Les queremos compartir una nota que publicó un usuario de Linkedin, sobre la reputación online.
¿Somos conscientes de lo importante que es realmente?
No esperes a ser un desempleado más para comenzar a construir tu Reputación Online
Publicado en Marzo 5, 2011 by Octavio Ballesta
Si aún dudas que la gestión de tu reputación online pueda ser necesaria, relevante y decisiva para acceder a futuras oportunidades profesionales con un mejor posicionamiento, disfrutando de mayores posibilidades de elección y con mejores perspectivas de éxito, entonces presta atención a la historia de Eduardo, que pudiendo ser extraída de la vida real, nos sugiere que independientemente de la realidad profesional que estemos afrontando en el presente, conviene dedicar tiempo, pasión y recursos para crear, promover y fortalecer nuestra reputación online.
Ignorar o subestimar las múltiples posibilidades que la Internet y las redes sociales hoy día nos ofrecen para promocionar nuestra marca personal en un mercado cada vez más volátil y competido, puede significar la diferencia entre acceder fácilmente a la que habrá de ser nuestra próxima meta profesional, o afianzarnos como desempleados de larga data, con nuestros sueños desvanecidos, nuestro espíritu de lucha menguado, y nuestra autoestima visiblemente deteriorada.
Eduardo trabajó hasta no hace mucho tiempo como Ingeniero Industrial a cargo de la línea de producción de componentes para el sistema eléctrico de vehículos automotores. Hoy día, estando casado y con 2 pequeñas hijas, Eduardo acredita en su carrera profesional una experiencia ascendente, de casi 18 años en una empresa mediana de manufactura, que supo reconocer en este valioso profesional, su excelente conocimiento técnico, su indisputable afán por preservar la calidad en la ejecución, y sus armónicas relaciones interpersonales con sus superiores y su equipo de trabajo.
El progresivo e indetenible recrudecimiento de la crisis determinó que el mercado de componentes eléctricos para automóviles menguara lenta, pero irreversiblemente. Competidores más agiles, socavaron paulatinamente la sólida participación de mercado que esta empresa disfrutara en el pasado, y en forma tal que la operación en la escala en la que tradicionalmente se desarrollaba ya no era rentable para un escenario recesivo de negocios. Desde la perspectiva de una organización asediada por las repercusiones de una aguda crisis financiera, había llegado el momento de reducir los costes de gestión, redimensionar la escala de las operaciones, y concentrarse exclusivamente en las líneas medulares de negocio.
Es en esta reestructuración en la que la compañía decide prescindir definitivamente de los servicios profesionales de Eduardo. Confundido y haciéndose preguntas que no encontraban siquiera una respuesta que le sirviera de consuelo, Eduardo asumió con contrariedad y suma tristeza que su carrera en la organización a la que dedicó los mejores años de su vida había cesado repentinamente, sin haber podido hacer algo para evitarlo. Este valioso profesional, una vez comprometido con su organización, ahora estaba integrando como uno más, el creciente grupo de profesionales en paro, quienes por obra y gracia de una pragmática decisión gerencial habrían de afrontar un futuro oscuro, difícil e impredecible.
Fase 1: Procurando una solución al problema aplicando un enfoque tradicional
Eduardo decidió desempolvar su currículo, hacer los ajustes pertinentes, y distribuirlo entre sus relacionados y amigos con la esperanza de obtener de ellos, una facilitación o ayuda que en realidad jamás llegó. Con el tiempo entendió, que la falta de respuesta positiva podría obedecer a un factor de escala, en virtud del cual sus posibilidades de éxito estarían directamente vinculadas con el número de currículos que fuese capaz de distribuir y entregar, a quienes él pudiese identificar como potenciales empleadores.
Se inscribió en 40 bolsas de trabajo, en 35 portales de empleo, entregó más de 800 currículos, y generó una segunda y una tercera versión del currículum, subestimando la mención de algunas experiencias profesionales pasadas, para optar a roles de menor relevancia. Este esfuerzo desproporcionado fué suficiente para apenas acceder a unas 5 entrevistas en un lapso de 10 meses.
Aunque abrumado por su baja efectividad, Eduardo, no ocultaba, sin embargo, el orgullo paternal de ver a Silvia, su pequeña hija de 12 años utilizando el Internet a la perfección en su afan de comunicarse con sus amigas, y a Elena, de 9, aprendiendo por iniciativa propia a utilizar el iPad de su madre, y acceder así a la información necesaria para hacer sus deberes escolares. Ellas demostraban hacia la Tecnología una actitud de abierta curiosidad, siempre estaban experimentando, y no escatimaban oportunidad alguna para aprender a utilizar las múltiples facilidades del Internet, como medio versatil para comunicar, aprender y divertirse.
Eduardo, comenzó a deslizarse hacia los dominios de una profunda depresión, al momento de percibirse como un vetusto dinosaurio, que de súbito había perdido el tren de la evolución, al desestimar el impacto que las tecnologías de información y de comunicaciones podrían haber tenido en su vida, más allá de su ámbito inmediato de trabajo. Era el momento apropiado para formularse con abierta sinceridad y ánimo constructivo estas cruciales preguntas.
- ¿Qué hice de malo o que dejé de hacer en mi carrera profesional para merecer el martirio de estar desempleado, y percibirme en este momento sin posibilidades ciertas de futuro?
- ¿Habré estado muy enfocado en mi rol como Gerente a cargo de mi línea de producción, y olvidé que el mundo exterior seguía su propia evolución, la cual desestimé y cuyos potenciales beneficios finalmente perdí?
- ¿Tendré que confiar aún más en la eficacia de mi capital relacional para resolver favorable y positivamente esta coyuntura?
- ¿Qué puedo hacer desde ahora para ampliar, renovar y reciclar mi círculo de relacionados y amigos, ahora que he agotado toda posibilidad de solicitar su ayuda y apoyo?
- ¿Será que mi empleabilidad se ha reducido ostensiblemente ahora que tengo más de 40 años; no fuí capaz de articular algún cambio importamte en mi carrera profesional, y estoy compitiendo con profesionales más jóvenes, que además son muy habiles en el uso provechoso de las TIC?
- ¿Debería dedicar parte importante de mis ahorros a desarrollarme como emprendedor?
- ¿Qué debería aprender y/o hacer a partir de hoy, para mejorar mi empleabilidad en el corto plazo?
- ¿Será que es muy tarde para darle a mi carrera profesional, el nuevo giro que necesita para amplíar mis opciones reales de crecimiento y desarrollo?
Fase 2: Procurando una solución potenciando las fortalezas que te hacen único
Cansado de transitar en vano por diversas vías para recuperar la senda del trabajo edificante y productivo, una tarde cuando se encontraba navegando en Facebook, descubrió que Amanda, una amiga muy querida en la adolescencia, estaba trabajando como coach ontológico, y laboraba como Gerente de Recursos Humanos, en una reconocida organización financiera. Luego de conectarse por Facebook, ambos acordaron verse en una cafetería cercana, y hablaron.
-¿Sabes algo, Eduardo?; Tu currículo no es más que la descripción fria y secuencial de los cargos y roles que has ocupado a lo largo de tu carrera; ¿Por qué no lo modificas en función de las metas y objetivos que has logrado alcanzar?
- Tienes razón, Amanda. Habiendo estado tan centrado en mi problema, no me había percatado de ello.
- Ahora veamos cómo se manifiesta tu reputación digital en la Internet. – Comentó, Amanda mientras hacía una rápida, pero esclarecedora búsqueda en Google.
- Y qué tal se muestra mi reputación digital? – Murmuró, Eduardo, intuyendo que la respuesta de Amanda no sería positiva.
- Terrible. ¿Y con una reputación digital que apenas se expresa por tu membresía en Facebook, y en la ponencia que desarrollaste en un Congreso de Procesos Industriales en 2,007, pretendes reinsertarte en un mercado de trabajo, que prima con cada vez mayor enfasis tu presencia dígital?
- ¿Insinúas entonces, que he de trabajar sin descanso en construir mi reputación online, si pretendo acceder al mercado de trabajo en mejores condiciones de competitividad y empleabilidad.
- Así es amigo. Nunca es tarde para empezar cuando estás realmente motivado para hacerlo. Necesitas desarrollar tu propio Blog, darte de alta en Linkedin, y participar en foros, donde tus conocimientos y experiencia sean relevantes para la comunidad y verdaderamente apreciados. Atrévete a ser influyente, y a aprender de otros a través de Twitter, blogs de autores reconocidos, y redes profesionales.
- Así lo haré, Amanda, ¿y sabes algo?, Aprenderé de mi esposa e hijas a manejar estas herramientas sin temor, con deseos de aprender y animado con un firme sentido de propósito. Quiero que ser de nuevo el profesional curioso, apasionado y proactivo que fui cuando joven, y tener de nuevo bajo control lo que ha de ser mi ruta de carrera en lo sucesivo.
En 10 concisos pasos, una estrategia para hacerte cargo de la construcción de tu reputación online
1. Define clara e inequívocamente el objetivo de tu estrategia de construcción de marca personal.
2. Selecciona cuidadosamente las herramientas que utilizarás para promoverte como una marca comercial. Utilizar Twitter, Linkedin y ser autor de tu propio blog, es suficiente.
3. Recuerda, que más importante que el número de contactos que logres acreditar, es la influencia que ellos tendrán en la concreción de tu próxima meta profesional.
4. Atrévete a compartir con otros lo que sabes, lo que verdaderamente te apasiona, y lo que persigues lograr. De hacerlo paciente y sistemáticamente, serás capaz con el tiempo de construir un prestigio solido en la comunidad de la que quieres y mereces ser parte.
5. Define y aplica las métricas que sean necesarias para monitorizar la eficacia y efectividad de tu estrategia de posicionamiento profesional por medios digitales. Revisa las métricas, ajusta tus tácticas cuando sea pertinente, y no pierdas de vista tu norte estratégico.
6. Evita ser un convidado de piedra que prefiere permanecer pasivo en la web social, ante el temor paralizante de cometer un error y ser juzgado muy criticamente.
7. Aplica generosa y desinteresadamente el principio de reciprocidad ayudando y apoyando a tus contactos, en la misma forma en que esperas que ellos te apoyen y te ayuden en la consecución de tus objetivos profesionales.
8. Aprovecha la posibilidad de acceder a la Inteligencia Colectiva de las redes sociales, en aquellas áreas de tu quehacer profesional, donde te interesa actualizar tus conocimientos, ganar acceso a la discusión de las últimas tendencias, y consolidar tu prestigio.
9. Sé curioso y aprende de las estrategias de posicionamiento de marca aplicada por profesionales reconocidos y de bien ganado prestigio, y aplica progresivamente las tácticas que ellos utilizan, sin que ello signifique que te conviertas en una suerte de clon, y decidas sacrificar este carácter personal tan tuyo, que te hace un ser único e irrepetible.
10. Y quizá lo más importante. Propicia las oportunidades para desvirtualizar a tus contactos, y pautar con ellos, interacciones y conversaciones en el entorno real o 1.0, que te serán de gran utilidad en tu vida profesional y personal.
¿Y finalmente, que le sucedió a nuestro amigo Eduardo?
Eduardo se dedicó día y noche a construir y reforzar su reputación en la web social. Al poco tiempo de iniciarse, comenzó a ganar confianza y a establecer contactos con profesionales influyentes, a ganar un prestigio que fue construyendo día a día, a mejorar su capital relacional, y a acceder a una nueva posición en una empresa líder constructora de automóviles, donde ahora disfruta de oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional, como nunca antes había tenido.
