Himnos nacionales de algunos países de américa.
Argentina
Letra:
Oid Mortales, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
¡Oid el ruido de rotas cadenas:
ved en trono a la noble Igualdad!
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud,
y los libres del mundo responden
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.
Oid Mortales, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
¡Oid el ruido de rotas cadenas:
ved en trono a la noble Igualdad!
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud,
y los libres del mundo responden
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.
(Versión que se canta actualmente)
Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
link:
Chile
Letra:
CORO
Dulce Patria, recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Estrofa I
Ha cesado la lucha sangrienta,
Ya es hermano el que ayer opresor.
Del vasallo borramos la afrenta
Combatiendo en el campo de honor.
El que ayer doblegábase esclavo
Hoy ya libre y triunfante se ve.
Libertad es la herencia del bravo,
La victoria se humilla a su pie.
Estrofa II
Alza, Chile, sin mancha la frente,
Conquistaste tu nombre en la lid.
Siempre noble, constante, valiente
Te encontraron los hijos del Cid.
Que tus libres, tranquilos, coronen
A las artes, la industria y la paz,
Y, de triunfos, cantares entonen
Que amedrenten al déspota audaz.
Estrofa III
Vuestros nombres, valientes soldados,
Que habéis sido de Chile el sostén,
Nuestros pechos los llevan grabados,
Los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
Que lancemos marchando a lidiar,
Y sonando en la boca del fuerte
Hagan siempre al tirano temblar.
Estrofa IV
Si pretende el cañón extranjero
Nuestros pueblos –osado– invadir,
Desnudemos, al punto, el acero
Y sepamos vencer o morir.
Con su sangre, el altivo araucano,
Nos legó, por herencia, el valor,
Y no tiembla la espada en la mano
Defendiendo, de Chile, el honor.
Estrofa V
Puro, Chile, es tu cielo azulado;
Puras brisas te cruzan también,
Y tu campo, de flores bordado,
Es la copia feliz del Edén.
Majestuosa es la blanca montaña
Que te dio por baluarte el Señor,
Y ese mar que, tranquilo, te baña,
Te promete futuro esplendor.
Estrofa VI
Esas galas, ¡Oh, Patria!, esas flores,
Que tapizan tu suelo feraz,
No las pisen, jamás, invasores,
Con sus sombras, las cubra la paz.
Nuestros pechos serán tu baluarte,
Con tu nombre sabremos vencer,
O tu noble, glorioso, estandarte,
Nos verá, combatiendo, caer.
CORO
Dulce Patria, recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Que, o la tumba serás de los libres
O el asilo contra la opresión.
O el asilo contra la opresión.
O el asilo contra la opresión.
CORO
Dulce Patria, recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Estrofa I
Ha cesado la lucha sangrienta,
Ya es hermano el que ayer opresor.
Del vasallo borramos la afrenta
Combatiendo en el campo de honor.
El que ayer doblegábase esclavo
Hoy ya libre y triunfante se ve.
Libertad es la herencia del bravo,
La victoria se humilla a su pie.
Estrofa II
Alza, Chile, sin mancha la frente,
Conquistaste tu nombre en la lid.
Siempre noble, constante, valiente
Te encontraron los hijos del Cid.
Que tus libres, tranquilos, coronen
A las artes, la industria y la paz,
Y, de triunfos, cantares entonen
Que amedrenten al déspota audaz.
Estrofa III
Vuestros nombres, valientes soldados,
Que habéis sido de Chile el sostén,
Nuestros pechos los llevan grabados,
Los sabrán nuestros hijos también.
Sean ellos el grito de muerte
Que lancemos marchando a lidiar,
Y sonando en la boca del fuerte
Hagan siempre al tirano temblar.
Estrofa IV
Si pretende el cañón extranjero
Nuestros pueblos –osado– invadir,
Desnudemos, al punto, el acero
Y sepamos vencer o morir.
Con su sangre, el altivo araucano,
Nos legó, por herencia, el valor,
Y no tiembla la espada en la mano
Defendiendo, de Chile, el honor.
Estrofa V
Puro, Chile, es tu cielo azulado;
Puras brisas te cruzan también,
Y tu campo, de flores bordado,
Es la copia feliz del Edén.
Majestuosa es la blanca montaña
Que te dio por baluarte el Señor,
Y ese mar que, tranquilo, te baña,
Te promete futuro esplendor.
Estrofa VI
Esas galas, ¡Oh, Patria!, esas flores,
Que tapizan tu suelo feraz,
No las pisen, jamás, invasores,
Con sus sombras, las cubra la paz.
Nuestros pechos serán tu baluarte,
Con tu nombre sabremos vencer,
O tu noble, glorioso, estandarte,
Nos verá, combatiendo, caer.
CORO
Dulce Patria, recibe los votos
Con que Chile en tus aras juró
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Que, o la tumba serás de los libres,
O el asilo contra la opresión.
Que, o la tumba serás de los libres
O el asilo contra la opresión.
O el asilo contra la opresión.
O el asilo contra la opresión.
Letra: De Eusebio Lillo
Música: De Ramón Carnicer.
Música: De Ramón Carnicer.
link:
Brasil
Letra:
Ouviram do Ipiranga às margens plácidas
De um povo heróico o brado retumbante,
E o sol da liberdade, em raios fúlgidos,
Brilhou no céu da Pátrianesse instante,
Se o penhor dessa igualdade
Conseguimos conquistar com braço forte,
Em teu seio, ó, Liberdade,
Desafia o nosso peito a própria morte!
Ó Pátria amada, Idolatrada, Salve! Salve!
Brasil, um sonho intenso, um raio vívido,
De amor e de esperança à terra desce,
Se em teu formoso céu, risonho e límpido,
A imagem do Cruzeiro resplandece.
Gigante pela própria natureza,
És belo, és forte, impávido colosso,
E o teu futuro espelha essa grandeza.
CORO
Terra adorada, Entre outras mil,
És tu, Brasil, Ó Pátria amada!
Dos filhos deste solo és mãe gentil,
Pátria amada, Brasil!
Deitado eternamente em berço esplêndido,
ao som do mar e à luz do céu profundo,
Fulguras, ó Brasil, florão da América,
Iluminado ao sol do novo mundo!
Do que a terra mais garrida
Teus risonhos lindos campos tem mais flores,
"Nossos bosques tem mais vida"
"Nossa vida" no teu seio "mais amores".
Ó Pátria amada, Idolatrada, Salve! Salve!
Brasil, de amor eterno seja símbolo
O lábaro que ostentas estrelado,
E diga o verde-louro dessa fl"mula
"Paz no futuro e glória no passado."
Mas se ergues da justiça a clava forte,
Verás que um filho teu não foge à luta,
Nem teme, quem te adora, a própria morte.
Ouviram do Ipiranga às margens plácidas
De um povo heróico o brado retumbante,
E o sol da liberdade, em raios fúlgidos,
Brilhou no céu da Pátrianesse instante,
Se o penhor dessa igualdade
Conseguimos conquistar com braço forte,
Em teu seio, ó, Liberdade,
Desafia o nosso peito a própria morte!
Ó Pátria amada, Idolatrada, Salve! Salve!
Brasil, um sonho intenso, um raio vívido,
De amor e de esperança à terra desce,
Se em teu formoso céu, risonho e límpido,
A imagem do Cruzeiro resplandece.
Gigante pela própria natureza,
És belo, és forte, impávido colosso,
E o teu futuro espelha essa grandeza.
CORO
Terra adorada, Entre outras mil,
És tu, Brasil, Ó Pátria amada!
Dos filhos deste solo és mãe gentil,
Pátria amada, Brasil!
Deitado eternamente em berço esplêndido,
ao som do mar e à luz do céu profundo,
Fulguras, ó Brasil, florão da América,
Iluminado ao sol do novo mundo!
Do que a terra mais garrida
Teus risonhos lindos campos tem mais flores,
"Nossos bosques tem mais vida"
"Nossa vida" no teu seio "mais amores".
Ó Pátria amada, Idolatrada, Salve! Salve!
Brasil, de amor eterno seja símbolo
O lábaro que ostentas estrelado,
E diga o verde-louro dessa fl"mula
"Paz no futuro e glória no passado."
Mas se ergues da justiça a clava forte,
Verás que um filho teu não foge à luta,
Nem teme, quem te adora, a própria morte.
Letra: Joaquim Osório Duque Estrada
Música: Francisco Manoel da Silva
Música: Francisco Manoel da Silva
link:
Uruguay
Letra:
(I)
¡Orientales, la Patria ó la tumba!
¡Libertad ó con gloria morir!
¡Orientales, la Patria ó la tumba!
¡Libertad ó con gloria morir!
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir.
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir,
Que sabremos cumplir.
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir,
Que sabremos cumplir.
¡Sabremos cumplir!
¡Sabremos cumplir, sabremos cumplir!
--------------------
(II)
¡Libertad, libertad, Orientales!
Este grito a la Patria salvó,
Que a sus bravos en fieras batallas,
De entusiasmo sublime inflamó.
¡Libertad, libertad, Orientales!
Este grito a la Patria salvó,
Que a sus bravos en fieras batallas,
De entusiasmo sublime inflamó.
De este don sacrosanto
La Gloria merecimos
¡Tiranos temblad!
¡Tiranos temblad! ¡Tiranos temblad!
¡Libertad! en la lid clamaremos
y muriendo también Libertad.
¡Libertad! en la lid clamaremos
y muriendo también Libertad.
y muriendo también Libertad.
También Libertad
También Libertad
También Libertad
-----------------------
(I)
(I)
¡Orientales, la Patria ó la tumba!
¡Libertad ó con gloria morir!
¡Orientales, la Patria ó la tumba!
¡Libertad ó con gloria morir!
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir.
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir,
Que sabremos cumplir.
Es el voto que el alma pronuncia,
Y que heróicos sabremos cumplir,
Que sabremos cumplir.
¡Sabremos cumplir!
¡Sabremos cumplir, sabremos cumplir!
--------------------
(II)
¡Libertad, libertad, Orientales!
Este grito a la Patria salvó,
Que a sus bravos en fieras batallas,
De entusiasmo sublime inflamó.
¡Libertad, libertad, Orientales!
Este grito a la Patria salvó,
Que a sus bravos en fieras batallas,
De entusiasmo sublime inflamó.
De este don sacrosanto
La Gloria merecimos
¡Tiranos temblad!
¡Tiranos temblad! ¡Tiranos temblad!
¡Libertad! en la lid clamaremos
y muriendo también Libertad.
¡Libertad! en la lid clamaremos
y muriendo también Libertad.
y muriendo también Libertad.
También Libertad
También Libertad
También Libertad
-----------------------
(I)
Letra: Francisco Acuña de Figueroa
Música: Francisco José Debali
Música: Francisco José Debali
link:
Perú
Letra:
CORO
Somos libres,
seámoslo siempre, seámoslo siempre,
Y antes niegue sus luces el sol,
Que faltemos al voto solemne
Que la Patria al Eterno elevó.
Que faltemos al voto solemne
Que la Patria al Eterno elevó.
(I)
Largo tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró,
Condenado a cruel servidumbre
largo tiempo en silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
¡Libertad en sus costas se oyó,!
La indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó.
CORO
(II)
Ya el estruendo de broncas cadenas
que escuchamos tres siglos de horror,
Que los libres al grito sagrado
que oyó atónito el mundo, cesó.
Por doquier San Martín inflamado,
libertad, libertad, pronunció,
Y meciendo su base
los Andes la anunciaron,
también, a una voz.
CORO
(III)
Con su influjo los pueblos despiertan
y cual rayo corrió la opinión;
Desde el istmo a las tierras del fuego
desde el fuego a la helada región.
Todos juran romper el enlace
que natura a ambos mundos negó,
Y quebrar ese cetro
que España reclinaba orgullosa en los dos.
CORO
(IV)
Lima cumple ese voto solemne,
y, severa, su enojo mostró,
Al tirano impotente lanzando,
que intentaba alargar su opresión.
A su esfuerzo saltaron los grillos
y los surcos que en si reparó,
Le atizaron el odio y venganza
que heredera de su Inca y Señor.
CORO
(V)
¡Compatriotas, no más verla esclava
si humillada tres siglos gimió!
Para siempre jurémosla libre
manteniendo su propio esplendor.
Nuestros brazos, hasta hoy desarmados
estén siempre cebando el cañón,
Que algún día las playas de Iberia,
sentirán de su estruendo el terror.
CORO
(VI)
En su cima los Andes sostengan
la bandera o pendón bicolor,
Que a los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libre, por siempre nos dió.
A su sombra vivamos tranquilos,
y al nacer por sus cumbres el sol,
Renovemos el gran juramento
que rendimos al Dios de Jacob.
CORO
CORO
Somos libres,
seámoslo siempre, seámoslo siempre,
Y antes niegue sus luces el sol,
Que faltemos al voto solemne
Que la Patria al Eterno elevó.
Que faltemos al voto solemne
Que la Patria al Eterno elevó.
(I)
Largo tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró,
Condenado a cruel servidumbre
largo tiempo en silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
¡Libertad en sus costas se oyó,!
La indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó.
CORO
(II)
Ya el estruendo de broncas cadenas
que escuchamos tres siglos de horror,
Que los libres al grito sagrado
que oyó atónito el mundo, cesó.
Por doquier San Martín inflamado,
libertad, libertad, pronunció,
Y meciendo su base
los Andes la anunciaron,
también, a una voz.
CORO
(III)
Con su influjo los pueblos despiertan
y cual rayo corrió la opinión;
Desde el istmo a las tierras del fuego
desde el fuego a la helada región.
Todos juran romper el enlace
que natura a ambos mundos negó,
Y quebrar ese cetro
que España reclinaba orgullosa en los dos.
CORO
(IV)
Lima cumple ese voto solemne,
y, severa, su enojo mostró,
Al tirano impotente lanzando,
que intentaba alargar su opresión.
A su esfuerzo saltaron los grillos
y los surcos que en si reparó,
Le atizaron el odio y venganza
que heredera de su Inca y Señor.
CORO
(V)
¡Compatriotas, no más verla esclava
si humillada tres siglos gimió!
Para siempre jurémosla libre
manteniendo su propio esplendor.
Nuestros brazos, hasta hoy desarmados
estén siempre cebando el cañón,
Que algún día las playas de Iberia,
sentirán de su estruendo el terror.
CORO
(VI)
En su cima los Andes sostengan
la bandera o pendón bicolor,
Que a los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libre, por siempre nos dió.
A su sombra vivamos tranquilos,
y al nacer por sus cumbres el sol,
Renovemos el gran juramento
que rendimos al Dios de Jacob.
CORO
Letra: José de la Torre Ugarte
Música: José Bernardo Alcedo
Música: José Bernardo Alcedo
link:
Paraguay
Letra:
A los pueblos de América in fausto,
Tres centurias un cetro oprimió,
Más un día soberbia surgiendo,
¡Basta!, dijo y el cetro rompió.
Nuestros padres lidiando grandiosos,
Ilustraron su gloria marcial;
Y trozada la augusta diadema,
Enalzaron el gorro triunfal.
Y trozada la augusta diadema,
Enalzaron el gorro triunfal.
Paraguayos, ¡República o Muerte!
Nuestro brío nos dió libertad;
Ni opresores, ni siervos, alientan,
Donde reinan unión, e igualdad,
unión e igualdad, unión e igualdad.
Donde reinan unión, e igualdad,
unión e igualdad, unión e igualdad.
Nueva Roma, la Patria ostentará
Dos caudillos de nombre y valer,
Que rivales, cual Rómulo y Remo,
dividieron gobierno y poder ...
Largos años, cual Febo entre nubes
Viose oculta la perla del Sud,
Hoy un héroe grandioso aparece
Realzando su gloria y virtud...
Con aplauso la Europa y el Mundo
La saludan, y aclaman también
De heroísmo valuarte invencible
De riquezas magnífico Edén
Cuando entorno rugió la Discordia
Que otros Pueblos fatal devoró,
Paraguayos, el suelo sagrado
Con sus alas un ángel cubrió.
¡Oh!, cuán pura, de lauro ceñida,
Dulce Patria te ostentas así
En tu enseña se ven los colores
Del zafiro, diamante y rubí.
En tu escudo que el sol ilumina,
Bajo el gorro se mira el león.
Doble imágen de fuertes y libres,
y de glorias, recuerdo y blasón.
De la tumba del vil feudalismo
Se alza libre la Patria deidad;
Opresores, ¡doblad rodilla!
Compatriotas ¡el Himno entonad!
Suene el grito, ¡República o Muerte!
Nuestros pechos lo exalen con fe,
Y sus ecos repitan los montes
Cual gigantes poniéndose en pie.
Libertad y Justicia defiende
Nuestra Patria; Tiranos, ¡oíd!
De sus fueros la carta sagrada
Su heroísmo sustenta en la lid.
Contra el mundo, si el mundo se opone,
Si intentare su prenda insultar,
Batallando vengar la sabremos
O abrazo con ella expirar.
Alza, oh Pueblo, tu espada esplendente
Que fulmina destellos de Dios,
No hay más medio que libre o esclavo
Y un abismo divide a los dos
En las auras el Himno resuene,
Repitiendo con eco triunfal:
¡A los Libres perínclita gloria!
¡A la Patria laurel inmortal!
A los pueblos de América in fausto,
Tres centurias un cetro oprimió,
Más un día soberbia surgiendo,
¡Basta!, dijo y el cetro rompió.
Nuestros padres lidiando grandiosos,
Ilustraron su gloria marcial;
Y trozada la augusta diadema,
Enalzaron el gorro triunfal.
Y trozada la augusta diadema,
Enalzaron el gorro triunfal.
Paraguayos, ¡República o Muerte!
Nuestro brío nos dió libertad;
Ni opresores, ni siervos, alientan,
Donde reinan unión, e igualdad,
unión e igualdad, unión e igualdad.
Donde reinan unión, e igualdad,
unión e igualdad, unión e igualdad.
Nueva Roma, la Patria ostentará
Dos caudillos de nombre y valer,
Que rivales, cual Rómulo y Remo,
dividieron gobierno y poder ...
Largos años, cual Febo entre nubes
Viose oculta la perla del Sud,
Hoy un héroe grandioso aparece
Realzando su gloria y virtud...
Con aplauso la Europa y el Mundo
La saludan, y aclaman también
De heroísmo valuarte invencible
De riquezas magnífico Edén
Cuando entorno rugió la Discordia
Que otros Pueblos fatal devoró,
Paraguayos, el suelo sagrado
Con sus alas un ángel cubrió.
¡Oh!, cuán pura, de lauro ceñida,
Dulce Patria te ostentas así
En tu enseña se ven los colores
Del zafiro, diamante y rubí.
En tu escudo que el sol ilumina,
Bajo el gorro se mira el león.
Doble imágen de fuertes y libres,
y de glorias, recuerdo y blasón.
De la tumba del vil feudalismo
Se alza libre la Patria deidad;
Opresores, ¡doblad rodilla!
Compatriotas ¡el Himno entonad!
Suene el grito, ¡República o Muerte!
Nuestros pechos lo exalen con fe,
Y sus ecos repitan los montes
Cual gigantes poniéndose en pie.
Libertad y Justicia defiende
Nuestra Patria; Tiranos, ¡oíd!
De sus fueros la carta sagrada
Su heroísmo sustenta en la lid.
Contra el mundo, si el mundo se opone,
Si intentare su prenda insultar,
Batallando vengar la sabremos
O abrazo con ella expirar.
Alza, oh Pueblo, tu espada esplendente
Que fulmina destellos de Dios,
No hay más medio que libre o esclavo
Y un abismo divide a los dos
En las auras el Himno resuene,
Repitiendo con eco triunfal:
¡A los Libres perínclita gloria!
¡A la Patria laurel inmortal!
Letra: Francisco Acuña de Figueroa
Música: Francisco José Debali
Música: Francisco José Debali
link:
Bolivia
Letra:
¡Bolivianos!... ¡el hado propicio
Coronó nuestros votos y anhelo!...
Es ya libre, ya libre este suelo,
Ya cesó su servil condición.
Al estruendo marcial que ayer fuera
Y al clamor de la guerra, horroroso,
Siguen hoy en contraste armonioso
Dulces himnos de paz y de unión.
Coro
De la Patria, el alto nombre
En glorioso esplendor conservemos...
Y, en sus aras de nuevo juremos:
¡morir antes que esclavos vivir!
¡morir antes que esclavos vivir!
(II)
Loor eterno a los bravos guerreros,
Cuyo heróico valor y firmeza,
Conquistaron las glorias que empieza
Hoy Bolivia feliz a gozar.
Que sus nombres el mármol y el bronce
A remotas edades transmitan
y en sonoros cantares repitan:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
(III)
Aquí alzó la justicia su trono
que la vil opresión desconoce,
y en su timbre glorioso legose
libertad, libertad, libertad.
Esta tierra inocente y hermosa
que ha debido a Bolívar su nombre
es la patria feliz donde el hombre
goza el bien de la dicha y la paz.
(IV)
Si extranjero poder, algún día,
sojuzgar a Bolivia intentare,
al destino fatal se prepare
que amenaza a soberbio agresor.
Que los hijos del grande Bolívar
han ya mil y mil veces jurado morir
antes que ver humillado de la Patria
el augusto pendón.
¡Bolivianos!... ¡el hado propicio
Coronó nuestros votos y anhelo!...
Es ya libre, ya libre este suelo,
Ya cesó su servil condición.
Al estruendo marcial que ayer fuera
Y al clamor de la guerra, horroroso,
Siguen hoy en contraste armonioso
Dulces himnos de paz y de unión.
Coro
De la Patria, el alto nombre
En glorioso esplendor conservemos...
Y, en sus aras de nuevo juremos:
¡morir antes que esclavos vivir!
¡morir antes que esclavos vivir!
(II)
Loor eterno a los bravos guerreros,
Cuyo heróico valor y firmeza,
Conquistaron las glorias que empieza
Hoy Bolivia feliz a gozar.
Que sus nombres el mármol y el bronce
A remotas edades transmitan
y en sonoros cantares repitan:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
(III)
Aquí alzó la justicia su trono
que la vil opresión desconoce,
y en su timbre glorioso legose
libertad, libertad, libertad.
Esta tierra inocente y hermosa
que ha debido a Bolívar su nombre
es la patria feliz donde el hombre
goza el bien de la dicha y la paz.
(IV)
Si extranjero poder, algún día,
sojuzgar a Bolivia intentare,
al destino fatal se prepare
que amenaza a soberbio agresor.
Que los hijos del grande Bolívar
han ya mil y mil veces jurado morir
antes que ver humillado de la Patria
el augusto pendón.
Letra: José Ignacio de Sanjinés
Música: Leopoldo Benedetto Vicentti
Música: Leopoldo Benedetto Vicentti
link:
Colombia
Letra:
Coro
¡Oh gloria inmarcesible!
¡Oh júbilo inmortal!
En surcos de dolores
El bien germina ya,
El bien germina ya.
¡Oh gloria inmarcesible!
¡Oh júbilo inmortal!
En surcos de dolores
El bien germina ya.
(I)
Cesó la horrible noche,
La libertad sublime
Derrama las auroras
De su invencible luz.
La humanidad entera,
Que entre cadenas gime,
Comprende las palabras
Del que murió en la Cruz.
(II)
"Independencia" grita
El mundo americano;
Se baña en sangre de héroes
La tierra de Colón.
Pero este gran principio:
"El Rey no es soberano",
Resuena, y los que sufren
Bendicen su pasión.
Coro
¡Oh gloria inmarcesible!
¡Oh júbilo inmortal!
En surcos de dolores
El bien germina ya,
El bien germina ya.
¡Oh gloria inmarcesible!
¡Oh júbilo inmortal!
En surcos de dolores
El bien germina ya.
(I)
Cesó la horrible noche,
La libertad sublime
Derrama las auroras
De su invencible luz.
La humanidad entera,
Que entre cadenas gime,
Comprende las palabras
Del que murió en la Cruz.
(II)
"Independencia" grita
El mundo americano;
Se baña en sangre de héroes
La tierra de Colón.
Pero este gran principio:
"El Rey no es soberano",
Resuena, y los que sufren
Bendicen su pasión.
Letra: Rafael Núñez
Música: Oreste Síndici
Música: Oreste Síndici
link:
Ecuador
Letra:
CORO
¡Salve oh Patria, mil veces! ¡Oh Patria!
¡Gloria a ti! Y a tu pecho rebosa
gozo y paz, y tu frente radiosa
más que el sol contemplamos lucir.
(I)
Indignados tus hijos del yugo
que te impuso la ibérica audacia,
de la injusta y horrenda desgracia
que pesaba fatal sobre ti,
santa voz a los cielos alzaron,
voz de noble y sin par juramento,
de vengarte del monstruo sangriento,
de romper ese yugo servil.
(II)
Los primeros los hijos del suelo
que, soberbio; el Pichincha decora
te aclamaron por siempre señora
y vertieron su sangre por tí.
Dios miró y aceptó el holacausto,
y esa sangre fue germen fecundo
de otros héroes que, atónito, el mundo
vio en tu torno a millares surgir.
(III)
De estos héroes al brazo de hierro
nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid;
tras la lid la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía,
de impotencia y despecho rugir.
(IV)
Cedió al fin la fiereza española,
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
es la noble y magnífica herencia
que nos dio, el heroísmo feliz;
de las manos paternas la hubimos,
nadie intente arrancárnosla ahora,
ni nuestra ira excitar vengadora quiera,
necio o audaz, contra si.
(V)
Nadie, oh Patria, lo intente.
Las sombras de tus éeroes
gloriosos nos miran,
y el valor y el orgullo que inspiran
son augurios de triunfos por ti.
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
que a la idea de guerra, y venganza
se despierta la heróica pujanza
que hizo al fiero español sucumbir.
(VI)
Y si nuevas cadenas prepara
la injusticia de bárbara suerte,
¡gran Pichincha! prevén tú la muerte
de la Patria y sus hijos al fin;
hunde al punto en tus hondas entrañas
cuando existe en tu tierra: el tirano
huelle sólo cenizas y en vano
busque rastro de ser junto a ti.
CORO
¡Salve oh Patria, mil veces! ¡Oh Patria!
¡Gloria a ti! Y a tu pecho rebosa
gozo y paz, y tu frente radiosa
más que el sol contemplamos lucir.
(I)
Indignados tus hijos del yugo
que te impuso la ibérica audacia,
de la injusta y horrenda desgracia
que pesaba fatal sobre ti,
santa voz a los cielos alzaron,
voz de noble y sin par juramento,
de vengarte del monstruo sangriento,
de romper ese yugo servil.
(II)
Los primeros los hijos del suelo
que, soberbio; el Pichincha decora
te aclamaron por siempre señora
y vertieron su sangre por tí.
Dios miró y aceptó el holacausto,
y esa sangre fue germen fecundo
de otros héroes que, atónito, el mundo
vio en tu torno a millares surgir.
(III)
De estos héroes al brazo de hierro
nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid;
tras la lid la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía,
de impotencia y despecho rugir.
(IV)
Cedió al fin la fiereza española,
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
es la noble y magnífica herencia
que nos dio, el heroísmo feliz;
de las manos paternas la hubimos,
nadie intente arrancárnosla ahora,
ni nuestra ira excitar vengadora quiera,
necio o audaz, contra si.
(V)
Nadie, oh Patria, lo intente.
Las sombras de tus éeroes
gloriosos nos miran,
y el valor y el orgullo que inspiran
son augurios de triunfos por ti.
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
que a la idea de guerra, y venganza
se despierta la heróica pujanza
que hizo al fiero español sucumbir.
(VI)
Y si nuevas cadenas prepara
la injusticia de bárbara suerte,
¡gran Pichincha! prevén tú la muerte
de la Patria y sus hijos al fin;
hunde al punto en tus hondas entrañas
cuando existe en tu tierra: el tirano
huelle sólo cenizas y en vano
busque rastro de ser junto a ti.
Letra: Juan León Mera
Música: Antonio Neumane
Música: Antonio Neumane
link:
Venezuela
Letra:
Coro
Gloria al bravo pueblo
que el yugo lanzó,
la ley respetando,
la virtud y honor.
(I)
¡Abajo cadenas!
gritaba el señor,
y el pobre en su choza
libertad pidió.
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.
(II)
Gritemos con brío:
¡Muera la opresión!
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor
un sublime aliento
al pueblo infundió.
(III)
Unida con lazos
que el cielo formó,
la América toda
existe en Nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dio.
Coro
Gloria al bravo pueblo
que el yugo lanzó,
la ley respetando,
la virtud y honor.
(I)
¡Abajo cadenas!
gritaba el señor,
y el pobre en su choza
libertad pidió.
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.
(II)
Gritemos con brío:
¡Muera la opresión!
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor
un sublime aliento
al pueblo infundió.
(III)
Unida con lazos
que el cielo formó,
la América toda
existe en Nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dio.
Letra: Vicente Salias
Música: Juan José Landaeta
Música: Juan José Landaeta
link:
Mexico
Letra:
Coro
Mexicanos, al grito de guerra
El acero aprestad y el bridón,
Y retiemble en sus centros la tierra
Al sonoro rugir del cañón.
Y retiemble en sus centros la tierra
Al sonoro rugir del cañón.
(I)
Ciña ¡oh Patria! tus sienes de oliva
De la paz el arcángel divino,
Que en el cielo tu eterno destino,
Por el dedo de Dios se escribió;
Mas si osare un extraño enemigo,
Profanar con su planta tu suelo,
Piensa ¡oh Patria querida! que el cielo
Un soldado en cada hijo te dio,
Un soldado en cada hijo te dio.
(II)
¡Guerra, guerra sin tregua al que intente
De la patria manchar los blasones!
¡Guerra, guerra! Los patrios pendones
En las olas de sangre empapad.
¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle
Los cañones horrísonos truenen
Y los ecos sonoros resuenen
Con las voces de ¡Unión! ¡Libertad!
(III)
Antes, patria,
que inermes tus hijos
Bajo el yugo su cuello dobleguen,
Tus campiñas con sangre se rieguen,
Sobre sangre se estampe su pie.
Y tus templos, palacios y torres
Se derrumben con hórrido estruendo,
Y sus ruinas existan diciendo:
De mil héroes la patria aquí fue.
(IV)
¡Patria! ¡Patria! tus hijos te juran
Exhalar en tus aras su aliento,
Si el clarín con su bélico acento,
Los convoca a lidiar con valor:
¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
Coro
Mexicanos, al grito de guerra
El acero aprestad y el bridón,
Y retiemble en sus centros la tierra
Al sonoro rugir del cañón.
Y retiemble en sus centros la tierra
Al sonoro rugir del cañón.
(I)
Ciña ¡oh Patria! tus sienes de oliva
De la paz el arcángel divino,
Que en el cielo tu eterno destino,
Por el dedo de Dios se escribió;
Mas si osare un extraño enemigo,
Profanar con su planta tu suelo,
Piensa ¡oh Patria querida! que el cielo
Un soldado en cada hijo te dio,
Un soldado en cada hijo te dio.
(II)
¡Guerra, guerra sin tregua al que intente
De la patria manchar los blasones!
¡Guerra, guerra! Los patrios pendones
En las olas de sangre empapad.
¡Guerra, guerra! En el monte, en el valle
Los cañones horrísonos truenen
Y los ecos sonoros resuenen
Con las voces de ¡Unión! ¡Libertad!
(III)
Antes, patria,
que inermes tus hijos
Bajo el yugo su cuello dobleguen,
Tus campiñas con sangre se rieguen,
Sobre sangre se estampe su pie.
Y tus templos, palacios y torres
Se derrumben con hórrido estruendo,
Y sus ruinas existan diciendo:
De mil héroes la patria aquí fue.
(IV)
¡Patria! ¡Patria! tus hijos te juran
Exhalar en tus aras su aliento,
Si el clarín con su bélico acento,
Los convoca a lidiar con valor:
¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
Letra: Francisco González Bocanegra
Música: Jaime Nunó Roca
Música: Jaime Nunó Roca
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Bueno por ahora esto es todo, estaria bueno que dejaran algun comentario y si dejan algun punto mejor .