El trabajo se realizó con alumnos de escuelas medias de la Provincia de Buenos Aires, y reveló además que apenas el treinta y seis por ciento toma su desayuno. La cena es la comida con más presencia.
Sólo el 28% de los estudiantes de las escuelas medias de la Provincia de Buenos Aires cumple con las cuatro comidas diarias y apenas el 36% toma su desayuno, según una investigación que buscó conocer los hábitos alimentarios entre los jóvenes."La alimentación es muy importante para los aprendizajes escolares porque el cerebro funciona en base a glucosa exclusivamente, y la falta de aporte alimentario y nutricional para un adecuado funcionamiento del cerebro repercute sobre el rendimiento", explicó Susana Ortale, a cargo de la investigación.
La investigadora, de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires (CIC) y de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, explicó que "a pesar de la importancia que reviste la realización de las cuatro comidas al día, sólo un 28,3% de los encuestados afirmó realizarlas y apenas el 36% desayuna".
Ortale realizó la investigación junto a su equipo del Centro de Estudios en Nutrición y Desarrollo Infantil (CEREN) a partir de una encuesta a 300 alumnos de escuelas medias bonaerenses. El estudio arrojó que la cena "constituye la comida con mayor presencia dentro del conjunto (89%)". La merienda es habitual en el 55% de los chicos, mostrando los varones 7 puntos más que las mujeres y el almuerzo en el 81%. Excepto en la merienda, las mujeres presentan mayores porcentajes de no realización de las comidas principales .
Por otro lado, sólo una cuarta parte de los jóvenes consume diariamente los alimentos "ideales": hidratos de carbono, lácteos, frutas y verdura, carnes y huevo, aceites; mientras que los alimentos desaconsejados, particularmente golosinas y gaseosas azucaradas se presentan con alta frecuencia de consumo semanal con un 73% y 62% respectivamente.
Además, la mitad de los encuestados reconoce consumir alimentos en exceso, siendo mayor el porcentaje en el caso de las mujeres y son ellas también quienes perciben en mayor proporción que deberían consumir alimentos adecuados para tener una dieta nutricionalmente apropiada. Ortale sostuvo que los jóvenes transitan una etapa significativa en su crecimiento y en el afianzamiento de hábitos, "entre ellos los relacionados con la alimentación y la actividad física, por lo que es importante contar con información provista por ellos sobre dichos aspectos a fin de orientar programas que contribuyan a mejorar la calidad de vida actual y futura."
En este sentido, agregó que "algunas características de esta etapa como las dietas no balanceadas (influenciadas por los medios masivos y el mercado) y los trastornos alimentarios que provocan oscilaciones periódicas, a veces diarias, entre exceso y déficit en la ingesta, actúan como factores negativos". "Asociado a esto, se observa la tendencia de las actividades sedentarias que contrastan con los beneficios de la actividad física regular", dijo.