Robar asientos en el colectivo - Guía y Análisis
Tomarse el colectivo puede ser una actividad tan rutinaria como caminar, comer, o incluso respirar. Es por eso que debemos aprender a tomar ventaja de este medio de transporte, y no dejar que él se aproveche de nosotros... Sí, vos me leíste, eso mismo.

Ok, arranquemos de entrada con estas 2 premisas:
1) Cedé el asiento a aquellos que lo requieran: Sí, lo sé. Ya me querés re cagar a puteadas, te comprendo. Te estás volviendo de tu X destino, ya sea colegio, facultad, trabajo, etc etc etc, y vos pensás que la única satisfacción que podriás recibir en ese día tan de mierda sería poder, por lo menos, sentarte en el colectivo. Pero no. Tenés que cederlo, ya sea a una mujer embarazada, o a un anciano (que para ese entonces vas a llamarle viejo/vieja de mierda), pero bueno, hay que comérsela cruda, además, hay truquitos justamente, para que no tengas que cederlo, o por lo menos, bancarte un rato nomás.
2) No muestres desesperación por buscar ese asiento: A la gente la saca cuando estás rogándole con la mirada y la postura que les dejes el asiento. Si lo hacés, seguramente te van a voltear la cabeza, o van a recurrir a la táctica de "pretender estar dormido", u otras. Ya más tarde vamos a abordar este asunto.
No podemos tirarnos de entrada a aprender trucos en el "Jogo Bonito" urbano, en el arte cotidiano de la delincuencia "bondiana", nop... Primero, tenés que conocer el terreno en el que te metés, hacerte local, siendo en realidad visitante, infiltrarte en su territorio... Para eso ahora vamos a ver:
Anatomía del Colectivo
Colectivos hay varios, líneas también, es por eso, que también, dependiendo de la marca y la línea del colectivo, vamos a encontrar los asientos distribuidos de manera diferente. Hay varias maneras en las que se ubican, yo separé 3 formas básicas, de las cuales se desprende el resto, ya que de hecho, las otras son muy similares a esas (tanto que lo que cambian son 2 o 3 asientos, o que algunos estén rotados 180º). He indicado con diferentes colores, la escala de "peligro-de-ceder-asiento", siendo:
Rojo: No recomendado, altas chances de verse obligado a ceder el asiento. Sin embargo, si es un viaje corto, está permitido usarlos, aunque no tiene gracia, lo siento.
Verde: Existe la posibilidad de que se tenga que ceder, aunque es menos usual que en los rojos. Sin embargo, en uno de esos viajes que son hasta las manos, en donde la zona del pasillo se asemeja más bien a una orgía involuntaria, seguramente vas a terminar cediéndoselo a alguien.
Azul: Baja chance de ceder el asiento (iupi!). Casi imposible que alguien te lo pida, o que te veas obligado a cederlo, a menos que el colectivo parezca más bien un tren expreso en la India, con gente colgando del techo, pero aún así, muy raros casos de cesión de lugares en este espacio.
Los tipos de colectivo, tonce!
(Fueron realizadas por mí, con birome y regla... Me salieron una abominación, pero me causó gracia el look bizarro que tenían, por eso las dejé así como están)
Tipo 1
El más clásico, casi todos los colectivos viejos tienen los asientos de esa manera.
Pros: Fácil acceso a todos los asientos, y el hecho de que estén dispuestos de esa manera facilita la realización de nuestras fechorías. Además, la hilera de la derecha (visto desde el punto de entrada al colectivo) son de un solo asiento, por lo que no hará falta compartir asiento con otro posible portador de enfermedades (si, a vos te hablo, pibe con piojos ¬¬)
Contras: Como dije, fácil acceso a todos los asientos... eso también para los que quieren tu asiento, que vos tan gentilmente tendrías que ceder. Aún así, cuanto más al fondo, más seguro es, así que no sería mucho problema.
Tipo 2
Éstos, junto con los Tipo 3, son de los que más hay ahora. La diferencia es que los Tipo 2 tienen solo la puerta en la mitad del colectivo, mientras que los Tipo 3 tienen la del medio, más una puerta angosta en la parte de atrás. Ya vamos a ver cómo podemos aprovechar estas características en nuestro beneficio.
Pros: Gran diferenciación entre la parte de adelante (zona de riesgo) y la parte de atrás. Más difícil para los pedigüeños de asientos. Además, contás con las barras para discapacitados (QUE OBVIAMENTE VAS A RAJAR DE AHÍ EN CASO DE QUE HAYA UN DISCAPACITADO EN EL COLECTIVO, NO SEAS MIERDA) las cuales son un salvavidas, ya que cumplen (a duras penas) el rol de asiento, y nadie quiere solicitártelas, ya que bueno, nadie disfruta tener una barra de acero fría en las nalgas, al contrario de la creencia popular. Por último, la parte de atrás es como si estuviera básicamente diseñada para tácticas de robos de asiento.
Contras: Si estás con mucho equipaje, por así decir, y te robaste los asientos de la zona de atrás, sabelo que no va a ser fácil llegar a la puerta. Especialmente si hay mucha gente, así que preparate para la travesía de tu vida.
Tipo 3
Ya me expliqué en el colectivo anterior
Pros: Los beneficios del otro colectivo, sumándole el hecho de que al haber 2 puertas la descompresión es más fácil. Traducción: menos gente habitando los pasillos del colectivo, y la zona del medio desocupada.
Contras: Menos asientos, menos espacio para hacer "magia sobre ruedas". No importa, eso no es un impedimento para los que dominan este arte olvidado.
Bueno, ahora lo que todos estaban esperando... (redoble de tambores)
Trucos para conseguir tu asiento
Antes de empezar, les digo que el secreto en todos los trucos es el causar lástima a la persona que tiene un asiento ocupado para que nos lo ceda, o bien, molestarla tanto que se pare un par de paradas antes de su destino. Les digo eso para que los inexpertos en el tema improvisen y después me pasen algunos que hayan hecho. En el caso de que esa persona se levante de su asiento por causas naturales, vamos a llamarlo "robo pasivo". Entonces, empecemos...
El "triste boludo"
Este truco lo aprendí volviendo del colegio con la caja de herramientas y el tablero (o sea que me costaba bastante caminar), y a partir de ahí, lo usé para siempre. Muy efectivo, especialmente cuando practicás el "paso dificultoso" y te llevás puesta a la gente.
Requisitos:
*Objeto/s que se puedan caer (de gran tamaño, que estorben a los otros pasajeros, en lo posible).
*Cierta torpeza a la hora de transitar el colectivo (si no es fingida, incluso mejor).
*Ninguna clase de apego emocional a los objetos en cuestión (muy probable que se rompan).
*Ser en extremo educado, o si no, fingir serlo.
Descripción: Entrás en el colectivo, con todos los bártulos ahí, haciéndote mierda vos, y haciendo mierda a los otros pasajeros. Si podés, demorate poniendo las monedas en la máquina, puteando por debajo, para dar más lástima. Acá es cuando tenés que hacerlo rápido: una vez que agarrás el boleto, te movés hasta el final (pidiendo permiso, pero golpeando a la gente en el camino) (CON LOS OBJETOS, CHABÓN, SI NO TE CAGAN A PIÑAS) y ahi te quedás. Pasados unos 5 minutos de tu viaje (si tu viaje dura eso o menos, ni te gastes en seguir leyendo), tirá algo al suelo, preferentemente en el pie del individuo que ocupa tu asiento deseado. Puteá un poco, pedile perdón, y recogelo. Si no te cedió el asiento, repetilo a intervalos más o menos regulares. Yo lo que hago para divertirme es tirarle varias cosas de una, o tirarle algo cada 30 segundos (cronometrado). En algún punto, te darán el asiento, o te dirán que sos un reverendo peotudo, o ambas. Es infalible, creéme.
El péndulo
Este es un truco muy divertido de realizar, aunque si no lo hacés con cuidado, podés terminar mal.
Requisitos:
*Ser hombre (lo siento, señoritas).
*Ser totalmente descarado.
*Ser buen actor.
*Estar... emmm... "bien equipado", en lo posible ("Y ME REFIERO A AHI ABAJO!" dirían en esa parodia de ese programa que hicieron en Los Simpsons)
*Asegurarte de que podés salir corriendo en caso de que el usuario de tu asiento se enoje con vos, o a lo sumo, saber algún arte marcial.
Descripción: Como siempre, vamos a tratar de ir hasta el fondo del colectivo, donde el riesgo de ceder asiento es bajo. Cuando ubicás tu lugar predilecto, te instalás ahí. Acá es cuando tu cerebro y tu miembro dicen "It's Showtime!". Vas a aprovechar cada curva que eche el colectivo para abalanzarte sobre la persona que esta usando tu asiento (no te le tirés encima, una leve inclinación pélvica sobre su brazo o su rostro es suficiente). Repetir el proceso (si querés, en alguna frenada SÍ te le tirás encima). En algún momento, el individuo en cuestión le va a asquear que lo estés tocando constantemente con tu tobul y se va a marchar. En caso de que te lo reclamen, hacete el boludo de manera olímpica (la cara de indiferencia es un gran hitazo en este ámbito). No te aseguro nada, a mi me salió bien una vez, pero conozco gente que utiliza este truco a menudo. Mmm... espero que eso no sea una crítica a mi... mejor pasemos a otro truco.
NOTA: En caso de ser mujer, podés reemplazar el tobul por algún objeto (cartera, bolso, etc.), o bien, realizar la táctica de tirarte encima, aunque no te garantizo un buen final.
La gran Buster Keaton
Para masocas y gente extrema. TEMEROSOS AL DOLOR ABSTENERSE.
Requisitos:
*Dejarse llevar por las frenadas.
*Saber aterrizar en una caída.
*Estar REALMENTE desesperado por un asiento.
*Ser inmune al rídiculo colectivo (ja, entienden? "ridículo colectivo"... en un colectivo? eh? eh?) (?).
*No ser boludo y saber bien cómo tirarse dependiendo de la dirección que pega el colectivo.
Descripción: Fácil: el colectivo pega una frenada, o terrible cacho de volantazo, y te tirás (que sea convincente, che). Algún alma piadosa que te haya visto volar por los aires durante la frenada te va a dejar el asiento para que limpies la sangre que brota de tu rostro (en lo posible, aterrizar sobre el caucho de los suelos de los colectivos Tipo 1).
NOTA: Hay una variación para esta, disponible en días lluviosos. Consiste en básicamente lo mismo: tirarse, pero en vez de una frenada, te resbalás con el suelo mojado. Acá vas a quedar incluso más como un pelotudo, ya que es básicamente imposible que pase, pero bueh, nadie tiene porqué saberlo, no?
El cagador
Muy buena para hacer, para regodearte en la cara de tu rival. Éste es un caso de robo pasivo.
Requisitos:
*Tiene que ser un viaje largo.
*Ser paciente.
*Tratar de ser más o menos corpulento, o si no, estorbar espamentosamente.
*Dotes actorales para hacerse el boludo y no cagarte de risa en la cara de tu oponente.
*Tiene que estar cargadito el colectivo.
Descripción: Este truco es pura maldad, puro desdén, puro ODIO hacia el prójimo. Es preferible realizarlo en los colectivos Tipo 1, ya que en los otros es más complicado, y existe el riesgo de que tu rival también consiga asiento, y termine en empate. Consiste en esperar a que el usuario de uno de los asientos (obviamente en la mitad/fondo del colectivo, en lo posible) se pare y vos tapes a tu rival, o sea, al que está al lado tuyo esperando el mismo asiento que vos, y te sientes vos. A ver si me explico mejor... Estan uds. dos ahi... Mano a mano, Batman vs. Guasón, Pelé vs. Maradona, Abelardo de Plaza Sésamo vs. Barney. En medio de esa batalla mental que se lleva a cabo, el usuario del asiento se levanta y se dirige hacia la puerta. En ese instante, vos, haciéndole espacio para que se levante, te pones de espaldas a tu oponente (dándole la espalda, para decirlo de otra manera), estorbándolo, imposibilitando su acceso al asiento, y en eso, cuando ya se fue el antiguo dueño del asiento, en un rápido movimiento, vas, y te sentás, como tirándote de cabeza al asiento. Es cosa de 5 segundos, pero lo sentís como si fueran horas de batalla en Normandía en el Día D, te lo juro.
El inválido/El enfermo
Siempre fui cauteloso en cuanto a hacer éstos dos, ya que requieren buena actuación, así que siempre me hice el enfermo en cuanto a enfermedades poco graves, y pierde la gracia. Ahi va la explicación.
Requisitos:
*Ser un buen actor, o por lo menos, uno que haga que la situación parezca verosímil.
*Conocer bien la enfermedad/invalidez/discapacidad que representás.
*Mantenerse en el rol hasta salir del colectivo.
*Tener buena memoria, para acordarse que estás haciendo ese rol hasta que salgas del colectivo (a menos que actúes de alguien con Alzheimer o pérdida de memoria a corto plazo).
*Estar dispuesto a cualquier cosa con tal de conseguir un asiento.
Descripción: Subirse al colectivo presentando todos los síntomas. Si estás interpretando alguna enfermedad contagiosa, estornudar y toser mucho con la boca destapada, para dar asco. Cuando te ubicás en tu lugar de preferencia, liberar tu amplio gama de síntomas sobre el usuario (en caso de actuar de enyesado, que se te caiga una muleta, expresar dolor, amagar a tropezarte, etc.). A la larga te terminan cediendo el asiento, ya sea por lástima, o por miedo, si actuás de conjuntivitis. Este es el más creativo de todos. Podés buscar una enfermedad bien loca, o incluso crear una: eso sí, no le saqués el asiento a un médico, ya que sabrá si estás echando verso o no.
El Usain Bolt
Una vez lo hice y ni me di cuenta. Fue divertido, aunque es un poco rata hacerlo (por no decir EXCESIVAMENTE rata).
Requisitos:
*Ganas de correr.
*Que el colectivo esté más o menos despejado.
*Haber fichado bien el lugar en el que te vas a sentar.
*Estar dispuesto a un tackle para obtener tu puesto
Descripción: Otro sencillo: te subís, ves tu lugar, y corrés hasta él, antes de que lo agarre otro. Fijate de que seguro esté desocupado, ya que vas a quedar como un vivo bárbaro si vas todo corriendo hasta ahí y resulta que habia un chabón durmiendo nomás. Son aquellas ilusiones ópticas del colectivo crueles. Sniff.
El conocido
Este es buenísimo, ya que literalmente provocás miedo en la persona a la que le quitás el asiento. Pulgares arriba.
Requisitos:
*Ganas de hablar boludeces con un extraño.
*Soltura para largar temas de la nada.
*Buen oído, buena parla y una mente afilada, para poder mandar una respuesta inteligente a las posibles ganas de boludearte que tenga el otro pasajero
Descripción: Este es un truco raro. Puede fallar si no se desarrolla bien. Consiste en fingir que conocés a la otra persona, y le tirás temas de conversación: la vida, el trabajo, facultad, escuela, hijos, tíos, concuñado segundo, etc. En definitiva: tirarle cualquier clase de chamuyo celestial con tal de que el tipo te tome como que estás bien de la capocha y quiera irse. Esta buenísimo, con este, tenés minutos de improvisación. Queda muy bien si te reís a carcajadas al terminar un comentario tuyo (que, obviamente, el usuario del asiento no va a tener la más puta idea de qué se trata). Conclusión, muy divertido de realizar, pero guarda, ya que el individuo puede dársele por boludearte soberbiamente y cagarte la joda de manera cruel.
Hay muchos más, pero los dejaré para más adelante, ya que se van creando varios a medida que pasa el tiempo, y porque no hay nada mejor que improvisar un truco en un colectivo y llamarse amo y señor de ese nuevo método utilizado. Ahora, pasemos al bonus track...
Minijuegos para los más pequeños! (?)
Sí, chicos! Llegó la diversión al colectivo de la mano de... mí. Fíjense, cuando es un rato largo de viaje y el aburrimiento ataca.
Graffitis: Este juego es para 2 o más jugadores. Consiste en leer en voz alta, rozando el grito, todos los graffitis que vean en la calle. Gana el primero al que le pidan que se calle, o al que le digan que es un reverendo pelotudo. Si alguien lo dice en voz baja, tiene que gritar en el colectivo alguna frase medio tabú que ponga en duda su sexualidad. POR EJEMPLO: "Me gusta el chorizo colorado por montones".
El llanto: Éste puede jugarse solo, pero también sirve para varios jugadores. Acá se tiene que mirar fijo a un niño pequeño (3 años o menos) fijamente, hasta que éste rompa en llanto (el tiempo promedio tomado hasta que esto pase es de 20 minutos, a ver si rompen la marca, eh?).
La demora: Éste se juega de a uno. El objetivo es tardarse lo más posible en la máquina de las monedas, utilizando todos los recursos posibles: confundirse con el boleto que le pedís y se lo reclamás, tirar las monedas, poner varias al mismo tiempo y trabar la máquina, poner pedacitos de plástico para que no te cobre nada y después quejarte, o cualquier cosa maravillosa que tu imaginación pueda crear. Si tardás más de tres minutos en ese lugar, ganás. BONUS: Si gritás "GANE!!!!!" en ese lugar, avisame, que voy en persona a alabarte (?).
Dicen que un mago nunca revela sus secretos... 1) No soy un mago y 2) De todas maneras, la habría cagado si lo fuera, pero no importa. El conocimiento no vale nada si no se lo comparte al público, tiene que estar presente en los días futuros. Aún no acaba mi legado de sabiduría en lo que es alcanzar la extrema comodidad en este vehículo tan desprestigiado, pero digamos que por hoy ya fue suficiente. Vayan probándolos si quieren, y si tienen alguno que no sepa, compártanlo, no sean ratas. Si les gustó, comenten, y bueno, las cosas que se estilan pedir en un post. Taluego!