Un mes sin fumar (testimonio propio)

Primero que nada amigos de Taringa, para darles una introducción a este post sería bueno que miraran el post de cuando tome la decisión de dejar de fumar. Hagan click en esta imagen para redireccionarlos al post que acabo de mencionar y así poder entender de mejor manera el contenido de este post actual.
El día de hoy 03 de octubre van a hacer 1 mes que he dejado de fumar y me gustaría poder resumirles mi experiencia en el día a día, fueron 30 días y han pasado sobre mí una cantidad indescriptible de sensaciones como la euforia, la ansiedad, la depresión, la alegría, la tristeza, la duda, la fuerza de voluntad, la incertidumbre y por sobre todas las cosas la falta de “algo”.
Cuando tome la decisión de dejar de fumar, cosa que no había hecho nunca y por tal motivo quería que fuese algo determinante y definitivo, entonces desde el primer día se me ocurrió hacer una especie de “diario intimo” al cual me ayudaría a plasmar en una simple libreta de bolsillo las sensaciones y emociones que sentía mientras la abstinencia a la nicotina y demás aditivos del cigarrillo iban haciendo estragos en mi cuerpo.
La finalidad del denominado “diario intimo para dejar de fumar” es ver los avances o bajones que voy teniendo a medida que van pasando los días y poder analizar en que momentos del día era más fuerte el síndrome de abstinencia y ver qué podía hacer para tratar de revertir esa situación o al menos hacerla un poco más llevadera.
Ahora les voy a resumir las notas que he tomado a lo largo de estos 30 días en esta escabrosa lucha que tengo por dejar a este malicioso acompañante que estuvo casi 10 años a mi lado y ahora no me quiere abandonar, pero yo si a “él”.


Día 1º

- Este día lo empecé con mucha fuerza de voluntad y en las primeras horas empecé a creerme que esto iba a ser demasiado fácil y me arrepentía de no haberlo hecho antes porque no le veía mayor dificultad y no tenía ningún tipo de síntoma adverso.
Camino hacia mi trabajo en el auto lo primero que atino es agarrar los cigarros que siempre tenía en la guantera y eso fue mi primer mal momento, el acto fue involuntario y lo hice como un movimiento reflejo y ahí me dio la impresión de que esto sería más difícil de lo que pensaba unas horas antes.
Durante todo el día en el trabajo no pensaba en otra cosa que no fuera encender un cigarrillo y a la vez no me imaginaba el no volver a encenderlo, automáticamente saco del bolsillo una pastilla Halls de esas que son casi inaguantables en la boca y me calmo el deseo incontenible de fumar. Así me pase casi todo el día, con la sensación de vacío y de que me faltaba algo, pero no sé cómo pero pude finalizar el día sin fumar ni un solo cigarro.
Día 2º

En el segundo día amigos Taringueros me sentí muy bien por la mañana porque me dio mucha fuerza de voluntad el hecho de que había logrado cumplir con el objetivo planteado: “Dejar de Fumar”. Lo que no sabía era que lo peor estaba por venir y detrás de esa euforia que me hacia fuerte ante la abstinencia, tenía el deseo incontenible y casi desesperado de encender un cigarrillo y mandar todo a la mismísima mierda. Pero resumiendo el largo y tortuoso día que pase, lo había terminado sin fumar y era el segundo día con victoria a mi favor.
Día 3º

Este podría decir que fue el peor de los días, me levante sin ganas de ir a trabajar (para que iba a ir a trabajar sino iba a fumar), esto fue un pensamiento que también quedo retratado en el “diario intimo”. Al final fui al trabajo como tenía que ser, pero me daban ganas de pelearme con alguien, tenía la sensación de descargar mi irritabilidad con alguien, pero a la vez me sentía mal conmigo mismo por la debilidad que estaba demostrando ante este enemigo que se llama “tabaco”. Les diré que fue mi peor día porque fue una mezcla de sensaciones extrañas y a la vez que se sucedían rápidamente, como por ejemplo; estaba irritado y a los minutos bajoneado, tenía el deseo de fumar y a los segundos los suprimía con un caramelo y aumentaba levemente mi autoestima, me costaba concentrarme en mi trabajo y a la vez tenía ganas de comer algo, para suplantar el hecho de tener el cigarrillo en la boca. Pero después de todos los inconvenientes seguía impoluto y era otro día de victoria para mí.
Día 4º

Sin duda algo tenía que hacer al respecto con el síndrome de abstinencia y no sabía que, pensé en ir a la farmacia a comprar los chicles de nicotina, el cigarrillo electrónico, los parches de nicotina que te los pegas en el cuerpo, cualquier porquería que me vendieran para apalear la situación que me estaba enloqueciendo. Pero a la vez me puse a pensar de que si yo compraba algún producto de estos, era dar un paso atrás y engañarme a mí mismo porque lo único que iba a lograr era darme pequeñas dosis de nicotina o simular que estaba fumando con un cigarrillo de vapor y desistí de comprar estos artículos. Este día también lo pase muy mal pero vencí al final.
Día 5º

Estuve en varias situaciones de crisis, sobre todo en el horario de la comida en el trabajo donde la mayoría de mis compañeros son fumadores y yo era un antiguo miembro del clan de los fumadores y ahora al no serlo me sentía un poco extraño, pero a la vez me daba un poco de fuerza de voluntad el hecho de que estaba logrando de a poco y de forma muy sacrificada un objetivo que muchos quisieran lograr. Muchos de mis compañeros fumadores alentaban mi decisión y decían que me envidiaban por el hecho de que había aguantado sin fumar sin ningún tipo de ayuda.
Día 6º

Este fue el día en el cual hubo un punto de inflexión en mi lucha antitabaco, este día estaba librando en el trabajo y en determinado momento que estaba tomándome unos mates en el balcón de mi casa, sentí la horrible sensación de vacío y de que me faltaba algo y era el cigarrillo mientras tomaba mate. En ese preciso momento recordé que en el post que había hecho sobre mi decisión de dejar de fumar, habían dos usuarios (marianela22 y Sickie) al que agradezco que me recomendasen un libro de autoayuda llamado “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo” de Allen Carr. Este libro lo baje de T! y esta genial porque este hombre lo encara de un punto de vista como ex fumador empedernido y no como médico, obviamente no llegue a leerlo todo pero lo poco que pude leer me sirvió de mucha ayuda, porque la mayoría de las cosas que cuenta en el libro era lo que a mí me estaban pasando en ese momento.
Día 7º, 8º, 9º y 10º

En estos días me he sentido mucho mejor que los primeros, al menos el síndrome de abstinencia era cada vez menor y ya controlaba mas los impulsos que repentinamente me daban de fumar. A medida que van pasando los días me siento con más fuerza de voluntad y menos deseos de fumar, aunque no han desaparecido del todo. En el trabajo veo a mis compañeros fumar y ya lo tengo asumido de que he dejado de fumar y no voy a dar vuelta atrás, en mi casa he sacado todo lo que me recuerde un cigarrillo como por ejemplo los ceniceros, encendedores y por supuesto todo rastro de cigarrillos. Siempre llevo en el bolsillo unas pastillas de Halls extra fuertes para hacer más fácil el control en los esporádicos momentos que me viene a la cabeza la imagen de un cigarro.
Día 11º al 15º

En estos días les diré que casi ni he pensado en mi “enemigo”, el síndrome de abstinencia lo he superado de una forma que hasta yo mismo estoy sorprendido y que jamás me imaginara que lo lograría tan rápidamente. También tengo que decir que no fue fácil superar este periodo de abstinencia y he tenido momentos muy difíciles que casi me hacen flaquear, pero no sé cómo pero lo fui superando con el día a día y eso me hace sentir muy orgulloso. Soy consciente de que no estoy totalmente recuperado, pero solamente saber de que mi cuerpo no me está pidiendo la dosis de nicotina constantemente me da un respiro porque más que física mi lucha ahora es mental.
Dia 16º (el peor)

Este día lo puedo considerar uno de los peores días, ya que he estado muy cerca de la recaída y de las formas más tontas que al menos yo considero hubiera sido. Resulto que ese mismo día he tenido una discusión con mi jefe en el trabajo, a la cual me había puesto demasiado nervioso ya que la discusión fue bastante acalorada. Pero hasta ahí se podría decir que todo estaba normal con respecto a mi antiguo habito de fumador, pero este aquí, que cuando me subo al auto para regresar a mi casa del trabajo, me empezó a dar vueltas la cabeza respecto a la discusión anteriormente ocurrida con mi jefe y fue aquí que me entro unas ganas terribles de encender un cigarrillo y mientras mas me acordaba de los pormenores de la discusión, mas ganas de fumar me daban a tal punto de querer para el auto y comprar una cajetilla de tabaco en el primer quiosco o gasolinera que encontrara y de esta manera mandar todo a la misma mierda!!
Pero las cosas del destino me llevaron a casa directamente ya que tenía terrible calentura y quería llegar pronto a mi casa. Aunque las ganas y deseos de encender un cigarrillo no se me habían quitado, fue cuando abro la puerta de mi casa y veo a mi hija mas chica (15 meses) sonriéndome y fue ahí que por arte de magia se me quito ese deseo de fumar y razone prontamente que estuve a punto de cometer un grave error por un mal momento.


17º hasta hoy

Tengo que reconocer que en estos días me he sorprendido de mi mismo y de donde he podido sacar tal fuerza de voluntad para dejar esta porquería de vicio, aunque he tenido mis mas y mis menos, se podría decir que el imperioso deseo de fumar se me ha ido consumiendo como el propio cigarro encendido.
Pienso por mi mismo y de algo que he estado indagando por internet, que los peores momentos ya los he pasado y estos momentos son los famosos días de “abstinencia”. Que sinceramente estos días no se los recomiendo ni a mi peor enemigo.
Antes de terminar quisiera dejar una pequeña reflexión al respecto de este tema y un humilde consejo para todos los Taringuer@s que todavía son fumadores:
Les comento que el poder es querer y si se lo proponen pueden salir de este gran flagelo que es la adicción al tabaco, el hecho de dejar de fumar solamente son ventajas y les mencionare algunas que he experimentado en estos 30 días: no me huele mal el aliento, tengo los dientes cada vez mas blancos, no me levanto por las mañanas escupiendo flemas negras, me da la sensación de que la comida tiene mejor sabor, me voy ahorrando 84 euros, no tengo que apartarme de mis hijas por estar fumando, respiro llenando mis pulmones sin problemas y lo mejor de todo es no tener que estar dependiendo de este hijo de pu.. que cuando no lo tenía me hacia volver como loco.
Muchas gracias amigos Taringuer@s por leer mi experiencia y me daría mucho agrado de saber que este post sea inspiración de alguno de ustedes para tomar esa acertada decisión de dejar el vicio del cigarro que tanto daño nos hace. Y recuerden la frase que les deja Benedicto66666: “El querer es poder”.





