Majestuosa y misteriosa por igual. La imponente Machu Picchu –construida con piedras de más de 10 toneladas y 250 millones de años– cumple este julio 100 años de intrigar al mundo desde los 2.440 metros de altura en los Andes, en el sur de Perú .
La primera residencia del emperador inca Pachacutec (1438-1470) fue puesta en el “mapa mundial” por el explorador estadounidense Hiram Bingham el 14 de julio de 1911, (aunque las primeras referencias directas sobre visitantes de las ruinas de Machu Picchu indican que Agustín Lizárraga, un arrendatario de tierras cusqueño, llegó al sitio el 14 de julio de 1902 guiando a los también cusqueños Gabino Sánchez, Enrique Palma y Justo Ochoa.Los visitantes dejaron un graffiti con sus nombres en uno de los muros del Templo de las Tres Ventanas que fue posteriormente verificado por varias personas. Existen informaciones que sugieren que Lizárraga ya había visitado Machu Picchu en compañía de Luis Béjar en 1894. Lizárraga les mostraba las construcciones a los "visitantes", aunque la naturaleza de sus actividades no ha sido hasta hoy investigada), y hoy es visitada por miles de turistas, que siempre se impresionan con sus 170 edificios en ruinas y un acueducto de 749 metros que aún funciona.

A pesar de que muchos ojos han recorrido el sitio, aún son más las preguntas que las certezas sobre este santuario. En todos los idiomas surgen las mismas preguntas: ¿cómo es que gigantescas piedras de río llegaron a la cima de esas montañas?, ¿cómo lograron subir agua hasta ahí?, ¿dónde están los autores de esta obra de ingeniería?
Hay pocas respuestas. Hasta ahora, hay coincidencia en que las ruinas, declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1983, tienen 570 años y 32.592 hectáreas. Se sabe, además, que al menos los templos del Sol, las Tres Ventanas y del Cóndor son sitios religiosos orientados al Sol, explicó Fernando Astete, director del santuario arqueológico.
Herencia.El centenario del descubrimiento de Machu Picchu se celebra el próximo jueves con figuras de la talla del egiptólogo Zahi Hawassen y actores como Jim Carrey. Ese día y noche, 300 artistas honraran a los apus (dioses de las montañas), se estrenará un documental y nuevos billetes de 10 soles. Habrá festejo nocturno, eso sí, sin turistas.
Sin embargo, lejos de los bombos y platillos, los expertos recuerdan que urge reflexionar y actuar para que el sitio tenga futuro.
Si bien el lugar no tiene daños estructurales, expertos del Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) de Perú , como Víctor Carlotto, reconocieron ante La Nación que en el sector del conjunto hace falta más mantenimiento, así como reconsiderar la capacidad de carga del sitio. Además, los peruanos aún esperan el resto de las 44.000 piezas que Bingham se llevó a la Universidad de Yale, que este año ya devolvió las primeras 366.
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