

La temperatura, el tipo de vaso, el nivel de espuma y la forma de servirla son algunos de los elementos a tomar en cuenta antes de beberla
La cerveza es una de las bebidas mas consumidas del mundo y largamente supera el consumo de otro tipo de alcoholes como el pisco, whisky o el ron. Aunque algunos piensen que para beberla no hay que hacer mucho, solo destaparla y servirla. Existen ciertas recomendaciones que nos harán disfrutarla a plenitud.
TIPO DE CERVEZA
En el mercado hay cervezas de todo tipo: las tradicionales (comerciales), las artesanales, las extranjeras, etc. La mayoría tiene un nivel de alcohol parecido (5%). La diferencia está en el amargor, la contundencia o la fuerza.
“Lo ideal es probar todo tipo de cervezas. Al momento de elegir no hay recomendaciones, el sentido del gusto hace su trabajo”, dijo.

TEMPERATURA
Una temperatura recomendada es 7°. En el caso de las cervezas negras es preferible que sea a una temperatura mayor (10°). ¿Qué pasa si la bebemos muy helada? “No se aprecia el sabor verdadero, se desvirtúa todo y la espuma sufre cambios”. Si se sirve caliente es mucho peor: “Sabe más amarga”.

CON AGUA
Es común que en algunos establecimientos la cerveza la sintamos muy aguada. “Este es un tema recurrente, algunas discotecas y bares adulteran la cerveza, le agregan agua y esto lo único que consigue es diluir la fórmula haciendo casi imperceptible sus cualidades”.

ESPUMA Y CÓMO SERVIR
Hay algunas personas que prefieren las cervezas con más espuma, pese a que esta “puede embotar”. Todo está en balancear de buena manera la cantidad, comenta. La teoría de los dos dedos es recomendable.
Al momento de servir hay que inclinar 45° el vaso y luego ponerlo en forma vertical. “De esta forma se deja caer suavemente el líquido”.

RECIPIENTE
Se recomienda no utilizar los vasos tradicionales y más bien optar por los chops o jarras. Con esto evitamos calentar la cerveza con nuestras manos. “Los recipientes trasparentes nos ayudan a apreciar de forma correcta la cervezas, sobre todo el color”.
