las mujeres, la bacteria infecta inicialmente el cuello uterino y la uretra (el canal urinario). Las mujeres que tienen síntomas podrían presentar flujo vaginal anormal o una sensación de ardor al orinar. Algunas mujeres siguen sin tener signos ni síntomas cuando la infección se propaga del cuello uterino a las trompas de Falopio (los tubos que conducen los óvulos desde los ovarios hasta el útero); otras presentan dolor de vientre, lumbago, náusea, fiebre, dolor durante el coito o sangrado entre los períodos menstruales. La infección clamidial del cuello uterino puede propagarse al recto. Los hombres que tienen signos o síntomas podrían presentar secreción del pene o una sensación de ardor al orinar. Los hombres también podrían presentar una sensación de ardor y picazón alrededor de la abertura del pene. El dolor y la inflamación de los testículos es poco frecuente. Los hombres o mujeres que reciben penetración anal pueden contraer la infección clamidial en el recto, lo cual puede causar dolor rectal, secreciones o sangrado. La clamidia puede hallarse también en la garganta de las mujeres y hombres que han tenido relaciones sexuales orales con una pareja infectada. Efectos Si la clamidia no es tratada, la infección puede avanzar y causar graves problemas reproductivos y de salud con consecuencias a corto y largo plazo. Al igual que la enfermedad, el daño que causa la clamidia es a menudo "silencioso".En las mujeres, si la infección no es tratada, puede propagarse al útero o a las trompas de Falopio y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Esto ocurre hasta en un 40 por ciento de las mujeres que tienen clamidia y no han recibido tratamiento. La EIP puede causar daño permanente a las trompas de Falopio, al útero y a los tejidos circundantes. El daño puede llegar a causar dolor pélvico crónico, infertilidad y embarazo ectópico (embarazo implantado fuera del útero) que es potencialmente mortal. Las mujeres infectadas con clamidia tienen hasta cinco veces más probabilidades de infectarse con el VIH, si están expuestas al virus. Para ayudar a prevenir las graves consecuencias de la clamidia, se recomienda que las mujeres sexualmente activas de 25 años de edad o menos se realicen una prueba de detección de la clamidia al menos una vez al año. También se recomienda que las mujeres de mayor edad que están expuestas al riesgo de contraer clamidia (por ejemplo, si tienen una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales) se realicen una prueba de detección anual. Todas las mujeres embarazadas deben hacerse una prueba de detección de la clamidia.Las complicaciones entre los hombres son poco comunes. En ocasiones, la infección se propaga al epidídimo (el tubo que conduce el esperma desde los testículos) y causa dolor, fiebre y, rara vez, esterilidad. En muy pocos casos, la infección clamidial genital puede causar artritis que puede estar acompañada de lesiones en la piel e inflamación de los ojos y de la uretra (síndrome de Reiter). Tratamiento: La clamidia puede ser fácilmente tratada y curada con antibióticos. Los tratamientos más frecuentemente utilizados son una dosis única del medicamento azitromicina o una semana de tratamiento con doxiciclina (dos veces al día). Las personas VIH positivas que tienen clamidia deben recibir el mismo tratamiento que las personas que son VIH negativas. Todas las parejas sexuales deben ser evaluadas, hacerse las pruebas y recibir tratamiento. Las personas que tienen clamidia deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que ellas y sus parejas sexuales hayan terminado el tratamiento, de lo contrario podrían volverse a infectar. Las mujeres cuyas parejas sexuales no han recibido el tratamiento adecuado sufren un alto riesgo de volverse a infectar. Tener infecciones múltiples aumenta el riesgo de que la mujer tenga graves complicaciones en su salud reproductiva, entre ellas la infertilidad. Las mujeres, especialmente las adolescentes, deben considerar hacerse de nuevo la prueba tres o cuatro meses después del tratamiento. Esto es de especial importancia cuando la mujer no sabe si su pareja sexual ha recibido tratamiento. Prevencion: La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada.Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la clamidia. Se recomienda que todas las mujeres sexualmente activas de 25 años de edad y menos se realicen una prueba anual de detección de la clamidia. También se recomienda que las mujeres de mayor edad que están expuestas al riesgo de contraer clamidia (por ejemplo, si tienen una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales) se realicen una prueba de detección anual. Todas las mujeres embarazadas deben hacerse una prueba de detección de la clamidia. Todo síntoma genital, como por ejemplo secreción o ardor al orinar, una úlcera poco usual o una irritación, debe ser razón para dejar de tener relaciones sexuales y consultar a un proveedor de atención médica de inmediato. Si la persona ha sido tratada contra la clamidia (o contra otra enfermedad de transmisión sexual), debe informar de esto a todas sus parejas sexuales recientes para que éstas consulten a un proveedor de atención médica y reciban tratamiento. Esto reduce el riesgo de que las parejas sexuales presenten complicaciones graves por la tricomoniasis y reduce el riesgo de reinfección en las personas con clamidia. La persona y todas sus parejas sexuales deben evitar tener relaciones sexuales hasta que hayan terminado su tratamiento contra la clamidia. Herpes Genital El herpes genital es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por los virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) y tipo 2 (HSV-2). La mayoría de los herpes genitales son causados por el tipo HSV-2. La mayoría de las personas con HSV-1 o HSV-2 no presentan signos ni síntomas de la infección o presentan síntomas mínimos. Si se presentan signos, éstos usualmente aparecen en forma de ampolla o ampollas en los genitales o el recto o alrededor de los mismos. Las ampollas se rompen y dejan úlceras dolorosas (llagas) que pueden tardar de dos a cuatro semanas en curarse la primera vez que se presentan. Típicamente, puede presentarse otro brote semanas o meses después del primero, pero casi siempre es menos intenso y de más corta duración. A pesar de que la infección puede permanecer en forma indefinida en el organismo, la cantidad de brotes tiende a disminuir a medida que pasan los años. ¿Cómo se contrae? El HSV-1 y el HSV-2 pueden encontrarse en las úlceras causadas por los virus y ser liberados por las mismas, pero entre brote y brote los virus también pueden ser liberados por la piel que no parece afectada o que no tiene úlceras. Por lo general, una persona solo puede infectarse con el HSV-2 durante el contacto sexual con alguien que tiene una infección por HSV-2 genital. La transmisión puede darse a partir de una pareja sexual infectada que no tiene una úlcera visible y que no sepa que está infectada. El HSV-1 puede causar herpes genital, pero más frecuentemente causa infecciones de la boca y los labios, también llamadas “ampollas febriles”. La infección por HSV-1 en los genitales puede ser causada por contacto oral-genital o contacto genital-genital con una persona que tiene la infección por HSV-1. Los brotes del HSV-1 genital reaparecen con menos regularidad que los brotes del HSV-2 genital. Síntomas La mayoría de personas infectadas con el HSV-2 no saben que tienen la infección. Sin embargo, si se presentan signos y síntomas durante el primer brote, éstos pueden ser bastante pronunciados. El primer brote ocurre generalmente dentro de las dos semanas siguientes a la transmisión del virus y las úlceras se curan típicamente dentro de dos a cuatro semanas. Otros signos y síntomas durante el episodio primario pueden incluir una segunda serie de úlceras y síntomas parecidos a la gripe, entre ellos fiebre e inflamación de las glándulas. Sin embargo, la mayoría de las personas con la infección por HSV-2 puede que nunca tengan úlceras o pueden tener signos muy leves de los cuales ni siquiera se dan cuenta o que confunden con picaduras de insectos o con otra afección de la piel. La mayoría de las personas a quienes se les ha diagnosticado un primer episodio de herpes genital pueden esperar tener varios (típicamente cuatro o cinco) brotes (recurrencias sintomáticas) en un período de un año. Por lo general, estas recurrencias disminuyen en frecuencia a medida que pasa el tiempo. Tratamiento No existe un tratamiento que pueda curar el herpes, pero los medicamentos antivirales pueden acortar y prevenir los brotes durante el tiempo que la persona tome los medicamentos. Adicionalmente, la terapia supresiva diaria contra el herpes sintomático puede reducir la posibilidad de transmisión a las parejas sexuales de las personas infectadas. ¿Cómo prevenirlo? La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, incluido el herpes genital, es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada. Las úlceras genitales pueden aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como en las femeninas, estén o no cubiertas o protegidas con un condón de látex. El uso correcto y habitual de los condones de látex puede reducir el riesgo de contraer herpes genital, solamente si el área infectada o el área de posible contacto está protegida. Debido a que es posible que el condón no pueda cubrir todas las áreas infectadas, ni siquiera el uso correcto y habitual de los condones de látex puede garantizar la protección contra el herpes genital. Las personas con herpes deben abstenerse de tener relaciones sexuales con parejas sexuales no infectadas cuando haya lesiones u otros síntomas del herpes. Es importante saber que aunque la persona no tenga síntomas, todavía puede infectar a sus parejas sexuales. Se les debe advertir a las parejas sexuales de las personas infectadas que también pueden resultar infectadas. Las parejas sexuales pueden hacerse pruebas para determinar si están infectadas con el HSV. Una prueba de detección del HSV-2 cuyos resultados sean positivos indica que lo más probable es que haya una infección de herpes genital. Sífilis La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) provocada por la bacteria Treponema pallidum. A menudo se le ha llamado “la gran imitadora” porque muchos de sus signos y síntomas no pueden ser diferenciados de los de otras enfermedades. El hecho de que una persona haya tenido sífilis una vez no la protege de tenerla de nuevo. Una persona puede seguir siendo susceptible a la reinfección aun cuando se haya curado con el tratamiento. Solamente las pruebas de laboratorio pueden confirmar si una persona tiene sífilis. Dado que los chancros sifilíticos pueden estar escondidos en la vagina, el recto o la boca, es probable que una persona no se entere de que su pareja sexual tiene sífilis. El proveedor de atención médica ayudará a determinar si es necesario hacer nuevamente las pruebas de detección de la sífilis después de que haya concluido el tratamiento. ¿Cómo se contrae? La sífilis pasa de una persona a otra a través del contacto directo con un chancro sifilítico. Los chancros aparecen principalmente en los genitales externos, la vagina, el ano o el recto. También pueden aparecer en los labios y en la boca. La transmisión de la bacteria ocurre durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Las mujeres embarazadas que tienen esta enfermedad pueden pasársela a los bebés que llevan en el vientre. La sífilis no se propaga por el contacto con inodoros, manillas de puertas, piscinas, bañeras y jacuzzis ni por compartir ropa ni cubiertos. Signos y Síntomas Muchas personas que tienen sífilis están libres de síntomas por años, pero enfrentan el riesgo de complicaciones si no se tratan la enfermedad. Aunque parece que la transmisión ocurre a partir de personas con chancros, quienes están en la fase primaria o secundaria de la enfermedad, muchos de estos chancros pasan desapercibidos. Por lo tanto, la transmisión se da principalmente a partir de personas que no saben que están infectadas. Fase primaria La fase primaria de la sífilis suele estar marcada por la aparición de una sola úlcera (llamada chancro), pero puede que aparezcan múltiples úlceras. El tiempo que transcurre entre la infección por sífilis y la aparición del primer síntoma puede variar de 10 a 90 días (con un promedio de 21 días). Por lo general, el chancro es firme, redondo, pequeño e indoloro. Aparece en el sitio por donde la sífilis entró al organismo. El chancro dura de 3 a 6 semanas y se cura sin tratamiento. Sin embargo, si no se administra el tratamiento adecuado, la infección progresa hasta pasar a la fase secundaria. Fase secundaria La fase secundaria se caracteriza por irritaciones en la piel y lesiones en las membranas mucosas. Esta fase suele comenzar con la aparición de una irritación en una o más áreas del cuerpo. Por lo general, la irritación no produce picazón. Las irritaciones asociadas a la sífilis secundaria pueden aparecer mientras se cura el chancro o varias semanas después de que el chancro se haya curado. La irritación característica de la sífilis secundaria puede tomar el aspecto de puntos rugosos, de color rojo o marrón rojizo, tanto en la palma de las manos como en la planta de los pies. Sin embargo, también pueden aparecer irritaciones de apariencia diferente en otras partes del cuerpo, que algunas veces se parecen a irritaciones provocadas por otras enfermedades. Algunas veces, las irritaciones asociadas a la sífilis secundaria son tan leves que pasan desapercibidas. Además de las irritaciones, puede que se presenten otros síntomas durante la fase secundaria, que incluyen fiebre, inflamación de los ganglios, dolor de garganta, pérdida irregular del cabello, dolor de cabeza, pérdida de peso, dolores musculares y fatiga. Los signos y síntomas de la sífilis secundaria desaparecerán con tratamiento o sin tratamiento, pero la infección progresará hasta las fases latente y terciaria de la enfermedad, si no se administra ningún tratamiento. Fase terciaria La fase latente (escondida) de la sífilis comienza con la desaparición de los síntomas de la fase secundaria. Sin tratamiento, la persona infectada seguirá teniendo sífilis aun cuando no tenga ni signos ni síntomas; la infección permanece en el organismo. En la fase terciaria, la sífilis puede lesionar los órganos internos, entre ellos el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. Las lesiones internas pueden aparecer muchos años más tarde. Entre los signos y síntomas de la fase terciaria de la sífilis se encuentran la dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis, entumecimiento, ceguera gradual y demencia. Estas lesiones pueden ser lo suficientemente graves como para producir la muerte. Tratamiento La sífilis es fácil de curar en las primeras fases. Si una persona ha tenido sífilis durante menos de un año, la enfermedad se curará con una sola inyección intramuscular de penicilina, que es un antibiótico. Si una persona ha tenido sífilis por más de un año, necesitará de dosis adicionales. Para las personas que son alérgicas a la penicilina, hay otros antibióticos disponibles para tratar la sífilis. La sífilis no puede curarse con remedios caseros ni con medicinas que se venden sin receta médica. El tratamiento matará la bacteria de la sífilis y evitará futuras lesiones, pero no remediará las lesiones ya ocasionadas. Dado que se dispone de un tratamiento eficaz, es importante que las personas se hagan pruebas de detección de la sífilis de manera constante si practican conductas sexuales que las enfrentan al riesgo de contraer ETS. Las personas que reciben tratamiento contra la sífilis deben abstenerse de tener contacto sexual con parejas nuevas hasta que los chancros sifilíticos hayan desaparecido por completo. Las personas que tienen sífilis deben comunicárselo inmediatamente a sus parejas de manera que éstas también se sometan a las pruebas y reciban tratamiento si es necesario. Prevención La manera más segura de evitar contraer enfermedades de transmisión sexual, incluida la sífilis, es absteniéndose del contacto sexual o tener con una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada.Abstenerse de consumir alcohol y drogas puede también ayudar a evitar la transmisión de la sífilis ya que estas actividades pueden conllevar a adoptar una conducta sexual peligrosa. Es importante que las parejas sexuales hablen entre ellas si tienen el VIH y si en el pasado han tenido otras ETS, de manera que puedan tomar acciones preventivas. Las úlceras genitales que provocan ciertas enfermedades, como la sífilis, pueden aparecer tanto en las áreas genitales masculinas como las femeninas, estén o no cubiertas o protegidas con un condón de látex. El uso correcto y habitual de los condones de látex puede reducir el riesgo de contraer la sífilis, así como los herpes genitales y los chancros, solamente si el área infectada o el área de posible contacto está protegida. Los condones lubricados con espermicidas (especialmente el Nonoxynol-9 ó N-9) no son más eficaces que cualquier otro condón lubricado a la hora de evitar la transmisión de las ETS. Según resultados de varios estudios, el N-9 mismo puede producir lesiones genitales que permiten la entrada del VIH y de otras ETS. En junio de 2001, los CDC recomendaron que no se usara el N-9 como microbicida o lubricante durante las relaciones sexuales anales. La transmisión de una ETS, incluida la sífilis, no puede prevenirse con lavarse los genitales, orinar o hacerse una ducha vaginal después de la relación sexual. Cualquier secreción, úlcera o irritación, en particular en el área de la ingle, debe ser señal para dejar de tener relaciones sexuales y ver a un médico de inmediato. Tricomoniasis La tricomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) frecuente que afecta tanto a los hombres como a las mujeres, aun cuando los síntomas son más frecuentes en las mujeres. ¿Como se contrae? La tricomoniasis es provocada por el parásito protozoario unicelular Trichomonas vaginalis. La vagina es el sitio donde por lo general ocurre la infección en las mujeres, mientras que en los hombres, es la uretra (conducto urinario). El parásito se transmite a través de la relación sexual pene-vagina o por el contacto vulva-vulva (el área genital en la parte externa de la vagina) con una pareja sexual infectada. Las mujeres pueden contraer esta enfermedad de un hombre o de una mujer, pero los hombres suelen contraerla solamente por el contacto con mujeres infectadas. Signos y sintomas La mayoría de los hombres con tricomoniasis no tienen signos ni síntomas; sin embargo, algunos hombres puede que sientan una irritación temporal dentro del pene, tengan una leve secreción o sientan un pequeño ardor después de orinar o eyacular. Algunas mujeres tienen signos y síntomas de infección, que incluyen un flujo vaginal espumoso, verde amarilloso, con un fuerte olor. Es probable que la infección también cause molestia durante la relación sexual o al orinar así como irritación y picazón en el área genital de la mujer. En muy pocos casos la mujer puede sentir dolor de vientre. Los síntomas suelen aparecen en las mujeres de 5 a 28 días después de la exposición a la infección. Tratamiento La tricomoniasis suele curarse con una dosis oral única del medicamento metronidazol, el cual se vende con receta. Los síntomas de la tricomoniasis en hombres infectados puede que desaparezcan en unas cuantas semanas sin tratamiento alguno. Sin embargo, un hombre infectado, aun cuando nunca haya tenido síntomas o cuyos síntomas hayan desaparecido, todavía puede continuar infectando o re-infectando a su pareja sexual hasta que no se trate la infección. Por lo tanto, ambos en la pareja deben tratarse la infección al mismo tiempo para eliminar el parásito. Las personas que se están tratando la tricomoniasis deben evitar tener relaciones sexuales hasta que tanto ellas como sus parejas hayan terminado el tratamiento y no tengan síntomas. Las mujeres embarazadas pueden tomar metronidazol. El hecho de que una persona haya tenido tricomoniasis una vez no significa que no pueda tenerla de nuevo. Una persona puede seguir siendo susceptible a la reinfección aun cuando se haya curado con el tratamiento. Prevención La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho las pruebas y se sabe que no está infectada. Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la tricomoniasis. Todo síntoma genital, como por ejemplo secreción o ardor al orinar, una úlcera poco usual o irritación, debe ser razón para dejar de tener relaciones sexuales y consultar con un proveedor de atención médica de inmediato. Una persona a quien se le haya diagnosticado tricomoniasis (o cualquier otra ETS) debe recibir tratamiento y debe informar a todas las personas con quienes haya tenido relaciones sexuales recientemente de manera que éstas vean a un proveedor de atención médica y sean tratadas. Esto reduce el riesgo de que las parejas sexuales presenten complicaciones por la tricomoniasis y reduce el riesgo de reinfección en las personas que la han tenido. Una persona con tricomoniasis y todas sus parejas sexuales recientes deben dejar de tener relaciones sexuales y deben hacerse el tratamiento contra la infección y esperar que desaparezcan los síntomas. Vaginosis Bacteriana Vaginosis bacteriana (VB) es el nombre que se le da a una enfermedad que ocurre en las mujeres, en la cual el equilibrio bacteriano normal en la vagina se ve alterado y en su lugar ciertas bacterias crecen de manera excesiva. En ocasiones, va acompañada de flujo vaginal, olor, dolor, picazón o ardor. ¿Cómo se contrae? La causa de la VB no se conoce del todo. La VB está asociada a un desequilibrio de las bacterias que normalmente se encuentran en la vagina de la mujer. Normalmente, la mayoría de las bacterias que hay en la vagina son “buenas”, pero también hay unas cuantas bacterias que son “dañinas”. La VB se presenta cuando hay un aumento del número de bacterias dañinas. No se sabe mucho acerca de cómo las mujeres contraen la VB. Existen muchas incógnitas acerca del papel de las bacterias nocivas como causa de la VB. Cualquier mujer puede contraer VB. No obstante, algunas actividades o conductas alteran el equilibrio normal de las bacterias en la vagina y exponen a la mujer a un riesgo mayor de contraer la enfermedad si, por ejemplo, la mujer: * Tiene una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales * Se hace duchas vaginales * Utiliza un dispositivo intrauterino (DIU) para evitar el embarazo. El papel que desempeña la actividad sexual en la aparición de la VB no está claro. Las mujeres no contraen la VB por el contacto con los inodoros, lencería, piscinas o por tocar los objetos que las rodean. Las mujeres que nunca han tenido una relación sexual muy raramente se ven afectadas. Síntomas Las mujeres con VB pueden tener un flujo vaginal anormal con un desagradable olor. Algunas mujeres manifiestan sentir un fuerte olor a pescado, especialmente después de haber tenido relaciones sexuales. De estar presente, el flujo vaginal suele ser blanco o gris y también puede ser claro. Las mujeres con VB también pueden sentir ardor al orinar o picazón en la parte externa de la vagina o ambas cosas. Algunas manifiestan no tener ni signos ni síntomas. Consecuencias En la mayoría de los casos, la VB no produce complicaciones. Sin embargo, la VB puede exponer a graves riesgos, tales como: * La presencia de la VB puede aumentar la susceptibilidad de la mujer a la infección por VIH si se expone al contacto con este virus. * La VB aumenta la probabilidad de que una mujer con VIH pase el VIH a su pareja sexual. * La presencia de la VB ha sido asociada a un aumento de los casos de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) luego de cirugías tales como la histerectomía o el aborto. * La presencia de la VB en la mujer embarazada puede aumentar el riesgo de complicaciones del embarazo. * La VB puede aumentar la susceptibilidad de la mujer a contraer otras ETS, tales como la clamidia y la gonorrea. Efectos en el embarazo Las mujeres embarazadas que tienen VB muy a menudo dan a luz bebés prematuros o con bajo peso (menos de 5 libras). Algunas veces, las bacterias que provocan la VB pueden infectar el útero (matriz) y las trompas de Falopio (tubos que transportan los óvulos al útero). A este tipo de infección se le llama enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La EIP puede provocar infertilidad o suficientes daños a las trompas de Falopio como para aumentar el riesgo de un embarazo ectópico e infertilidad en el futuro. El embarazo ectópico es una enfermedad potencialmente mortal en la cual un óvulo fecundado crece fuera del útero, usualmente en una trompa de Falopio, la cual puede romperse. Tratamiento Aun cuando algunas veces la VB desaparece sin tratamiento, toda mujer con síntomas de VB debe ser tratada, de manera que se eviten complicaciones como la EIP. Por lo general, no es necesario tratar a la pareja sexual masculina. Sin embargo, la VB puede ser transmitida entre parejas sexuales femeninas. El tratamiento es de particular importancia en las mujeres embarazadas. Toda mujer que haya tenido un parto prematuro o un bebé con bajo peso al nacer debe ser examinada para detectar la presencia de la VB, independientemente de los síntomas, y debe recibir tratamiento contra la VB. Todas las mujeres con síntomas de VB deben ser examinadas y tratadas. Algunos médicos recomiendan que todas las mujeres que se practiquen una histerectomía o un aborto reciban antes el tratamiento contra la VB, independientemente de los síntomas, a fin de reducir el riesgo de contraer la EIP. La VB es tratada con antibióticos recetados por un proveedor de atención médica. Para tratar la VB se recomiendan dos antibióticos diferentes: metronidazol y clindamicina. Cualquiera de los dos antibióticos puede utilizarse tanto en mujeres embarazadas como no embarazadas, pero según el caso se recomiendan dosis diferentes. Las mujeres con VB que también son VIH positivas deben recibir el mismo tratamiento que reciben las VIH negativas. La VB puede reaparecer después del tratamiento. Prevención Los científicos no entienden del todo la VB; por lo tanto, no se conocen las mejores maneras de prevenirla. No obstante, sí se sabe que la VB está asociada a la práctica de cambiar de pareja sexual o tener múltiples parejas sexuales. En contadas ocasiones se ha detectado en mujeres que nunca han tenido una relación sexual.Los siguientes pasos básicos de prevención pueden ayudar a reducir el riesgo de alterar el equilibrio natural de las bacterias en la vagina y la aparición de la VB: * Abstinencia * Limitar el número de parejas sexuales * No hacerse duchas vaginales * Tomar toda la medicina recetada para tratar la VB, aun cuando hayan desaparecido los signos y síntomas. Enfermedad inflamatoria pélvica La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP, también conocida por sus siglas en inglés como PID) es el término general que se utiliza para referirse a infecciones que se presentan en el útero (matriz), las trompas de Falopio (los tubos que conducen los óvulos desde los ovarios hasta el útero) y otros órganos reproductivos. Es una complicación frecuente y grave de ciertas enfermedades de transmisión sexual (ETS), especialmente la clamidia y la gonorrea. La EIP puede dañar las trompas de Falopio y los tejidos del útero, los ovarios y las áreas circundantes. La EIP que no recibe tratamiento puede provocar consecuencias graves que incluyen infertilidad, embarazo ectópico (embarazo implantado en una trompa de Falopio o en otro lugar fuera de la matriz), formación de absceso y dolor pélvico crónico. ¿Cómo se contrae? La EIP se presenta cuando las bacterias pasan de la vagina o el cuello uterino (la abertura al útero) de la mujer a sus órganos reproductivos. Muchos tipos diferentes de organismos pueden causar la EIP, pero muchos casos están asociados a la gonorrea y la clamidia, dos enfermedades bacterianas de transmisión sexual muy frecuentes. Haber tenido un episodio de EIP aumenta el riesgo de que se presente otro episodio debido a que los órganos reproductivos pueden haber sufrido daños la primera vez que se presentó la infección. Las mujeres sexualmente activas que están en edad de procrear son las que están expuestas a un mayor riesgo, y las mujeres que tienen menos de 25 años de edad tienen mayor probabilidad de contraer EIP que las mujeres mayores de 25 años. Esto se debe a que el cuello uterino de las adolescentes y mujeres jóvenes no está completamente desarrollado, lo que aumenta su susceptibilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual relacionadas con la EIP. Entre más parejas sexuales tenga una mujer, mayor es el riesgo que tiene de contraer la EIP. Asimismo, una mujer cuya pareja sexual tenga más de una pareja sexual enfrenta un mayor riesgo de contraer la EIP debido a que potencialmente está expuesta a más agentes infecciosos. Las mujeres que usan duchas vaginales tienen un riesgo más alto de contraer EIP que las mujeres que no las utilizan. Investigaciones han mostrado que las duchas cambian en forma dañina la composición de la flora vaginal (organismos que viven en la vagina) y pueden empujar las bacterias desde la vagina hacia los órganos reproductivos. Las mujeres que utilizan dispositivos intrauterinos (DIU) pueden tener un riesgo levemente mayor de contraer EIP cerca del momento de la inserción del dispositivo que las mujeres que utilizan otros anticonceptivos o las mujeres que no los utilizan. Sin embargo, el riesgo se reduce significativamente si a una mujer se le hacen pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual, y en caso de ser necesario, se le administra el tratamiento indicado antes de la inserción del DIU. Síntomas: Los síntomas de la EIP pueden no existir del todo o llegar a ser graves. Cuando la EIP es causada por una infección clamidial, la mujer puede experimentar síntomas leves o no tener síntomas y al mismo tiempo estar sufriendo daños graves en los órganos reproductivos. Debido a que los síntomas son tan poco claros, la EIP no es detectada por las mujeres ni los proveedores de atención médica en casi dos tercios de los casos. Las mujeres que presentan síntomas de EIP sufren, por lo general, de dolor de vientre. Otros signos y síntomas incluyen fiebre, flujo vaginal poco usual que puede tener mal olor, relación sexual dolorosa, dolor al orinar, menstruación irregular y dolor en la parte superior derecha del abdomen (poco frecuente). Complicaciones Un tratamiento pronto y adecuado puede ayudar a prevenir las complicaciones causadas por la EIP. Si la EIP no recibe tratamiento, puede causar daño permanente a los órganos reproductivos femeninos. Las bacterias causantes de la infección pueden invadir silenciosamente las trompas de Falopio y hacer que el tejido normal se convierta en tejido cicatricial. Este tejido bloquea o interrumpe el movimiento normal de los óvulos hacia el útero. Si las trompas de Falopio están totalmente bloqueadas por el tejido cicatricial, el esperma no puede fertilizar un óvulo y la mujer queda infértil. La infertilidad también puede presentarse cuando las trompas de Falopio están bloqueadas parcialmente o ligeramente dañadas. Aproximadamente una de cada ocho mujeres con EIP queda infértil, y si la mujer tiene episodios múltiples de EIP, aumentan las posibilidades de infertilidad. Asimismo, una trompa de Falopio parcialmente bloqueada o levemente dañada puede hacer que un óvulo fecundado permanezca en la trompa de Falopio. Si el óvulo fecundado empieza a crecer en la trompa como si estuviera en el útero, ocurre lo que se llama embarazo ectópico. A medida que crece, el embarazo ectópico puede romper la trompa de Falopio y causar gran dolor, hemorragia interna y hasta la muerte. La cicatrización en las trompas de Falopio y en otras estructuras pélvicas puede causar también dolor pélvico crónico (un dolor que dura meses y hasta años). Las mujeres que sufren episodios repetidos de EIP tienen más probabilidades de sufrir infertilidad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico. Tratamiento La EIP se puede curar con varios tipos de antibióticos. Un proveedor de atención médica es quien determinará y recetará la mejor terapia. Sin embargo, el tratamiento con antibióticos no corrige los daños que ya han ocurrido en los órganos reproductivos. Si una mujer tiene dolor pélvico y otros síntomas de EIP, es de vital importancia que busque atención de inmediato. Un tratamiento a tiempo con antibióticos puede prevenir daños graves a los órganos reproductivos. Entre más tiempo se demore la mujer en recibir tratamiento contra la EIP, mayor será la probabilidad de quedar infértil o de tener un embarazo ectópico en el futuro a consecuencia del daño que sufrieron las trompas de Falopio. Debido a la dificultad que existe para identificar los organismos que están infectando los órganos reproductivos internos y al hecho de que más de un organismo puede ser el causante de un episodio de EIP, esta enfermedad se trata, por lo general, con al menos dos antibióticos eficaces contra una amplía gama de agentes infecciosos. Estos antibióticos pueden ser administrados por vía oral o por inyección. Los síntomas pueden desaparecer antes de que se cure la infección. La mujer debe tomarse todos los antibióticos que le han sido recetados aunque ya no tenga síntomas. Esto ayudará a prevenir que la infección se vuelva a presentar. Las mujeres que están recibiendo tratamiento contra la EIP deben ser reexaminadas por su proveedor de atención médica dos a tres días después de iniciado el tratamiento para asegurarse de que los antibióticos son eficaces y están curando la infección. Asimismo, la pareja o parejas sexuales de la mujer deben recibir tratamiento para disminuir el riesgo de reinfección, a pesar de que la pareja no tenga síntomas. Aunque las parejas sexuales no tengan síntomas, todavía podrían estar infectadas con los organismos que causan la EIP. Se puede recomendar que una mujer sea hospitalizada para recibir tratamiento contra la EIP si (1 )está gravemente enferma (p.ej. tiene nausea, vómito y fiebre alta); (2) está embarazada; (3) no responde o no puede tomar los medicamentos por vía oral y necesita que los antibióticos se administren por vía intravenosa; o (4) tiene un absceso en la trompa de Falopio o en el ovario (absceso tubo-ovárico). Si los síntomas persisten o si el absceso no desaparece, es posible que se necesite cirugía. Complicaciones de la EIP, como el dolor pélvico crónico y la cicatrización, son difíciles de tratar, pero en ciertas ocasiones mejoran con la cirugía. Prevención Las enfermedades de transmisión sexual (principalmente la clamidia o la gonorrea que no han sido tratadas) son la principal causa prevenible de la EIP. Las mujeres pueden protegerse contra la EIP tomando medidas para prevenir las enfermedades de transmisión sexual o, si contraen una EPS, tratándose la enfermedad a tiempo. La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es absteniéndose del contacto sexual o tener una relación duradera, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho pruebas y se sabe que no está infectada. Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la clamidia y de la gonorrea. Los CDC recomiendan que todas las mujeres sexualmente activas de 25 años de edad o menos y las mujeres de más edad con factores de riesgo de infecciones clamidiales (quienes tienen una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales) se hagan pruebas para detectar la enfermedad una vez al año. El proveedor de atención médica debería siempre hacer una evaluación de riesgos, la cual podría indicar la necesidad de realizar pruebas de detección con mayor frecuencia en ciertas mujeres. Todo síntoma genital, como una úlcera poco usual, flujo con olor, sensación de ardor al orinar o sangrado entre ciclos menstruales, podría significar que la mujer tiene una enfermedad de transmisión sexual. Si la mujer tiene alguno de estos síntomas, debe suspender las relaciones sexuales y consultar a un proveedor de atención médica de inmediato. El tratamiento temprano de las enfermedades de transmisión sexual puede prevenir la EIP. Las mujeres a las que se les informó que tienen una enfermedad de transmisión sexual y están recibiendo tratamiento deben notificárselo a todas sus parejas sexuales recientes, para que éstas vayan a un proveedor de atención médica y se hagan las pruebas para saber si tienen una ETS. No se debe reiniciar la actividad sexual hasta que todas las parejas sexuales hayan sido examinadas y, si ha sido necesario, hayan recibido tratamiento. VIH(el más jodido) El VIH significa “virus de la inmunodeficiencia humana”. Este es el virus que causa el SIDA. El VIH es diferente a la mayoría de los virus porque ataca el sistema inmunitario. El sistema inmunitario le permite al cuerpo combatir las infecciones. El VIH encuentra y destruye un tipo particular de glóbulos blancos (las células T o CD4) utilizados por el sistema inmunitario para combatir las enfermedades. El término SIDA significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El SIDA representa la etapa final de la infección por el VIH. Es posible que una persona infectada con el VIH tarde varios años en alcanzar esta etapa aun sin recibir tratamiento. En las personas que tienen el SIDA, el virus ha debilitado su sistema inmunitario a tal grado que al cuerpo se le dificulta combatir las infecciones. Se considera que alguien tiene SIDA cuando presenta una o más infecciones y un número bajo de células T. Para obtener más información vea nuestra sección de preguntas y respuestas sobre la ciencia relacionada con el VIH. Orígenes El primer caso conocido de VIH en un ser humano se detectó en una muestra de sangre recogida en 1959 de un hombre en Kinshasa, República Democrática del Congo. (No se sabe cómo contrajo esta persona la infección). El análisis genético de esta muestra de sangre pareció indicar que el VIH-1 puede haber provenido de un virus único a finales de la década de 1940 o principios de los 50. Sabemos que el virus ha existido en los Estados Unidos, por lo menos, desde mediados y finales de la década de 1970. Entre 1979-1981, médicos en Los Angeles y Nueva York empezaron a reportar tipos poco comunes de neumonía, cáncer y otras enfermedades en un número de pacientes masculinos que tenían relaciones sexuales con otros hombres. Estas eran afecciones que no se encontraban generalmente en las personas con sistemas inmunológicos sanos. En 1982, los funcionarios de salud pública empezaron a usar el término "síndrome de inmunodeficiencia adquirida" o SIDA, para describir la aparición de infecciones oportunistas, el sarcoma de Kaposi (un tipo de cáncer) y la neumonía de Pneumocystis Carinii en personas que antes estaban sanas. Ese año empezó a hacerse un seguimiento formal (vigilancia) de los casos de SIDA en los Estados Unidos. En 1983, los científicos descubrieron el virus que causa el SIDA. Inicialmente, un comité científico internacional le dio al virus el nombre de VTLH-III/LAV (virus linfotrópico de células T humano tipo III/virus de linfadenopatía-asociado). Este nombre se cambió posteriormente al VIH (virus de inmunodeficiencia humana). Durante muchos años, los científicos elaboraron teorías sobre los orígenes del VIH y su mecanismo de aparición en la población humana, y la mayoría de ellos creían que el VIH se originaba en otros primates. Más adelante, en 1999, un equipo de investigadores internacionales reportó que habían descubierto los orígenes del VIH-1, la cepa predominante del VIH en el mundo desarrollado. Una subespecie de chimpancé originaria del occidente de África ecuatorial fue identificada como la fuente original del virus. Los investigadores creen que el VIH-1 entró a la población humana cuando los cazadores resultaron expuestos a la sangre infectada de este animal. Formas en las que se transmite (y no se transmite) el VIH La transmisión por el VIH puede ocurrir cuando la sangre, el semen (incluyendo el líquido preseminal, o "pre-cum", el líquido vaginal, o la leche materna de una persona infectada se introduce en el cuerpo de una persona no infectada. El VIH puede introducirse en el cuerpo a través de una vena (por ejemplo, uso de drogas inyectables), el ano o recto, la vagina, el pene, la boca, otras mucosas (por ejemplo, los ojos o dentro de la nariz) o cortadas y heridas. La piel intacta, sana, es una barrera excelente contra el VIH, otros virus y las bacterias. Estas son las maneras más comunes de que el VIH se transmite de una persona a otra: * al tener relaciones sexuales (anales, vaginales, u orales) con una persona infectada por el VIH * al compartir las agujas o equipo de inyección con un usuario de drogas inyectables que está infectado por el VIH * de las mujeres infectadas por VIH a los bebés antes de o durante el nacimiento, o a través de la lactancia materna después del nacimiento El VIH también puede transmitirse a través de las transfusiones de sangre. Sin embargo, desde 1985, toda la sangre donada en los Estados Unidos se examina por el VIH. Por consecuencia, el riesgo de la infección a través de la transfusión de la sangre o los hemoderivados es sumamente bajo. El suministro de sangre en los Estados Unidos. se considera uno de los más seguros en el mundo. Algunos trabajadores de la salud han contraído la infección después de pincharse con agujas que contienen sangre infectada o, con menos frecuencia, después de contacto con sangre infectada en una cortada abierta o a través de salpicaduras en los ojos o nariz del trabajador.. Ha habido solo un caso donde pacientes se han infectado al recibir cuidado por un trabajador de salud. Esto ocurrió cuando un dentista seropositivo infectó a seis pacientes. ¿Puedo contraer el VIH mediante un beso? En la mejilla: El VIH no se transmite en forma casual, así que besar a alguien en la mejilla es muy seguro. Aunque la otra persona tenga el virus, una piel sana e intacta constituye una buena barrera contra el mismo. Nadie ha contraído la infección por tener un contacto social normal como besos secos, abrazos y apretones de manos. Besos de boca abierta: Los besos de boca abierta se consideran una actividad de muy bajo riesgo en la transmisión del VIH. Sin embargo, los besos prolongados de boca abierta podrían lesionar la boca o los labios y permitir que el VIH pase de una persona infectada a su pareja y entrar al cuerpo a través de cortaduras o heridas en la boca. Debido a este posible riesgo, los CDC no recomiendan los besos de boca abierta con una persona infectada. Existe un caso que parece indicar que una mujer se infectó con el VIH de su pareja sexual a través de la exposición a sangre contaminada durante un beso de boca abierta. ¿Puedo contraer el VIH por tener relaciones sexuales orales? Sí, es posible que cualquiera en la pareja contraiga el VIH por realizar o recibir relaciones sexuales orales. Ha habido unos cuantos casos en los cuales se ha transmitido el VIH por realizar relaciones sexuales orales en una persona infectada por el VIH. Aunque nadie sabe con exactitud cuál es el grado de riesgo de esta actividad, la evidencia parece indicar que el riesgo es menor del que se sufre por tener relaciones sexuales anales o vaginales sin protección. Si la persona que realiza relaciones sexuales orales tiene el VIH, la sangre de su boca puede entrar en el cuerpo de la persona que está recibiendo relaciones sexuales orales a través de: * el revestimiento de la uretra (la abertura en la punta del pene); * el revestimiento de la vagina o del cuello uterino; * el revestimiento del ano; o * cortaduras pequeñas o heridas abiertas que permiten la entrada directa al cuerpo. Si la persona que recibe relaciones sexuales orales tiene el VIH, su sangre, semen, líquido preseminal o secreciones vaginales pueden contener el virus. Las células que recubren la boca de la persona que realiza relaciones sexuales orales pueden permitir que el VIH entre a su cuerpo. El riesgo de transmisión del VIH aumenta si: * la persona que realiza relaciones sexuales orales tiene cortaduras o heridas alrededor o dentro de la boca o garganta; * si la persona que recibe relaciones sexuales orales eyacula en la boca de la persona que realiza relaciones sexuales orales; o * si la persona que recibe relaciones sexuales orales tiene otra enfermedad de transmisión sexual (ETS). No tener relaciones sexuales (abstenerse) es la forma más eficaz de evitar el VIH. ¿Puedo contraer el VIH teniendo relaciones sexuales anales? Sí, es posible que cualquiera de los dos compañeros sexuales contraigan el VIH durante las relaciones sexuales anales. El VIH puede encontrarse en la sangre, el semen, el líquido pre-seminal o el líquido vaginal de una persona infectada por el virus. En general, la persona que recibe el semen está en mayor riesgo de contraer el VIH porque el recubrimiento del recto es delgado y puede permitir que el virus se introduzca en el cuerpo durante la relación sexual anal. Sin embargo, una persona que inserta el pene en una pareja infectada también está en peligro porque el VIH puede entrar a través de la uretra (la abertura en la punta del pene) o a través de cortaduras pequeñas, abrasiones o heridas abiertas en el pene. Teniendo relaciones sexuales anales sin protección (sin usar un condón) es un comportamiento de alto riesgo para la transmisión del VIH. Si usted decide tener relaciones sexuales anales, debe usar un condón de látex. Casi siempre, los condones funcionan bien. Sin embargo, los condones tienen mayor probabilidad de romperse durante las relaciones sexuales anales que durante las relaciones sexuales vaginales. Por lo tanto, aún con un condón, las relaciones sexuales anales pueden ser peligrosas. Una persona debe usar un lubricante basado en agua además del condón para disminuir la posibilidad de romper el condón. ¿Puedo contraer el VIH teniendo relaciones sexuales vaginales? Sí, es posible contraer el VIH a través de las relaciones sexuales vaginales. En realidad, es la manera más común de transmitir el virus en gran parte del mundo. El VIH puede encontrarse en la sangre, el semen, el líquido pre-seminal o el líquido vaginal de una persona infectada por el virus. El revestimiento de la vagina puede desgarrarse y permitir que el VIH se introduzca en el cuerpo. La absorción directa del VIH a través de las mucosas que revisten la vagina también es una posibilidad. El hombre está en menos riesgo de infectarse por el VIH que la mujer a través de la relación vaginal. Sin embargo, el VIH puede introducirse en el cuerpo del hombre a través de la uretra (la abertura en la punta del pene) o a través de cortaduras pequeñas o heridas abiertas en el pene. El riesgo de infección por VIH aumenta si usted o su pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Si usted decide tener relaciones vaginales sexuales, use un condón de látex tanto para protegerse usted como su pareja del riesgo del VIH y otras ETS. Los estudios han revelado que los condones de látex son muy eficaces para prevenir la transmisión por el VIH cuando son usados correctamente y sistemáticamente cada vez. Si usted o su pareja son alérgicos al látex, los condones de plástico (poliuretano) para el hombre o la mujer pueden usarse. Cómo prevenir la transmisión El riesgo de que usted contraiga el VIH, o lo contagie a alguien más, depende de varias cosas. ¿Sabe usted cuáles son? Quizá sea bueno que hable con un especialista en el VIH. También puede: * abstenerse de tener relaciones sexuales (no tener relaciones por medio oral, anal o vaginal) hasta que esté en una relación exclusiva con una sola persona, tener -tanto usted como su pareja- relaciones sexuales solamente entre ustedes dos, y saber que ninguno de los dos tiene el VIH * si piensa que estuvo expuesto a otra ETS como gonorrea, sífilis o una infección de Chlamydia trachomatis, busque tratamiento. estas enfermedades pueden incrementar el riesgo de la transmisión del VIH * aun cuando piense que usted tiene un riesgo menor de infección con el VIH, hágase la prueba siempre que vaya al médico para su examen físico general * no se inyecte drogas ilegales (drogas que no son recetadas por su médico). Usted puede contagiarse con el VIH a través de agujas, jeringas y otros artículos que estén contaminados con la sangre de alguien que tiene el VIH. Además, las drogas pueden entorpecer sus facultades mentales, lo cual podría aumentar las posibilidades de tener relaciones sexuales sin las medidas de prevención necesarias. Síntomas de infección La única manera de saber con seguridad si usted está infectado es haciéndose la prueba del VIH. No puede saber si está infectado simplemente con base en los síntomas, porque muchas personas infectadas con el VIH no tienen síntomas por varios años. Hay personas que se ven y se sienten sanas pero están infectadas. De hecho, una cuarta parte de las personas infectadas con el VIH en Estados Unidos no saben que están infectadas. Para obtener más información vea nuestra sección de preguntas y respuestas sobre los síntomas del VIH. Así que no seas forro y usa forro! pd:iba a poner fotos de cada enfermedad,pero es asqueroso y creo que muchos no lo aprobarían... fuentes: www.wikipedia.org www.cdc.gov/STD/Spanish/default.htm
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