Miss Persefone T!
Hola!!! como están? espero que bien! yo recién llegada de mis vacaciones en la playa y con ganas de armar un nuevo post.
Hoy les dejo la segunda parte del post Enigmas y Misterios varios, sacados de una pagina muy completa de Internet, la cual les dejo el enlace en la fuente. Recuerden que este post, como el anterior, fue íntegramente copiado a mano por mi de la pagina, ya que esta no deja que se copie y pegue su material, así que sepan valorar el esfuerzo.
Espero que les guste!!!
Para ver la primera parte:
http://www.taringa.net/posts/paranormal/16171458/Enigmas-y-misterios-varios.html
Acero de Damasco
Entre los numerosos métodos mágicos que parecían dar resultado en tiempos antiguos, estaba el proceso damasceno de endurecer las espadas de acero introduciendo la hoja calentada al rojo en el cuerpo de algún prisionero o esclavo y sumergirla después en agua fría. En la edad media, los caballeros cristianos, advirtieron, consternados, que las espadas hechas con acero de Damasco eran mas resistentes y también mas duras que las de confección europea.
Sin embargo, quinientos años después de las Cruzadas, experimentos realizados en Europa demostraron que el proceso no era en absoluto mágico. Los europeos descubrieron que la introducción de una espada al rojo en una masa de pieles de animales empapadas en agua producía un efecto similar al proceso de Damasco. El nitrógeno orgánico producido por las pieles en el agua produce una reacción química en el acero.
Un canguro monstruoso
Era veloz como el rayo y parecía un canguro gigantesco que corría y saltaba por el campo, dijo el reverendo W.J. Hancock. Frank Cobb, quien también lo vio, dijo que no se parecía a nada de lo que jamas haya visto, aunque en cierto modo tenia semejanza con un canguro.
Los canguros, que no son nativos de Tennesse, son animales inofensivos y herbívoros. Pero aquel animal era un asesino. En enero de 1934, tenia aterrorizada a la pequeña comunidad de Hamburg, Tennesse, y había ya matado y devorado parcialmente a varios perros pastores alemanes.
Cuando esa criatura visito la granja de Henry Ashmore el 12 de febrero, dejo huellas con cinco garras del tamaño de la mano de un hombre grande. Will Patten vio aquella cosa y la ahuyento. Al día siguiente, encontró un perro medio devorado en su patio.
La criatura mataba también patos y gallinas, y al perseguirla sin éxito los hombres armados, cundió el pánico.
A.B. Russell, jefe de la estación de policía de la próxima South Pittsburg, Tennesse, trato de calmar el nerviosismo, diciendo que aquello era una superstición iniciada por un "perro lobo". Pero los que habían visto aquello lo sabían mejor. Decían que era enorme, pesando al menos 75 kilos, e increíblemente ágil, capaz de saltar vallas y cercas con facilidad. Merodeaba entre South Pittsburg y Signal Mountain, lo cual quería decir que para coparle, había que cruzar dos sierras y dos ríos.
Por ultimo, había sido encontrado muerto un lince en Signal Mountain, el 29 de enero, trece días después de la ultima aparición de la criatura. Las autoridades y los periódicos, declararon que el misterio había quedado resuelto, pero los testigos rechazaron esta explicación. Lo que habían visto, decían, era mas grande y parecía un canguro.
El monstruo no volvió a aparecer, y nunca fue satisfactoriamente identificado o explicado.
El fantasma lanzador de piedras de Tucson
A primeros de septiembre de 1983, empezó una pesadilla para Mr. y Mrs. Berkbigler, y sus cinco hijos.
Acababan de trasladarse a su grande, pero aun no terminada casa en el desierto, cuando grandes piedras comenzaron a golpear la estructura cada noche. Las piedras no parecían venir de ninguna parte, y ni siquiera la policía podía encontrar al responsable. Dicho en pocas palabras, los Berkbigler, eran victimas de un poltergeist, una especie de duende particularmente enojoso que se divierte apedreando las casas. Los miembros de la familia salían invariablemente para pescar al culpable, pero nunca podían ver a nadie. Los ataques empezaban generalmente entre las 5:30 y las 7:00 de la tarde, cuando volvían a casa del trabajo o colegio. Las piedras llegaban en pequeñas ráfagas, cesaban y empezaban de nuevo. A veces la familia oía también misteriosos golpes en puertas y ventanas.
Los Berkbigler creyeron en un principio, que un vagabundo era el responsable de aquella trastada, pero Mrs. Berkbigler estaba menos segura de la causa, "tal vez es un espíritu", dijo a los reporteros del Arizona Daily Star.
Pronto, la prensa local se refirió al problema del fantasma lanzador de piedras de los Berkbigler. Durante las semanas siguientes, la policía local visito la casa, y puso un helicóptero de vigilancia para resolver el misterio. Terminaron siendo ellos mismos alcanzado por las piedras, a menudo a plena luz del día, y se mostraron reacios a visitar la finca.
El episodio mas espantoso ocurrió el domingo 4 de diciembre. Las piedras se habían mostrado activas pero esporádicas durante todo el día, por lo que dos reporteros del Star visitaron la casa para entrevistar a la familia. A las 6:10 de aquella tarde, fueron lanzadas piedras con tanta violencia contra la puerta lateral de la casa, que los reporteros no podían salir. El asedio duro dos horas

, hasta que la familia llamo a la policía, que acompaño a los reporteros lejos de allí. Lo mas chocante era que, para golpear la puerta lateral, las piedras tenían que pasar por el garaje abierto de la casa. Como esa tarde había aparcada una furgoneta allí, las piedras tenían que ser lanzadas con extraordinaria puntería a través de un espacio de sesenta centímetros entre el techo del garaje y el de la furgoneta. Sin embargo, el fantasma conseguía esta hazaña sobrehumana sin la menor dificultad.
El caos llego a su punto culminante el 6 y el 7 de diciembre, cuando docenas de personas se presentaron en la casa para ayudar a la familia a atrapar al culpable. A pesar de la constante vigilancia de la finca, las piedras fueron arrojadas como de costumbre, alcanzando a personas en la noche obscura del desierto con asombrosa habilidad.
El improvisado pelotón consiguió arrojar un intruso fuera de la propiedad, pero este resulto un miembro de la oficina del Sheriff. Pero entonces ceso simplemente el lanzamiento de piedras.
Los asedios diarios terminaron luego de la segunda noche de búsqueda, y el caso del misterioso lanzador de piedras de Tucson quedo sin resolver, hasta hoy.
El hombre que no se dejaba ahorcar
El joven Will Purvis fue juzgado por el asesinato de un granjero en Columbia, Mississippi, y aunque insistió en todo el juicio de que era inocente, los doce jurados lo encontraron culpable. A continuación fue sentenciado a la horca y fue sacado de la sala del tribunal. Purvis les grito a los jurados:
- Viviré para ver como muere el ultimo de vosotros.-
El 7 de febrero de 1894, Purvis se hallaba en el patíbulo, con un recio nudo corredizo alrededor del cuello. Pero en vez de quedar colgando y con el cuello roto al abrirse la trampilla, Purvis cayo recto por la trampilla.
De manera extraña, el nudo corredizo se había desanudado, y por lo tanto, el lazo se deslizo por la cabeza del condenado. Los agentes volvieron a atar el nudo corredizo y se preparo por segunda vez la ejecución. Sin embargo, la multitud que se había congregado en el lugar, tenia una opinión diferente. Para ellos, la salvación de Purvis era obviamente un milagro y no se le debía ahorcar. Gritando, chillando y cantando alabanzas a Dios, los espectadores tuvieron la suficiente influencia como para que se pospusiera la ejecución.
Se rechazaron varias apelaciones presentadas por el abogado de Purvis, y se volvió a fijar el ahorcamiento para el 12 de diciembre de 1895, a pesar de que ahora Purvis era figura popular.
Unas cuantas noches antes de la ejecución programada, un pequeño numero de admiradores, saco a Purvis de la cárcel, y este se oculto en espera de la llegada de un nuevo gobernador que mostrase mas simpatía por su apuro.
Sin embargo en 1896 se entrego, y la sentencia se le conmuto a cadena perpetua.
En 1898, una serie de cartas y una opinión publica favorable, dio finalmente sus frutos. Purvis fue indultado y liberado de la prisión. Pero no fue hasta 1917 que quedo vindicado. En su lecho de muerte, un hombre llamado Joseph Beard, confeso ser el asesino por el que Purvis estuvo a punto de ser ejecutado.
Para coronar su curioso caso, Purvis murió el 13 de octubre de 1938, tres días después del fallecimiento del ultimo jurado superviviente de su juicio. Tal como lo había prometido, Purvis los sobrevivió a todos.
Marsopas parlantes
Hace algunos años, un embarque de marsopas recién capturadas se coloco en una piscina portátil en el acuario marino de Miami. Esta piscina se coloco cerca de otra que contenía marsopas amaestradas, pero que estaba fuera de la vista. La intención era amaestrar a las nuevas marsopas, para que ellas también entretuviesen a los visitantes del acuario marino. Sin embargo, las lecciones no comenzarían hasta el día siguiente.
Durante la noche, J. Manson Valentine, el conservador honorario del Museo de Ciencias de Miami, escucho una andanada de sonidos que emanaban de ambos tanques de marsopas. Por la mañana, cuando llego el momento de la enseñanza de las nuevas marsopas, Valentine y su equipo de adiestramiento, descubrieron que las lecciones no eran necesarias, las marsopas nuevas eran capaces de llevar a cabo casi todas las tareas desde el primer día.
Valentine dio por sentado que, a través de alguna forma de comunicación entre marsopas, las marsopas veteranas, habían informado a las nuevas, de que se esperaba de ellas.
Muerte espantosa en el mar
Cuando Mary Carpenter, su marido y sus hijos emprendieron con su crucero de camarotes unas vacaciones frente a las costas de Norfolk, Inglaterra, nunca imaginaron la tragedia que caería sobre ellos. Estaban disfrutando del tiempo, el 29 de junio de 1938, tomando el sol en la cubierta del barco, cuando Mary fue repentinamente e inexplicablemente, engullida por las llamas. Mientras su horrorizada familia la miraba impotente, quedo reducida a cenizas en cuestión de minutos. Sin embargo, asombrosamente, nada mas a bordo quedo tocado por el fuego.
Coincidencia accidental
En una noche de junio de los años treinta, en El Paso, Texas, el patrullero de carreteras, Allan Falby, estaba persiguiendo a un camión que llevaba exceso de velocidad. Cuando el vehículo redujo la marcha y doblo por una curva, el coche de Falby se precipito contra ella a toda velocidad. Su pierna comenzó a sangrarle debido a una arteria seccionada, y lo mas probable hubiera sido que Falby muriese, de no ser por Alfred Smith, un automovilista que pasaba por allí y se detuvo a auxiliarle. Smith aplico un torniquete en la pierna del policía, para hacer disminuir la perdida de sangre hasta que llegase la ambulancia.
Cinco años después de este accidente casi mortal, Falby respondió por la radio del coche a una llamada que pedía auxilio para que se presentara en el lugar de la colisión de un coche. El automóvil había chocado frontalmente contra un árbol, y el inconsciente conductor tenia cortada la arteria de una pierna. Recordando su entrenamiento en primeros auxilios, Falby le aplico en seguida un torniquete, con lo cual, salvo la vida de aquel hombre. Luego, tras una inspección mas de cerca, se percato de que el conductor herido no era otro sino Alfred Smith, el mismo hombre que le había salvado la vida a el cinco años atrás.
El misterioso misil de Lakewood California
Mas de treinta años después del final de la segunda guerra mundial, un misil de aquel periodo de ,alguna forma, se estrello contra una casa suburbana en Lakewood , California. La granada de 12 kg, cruzo la soleada tarde y cayo en picado en el patio de Fred Simions, aplastando una capa de hormigón, y creando un cráter de 1,25 mts antes de detenerse.
El grupo local de bombas extrajo el proyectil, y declaro que era hueco, y que no tenia explosivos. Y, al principio, los investigadores de la Administración Federal de Aviación (FAA) propusieron la idea de que un bromista había dejado caer el misil desde un avión, con un rumbo de vuelo desde el aeropuerto de Long Beach, por encima de Lakewood. Pero luego investigaron las cintas de vuelo para determinar si algún avión había abierto la puerta y arrojado algo afuera. De ser así, los investigadores hubieran escuchado un silbido en la cinta, pero no encontraron ninguna prueba al respecto.
La oficina del Sheriff del condado de L.A, también emprendió una búsqueda infructuosa. Lo único que fueron capaces de determinar fue que el misil no había sido disparado desde ninguna clase de tubo o cañón.
Careciendo de toda clase de pistas, tanto la FAA, como la oficina del sheriff abandonaron la investigación del misterioso misil, admitiendo que no tenían la menor idea de dónde procedía.
¿Un ave enorme?
Eran las 10:30 de la noche del 14 de enero de 1976 y Armando Grimaldo estaba sentado en el fondo de la casa de su suegra, en el sector norte de Raymondville, Texas.
Había venido a visitar a su esposa separada, Cristina, que estaba ahora durmiendo en el interior. Grimaldo estaba a punto de tener un encuentro demasiado próximo con una criatura de otro mundo.
-Cuando me volvía para echar un vistazo al otro lado de la casa- dijo, - sentía que algo me agarraba, algo que tenia grandes garras. Mire atrás, vi aquello y eche a correr. Nunca había tenido miedo a nada, pero esta vez lo tuve, nunca en mi vida había estado tan asustado.-
Algo había descendido del cielo. Algo que Grimaldo no había visto nunca ni quería volver a ver.
Era tan alto como el (1,85 mts.) y tenia una envergadura de tres o cuatro metros. Su piel era de color castaño negruzco, correosa y sin plumas, y tenia unos ojos rojizos enormes.
Grimaldo grito y echo a correr, pero presa del pánico, tropezó y cayo de bruces al suelo. Al incorporarse a duras penas, pudo oír que su ropa era rasgada por las garras de la bestia. Consiguió refugiarse debajo de un árbol, mientras su atacante volaba y se perdía en la noche.
Los gritos despertaron a Cristina, que estaba bajando la escalera cuando oyó que el entraba corriendo en la casa muy conmocionado. Incapaz de hablar con coherencia, repetía solo la palabra "pájaro" en español una y otra vez.
Fue llevado al hospital de Willacy County, y dado de alta al cabo de media hora, cuando los médicos dictaminaron que no tenia mayor daño físico.
Armando Grimaldo tuvo mas suerte que la cabra de Joe Suarez. Algo la hizo pedazos en las primeras horas del 26 de diciembre. Había sido dejada atada en un corral detrás del granero de Suarez, en Raymondville. No había huellas de pisadas a su alrededor y la policía no pudo dictaminar como la habían matado.
Algo había irrumpido en el Valle de Río Grande. Antes de que desapareciese, al cabo mas o menos de un mes, los graciosos del lugar le habían puesto el nombre de Big Bird, por el personaje de Plaza Sésamo.

La mayoría de la gente lo tomaba a risa, pero no así los que lo habían visto.
Una criatura parecida se metió en el remolque de Alverico Guarjardo, en la cercana Brownsville. Cuando Guarjardo monto en su vehículo y encendió las luces, vio lo que describió como "algo de otro planeta". Aquella cosa, al darle la luz, se levanto y lo miro con unos ojos "rojos y brillantes". Guarjardo, paralizado por el miedo, solo pudo mirar a su vez a la criatura, que tenia las largas alas como de murciélago plegadas sobre los hombros. Y no paraba de hacer un "horrible ruido gutural". Por fin, al cabo de unos minutos, retrocedió hacia un camino de tierra a poca distancia de el y desapareció en la oscuridad.
Pero la criatura volvió a ser vista el 24 de febrero, mucho mas al norte, en San Antonio, donde tres maestros de escuela, que se dirigían en coche a su trabajo por una carretera aislada al sudoeste de la ciudad, vieron un enorme pájaro con una envergadura de seis o siete metros, o mas. Volaba tan bajo, que, cuando paso por encima de los coches, su sombra cubrió toda la carretera.
Mientras observaban los tres aquella inverosímil criatura, vieron otro ser volante a lo lejos, trazando círculos sobre una manada de ganado.
Mas tarde, cuando los maestros buscaron en los libros, tratando de identificar las aves que habían visto, creyeron haberlo conseguido. Lo malo que el ave que habían visto, se parecía mucho al Pteranodonte, un dinosaurio volador que se había extinguido hace 150 millones de años.
No fueron los únicos tejanos del sur, que creyeron haber visto un reptil alado prehistórico. Un mes antes, dos hermanas de Brownsville, Libby y Deany Ford vieron un "gran pájaro negro" cerca de una charca. La criatura era tan alta como ellas y tenia cara de murciélago. Mas tarde, cuando vieron la imagen de un Pterodonte en una enciclopedia, llegaron a la conclusión de que era lo que habían visto.
El miedo al Big Bird se calmo a primeros de 1976, pero la criatura apareció de nuevo en el Valle de Río Grande.
El 14 de septiembre de 1982, James Thompson, un técnico de ambulancia de Harlingen, vio un "gran objeto parecido a un pájaro" pasar por encima de la autopista 100 a una distancia de cincuenta metros. Eran las 3:55 de la mañana.
-Espere que aterrizase como un avión en miniatura- dijo Thompson al Valley Morning Star-, esto fue lo que pensé que era, pero agito las las lo bastante para mantenerse por encima de la hierba. Tenia la piel áspera, negra o gris, no tenia plumas. Estoy seguro de que su pellejo era como el cuero. Le observe mientras se alejaba volando. Era un pájaro parecido a un Pterodactilo.
La Sociedad Internacional de Criptozoologia, organización científica que investiga los informes sobre animales desconocidos o supuestamente extinguidos, observo que las aves habían sido vistas a solamente 300 kmts al este, (según el vuelo del Pterodactilo) de la Sierra Madre oriental de México, una de las regiones menos exploradas de América del Norte.
Bueno mis amigos, eso fue todo por hoy! me quedaron los dedos mochos de escribir a mano todo esto jaja! espero que al menos les guste
Sin mas para agregar me despido hasta el próximo post!!!
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Miss Persefone