InicioSalud BienestarPrimeros Auxilios: Todo Lo Que Debes Saber Antes De Actuar
Primeros Auxilios: Nunca sabes cuando los vas a necesitar Cuando una persona se lesiona o enferma repentinamente, transcurren lapso antes de que pueda recibir asistencia médica, y lo que hagamos o nos abstengamos de hacer durante ese intervalo es de tal importancia que pueda significar la vida o la muerte de la víctima. En los casos graves es vital llevar la paciente, llame inmediatamente una ambulancia. Los primeros auxilios son las medidas de asistencia que podemos proporcionar mientras llega el médico. Antes uno mismo, antes la propia familia y ante el prójimo estamos obligados a conocer y entender los procedimientos sencillos que pueden aplicarse, rápida e inteligentemente, en caso de urgencia. Normas Generales de los Primeros Auxilios 1. Cuando se disponga a ayudar a una persona seriamente lesionada, asegúrese, ante todo, de tres cosas que constituyen al ABC de los primeros auxilios: A. Compruebe si el conducto respiratorio no está obstruido por la lengua, las secreciones o algún cuerpo extraño. B. Asegúrese de que la persona respira. Si no lo hace, adminístrele respiración artificial. C. Averigüe si el paciente tiene pulso. si no lo tiene, recurra a la resucitación cardiopulmonar o RCP. Mientras administra la RCP, compruebe si sangra la persona lesionada. 2. No pierda un instante si el accidentado sangra con profusión, si ha tragado veneno o si el corazón o la respiración se han detenido. Cada segundo puede ser decisivo. 3. Recuerde que es de vital importancia no mover a una persona con lesiones graves en el cuello o en la espalda, a menos que sea indispensable apartarla de otro peligro. 4. Inicie los primeros auxilios con esta medida: mantenga a la víctima acostada y quieta. si ha vomitado y no es probable que se haya fracturado el cuello, vuélvale la cabeza a un lado para evitar que se asfixie. Consérvela abrigada. 5. Si es posible, encargue a alguien que pida una ambulancia o llame al médico mientras usted administra los primeros auxilios. Debe indicarle al médico la naturaleza del caso y preguntarle lo que se debe hacer por el paciente mientras él o la ambulancia llagan. 6. Examine al paciente con delicadeza. Aflójele la ropa que pueda apretarle; si es necesario, córtela para evitarle movimientos bruscos o nuevos dolores. No despegue las telas adheridas a las partes quemadas. 7. Tranquilice a la víctima y trate de conservar la calma usted mismo. La serenidad del que auxilia puede disipar los temores y el pánico del herido y convencerlo de que no hay motivo de alarma. 8. No obligue a tragar líquidos a una persona inconsciente o semiconsciente; los líquidos pueden asfixiarla. No trate de reanimar con golpes o sacudidas a alguien que haya perdido el conocimiento. Nota sobre la resucitación cardiopulmonar ESTA TÉCNICA puede salvar vidas, pero requiere habilidad, adiestramiento y práctica. Para estar preparados en cualquier urgencia, por lo menos un miembro de cada familia debería aprenderla. Los inexpertos pueden causar graves daños al paciente. Botiquín de primeros auxilios REÚNA desde hoy mismo los materiales de primeros auxilios; antes de que lo necesite. No los agregue al revoltillo del botiquín del baño, con la pasta dentífrica, las horquillas, etcétera. Por el contrario, dispóngalos en una caja adecuada (como podría ser una caja pequeña de herramientas con tapas de bisagras), de manera que todo esté a la mano cuando se requiera. Marque claramente cada cosa, indicando para qué sirve. Guarde en la caja un ejemplar de este Manual. No cierre el botiquín con llave: podría verse obligado a buscar la llave cuando los segundos son preciosos. Compruebe con frecuencia el equipo y reponga los artículos gastados o que ya hayan caducado. Lista de materiales (Todos estos artículos pueden obtenerse sin receta médica) Apósito de gasa esterilizada( de 10 x 10 cm) envueltos por separado para limpiar heridas y cubrirlas después. Rollo de tela adhesiva o esparadrapo de cinco centímetro de anchura, para fijar los apósitos estériles sobre las heridas y otros usos. Caja de diversos apósitos adhesivos (""curitas"", etcétera). Rollo de tela adhesiva o esparadrapo de 2,5 cm de anchura. Paquete de algodón. Frasco de medio litro de solución salina estéril ( una cucharadita cafetera rasa de sal en medio litro de agua hervida). Antiséptico suave para heridas leves (consulte con el farmacéutico) Tubo de vaselina u otro ungüento neutro. Frasco de loción de calumnia para quemaduras solares, picaduras de insectos, erupciones, etcétera. Frasco de jarabe de impecacuana para provocar vómitos. Carbón activado en polvo para absorber venenos ingeridos. Caja de bicarbonato de sodio. Frasco de tamaño pequeño con espíritu aromático de amoniaco. Par de tijeras. Par de pinzas o tenacillas. Paquete de agujas. Navaja afilada o paquete de hojas de afeitar de un solo filo. Cuenta gotas ( para colirios) Taza con escala de medir. Termómetro bucal. Lavaojos. Bolsa de agua caliente. Bolsa para hielo. Caja de fósforos de madera. Linterna eléctrica de bolsillo. ADVERTENCIA: Deseche los medicamentos viejos y guarde los demás, con su etiqueta, fuera del alcance de los niños. Accidentes Automovilísticos LAS HERIDAS pueden ser graves, y acaso estén muy lejos los profesionales que pueden prestar ayuda. Guarde un ejemplar de este manual de primeros auxilios en el automóvil junto con en equipo de urgencias (vea la pág. Se recomienda que también lleve en su auto lo siguientes. Cartones o tablitas( se pueden conseguir en las tiendas instrumentos quirúrgicos o las carpinterías ). Lleve varias de 2,50 x 10 x 75 cm y otras de 2,50 x 8 x 36 cm. Seis o más vendas y un surtido de gasas esterilizadas de 10 x 10 cm. Una manta para abrigar al accidentado y para moverlo. Una buena linterna eléctrica con pilas nuevas y, por si el vehículo queda detenido en la carretera q, señales luminosas que deberá colocar a 100 m del automóvil. Al dar los primeros auxilios, hay que tener en cuenta que mover a la persona accidentadas y tratar de sacarla rápidamente del automóvil puede causar graves daños, especialmente si el herido sufrió lesiones en la columna vertebral o tiene una pierna rota. Los primeros auxilios deben proporcionarse inmediatamente, dentro del vehículo si es posible, y antes de tratar de mover al accidentado, salvo en los casos siguientes: a) Si el vehículo está ardiendo; b) cuando se haya derramado gasolina y el peligro de incendio sea grande, y c) en los accidentes ocurridos en una carretera de mucho tráfico y altas velocidades, por el riesgo de un segundo accidente. Al examinar a la víctima, siga cuidadosamente estas reglas: 1. Asegúrese de que respira y tiene pulso. 2. Averigüe si hay hemorragia. 3. Vea si hay heridas o fracturas. 4. Aplique los primeros auxilios apropiados. 5. En casos de fracturas, espere al médico. Si hay que trasladar al paciente, siga con cuidado los procedimientos indicados para las fracturas y para mover a los heridos. Ahogamiento PRIMEROS despeje el conducto respiratorio colocando al paciente boca bajo o haciéndole bajar la cabeza. Empiece la respiración artificial de boca a boca (V.la pág Si el corazón se ha detenido será necesario aplicar en seguida la resucitación cardiopulmonar o RCP. Ampollas LA EPIDERMIS que cubre una ampolla es la mejor protección contra las infecciones. nunca las revientes. Si la ampolla se ha reventado ya, lave la zona con agua y jabón y cúbrala con un apósito esterilizado. Astillas, espinas o esquirla Si el cuerpo extraño se ha clavado en el ojo, o en la nariz, el oído o la boca, recurra médico inmediatamente. De lo contrario, proceda de la forma siguiente: Lávese las manos y lave después con agua y jabón la piel que rodea a la astilla o esquirla. Esterilice una aguja y pinzas (como las de depilar) hirviéndola diez minutos en agua calentándolas en la llama de un fósforo (en este caso deberá quitarle lo ahumado con gasa estéril). Afloje con la aguja la piel que cubre o rodea el cuerpo extraño clavado y extraiga éste con lasa espinas .Exprima suavemente la herida . Si la astilla o espina se rompe , o si está alojada profundamente, consulte con el médico. Ataque cardiaco LOS SÍNTOMAS comunes del ataque cardiaco son: gran dificultad para respirar; dolor en el centro del pecho, que a veces se extiende por el cuello o los brazos y ocasionalmente por la parte superior del abdomen. El paciente quizá sude y pierda conocimiento. Llame una ambulancia y avise al médico. Si la persona aquejada tiene dificultad para respirar, no la obligue a acostarse. Ayúdela a adoptar la postura que le sea más cómoda sin moverla del lugar. Aflójele la ropa apretada (cinturón, cuello, faja, sostén, etc.). No trate de levantar ni transportar al enfermo. No le dé a beber ningún líquido. Conserve usted la serenidad y trate de tranquilizar al paciente. Ensaye mentalmente los procedimientos de la resucitación cardiopulmonar por si el enfermo pierde el pulso y deja de respirar. Atragantamiento Si el atragantado es un niño pequeño, sosténgalo de los tobillos, dejando colgar la cabeza hacia abajo. Ábrale la boca, tírele de la lengua y deje que caiga el cuerpo que obstruye la garganta. Si el niño es más grande, póngalo con la cabeza hacia abajo sobre el brazo o la pierna. Límpiele rápidamente la garganta con los dedos y tírele de la lengua. Si el atragantado es un adulto, póngalo de costado para que la cabeza quede más baja, o bien oblíguelo a que se incline sobre el respaldo de una silla, con la cabeza mas baja que la línea de los hombros. Limpie la garganta con los dedos y tire de la lengua. Si la víctima tiene dificultad para respirar después que haya salido el cuerpo extraño, inicie la respiración de boca a boca. Consulte con el médico si no es expulsado el objeto, aunque los síntomas cedan. En el atragantamiento con comida proceda rápidamente. Póngase en pie detrás de la persona atragantada, abrácela por la cintura, dejando que la cabeza y los hombros se doblen para adelante. Luego cierre usted una mano, formando un puño que tomará con la otra mano para colocarlo contra el abdomen de la víctima, entre el ombligo y las costillas. Hunda con fuerza el puño en esa región (el epigastrio), haciendo al mismo tiempo un movimiento súbdito hacia arriba. Repita la maniobra varias veces si es necesario. Al aplicar presión por debajo del diafragma, el aire de los pulmones se comprime y sale con fuerza, haciendo que el bocado atragantado salga disparado como el tapón de una botella. Otro procedimiento: Ponga a la víctima de costado y déle un golpe fuerte en los hombros. Ábrale la boca y, con el índice y el pulgar, extraiga el bocado. (Aparte la lengua con el mango de una cuchara al realizar esta operación.) Si la persona que se atraganta está sola, debe intentar cualquier procedimiento que aplique fuerza debajo del diafragma: por ejemplo, oprimiendo el abdomen contra el borde de una mesa o fregadero, o utilizando el propio puño. Así podría lograr suficiente presión para expulsar el cuerpo extraño. Coma diabético y choque insulínico SI UNA persona da muestra de confusión o de incoherencia, o pierde el conocimiento sin razón aparente, quizá sea diabético que sufre un choque insulínico o un coma diabético. El tratamiento es diferente según el caso. EL choque insulínico es resultado de un descenso demasiado rápido del nivel de azúcar en la sangre del diabético. Los síntomas se presentan rápidamente. El diabético suda y está nervioso; su pulso es rápido; su respiración superficial. puede mostrarse confuso y balbuciente. Si está consciente y puede tragar, hay que darle azúcar, jugo de fruta o refrescos dulces. Si no puede deglutir, o si no se recupera rápidamente, llame usted un médico o una ambulancia. Los síntomas del coma diabético se manifiestan gradualmente. La piel del enfermo estará rubicunda y seca; tendrá la lengua también seca; su conducta será torpe y su respiración difícil; y su aliento tendrá olor a frutas (como el de la manzana o el líquido para quitar el esmalte de las uñas). El coma diabético requiere asistencia médica y hospitalización de urgencia para salvar la vida del paciente. Como mover una persona herida Se puede dañar más a un herido por moverlo, si la lesión interesa la columna vertebral (cuello o espalda). Consiga usted un médico o una ambulancia, si es posible, y mientras tanto cubra al paciente, donde esté, con mantas o abrigos. No cambie de postura a la víctima hasta que conozca la naturaleza de sus lesiones, a menos que sea absolutamente necesario moverla para impedir otro accidente. Si es posible, deslice bajo el cuerpo del herido una manta o una chaqueta larga para arrastrarlo sobre ella. Cuando sea indispensable esto último, arrástrelo a lo largo, y no de lado. Si es necesario levantarlo, no lo doble elevando solamente los pies y la cabeza. Sosténgale el cuerpo de manera que lo levante sin encorvarlo. Mientras no éste seguro de que no hay lesiones en el cuello o la espalda, no trate al herido grave como si fuera un fardo, metiéndolo en un automóvil para llevarlo a toda velocidad al pueblo más cercano. Si es absolutamente necesario transportarlo, hágalo en postura reclinada o semiacostada. De ser posible, en camilla. Lo mejor es utilizar una puerta o una tabla ancha. A falta de ésta, haga una camilla con mantas y palos, o con chaquetas abotonadas, con las mangas vueltas hacia adentro y los palos metidos con las mangas. Use una silla (llevada a cuestas por dos personas) para bajar a heridos por escaleras angostas o tortuosas. Cuando informe usted de un accidente, indique claramente al médico o al servicio de ambulancias la naturaleza del mismo y de las lesiones. Pida consejo sobre la forma de proceder más segura. Contusiones, inclusive el "ojo morado" COLOQUE sobre la contusión una bolsa de hielo o compresa fría (una toalla pequeña empapada en agua helada y exprimida) . Esto reduce el dolor y la hinchazón. Si el dolor persiste, llame Convulsiones EN LOS espasmos convulsivos, los labios del enfermo se ponen amoratados, los ojos se le vuelven hacia arriba, la cabeza se le cae hacia atrás y el cuerpo se sacude con contracciones incontenibles. No trate de reprimir los movimientos convulsivos. Acueste al enfermo en el piso y vuélvale la cabeza a un lado para dejar que salga la saliva. Aflójele la ropa que le pueda apretar (cinturón, cuello, faja, sostén, etcétera) . Retire los muebles de manera que el enfermo no se golpee contra ellos. Métale un pañuelo enrollado entre los dientes para evitar que se muerda la lengua. Si tiene fiebre, póngale en la frente paños húmedos y fríos, y frótele el cuerpo con una esponja empapada en alcohol o agua fría. Cuando sedan los espasmos, ponga usted al enfermo lo más cómodo posible y llame al médico. Las convulsiones no suelen durar más de unos cuantos minutos, pero el paciente debe recibir asistencia médica inmediata. Asegúrese de que no haya obstrucciones en las vías respiratorias Cortaduras, rasguños, excoriaciones 1. Para disminuir las probabilidades de infección, lávese las manos perfectamente antes de tratar cualquier herida. De inmediato lave la piel que rodea a la lesión con jabón y agua corriente del grifo. 2. Cuando haya quedado limpio alrededor de la herida, lave la herida misma con jabón. Si es necesario quitar impurezas, emplee pinzas pequeñas (como las de depilar) . Hiérvalas primero durante diez minutos o esterilícelas en la llama de varios fósforos; en este último caso, límpieles usted lo negro con gasa estéril. 3. Cubra la herida con gasa esterilizada o , en su defecto, con el paño más limpio de que disponga, fijando el apósito con una venda o esparadrapo (tela adhesiva) . 4. Recuerde que en toda herida puede haber peligro de tétanos, particularmente en las zonas rurales. En heridas profundas, extensas, sucias o las producidas por metales oxidados, tal amenaza es grave. Trate de averiguar si la víctima ha sido inmunizada previamente con toxoide tetánico y si ha mantenido su inmunidad con inyecciones de refuerzo. Informe al médico para que determine el tratamiento más adecuado. 5. Vigile cuidadosamente la aparición de estas señales de infección que pueden tardar varios días en presentarse: a) una zona enrojecida, caliente y dolorida al rededor de la lesión; b) líneas rojas que irradian desde la herida hacia la parte alta del brazo o de la pierna; c) hinchazón en torno de la herida, acompañada de escalofríos o fiebre. Si se presentan estos síntomas, vea al médico inmediatamente. Cuerpo extraño en el ojo EXAMINE el ojo tirando hacia abajo del párpado inferior y doblando hacia arriba el superior. Si advierte algún cuerpo extraño, lave el ojo con agua y de preferencia con un lavaojos. Si no sale así, deslice el ángulo humedecido de un pañuelo limpio hacia la nariz para sacar el objeto por la comisura interna. Si el cuerpo extraño está incrustado, cubra el ojo con un apósito limpio y recurra a un médico. Cuerpo extraño en la garganta Si se atora algo en la garganta (faringe) , puede obstruir la deglución o la respiración, o ambas cosas. Si sólo impide tragar, la persona debe ir lo más tranquilamente posible a la sala de urgencia del hospital más cercano. Si el objeto obstruye el conducto respiratorio, hay que desalojarlo inmediatamente. Cuerpo extraño en la nariz SI EL objeto no se puede extraer fácilmente, consulte en seguida con el médico. No trate usted de explorar la nariz del paciente, pues podría empujar más adentro del cuerpo extraño o lesionar la ventana nasal. Choque: como tratarlo EN TODA lesión grave ( herida con hemorragia, fractura, quemaduras grandes) cuente siempre con que habrá choque y tome medidas para atenuarlo. Síntomas: piel pálida, fría, pegajosa; pulso acelerado; respiración débil, rápida o irregular; el herido está asustado, inquieto, temeroso o en estado comatoso. 1. Mantenga acostado al enfermo con la cabeza más baja que los pies (salvo que presente una herida importante en la cabeza o en el pecho; si respira con dificultad, se le deben levantar los hombros y la cabeza hasta que esta quede unos 25 cm más alta que los pies) . 2. Aflójele en seguida la ropa apretada (cinturón, cuello, faja, sostén, etcétera) . 3. Llame una ambulancia o lleve al paciente a un hospital. Descarga eléctrica RECUERDE: Cada segundo que el accidentado esté en contacto con la corriente eléctrica merman sus probabilidades de sobrevivir. Rompa el contacto de la víctima con el cable o hierro electrificado en la forma más rápida posible, pero que no encierre peligro. Si el accidente ocurrió en casa, desconecte el enchufe o el interruptor (switch) principal de la casa. Si ocurrió en el exterior, use un palo o una rama secos. Empleando un palo seco (nunca una varilla metálica) , una cuerda seca o ropa seca, retire el cable de la víctima o aparte a esta del cable. Cerciórese de estar pisando una superficie seca y sólo utilice materiales secos, no conductores. No toque al accidentado hasta que deje de estar en contacto con la corriente. Luego examínelo para ver si respira y tiene pulso. En caso necesario, aplique la respiración artificial de boca a boca o la resucitación cardiopulmonar . Mande a buscar auxilio médico. Si es necesario mover a la víctima de nuevo, antes cerciórese de que el accidente no le ha producido fracturas o heridas internas. Desmayos ACUESTE al paciente de espaldas, con la cabeza más baja. Asegúrese de que las vías respiratorias están libres y respira. Aflójele la ropa (cinturón, cuello, faja, sostén, etcétera) , aplíquele paños fríos en la cara. Cuando recobre el conocimiento, déle café o té calientes. Si el desmayo dura más de uno o dos minutos, mantenga abrigado al enfermo y llame una ambulancia o llévelo a un hospital. El desmayo puede ser por fatiga, hambre, choque emocional repentino, mala ventilación, etcétera. En general, el paciente respira superficialmente, tiene el pulso débil la cara pálida y la frente cubierta de sudor. Si solamente se siente desfallecer, haga que se acueste Dislocaciones NO MUEVA la articulación. Trate de fijarla en la posición en que se encuentre. Si la dislocación es de una muñeca, un codo, un hombro o la mandíbula, y si se puede mover al enfermo sin peligro, llévelo con un médico o a un hospital tan pronto como el viaje sea compatible con su seguridad y comodidad. Si el enfermo se ha dislocado la articulación del muslo con la cadera, llame una ambulancia o llévelo en camilla de inmediato al hospital. No trate de corregir la dislocación usted mismo. Para atenuar la hinchazón y aliviar el dolor, aplique una bolsa de hielo a la parte lesionada. Dolor abdominal: apendicitis NO ADMINISTRE laxantes al enfermo. Tóquele el abdomen mientras está acostado con los músculos abdominales en relajación. Tómele la temperatura. Si hay fiebre, aunque sea ligera, y si el abdomen se siente duro o tenso, y duele o está sensible al tacto, especialmente en la parte inferior derecha, llame inmediatamente a un médico o lleve al paciente a un hospital. Puede ser apendicitis. Otros síntomas de apendicitis: náuseas, vómitos, dolor persistente. Cuando hay dolor en la parte inferior derecha del abdomen, piense que puede ser apendicitis mientras no se demuestre lo contrario. Si el enfermo va a recibir asistencia médica inmediata, no permita que coma: los alimentos, los laxantes, pueden agravar la condición del enfermo. No permita usted que la persona beba ningún líquido. Dolor de oído PARA QUE el tratamiento sea adecuado, se requiere diagnosticar la causa. Consulte inmediatamente con el médico. Se puede procurar alivio temporal acostando a la persona y levantándole la cabeza con varias almohadas. Coloque una bolsa de agua caliente sobre el oído y la región adyacente, o acérquele una bombilla eléctrica encendida , pero sin tocar la oreja del enfermo. El paciente no debe sonarse la nariz con fuerza, no cerrando una de las fosas. No use gotas para los oídos ni aceite caliente, a menos que sea por prescripción médica. Las gotas nasales (acuosas, no aceitosas) pueden reducir la congestión nasal y contribuir a aliviar el malestar del oído. Enfriamiento y congelación Síntomas de enfriamiento: Entumecimiento, somnolencia, torpeza, visión defectuosas, pérdida del conocimiento. Instale al enfermo en un cuarto caliente. Envuélvalo con mantas. Si está consciente, déle bebidas templadas. Vigile la respiración del paciente y, si se detiene, aplíquele la respiración artificial de boca a boca Congelación: Poco antes de presentarse ésta, la piel del paciente puede estar enrojecida, pero conforme avanza la congelación, se pone blanca o de color amarillo grisáceo. Puede haber dolor. Cubra la región congelada con ropa o mantas. No frote los miembros congelados ni les aplique nieve. No le ponga bolsas de agua caliente o cojines eléctricos, ni coloque a la víctima cerca de una estufa. El calor excesivo agrava la lesión de los tejidos. Déle un baño de agua tibia; no caliente. Cuando el accidentado haya recuperado la temperatura normal, anímelo usted a que ejercite las partes afectadas. Fractura de la columna vertebral SI LA víctima no puede mover los dedos fácilmente, o si siente hormigueos o entumecimiento en los hombros o en la espalda, probablemente tendrá fractura del cuello. Si puede mover los dedos de las manos, pero no los pies o los dedos de estos, o si siente hormigueos o entumecimiento en las piernas, o dolor cuando trata de mover la espalda o el cuello, puede tener fracturada la columna vertebral. Afloje la ropa que rodea el cuello y la cintura del accidentado. Cúbralo y llame un médico o una ambulancia. No mueva al paciente ni permita que trate él de moverse. No le levante la cabeza para darle agua. La medula espinal se extiende por toda la columna vertebral y cualquier movimiento puede seccionarla, y así producir parálisis. Fractura de huesos MANTENGA abrigado al enfermo y, si es necesario, trate el choque . Aplique una bolsa de hielo a la región dolorida. Si el hueso roto atraviesa la piel y hay hemorragia intensa, detenga la hemorragia, pero no trate de colocar el hueso en su lugar. No intente limpiar la herida. Llame una ambulancia o lleve al paciente a un médico. Si hay que mover a la persona herida para que reciba auxilio médico, se debe inmovilizar la fractura con férulas o tablillas para evitar mayores daños. Como férulas para los brazos y piernas, utilice cualquier cosa que impida el movimiento de los huesos rotos: cartones, periódicos, revistas, palos de escoba o tablas. La longitud de las tablillas que debe sobrepasar la articulación que queda por encima y la que está por debajo de la fractura. (En los accidentes automovilísticos conviene entablillar la pierna fracturada, si es posible, antes de sacar al herido del vehículo. Utilice vendas o cualquier otro material para amarrar la pierna herida a la sana. Ate ambas piernas dos veces, por encima y por debajo del lugar de la fractura, y manténgala lo más inmóvil que pueda. ) Si hay necesidad de enderezar el miembro antes de fijar las férulas, sosténgalo con una mano en cada lado de la fractura, mientras otra persona lo acomoda suavemente en la posición mas natural posible. Acojine las tablillas improvisadas con algodón o trapos limpios y fíjelas (pero no demasiado apretadas) , atándolas con vendajes, cinturones, corbatas o tiras de tela. Las férulas de los brazos o piernas se aplican únicamente para inmovilizar la fractura. El médico colocará los huesos en su lugar. Si la fractura está en la espalda, el cuello, la pelvis o el cráneo, no trate de mover al enfermo. No suponga que no hay huesos rotos sólo porque la víctima mueve la articulación o el miembro. Furúnculos y orzuelos NO EXPRIMA ni trate de punzar los furúnculos (diviesos) , con esto podría agravar la infección. Aplíqueles compresas calientes y húmedas varias veces al día. Si el furúnculo revienta, no lo exprima. Limpie el pus con una gasa estéril humedecida en solución salina y cubra el divieso con un apósito esterilizado. Los orzuelos son diviesos pequeños que se forman en los párpados y se deben tratar del mismo modo. Si los furúnculos o los orzuelos son múltiples, persistentes y causan dolor, consulte usted con el médico a la mayor brevedad posible. Hemorragia intensa 1. Acueste a la víctima para evitar que se desmaye. Para detener la hemorragia, oprima fuertemente la herida con un apósito de gasa estéril (o la tela más limpia de que disponga) . Si el apósito se satura de sangre, ponga un nuevo apósito directamente sobre el saturado y continúe ejerciendo presión. Cuando la presión directa no da resultado, oprimir por encima y por debajo de la herida detiene el flujo de sangre en muchos casos. 2. Si la hemorragia es de un brazo o de una pierna y no puede contenerse por presión directa sobre la herida, pruebe a detener la circulación en la arteria que riega al miembro lesionado, oprimiéndola fuertemente con la palma de la mano o con los dedos. Hay cuatro puntos (véase el grabado) donde puede aplicarse la compresión arterial. Pero no lo intente en las heridas de la cabeza, el cuello y el tronco. 3. Cuando haya cesado la hemorragia, fije los apósitos en su lugar con vendas bien sujetadas, pero no tan apretadas que no se sienta el pulso debajo de la herida o más allá de ella (no use torniquetes) . Llame al médico y confíele la limpieza y el tratamiento de la herida. Vigile la aparición de signos de choque Para prevenir infecciones, no toque las heridas con tela sin esterilizar o con las manos sin lavar. Sin embargo, hay casos de urgencia en que no queda alternativa. El adulto tiene de seis a cinco litros de sangre; perder mas de uno o uno y medio puede ser peligroso; por tanto, es de vital importancia obrar con rapidez, valiéndose de los medios en que estén a la mano. Si puede usted calcular cuánta sangre perdió el herido, el dato podría ayudar al médico a tratar al paciente. Pero conviene recordar que basta poca sangre para manchar muchas vendas. Hemorragia nasal HAGA QUE el enfermo se siente y permanezca quieto. Aplique presión externa con los dedos. Si la hemorragia no cesa, introduzca en cada ventana nasal un tapón de gasa estéril humedecida, dejando afuera un extremo de cada tapón para poder sacarlo después fácilmente. Heridas punzantes 1. Exprima suavemente la herida para que sangre. (Las picaduras de clavos, alambres u otros objetos punzantes tienen el peligro de dejar dentro de la herida impurezas contaminadas. ) 2. Lávese usted perfectamente las manos y luego lave la herida con jabón y agua. 3. Cubra la herida con un apósito estéril, sin apretarlo. Aplique una bolsa de hielo para reducir la hinchazón, aliviar el dolor y retardar la absorción de sustancias tóxicas. 4. Lleve al enfermo con un médico o al hospital. El médico le limpiará la herida y tomará las medidas necesarias del caso. INSOLACIÓN LA PERSONA insolada está débil, irritable, aturdidas y con náuseas. Deja de sudar. La piel se le pone caliente y seca. La temperatura corporal le sube considerablemente, quizá hasta más de 40º C. Puede perder el conocimiento. Déle tres o cuatro vasos de agua fría, con medida cucharadita de sal disuelta en cada uno; procure que beba un vaso cada 15 minutos. También es bueno el jugo de toronja, naranja o limón. Enfríe rápidamente al enfermero. Acuéstelo en un lugar sombreado y arrójele agua fría en grandes cantidades o envuélvale la cabeza en toallas húmedas, frías, y el cuerpo en una sábana húmeda. Déle masaje en las piernas, hacia arriba y en dirección al corazón. Hágale tomar bebidas frías, pero no alcohólicas. Llame una ambulancia o lleve a la víctima al hospital. La insolación leve (dolor de cabeza, fatiga extrema, mareos, piel fría y pegajosa, a veces desfallecimiento) puede tratarse con el reposo en su lugar sombreado, y aplicando toallas frías en la cabeza de la persona insolada. NTOXICACIÓN POR INGESTIÓN DE SUSTANCIAS 1. Si dispone del antídoto recomendado en el frasco que contenía la sustancia tóxica, adminístrelo. 2. Llame inmediatamente al médico o a un centro de información contra intoxicaciones. Diga qué sustancia sabe o cree usted que ingirió el enfermo y siga las instrucciones que le dé el facultativo. 3. Si no puede usted obtener consejo médico, o si desconoce la sustancia o el antídoto, diluya el tóxico en el estómago administrando al intoxicado varios vasos de leche o de agua. No le provoque vómitos. 4. Si sabe que la sustancia es un ácido fuerte (como el fénico) o un álcali (como la lejía y el amoniaco) -puede suponerse que es uno cuando la boca de la víctima aparece quemada-, o si se trata de una sustancia volátil (como el queroseno o la gasolina), es especialmente importante no provocar vómitos: trate de diluir y neutralizar las sustancias en los primeros minutos después de haber sido ingerida. Si han transcurrido más de 15 minutos, no pierda tiempo, vaya de inmediato al hospital más cercano. Para neutralizar los ácidos diluya dos cucharaditas de bicarbonato de sodio en un vaso de agua. Los álcalis se neutralizan con una cucharadita de jugo de limón o de vinagre en un vaso de agua. Luego dé al intoxicado un vaso de leche o cuatro claras de huevo crudo. Si la sustancia es queroseno, gasolina o un disolvente parecido, adminístrelo sencillamente cuatro o cinco vasos de agua. Lleve a la víctima con un médico o a un hospital. Guarde siempre el frasco de la sustancia tóxica para mostrárselo al médico. 5. Si la sustancia tóxica es desconocida, pero se sabe que no es cáustica (por no haber quemaduras en la boca o en la garganta), haga vomitar al paciente. Déle para ello dos cucharadas soperas de impecacuana (una, si se trata de un niño) y cuatro o cinco vasos de agua. Si no se produce el vomito a cabo de 20 minutos, podrá repetirse la dosis, pero sólo una vez. Si tiene carbón activado en polvo y la sustancia ingerida no es cáustica ni álcali, dele al enfermo dos cucharadas soperas mezcladas con agua. El carbón activado, por su gran poder absorbente, retendrá una buena parte del tóxico ingerido y lo arrastrará con él al intestino. Pero como absorberá también el jarabe de impecacuana, no se debe tomar el carbón hasta que el jarabe haya provocado el vómito. Si no se encuentran disponibles estos productos, haga tomar al paciente varios vasos de agua o introdúzcale el dedo en la garganta. 6. Después que el intoxicado haya vomitado, vuelva a administrarle el antídoto, use el carbón activado o de dos a cuatro vasos más de leche, o cuatro claras de huevo crudo disueltas previamente en un vaso de leche. INTOXICACIÓN POR MONÓXIDO DE CARBONO EL MONÓXIDO de carbono es un gas incoloro, inodoro, que mata sin previo aviso. Un motor de automóvil que se deje en marcha en un garaje cerrado puede producir una dosis mortal de este gas. También produce monóxido de carbono la leña, el carbón mineral o vegetal, los quemados de petróleo defectuoso, etcétera. En las habitaciones mal ventiladas donde se usan estos artefactos siempre hay peligro de envenenamiento. Síntomas de la intoxicación: somnolencia intensa, dolor de cabeza, mareos, debilidad, dificultad para respirar, a veces vómitos, seguido de colapso y pérdida del conocimiento. La piel, las uñas y los labios pueden adquirir un color morado. Primeros auxilios : Leve a la víctima inmediatamente al aire libre o abra todas las ventanas o puertas. Aflójele la ropa apretada (cinturón, cuello, faja, sostén, etcétera). Inicie sin tardanza la respiración artificial si el intoxicado no respira o si tiene respiración irregular (V. la pág. 26). Si el corazón se ha detenido, aplique la resucitación cardiopulmonar (pág. 28). Manténgalo acostado e inmóvil para reducir al mínimo sus necesidades de oxígeno. Cúbralo para darle calor. Llame al médico o al hospital, y explique en que consistió el accidente, insistiendo en la necesidad de contar con el oxígeno por tratarse de intoxicación por monóxido de carbono. Advertencia : A veces un tubo de escape defectuoso tiene fugas monóxidas de carbono que afecta a los niños dentro del automóvil, sin que los adultos se percaten. Vigile siempre que se encuentre en un buen estado el escape de su coche. LESIONES DEL CRÁNEO; FRACTURAS, CONTUSIONES SOSPECHEla existencia de lesiones craneales en todo accidente de tráfico, caída u otro choque violento. Síntomas: víctima aturdida o inconsciente; hemorragia por la boca, nariz u oídos; pupilas desiguales en tamaño; parálisis en una o más extremidades; dolor de cabeza o mareo, visión doble, vómitos y palidez. A veces la persona parece completamente normal, pero puede perder momentáneamente el conocimiento o no recordar qué le causó la lesión, aunque más tarde caerá en la inconsciencia o desarrollará otros síntomas. Aunque el golpe no haya dejado sin conocimiento al herido, siempre hay el peligro de hemorragia cerebral y de serios trastornos posteriores. Si el paciente permanece quieto y acostado, serán menores las probabilidades de hemorragias. Si está inconsciente o se sofoca, vuélvale la cabeza a un lado con suavidad, de manera de que la sangre o las flemas puedan escurrir por la comisura de la boca. Si el accidentado está sangrando por la cabeza, póngale un apósito estéril sobre la herida y fíjelo con una venda. Mantenga al lesionado acostado y completamente quieto hasta que sea posible trasladarlo a un hospital. MORDEDURAS DE ANIMALES LAVE La herida inmediatamente con agua corriente del grifo para eliminar la saliva del animal. Luego lave la lesión durante cinco minutos con mucho jabón y agua. Enjuáguela cuidadosamente y cúbrala con un apósito. No pierda tiempo y consulte enseguida con el médico, quien tratará la herida y decidirá qué medidas de prevención contra la rabia son necesaria. Si la mordedura es de un perro o gato desconocido, trate de que lo capturen y lo lleven al departamento de sanidad o instituto antirrábico que corresponda para que lo tengan en conservación. Si el animal desaparece, o si la observación demuestra que tiene rabia, la persona mordida necesitará que le apliquen una serie de inyecciones antirrábicas para salvarle la vida. OBJETOS TRAGADOS LOS OBJETOS pequeños y redondos (cuentas de collares, botones, monedas, canicas) que se tragan los niños suelen pasar por el aparato digestivo sin producir trastornos, y se eliminan naturalmente. No se deben administrar purgantes ni alimentos voluminosos; limítese a la alimentación normal. Si se nota dolor o dificultad para pasar la comida, consulte con el médico,. Cuele durante varios días las heces fecales con un lienzo delgado para determinar si ha salido ya el objeto que se había tragado. Los objetos rectos o puntiagudos (horquillas, alfileres, espinas de pescados, huesos) son peligrosos. No pierda la calma; consulte usted con el médico de inmediato. PARTOS - CASOS URGENTES EL PARTO es una función fisiológica normal. Conviene dejar que la naturaleza siga su curso. No hay que apresurar el nacimiento ni intervenir; basta con lavarse perfectamente las manos y conservar el lugar limpio. Durante el parto solamente se debe sostener el niño mientras sale. No toque ni introduzca objetos en el órgano genital de la madre. * Cuando el parto ha terminado, coloque al recién nacido en los muslos de la madre, con la cabeza ligeramente baja, y cúbralo para mantenerlo caliente. * Si el infante no respira, estimúlelo con una palma en las nalgas. Si no reacciona, emplee la respiración de boca a boca, pero procediendo con suavidad. * Dé un ligero masaje al abdomen de la madre, para ayudar a que se contraiga la matriz. * Sumerja unas tijeras en agua hirviendo, o límpielas con alcohol. Amarre una cinta o tira limpia en torno al condón umbilical, a unos 10 cm de distancia del recién nacido, para detener la circulación en el cordón. Luego amarre una segunda cinta a 15 o 20 cm. (esto es, de cinco a 10 cm de la primera). Si no hay cintas disponibles pueden utilizarse cordones de zapatos o cualquier tira de otro material, desinfectándolola previamente con alcohol. No se apresure a cortar el cordón; espere hasta que haya salido la placenta. Luego, con las tijeras limpias, corte el cordón entre las dos cintas. No lave al recién nacido, pues la materia blanca que lo envuelve le protege la piel. * Mantenga a la criatura y a la madre abrigadas. Avise al médico de la parturienta, y transporte a ésta y al recién nacido al hospital o a la clínica que indique el facultativo. PÉRDIDA DEL CONOCIMIENTO POR CAUSA DESCONOCIDA SI ENCUENTRA usted una persona inconsciente y desconoce la naturaleza del trastorno: 1. Aplique la respiración artificial solamente si la víctima no respira o lo hace con gran dificultad. Si se ha detenido el pulso, emplee la resucitación cardiopulmonar. 2. Si el paciente está pálido y tiene el pulso débil, bájele la cabeza ligeramente, y no le dé absolutamente nada de beber. 3. Sitiene las uñas o los labios amoratados, compruebe si respira y tiene pulso, y aplique la respiración artificial o la resucitación cardiopulmonar en caso necesario. 4. Si una persona inconsciente vomita, vuélvale la cabeza a un lado para evitar que se ahogue. 5. Averigüe todas las circunstancia del hecho que puedan proporcionarle los testigos. Haga llamar una ambulancia de inmediato. No mueva a la persona privada del conocimiento, a menos que sea absolutamente necesario para evitar mayores daños. No toque ni recoja los efectos personales de un extraño que haya quedado inconsciente, ni ninguna posible prueba del crimen o intento de suicidio, a no ser que fuera verdaderamente indispensable para salvar la vida de esa persona. PICADURAS DE ABEJAS, AVISPA Y MOSCARDÓN Si es posible, extraiga el aguijón con una aguja o navaja esterilizada. Vierta agua fría sobre la picadura y alrededor de esta para atenuar el dolor y retardar la absorción del veneno, o aplíquele hielo. La loción de calamina puede aliviar el escozor o comezón. Sumerja a la víctima de picadura múltiples (por un enjambre de insectos) en un baño frío en el que se haya disuelto bicarbonato de sodio (una cucharada de litro). Si se dispone de medicamentos antihistamínicos, pueden tomarse en la dosis recomendada por el médico. Algunas personas alérgicas a las picaduras de insectos, reaccionan violentamente. Hay que llevarlas inmediatamente al hospital y en trayecto aplicarles compresas frías y administrarles antihistamínicos. PICADURAS DE ARAÑAS VENENOSAS Y ALACRÁN MANTENGA a la persona acostada, quieta y bien abrigada. Habrá enrojecimiento y hinchazón alrededor de la picadura, y dolorosos calambres abdominales o musculares, fiebre, sudor y náuseas. Probablemente se extenderá por todo el cuerpo del lesionado un dolor con hormigueo y ardores. Aplique hielo en abundancia al rededor de la zona herida para retardar la difusión del veneno. Llame al médico o lleve de inmediato al enfermo a un hospital. PICADURAS DE GARRAPATAS NO TRATE de arrancar la garrapata. Generalmente se puede desalojar con unas cuantas gotas de trementina, o cubriéndola con aceite denso o con vaselina para cerrarle los poros respiratorios. Estas medidas suelen bastar para desprenderla antes de media hora. En caso contrario retírela con unas pinzas (como las de depilar), maniobrando suave y lentamente para no aplastarla y de modo que se les aflojen todas las partes de la cabeza. (Evite tocar las garrapatas con las manos.) Luego lave el punto afectado frotando durante cinco minutos con agua y jabón. Las garrapatas y otros ácaros semejantes pueden transmitir enfermedades si se dejan adheridas mucho tiempo. Si se inflama la picadura o si el enfermo tiene fiebre, avise al médico. PICADURAS DE HORMIGAS, NIGUAS, MOSQUITOS LAVE con agua y jabón las partes afectadas. Aplique una pasta hecha de bicarbonato de sodio y un poco de agua, o emplee loción de calamina. (Las niguas no se adhieren firmemente antes de una hora al menos; si se procede sin pérdida de tiempo, pueden eliminarse restregando la piel con un cepillo y agua jabonosa.) En caso de hinchazón, cubra la picadura con un paño humedecido en agua helada. PICADURAS O MORDEDURAS DE VÍBORAS 1. Acueste a la persona atacada. 2. Si la picadura está en un brazo o una pierna, aplique un vendaje (utilizando una corbata, un cinturón o un cordón de zapato) cerca de la picadura, entre esta y el corazón de la víctima. Apriételo lo suficiente para retardar la circulación sanguínea en los vasos superficiales, pero no tanto que ocluya los vasos profundos. Si el vendaje está aplicado debidamente, la herida tiene que rezumar un poco. 3. Acto seguido, deténgase a pensar un momento: ¿es venenosa la picadura? Las mordeduras de las víboras ponzoñosas más comunes (por ejemplo, la de cascabel o crótalo) causa inmediatamente un dolor punzante, hinchazón y cambio de coloración de la piel, seguido de pulso acelerado pero débil, de palidez y debilidad general, y quizá náuseas y vómitos. La picadura de otras víboras ponzoñosas (como el coralillo) tal vez cause un sólo un ligero dolor y cierta leve hinchazón, pero los demás síntomas: dificultad para respirar, pulso rápido, vista empañada, náuseas y debilidad creciente, se presentan en minutos. 4. Si no se puede recurrir al médico, y si la mordedura es efectivamente ponzoñosa, esterilice un cuchillo o una hoja de afeitar en la llama de varios fósforos y haga una incisión en forma de x, de tres milímetros de profundidad y seis milímetros de longitud sobre cada huella de colmillo. 5. Con la boca (o con una ventosa) chupe y escupa el veneno de la herida. (Aunque el veneno no es tóxico para el estómago, de ser posible enjuáguese la boca con agua.) Continúe la succión durante una hora o más. Posteriormente, y si es posible, mantenga hielo picado (envuelto en tela) sujeto sobre la herida durante dos horas. (Advertencia: si tiene alguna herida en la boca, se aconseja no chupar el veneno.) 6. Consiga auxilio médico tan pronto como pueda. Si logró matar la víbora, llévela consigo para que el médico pueda identificarla. Plantas venenosas Lave la piel con agua y jabón lo más pronto posible después del contacto con la planta venenosa. Enjuague varias veces. No frote con cepillo. Si ya se siente picazón y ardor, lave suavemente con agua fría y jabón las regiones afectadas; aplique loción de calumnia o hielo para para atenuar la sensación de picor. si las plantas venenosas le causan frecuentes o serios trastornos, consulte con el médico para que lo inmunice. Quemadura solar Si la piel aparece enrojecida pero no ampollada, aplique crema para la piel o aceite mineral. No use mantequilla ni margarina; pueden irritar la piel o provocar infecciones. Si la piel aparece ampollada o tensamente quemada, no vulva a exponerla a sol hasta que halla sanado completamente. Las quemaduras solares intensas muy extendidas requieren asistencia médica inmediata. Quemaduras químicas Enjuague copiosamente la parte quemada con agua, para diluir y eliminar la sustancia química. Luego trátelo como una quemadura producida por calor (v. la pág. 26). Si se ha quemado un ojo con alguna sustancia química (sobre todo ácidos o álcalis, como la lejía), enjuague el ojo suave, pero completamente, con agua. Cúbralo con un pósito estéril o paño limpio y recurra al médico inmediatamente. Quemaduras y escaldaduras graves 1. Si la ropa esta ardiendo, apague las llamas con un abrigo, una manta o unas alfombra, o haga que las personas se tire al suelo y de vuelta sobre si misma. 2. Llame al medico o una ambulancia inmediatamente. 3. Mantenga acostada a la víctima para atenuar el choque. 4. Corte las ropas que cubran la superficie quemada. Si la tela se adhiere a la quemadura, no trate de aflojarla a tirones; cortela con cuidado alrededor de la llaga. 5. No aplique ungüentos para quemaduras, aceites ni antisépticos de ninguna clase. 6. Administre los primeros auxilios contra choques.. Si la persona quemada esta consiente, disuelva media cucharadita de bicarbonato de sodio y una cucharadita de sal en un litro de agua. Dele medio vaso de esta solución cada 15 minutos para remplazar los líquidos que pierde el organismo. Suspenda de inmediato la administración si el herido vomita. Quemaduras y escaldaduras leves Sumerja inmediatamente la piel quemada en agua fría. Cuando se trate de quemaduras que no puedan sumergiese, por el lugar en que se encuentran, aplique hielo envuelto en una tela, o lienzos empapados en agua helada, cambian dolos constantemente. Continúe el tratamiento hasta que el dolor desaparezca. No emplee ungüentos, materias grasas ni bicarbonato de sodio, especialmente en quemaduras lo bastante seria para requerir tratamiento medico. Siempre hay que quitar tales aplicaciones, lo cual retrasa el tratamiento puede resultar muy doloroso. Si la piel está ampollada, no rompa o vacíe las ampollas. Respiración artificial- paro respiratorio Ante todo hay que asegurarse de que la vías respiratorias estén libres. (Examine la boca y la garganta, y saque cualquier cuerpo que las obstruya.) Observe el pecho del paciente y compruebe si despide aire por la nariz o por la boca (puede usar un espejo, que se empañará si hay respiración); vea hay pulso en la muñeca. Si la víctima no respira por haber estado a punto de ahogarse, por haber sufrido un choque eléctrico o aspirado vapores químicos, o por ualquier otra causa, pero el corazón todavía le late (y si ya examinó las vías respiratorias), recurra a la respiración boca a boca. Cuando haya habido choque eléctrico, asegurase que se ha interrumpido la corriente antes de chocar a paciente. (precaución: observe la parte delantera del cuello. Algunas personas han sufrido extirpación de la laringe, y solo pueden respirar a través de una abertura de traqueotomía. En estos casos la respiración debe ser boca a abertura en el cuello y no de boca a boca.) Si hay gas o humo, saque a la víctima al aire libre. Llame inmediatamente a un médico o a una ambulancia. Para efectuar la respiración de boca a boca: 1. Acuite al paciente de espaldas. Quite cualquier materia extraña de la boca con los dedos. Póngale una mano bajo el cuello, levántele un poco la cabeza y échela hacia atrás, pero no demasiado. 2. Tire del mentón del accidentado hacia arriba. 3. Coloque usted su boca firmemente sobre la boca abierta de la víctima; oprímale las ventanas de la nariz para cerrarlas y sople lo bastante fuerte para hincharle el pecho, si es un niño pequeño, al soplar cubra con su boca la nariz y la boca de éste. 4. Retire la boca y asegurase de percibir el aire exhalado. Repita la maniobra. Si no circula aire, revise la posición de la cabeza de la mandíbula de la víctima. La lengua o algún cuerpo extraño debe estas obstruyendo paso del aire. Ensaye nuevamente. 5. Si todavía no logra usted el intercambio de aire, vuelva al enfermo sobre un costado y golpéelo fuertemente entre los hombros (omóplatos) varias veces para desalojares la garganta cualquier cuerpo extraño. Si el accidentados un niño, suspéndalo momentáneamente cabeza abajo, sosteniéndolo sobre el brazo o las piernas, y déle golpes fuertes y repetidos entre los omóplatos. Limpiele bien la boca. 6. Reanude la respiración de boca a boca. Tratándose de adultos, sople vigorosamente cada cinco segundos. En los niños pequeños sople superficialmente cada tres segundos. Si usted lo prefiere, puede colocar un pañuelo en la boca de la víctima para soplar a través de él. No suspenda las maniobras hasta que la persona comience a respirar. Muchos accidentados no han revivido hasta después de varias horas de aplicarles la respiración artificial. 7. coloque mantas y abrigos debajo y encima de la víctima. Cuando vuelva encima de la víctima. Cuando vuelva en si, no la deje levantar por lo menos durante una hora. Resucitación cardiopulmonar (rcp)- respiración suspendida y ausencia de pulso Si el paciente no respira, es preciso asegurarse de que no si, no la deje levantarse por lo menos durante una hora. hay obstrucción en las vías respiratorias . Trate de escuchar el latido del corazón tómele el pulso. Si no lo hay, es que el corazón se ha parado. En este caso es indispensable ensayar la recusación cardiopulmonar (RIP), en preferencia con un ayudante este procedimiento comprende la respiración o ensuflación intermitente de boca a boca y el masaje cardíaco. Para administrar la RIP, acueste a la víctima de espaldas sobre el suelo. De rodilla junto a ella, dé un golpe fuerte con el puño en el pecho (esternón). Así se suele lograr que el corazón vuelva a latir. Si esto no ocurre, tantee el pecho del accidentado para encontrar el extremo inferior del esternón. Ponga un dedo de la mano izquierda sobre el cartílago; luego acerque la parte posterior de la mano derecha ( nunca la palma) hasta la punta del dedo, retire el dedo y coloque la mano derecha sobre la izquierda. En seguida, impulse hacia abajo con un impulso rápido y firme para hundir el tercio inferior del esternón cerca de cuatro centímetros, lo cual se logra dejando caer el peso del cuerpo y levantándolo otra vez. Se repite cada segundo esta compresión rítmica: oprimiendo y soltando... oprimiendo... soltando. Cada vez que se empuja, se obliga a corazón a contrajeres impulsar la sangre por el cuerpo de la víctima. Esta operación sustituye al latido. Si está usted solo con el accidentado, deténgase después de cada 15 compresiones para insuflarle profundamente aire dos veces boca a boca, y luego continúe con este ritmo de 15 a dos hasta que llegue ayuda. Si cuenta con otro voluntario, éste debe arrodillarse junto a la cabeza del enfermo y soplarle aire de boca a bocado 12 veces por minuto, ose una insolación por cada cinco compresiones. Es necesario continuar la RIP hasta que el paciente reviva: las pupilas se achican, el color mejora, comienza la respiración y resurge el pulso. Es posible mantener viva a una persona con este procedimiento por lo menos una hora. Advertencia: Aun cuando la resucitación cardiopulmonar se efectúe correctamente, puede romper costillas. Si se hace mal, la punta del esternón o una costilla rota podría perforar el hígado o un pulmón. Por eso se recomienda adiestrarse adecuadamente en esta técnica. Pero en una emergencia, aunque carezca usted de preparación, intente la RIP. Sin ella, la persona cuyo corazón se ha detenido seguramente morirá. Torceduras o esguinces Eleve la articulación lastimada hasta que quede en posición cómoda. Coloque una bolsa de hielo o una compresa fría sobre la torcedura para atenuar el dolor y la hinchazón. El médico debe examinar los casos graves, pues es posible que haya un hueso roto.
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