Maizko Kuttek se consolidó como el artista del momento: pagan u$s 87 millones por un cuadro suyo
El artista chaqueño Maizko Kuttek se convirtió en el pintor argentino más cotizado de la historia de la plástica en nuestro país, al venderse uno de sus cuadros nada menos que en 87 millones de dólares.
La obra vendida, un estremecedor alegato contra la industria del polipropileno expandido.
Se trata de "Chanchito agnóstico de cuatro patas y un hocico", una obra que expresa nítidamente el revolucionario estilo de Maizko, quien en los últimos años irrumpió en el escenario nacional y renovó la pasión argentina por el arte.
La venta de "Chanchito..." se concretó en una subasta realizada en el Centro Cultural Recoleta, de la Capital Federal, donde el chaqueño fue ovacionado.
Tras el histórico momento vivido, el artista aceptó dialogar con Angaú Noticias sobre la increíble etapa que atraviesa.
AN: ¿Qué se siente ser el plástico del momento?
MK: No es tan así, hay mucha gente que hace lo suyo y sin embargo no tiene prensa. Para mí la plástica del momento es Aída Ayala.
AN: Generalmente, cuando alguna gente gana el Quini 6 o un premio similar, sorprendentemente dice que piensa seguir trabajando. Vos, ahora, con estos 87 millones de dólares, ¿qué pensás hacer?
MK: No, nada, a mí esto no me cambia. Voy a seguir sin trabajar.
AN: Maizko, tu obra siempre genera fuertes debates en torno a interpretar cuál es el mensaje o el planteo de cada cuadro. En "Chanchito agnóstico con cuatro patas y hocico", por ejemplo, algunos dicen ver una feroz crítica a la industria del polipropileno expandido, otros consideran que es un brutal acto de sacarsmo sobre el Grupo de los Ocho, y también se opina que estás planteando una tremenda bajada de línea a favor de las monarquías en Africa. ¿Vos qué buscaste plasmar?
MK: Un chanchito.
Casa con ventanita lavada con Poett, vendida en $ 23 millones.
AN: Siempre se ha dicho que el arte está asociado al dolor. ¿Es tu caso también?
MK (piensa): Sí, sí. Sufrí mucho, tanto en la infancia como en la adolescencia.
AN: ¿Tenías un padre violento?¿Madre alcohólica y abandónica?¿Hermanos robados y llevados a otros países?
MK: No, no por ese lado. Mis viejos siempre fueron muy cariñosos conmigo, y yo soy hijo único. Pero no sé, hay cosas que me marcaron, cosas que por ahí... (se quiebra)... que por ahí preferís no recordar.
AN: Perdón, no queríamos...
MK: A los 5 años... yo... (respira muy hondo y se recompone, se quita las lágrimas de las mejillas)... A los cinco años yo les pedí a los Reyes un tren eléctrico y... Te juro que me acuerdo como si fuera ahora mismo. Me levanté, fui corriendo al living, que era donde había dejado las zapatillas y el pastito, y veo un camioncito volcador. No sé... (la voz vuelve a ahogársele, y otra vez se le baña el rostro de lágrimas)... encima verde el camioncito...
Maizko se pone de pie, va hacia la heladera de su loft y se toma una lata de bebida energizante. Luego sale el balcón, se apoya sobre la baranda y mira hacia abajo, por largos minutos, el tránsito que casi no se oye desde este piso 28. Luego, regresa, vuelve a sentarse en el sofá y se frota la cara con las manos.
MK: Disculpá, vengo de emoción en emoción, y salió ese recuerdo que... la verdad...
Barquito chico y barquito grande, 17 millones.
AN: No te preocupes. ¿Te tortura la realidad, o cómo te llevás con los códigos de este mundo de hoy?
MK: Me llevo mal, obvio. No soporto, sobre todo, la injusticia. Lo que le hizo Polino a Carmen Barbieri, por ejemplo, de sacarle el lugar que ella tenía en el jurado del Bailando, me parece que, no sé, te hace cuestionarte todo. Para qué estamos, adónde va este planeta, si vale la pena tener hijos.
AN: ¿Cómo te imaginás dentro de 20 años?
MK: De 67.
AN: ¿Tenés algún modelo, algo que sigas?
MK: Sí, Sabrina Rojas. Es impresionante el ojete que tiene.
Osito meloso con abejas maracas, 11 milllones.
AN: ¿Cambió el rol del arte con respecto a cuatro o cinco siglos atrás?
MK: No, para nada.
AN: ¿Y cuál es?
MK (piensa): Bueno, está bien, sí, cambió.
AN: ¿Sos muy obsesivo cuando trabajás en tu taller?
MK: Sí, totalmente. A "Chanchito" la empecé en 2002, por ejemplo.
AN: ¿Y cuándo la terminaste?
MK: En 2002 también, diez minutos después de empezar.
AN: ¿Sos optimista cuando pensás en el futuro?
MK: Sí, soy muy positivo. No creo en eso de que todo tiempo pasado fue mejor. Los científicos dicen que los polos se están derritiendo y que eso se va a acentuar. O sea que va a circular mucha agua, y eso, según el Feng Shui, es súper bueno.
AN: ¿Te da miedo la muerte?
MK: ¡Claro! Te puede matar.
AN: ¿Creés que hay vida después de morir?
MK (piensa): Antes hay. Después, no sé.
Esta nota la saque de un portal que sigo. El portal esta bueno y para los que no se dieron cuenta la nota es falsa
Comenten si les gusto y despues pasense por hay muy buenas notas y hasta los comentarios de los angauceros y el administrador estan divertidos algunas noticias son locales (o sea del chaco) y no van entender mucho por que el chaco es asi, inexplicable.
El artista chaqueño Maizko Kuttek se convirtió en el pintor argentino más cotizado de la historia de la plástica en nuestro país, al venderse uno de sus cuadros nada menos que en 87 millones de dólares.
La obra vendida, un estremecedor alegato contra la industria del polipropileno expandido.
Se trata de "Chanchito agnóstico de cuatro patas y un hocico", una obra que expresa nítidamente el revolucionario estilo de Maizko, quien en los últimos años irrumpió en el escenario nacional y renovó la pasión argentina por el arte.
La venta de "Chanchito..." se concretó en una subasta realizada en el Centro Cultural Recoleta, de la Capital Federal, donde el chaqueño fue ovacionado.
Tras el histórico momento vivido, el artista aceptó dialogar con Angaú Noticias sobre la increíble etapa que atraviesa.
AN: ¿Qué se siente ser el plástico del momento?
MK: No es tan así, hay mucha gente que hace lo suyo y sin embargo no tiene prensa. Para mí la plástica del momento es Aída Ayala.
AN: Generalmente, cuando alguna gente gana el Quini 6 o un premio similar, sorprendentemente dice que piensa seguir trabajando. Vos, ahora, con estos 87 millones de dólares, ¿qué pensás hacer?
MK: No, nada, a mí esto no me cambia. Voy a seguir sin trabajar.
AN: Maizko, tu obra siempre genera fuertes debates en torno a interpretar cuál es el mensaje o el planteo de cada cuadro. En "Chanchito agnóstico con cuatro patas y hocico", por ejemplo, algunos dicen ver una feroz crítica a la industria del polipropileno expandido, otros consideran que es un brutal acto de sacarsmo sobre el Grupo de los Ocho, y también se opina que estás planteando una tremenda bajada de línea a favor de las monarquías en Africa. ¿Vos qué buscaste plasmar?
MK: Un chanchito.
Casa con ventanita lavada con Poett, vendida en $ 23 millones.
AN: Siempre se ha dicho que el arte está asociado al dolor. ¿Es tu caso también?
MK (piensa): Sí, sí. Sufrí mucho, tanto en la infancia como en la adolescencia.
AN: ¿Tenías un padre violento?¿Madre alcohólica y abandónica?¿Hermanos robados y llevados a otros países?
MK: No, no por ese lado. Mis viejos siempre fueron muy cariñosos conmigo, y yo soy hijo único. Pero no sé, hay cosas que me marcaron, cosas que por ahí... (se quiebra)... que por ahí preferís no recordar.
AN: Perdón, no queríamos...
MK: A los 5 años... yo... (respira muy hondo y se recompone, se quita las lágrimas de las mejillas)... A los cinco años yo les pedí a los Reyes un tren eléctrico y... Te juro que me acuerdo como si fuera ahora mismo. Me levanté, fui corriendo al living, que era donde había dejado las zapatillas y el pastito, y veo un camioncito volcador. No sé... (la voz vuelve a ahogársele, y otra vez se le baña el rostro de lágrimas)... encima verde el camioncito...
Maizko se pone de pie, va hacia la heladera de su loft y se toma una lata de bebida energizante. Luego sale el balcón, se apoya sobre la baranda y mira hacia abajo, por largos minutos, el tránsito que casi no se oye desde este piso 28. Luego, regresa, vuelve a sentarse en el sofá y se frota la cara con las manos.
MK: Disculpá, vengo de emoción en emoción, y salió ese recuerdo que... la verdad...
Barquito chico y barquito grande, 17 millones.
AN: No te preocupes. ¿Te tortura la realidad, o cómo te llevás con los códigos de este mundo de hoy?
MK: Me llevo mal, obvio. No soporto, sobre todo, la injusticia. Lo que le hizo Polino a Carmen Barbieri, por ejemplo, de sacarle el lugar que ella tenía en el jurado del Bailando, me parece que, no sé, te hace cuestionarte todo. Para qué estamos, adónde va este planeta, si vale la pena tener hijos.
AN: ¿Cómo te imaginás dentro de 20 años?
MK: De 67.
AN: ¿Tenés algún modelo, algo que sigas?
MK: Sí, Sabrina Rojas. Es impresionante el ojete que tiene.
Osito meloso con abejas maracas, 11 milllones.
AN: ¿Cambió el rol del arte con respecto a cuatro o cinco siglos atrás?
MK: No, para nada.
AN: ¿Y cuál es?
MK (piensa): Bueno, está bien, sí, cambió.
AN: ¿Sos muy obsesivo cuando trabajás en tu taller?
MK: Sí, totalmente. A "Chanchito" la empecé en 2002, por ejemplo.
AN: ¿Y cuándo la terminaste?
MK: En 2002 también, diez minutos después de empezar.
AN: ¿Sos optimista cuando pensás en el futuro?
MK: Sí, soy muy positivo. No creo en eso de que todo tiempo pasado fue mejor. Los científicos dicen que los polos se están derritiendo y que eso se va a acentuar. O sea que va a circular mucha agua, y eso, según el Feng Shui, es súper bueno.
AN: ¿Te da miedo la muerte?
MK: ¡Claro! Te puede matar.
AN: ¿Creés que hay vida después de morir?
MK (piensa): Antes hay. Después, no sé.
Esta nota la saque de un portal que sigo. El portal esta bueno y para los que no se dieron cuenta la nota es falsa
Comenten si les gusto y despues pasense por hay muy buenas notas y hasta los comentarios de los angauceros y el administrador estan divertidos algunas noticias son locales (o sea del chaco) y no van entender mucho por que el chaco es asi, inexplicable.