El Hospital Clínico de Barcelona está probando una técnica de Alta Definición para operaciones de laparoscopia. Gracias a unas gafas 3D similares a las que se usan en los cines, los cirujanos podrán visualizar con más calidad la zona a operar, de forma que se reducirá el tiempo de intervención en el quirófano y se ganará en seguridad.
Frente a la videolaparoscopia en dos dimensiones, en el nuevo sistema las imágenes son captadas por dos ópticas y pasan a dos procesadores diferentes. Al final se superponen todas las imágenes de forma que se incorpora la dimensión de profundidad. Esto facilita mucho la operación ya que la cámara no se tiene que mover constantemente. El doctor Antonio de Lacy, responsable del Servicio de Cirugía Gastrointestinal del Instituto Clínico de Enfermedades Digestivas y Metabólicas explica, "intervenciones que anteriormente requerían cinco horas, con esta técnica se reducen a dos. Hay planos realmente complicados de visualizar como los de la próstata o el recto que, gracias a este nuevo sistema, ahora abordamos perfectamente. Nos permite ver la zona con profundidad e incluso percibir la textura del tejido".
El Hospital Clínico de Barcelona se ha comprometido a probar esta tecnología desarrollada por la multinacional Olympus y que podría comercializarse a partir de 2013. Hasta ahora el centro ha empleado la cirugía tridimensional en 14 operaciones, todas con buenos resultados.
Un equipo de cirujanos equipados con gafas 3D similares a las que entregan en las salas de cine y mirando fijamente una pantalla mientras operan al paciente. La escena se ha repetido en 14 ocasiones en el hospital Clínic de Barcelona, que lleva desde diciembre ensayando una nueva técnica con laparoscopia que transmite imágenes tridimensionales en alta definición.
Captar la profundidad de los órganos que están operando permite a los cirujanos mayor precisión y reduce el tiempo y los riesgos que conlleva la intervención. "Las 3D abre la puerta a nuevos abordajes menos agresivos para la cirugía", ha destacado el jefe del servicio de cirugía gastrointestinal del Clínic, Antonio de Lacy.
"Operar en 3D resulta más fácil y, por tanto, más seguro", destaca un cirujano
La tecnología, desarrollada por la multinacional japonesa Olympus, ha sido cedida sin ningún coste al Clínic y podría comercializarse a partir de 2013. El centro se ha comprometido a su estudio y análisis para comprobar su eficacia y aportar la experiencia que permita mejorar el dispositivo.
La laparoscopia es un tipo de cirugía en la que por diminutos orificios se introducen en el cuerpo instrumentos que permiten operar gracias a que retransmiten el órgano a través de una pantalla. La novedad de esta técnica consiste en unas gafas que permiten al cirujano ver las imágenes que retransmite la pantalla en tres dimensiones, lo que facilita el operar sin tener que mover la cámara constantemente.
Las imágenes son captadas por dos ópticas que las remiten a un mezclador. Este las superpone para reproducirlas en tres dimensiones. La mejora reduce una intervención que en dos dimensiones puede durar cinco horas a prácticamente la mitad.
"Realizar intervenciones con 3D resulta más fácil para el cirujano que hacerlo en dos dimensiones, con lo que es más seguro para el paciente", ha resumido De Lacy. La mayoría de operaciones realizadas hasta ahora sido para intervenir el colon o el recto y han aportado resultados "excelentes", ha destacado el médico.